● En las últimas décadas, los casos de bruxismo han aumentado debido al incremento del estrés y ansiedad entre la población
● Se recomienda visitar al odontólogo por lo menos una vez al año para prevenir problemas bucodentales
Ciudad de México, 28 de abril de 2026.- El bruxismo es un hábito involuntario que consiste en apretar o rechinar los dientes, lo que puede provocar desgaste dental, dolores de cabeza frecuentes, dolor facial, dificultades para masticar y molestias en el cuello o el oído, informó el cirujano dentista especialista en ortodoncia adscrito al Servicio de Estomatología del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” (HGMEL), Juan Rafael Barragán Del Castillo.
Explicó que este tipo de movimiento involuntario puede presentarse tanto en el día como en la noche y afecta a personas de todas las edades. Asimismo, comentó que en las últimas décadas se ha registrado un incremento de los casos, a consecuencia del estrés y la ansiedad, trastornos que son más frecuentes entre la población.
El experto dijo que el HGMEL ofrece a través del Servicio de Estomatología una atención integral en el que intervienen distintas especialidades, como odontología integral, cirugía maxilofacial y ortodoncia, que trabajan de manera coordinada para brindar un tratamiento completo y adecuado a cada caso.
Detalló que el bruxismo diurno suele pasar desapercibido, ya que la persona no siempre es consciente de que aprieta los dientes durante el día; en muchos casos, se identifica hasta que aparecen las molestias. En contraste, el bruxismo nocturno ocurre durante el sueño y con frecuencia es detectado por la persona con la que se comparte la habitación, quien puede notar el rechinido producido al apretar los dientes.
Además de la ansiedad y el estrés hay otros factores que pueden detonar el bruxismo, entre ellos se encuentra el consumo de alcohol, tabaco y café. Esto se debe a que estas sustancias actúan como estimulantes del sistema nervioso, favoreciendo un estado de tensión que incrementa la actividad muscular involuntaria de la mandíbula.
El especialista adscrito al Servicio de Estomatología del HGMEL, Juan Rafael Barragán Del Castillo, indicó que el tratamiento comprende diversas estrategias y debe abordarse de manera integral. Entre las opciones más comunes se encuentran las guardas oclusales o topes de mordida; sin embargo, es importante aclarar que estos dispositivos no constituyen por sí solos el tratamiento completo, sino que forman parte de un abordaje más amplio.
Aunque en algunos casos pueden indicarse las guardas oclusales por periodos prolongados, su uso debe complementarse con otras medidas. En situaciones de mayor severidad, puede ser necesario incorporar apoyo farmacológico, como relajantes musculares suaves, que contribuyan a disminuir la tensión y mejorar los síntomas del paciente.
Puntualizó que de no tratarse este problema bucal puede provocar daños significativos en los ligamentos periodontales que son los que sujetan los dientes y los músculos masticatorios provocando un aumento del tamaño de las fibras musculares, lo que genera un dolor crónico en la mandíbula.
El especialista señaló que el bruxismo requiere un enfoque multidisciplinario que permita atender no solo los síntomas, sino también las causas de fondo. En muchos casos es necesario derivar al paciente a psicoterapia para canalizar y tratar el estrés y la ansiedad.
Finalmente, reiteró que la mayoría de las enfermedades bucales son prevenibles, por lo que recomendó visitar al odontólogo por lo menos una vez al año para detectar de manera oportuna cualquier padecimiento, como caries, enfermedad periodontal o bruxismo.
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