Como era de esperarse, añadir 30 g o 50 g de almendras a la alimentación diaria sin ningún otro cambio resultó en una mayor ingesta calórica, pero también en una mejora en la densidad de nutrientes. La evidencia científica ha demostrado de manera consistente que incorporar almendras a la alimentación no genera aumento de peso[4]. Si bien los mayores efectos sobre la calidad de la alimentación se observaron con la porción más grande, incluso la porción de 30 g, equivalente a un puñado, condujo a mejoras significativas, mostrando mayor cercanía a las recomendaciones alimentarias.
Cómo aplican los hallazgos en el mundo real
Si bien la investigación evaluó la alimentación en relación con las DGA 2020-2025, el autor principal del estudio, el Dr. Adam Drewnowski, director del Centro de Nutrición en Salud Pública de la Universidad de Washington, en México, la ENSANUT en su último reporte publicado en noviembre de 2025, reporta que el 36.6% de los escolares de 5 a 11 años y el 40.1% de los adolescentes de 12 a 19 años presentan sobrepeso u obesidad, cifras que se mantienen al alza pese a más de una década de políticas públicas para contener esta tendencia.
“Las almendras son un alimento con alta densidad de nutrientes y mínimamente procesado, perfectamente alineado con las recomendaciones de alimentación,” afirma el Dr. Drewnowski. “Nuestra investigación encontró que cambiar botanas azucaradas o saladas, como galletas, pasteles, pan dulce, dulces, papas fritas y chicharrones, por almendras ricas en nutrientes, o simplemente añadir un puñado de almendras al día sin modificar nada más, tiene un gran potencial para elevar el consumo de proteínas, fibra, grasas insaturadas y magnesio, y reducir las grasas saturadas, azúcares añadidos y sodio”.
Estos resultados no sorprenden dado el sólido perfil nutricional de las almendras: una porción de 28 gramos (aproximadamente un puñado) aporta 6 g de proteína, 4 g de fibra, 13 g de grasa insaturada, solo 1 g de grasa saturada, y 15 nutrientes esenciales, incluyendo 77 mg de magnesio (20% del VD), 210 mg de potasio (4% del VD) y 7.3 mg de vitamina E (50% del VD).
Como todo estudio científico, este tiene limitaciones. La ingesta alimentaria se basó en datos auto reportados, que pueden no ser del todo precisos, y no se consideró el Índice de Masa Corporal de los participantes. Los estudios de modelado tampoco contemplan cómo el consumo de almendras puede influir en el apetito o la ingesta total de alimentos. Por ejemplo, las almendras tienen un reconocido efecto saciante, por lo que incorporarlas a la alimentación habitual podría llevar a una reducción natural en la ingesta de calorías. El uso de múltiples herramientas de evaluación ayudó a robustecer los hallazgos y a garantizar resultados completos y confiables.
Los beneficios de incorporar almendras a la alimentación van más allá de Estados Unidos, y son especialmente relevantes para México. “Si bien nuestro estudio examinó los patrones alimentarios de EE. UU., la información es relevante para otros países donde predominan las dietas occidentales. Las almendras son una botana práctica, deliciosa y nutritiva que puede contribuir a mejorar la calidad de la alimentación en todo el mundo,” concluye el Dr. Drewnowski.
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* Las cuatro herramientas de evaluación utilizadas fueron:
- Índice de Alimentación Saludable (HEI-2020), que mide la calidad general de la alimentación con base en recomendaciones internacionales
- Índice de Alimentos Ricos en Nutrientes (NRF), que mide la densidad de nutrientes
- Proporción de Adecuación Media (MAR), que mide la adecuación de los nutrientes esenciales
- Proporción de Exceso Medio (MER), que mide los nutrientes consumidos en exceso
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[1] Maillot M, Poinsot R, Tahiri M, Drewnowski A. Replacing Solid Snacks with Almonds or Adding Almonds to the Diet Improves Diet Quality and Compliance with the 2020-25 Dietary Guidelines for Americans: Modeling Analyses of NHANES 2017-23 Data. Nutrients. 2025 Dec 26;18(1):87. doi: 10.3390/nu18010087.
[2] USDA. Dietary Guidelines for Americans 2025-2030. Publicado el 7 de enero de 2026.
[3] Organización Panamericana de la Salud (OPS). Mejores prácticas de etiquetado frontal de productos alimentarios en la Región de las Américas. Washington, D.C.: OPS; 2026.
[3] Secretaría de Salud. NOM-051-SCFI/SSA1-2010. Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados. Fase 3 vigente desde octubre de 2025. Diario Oficial de la Federación. México.
[4] Trumbo PR, Ard J, Bellisle F, Drewnowski A, Gilbert JA, Kleinman R, et al. Perspective: Current Scientific Evidence and Research Strategies in the Role of Almonds in Cardiometabolic Health, Current Developments in Nutrition, Volume 9, Issue 1, 2025,104516, https://doi.org/10.1016/j.cdnut.2024.104516.
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