domingo, 30 de agosto de 2020

El Tartufo de Palacio Nacional



Juan Pedro Martínez Soto
Tartufo es un personaje creado por Jean Baptista Poquelin Molière, el gran dramaturgo cómico de la Francia del siglo XVI, un verdadero genio sin parangón de su tiempo.
Con Tartufo, Molièrr logró personificar la hipocresía en su envoltura humana; por ello Tartufo es igual a hipócrita, concepto reconocido universalmente. Tartufo es un falso devoto, un moralino taimado que con engaños se metió en el seno de la casa de la familia Pernelle y una vez dentro busca quedarse con todos los bienes del señor Orgón. De hecho, los únicos que no se han dado cuenta de la verdadera naturaleza de Tartufo son, precisamente, Orgón y Madame Pernelle, su madre. El mediocre y ladino Tartufo exagera la devoción y llega a ser el director espiritual de Orgón. Además, este aventurero trata de casarse con la hija de su benefactor, al tiempo que trata de seducir a la segunda esposa de este, Elmira, mucho más joven que su marido. Y, al tiempo también que trata de meterle mano al atributo más visible de la criada, su busto. Una vez desenmascarado Tartufo, luego de una trampa de carne en la que su lascivia lo pierde, muestra su verdadera naturaleza vil y rastrera, por lo que, desesperado, trata de aprovecharse de unas donaciones que Orgón le transmitió para echar a este de su propia casa. Va incluso ante el rey, pero este, hace que Tartufo sea detenido debido a que se da cuenta de que es un estafador buscado.
En los días que corren se han soltado los demonios, el “pacto de caballeros fue roto” y López Obrador ha recibido una de su propio chocolate. Y como la zorra también tiene cola que le pisen, le sacaron sus trapitos al sol. Corren en los medios de comunicación varias grabaciones que muestran a uno de los hermanos del mandatario –Pío López Obrador– recibiendo sobres de dinero de parte de David León, actual titular de la nueva distribuidora estatal de medicamentos. León ya llevaba año y medio haciendo esos pagos, según declara en las grabaciones. Se trata de alrededor de dos millones de pesos, unos 90.000 dólares.
Sobre eso, ¿qué dijo el “paladín” de la honestidad? Que es falso el video donde su hermano Pio recibe paquetes de dinero, que eso no es corrupción sino que son aportaciones para la campaña. Sea como sea el golpe político ya está dado. Y como la campaña electoral se aproxima preparémonos para la comedia. Fuertes intereses se gestan entre la cúpula del poder, tal parece que la pésima forma de gobernar de Morena ha molestado a los dueños del capital, ahora la oposición, que no parece estar moralmente derrotada. Se nota que las facciones morenistas le han vuelto la espalda al “Héroe del odio nacional”. Hoy López y su hermano Pio se debaten en una retórica tramposa y tartufesca que vislumbra una crisis sistémica al interior de Morena y que en su ineptitud están arrojando la economía mexicana a un precipicio sin fondo.
Bendito Moliere pues tu personaje nos vino como anillo al dedo para retratar lo que los mexicanos estamos viviendo actualmente. También tenemos nuestro Tartufo en Palacio Nacional, que encubre sus embustes bajo un ropaje de falsa moral que, taimado y rencoroso, manipula a los buenos de corazón. Este libidinoso que por un lado dice luchar comtra la corrupción y por otro lado se apergolla no a las tetas enormes de la criada, como lo hizo el personaje de Moliere, pero sí a los gruesos fajos de billetes que le desviaban del erario del estado de Chapas. Este hipócrita ha caído en la trampa: su avaricia lo perdió y como gato boca arriba se debate en una retórica torcida para decir que lo suyo no es corrupción, sino “donaciones” inocentes que el pueblo pobre de México le obsequio... ¡Tartufo! Él dice que es la personificación de la moral... ¡Tartufo! Que el partido de morena es la esperanza de México… ¡Tartufo! Que los 60 mil muertos del covid se tenían que morir… ¡Tartufo! Que la economía mexicana va bien… ¡Tartufo! Que Antorcha Campesina es corrupta… ¡Tartufo y mil veces Tartufo!
Bendito teatro. Qué haría el hombre si no se expusiera el vicio y la corrupción como reflejo de la vida misma en tus tablas. En toda comedia el espectador aprende viendo el vicio en el protagonista, este luego de ser expuesto es ridiculizado para sanción y repudio del espectador. Cuidado señor Tartufo de Casa Aguayo, Cuidado señor Tartufo de Palacio Nacional.

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