● Las actividades vinculadas a modelos circulares siguen impulsando la
transición hacia el aprovechamiento de recursos y la reducción de desperdicios,
redefiniendo la competitividad en los mercados del país.
● Juan Carlos Higueras, doctor en economía y vicedecano de EAE Business
School destaca que la economía circular ha dejado de ser únicamente una
estrategia ambiental para convertirse en una herramienta de productividad,
eficiencia operativa y protección frente a la volatilidad de las materias
primas.
México,
julio de 2026 — Con la puesta en marcha de la Ley
General de Economía Circular, las empresas van a priorizar mucho más sus
políticas sostenibles, que deben estar pensadas para que acompañen al producto
en su ciclo de vida completo y así lograr una circularidad real.
Es de
gran importancia. El modelo circular es una respuesta directa a las presiones
de las cadenas de suministro globales. Incorporar estas prácticas hace posible
que el mercado nacional reduzca su huella ambiental y, de paso, incremente su
resiliencia y competitividad frente a los retos logísticos actuales. Así lo
explica Juan Carlos Higueras, doctor en economía y vicedecano de EAE Business
School, perteneciente a la red de educación superior Planeta Formación y
Universidades.
“La
economía circular no debe entenderse únicamente como una estrategia ambiental,
sino como una oportunidad para fortalecer la productividad y la competitividad
del país”, señala el Dr. Higueras. “Cuando una empresa reduce desperdicios,
prolonga la vida útil de sus materiales o rediseña sus procesos para reutilizar
recursos, no solo disminuye su impacto ambiental, también mejora sus costes
operativos y reduce su dependencia de materias primas sujetas a una elevada
volatilidad”.
Desde
esta perspectiva, el modelo circular supone un cambio profundo frente a los
esquemas lineales tradicionales basados en extraer, producir, consumir y
desechar. Su verdadero potencial aparece cuando las organizaciones integran la
circularidad desde el diseño del producto, la planificación logística, la
relación con proveedores, la gestión de inventarios y la experiencia del
cliente.
Este
cambio ya comienza a observarse en sectores como la logística, el transporte,
el comercio, la gestión de residuos y los servicios profesionales. Según los
datos del DANE, cerca de nueve de cada diez pesos generados por este modelo
proceden del sector servicios, mientras que el reciclaje de materiales
representa algo más del 10% del valor total. Esta distribución muestra que la
circularidad va mucho más allá del reciclaje y que su impacto económico se
extiende a actividades de mantenimiento, reparación, asesoría, transporte,
almacenamiento y gestión eficiente de recursos.
Esto
implica que las empresas no se limiten a acciones puntuales de reciclaje, sino
que avancen hacia modelos de retorno de productos, reparación, reutilización de
materiales, diseño sostenible, trazabilidad y colaboración con otros actores de
la cadena de valor.
La
tecnología será clave en este proceso. Herramientas como el análisis de datos,
la inteligencia artificial y el internet de las cosas permiten mejorar la
trazabilidad de los materiales, anticipar necesidades de inventario, reducir
pérdidas, optimizar rutas logísticas y medir con mayor precisión el impacto
ambiental y económico de cada decisión empresarial.
“Las
empresas que profesionalicen la medición de la circularidad estarán mejor
preparadas para competir”, añade el Dr. Higueras. “No basta con comunicar
iniciativas sostenibles; es necesario medir el ahorro en materias primas, la
reducción de emisiones, el porcentaje de materiales reincorporados a la cadena
de valor y el impacto financiero de estas decisiones. La sostenibilidad será
realmente estratégica cuando pueda leerse también en la cuenta de resultados”.
En
este sentido, la economía circular representa una oportunidad para que México
avance hacia un modelo productivo más eficiente, resiliente y competitivo. Su
consolidación dependerá de la capacidad de las empresas para transformar la
sostenibilidad en una decisión de negocio, apoyada en datos, tecnología,
colaboración intersectorial y visión de largo plazo.
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SOBRE EAE BUSINESS
SCHOOL
EAE Business School es una
escuela de negocios internacional, perteneciente a la red de educación superior
Planeta Formación y Universidades, con una visión de vanguardia e innovadora
para abordar los retos del siglo XXI. Más de 80.000 alumnos de más de 100
nacionalidades diferentes se han formado en EAE. Cuenta con un claustro de 500
docentes (35% internacionales) que, en su mayoría, combinan su actividad
profesional con la académica. La escuela tiene alianzas internacionales con
instituciones de prestigio como Babson College, entre otras.
En su compromiso con el
desarrollo profesional de sus alumnos, EAE Business School ha gestionado este
año más de 2.000 ofertas de empleo, gracias a una red de empresas
colaboradoras. Estos datos han permitido que EAE aumente la tasa de inserción
de sus estudiantes y el ROI de sus másteres, por lo que ha sido reconocida en
los rankings internacionales Bloomberg y QS.
EAE Business School forma parte
de Planeta Formación y Universidades, la red internacional de educación
superior de Grupo Planeta. Cuenta con veintidós instituciones educativas en
España, Andorra, Francia, Italia, Norte de África, Estados Unidos y Colombia.
Cada año estudiantes procedentes de 100 nacionalidades distintas, se forman a
través de sus escuelas de negocios, universidades, escuelas superiores
especializadas y centros de formación profesional.
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