“Gracias al Internet de las Cosas, hoy vivimos en ecosistemas inteligentes donde casi todo está conectado. Además del hogar u oficina, también incluye servicios críticos como agua, gas o luz, e incluso procesos industriales. Cada dispositivo IoT nuevo trae consigo la responsabilidad de protegerlo y mantener seguras las redes a las que se conecta. No se trata de un dispositivo “malo”, sino que, cuando es infectado o vulnerado, puede actuar como un punto de contagio dentro de la red, propagando la amenaza a otros equipos conectados. La seguridad del IoT es una responsabilidad colectiva, y la verdadera innovación también incluye la forma en que nos protegemos. Un hogar, una oficina o una operación inteligente no es verdaderamente inteligente si no es segura”, comenta María Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad en el Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina en Kaspersky. La buena noticia es que podemos proteger nuestros dispositivos y redes IoT con buenas prácticas de seguridad. Kaspersky ofrece las siguientes recomendaciones: Para proteger tu hogar inteligente: Configura la seguridad de tus dispositivos. Revisa qué datos comparten (fotos, contactos, mensajes) y con quién; desactiva funciones innecesarias como la administración remota. Controla los permisos de las apps. Solo concede acceso a tu ubicación, cámara o micrófono cuando sea realmente necesario y con la opción “Solo mientras utilizo esta aplicación”. Usa contraseñas únicas y fuertes. Evita repetir claves entre dispositivos y servicios. Actualiza siempre tus dispositivos y aplicaciones inteligentes. Esto corrige vulnerabilidades que los atacantes podrían aprovechar. Protege los equipos sincronizados con tus dispositivos IoT, como celulares o computadoras. Usa soluciones de ciberseguridad confiables para evitar que un dispositivo comprometido afecte a toda tu red.
Para proteger tu oficina inteligente: Elabora un inventario de IoT. Identifica qué dispositivos están conectados en tu organización y quién los gestiona. Aplica segmentación de red. Aísla los equipos críticos para reducir el riesgo de que un ataque se propague. Implementa autenticación robusta. Usa contraseñas seguras, administración centralizada y, cuando sea posible, autenticación multifactor. Capacita al personal. Asegúrate de que empleados en general y responsables de TI conozcan los riesgos del IoT y cómo prevenirlos.
Actualiza y supervisa. Mantén los programas y dispositivos actualizados, monitorea continuamente el tráfico de red para detectar anomalías y protege tus dispositivos IoT con herramientas de ciberseguridad. |
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