Los códigos QR maliciosos aparecen con frecuencia tanto en campañas masivas de phishing como en ataques dirigidos. Los enlaces incrustados en ellos pueden llevar a: - Formularios de phishing que suplantan páginas de inicio de sesión de servicios como cuentas de Microsoft o portales corporativos internos, diseñados para robar nombres de usuario, contraseñas y otras credenciales.
- Falsas notificaciones de RR. HH. que instan a los empleados a revisar o firmar documentos, como calendarios de vacaciones, o incluso a consultar listas de personal despedido, dirigiéndolos finalmente a sitios de robo de credenciales.
- Facturas o confirmaciones de compra fraudulentas en archivos PDF adjuntos, a menudo combinadas con tácticas de vishing (phishing por voz) que incitan a las víctimas a llamar a números de teléfono proporcionados para “cancelar” o aclarar la transacción, lo que permite nuevos ataques de ingeniería social.
Estas tácticas explotan la confianza en las comunicaciones empresariales rutinarias y pueden derivar en robo de credenciales, toma de control de cuentas, filtraciones de datos y fraude financiero. Más allá del volumen de correos detectados, el principal riesgo para las empresas radica en la interacción del usuario. A diferencia de los enlaces tradicionales, los códigos QR trasladan la decisión de seguridad al empleado, quien suele escanearlos de forma automática y fuera del entorno protegido del correo corporativo. Este factor humano, combinado con la urgencia y legitimidad aparente de los mensajes, reduce la capacidad de detección del fraude y aumenta la probabilidad de que las credenciales corporativas sean comprometidas, abriendo la puerta a accesos no autorizados y ataques posteriores dentro de la organización. “Los códigos QR maliciosos se han convertido en una de las herramientas de phishing más eficaces durante 2025, y así se espera que continúen en 2026, especialmente cuando se ocultan en archivos PDF adjuntos o se presentan como comunicaciones empresariales legítimas. Los atacantes están explotando esta técnica de evasión de bajo coste para engañar a los empleados. Sin capacidades avanzadas de análisis de imágenes en el correo electrónico y sin prácticas seguras de escaneo por parte de los usuarios, las organizaciones se exponen a ataques con consecuencias posteriores que pueden traducirse en pérdidas financieras y daños reputacionales significativos”, asegura Leandro Cuozzo, analista de seguridad para América Latina en Kaspersky.Para defenderse frente a esta amenaza creciente, los expertos de Kaspersky recomiendan: - Capacitar de forma continua a los empleados, especialmente en la identificación de correos sospechosos y en los riesgos de escanear códigos QR recibidos por email. El factor humano sigue siendo un elemento crítico en este tipo de ataques.
- Reforzar la protección de credenciales corporativas, mediante autenticación multifactor y controles de acceso, para minimizar el impacto de posibles robos de credenciales derivados de campañas de phishing.
- Proteger el correo electrónico corporativo con soluciones especializadas, como Kaspersky Security for Mail Server, que garantizan un intercambio de correo fiable y seguro y permiten bloquear spam, phishing, BEC, infecciones transmitidas por correo electrónico y ataques mediante códigos QR.
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