miércoles, 30 de mayo de 2018

EN MÉXICO HAY 34.1 MILLONES DE HOGARES; 28.5% CON JEFATURA FEMENINA: ENCUESTA NACIONAL DE HOGARES 2017



  • La población se estima en 123.6 millones de personas y, en promedio, hay 3.6 integrantes por hogar
  • Más del 98% de los hogares habitan en viviendas con piso, paredes o techos, construidos con materiales no frágiles
  • De las personas de 7 y más años de edad, 56.5 millones sintieron preocupación y nerviosismo y 33.3 millones experimentaron depresión
  • 34.8 millones de personas de 3 a 30 años asisten a la escuela

La Encuesta Nacional de los Hogares (ENH), que se levanta anualmente desde 2014, permite conocer los componentes físicos de la vivienda (dimensión, equipamiento, servicios básicos, infraestructura y materiales) y los componentes relacionales (familiares, culturales y ambientales).

La ENH arroja información sobre la salud física y mental de la población en el país: visión, audición, movilidad, cognición, preocupación, depresión, entre otras.

También indaga sobre el nivel escolar de las personas y su capacidad para leer o escribir, entre otros. Los principales resultados se presentan divididos en las siguientes temáticas:

CARACTERÍSTICAS DE LOS HOGARES

La ENH 2017, estimó un total de 34.1 millones de hogares en el país, donde residen de manera permanente 123.6 millones de personas. Con respecto a la edición 2014, se presentó un aumento de 2.7 millones de hogares y de 3.8 millones de personas. Sin embargo, el tamaño del hogar disminuyó de 3.8 a 3.6 en 2017.

Los hogares con jefatura femenina ascendieron a 28.5% mientras que en 2014 la proporción era de 27.2 por ciento. En 2017, por entidad federativa la proporción oscila entre un 20.8% en Nuevo León y un 37.8% en la Ciudad de México.

De acuerdo con la relación de parentesco, 89 de cada 100 hogares fueron familiares (constituidos por personas en las que al menos una tuvo algún parentesco con el jefe(a) del hogar); mientras que 11 de cada 100 fueron hogares no familiares (ningún integrante del hogar tenía parentesco con el jefe del hogar).

CARACTERÍSTICAS DE LAS VIVIENDAS

A nivel nacional, el porcentaje de hacinamiento (razón mayor o igual a 2.5, entre los residentes de la vivienda y el número de cuartos de que dispone la misma) se redujo de 12.0% en 2014, a 9.4% en 2017. Por entidad, Nuevo León cuenta con el promedio más bajo (3.1%), mientras que Guerrero (27.2%), tiene la mayor presencia de hacinamiento.

Más del 98% de los hogares del país reportan habitar en viviendas construidas con materiales no frágiles en paredes, pisos o techos. Solo en el caso de pisos no frágiles, la edición 2014 reportó un 97.3 por ciento de hogares.

El 73.3% de los hogares cuentan con disponibilidad de agua dentro de la vivienda mientras que un 20.7% disponen del servicio del agua fuera de la vivienda, pero dentro del terreno. Estas cifras correspondieron en 2014 a 71.1% y 21.5 por ciento, respectivamente.

ASPECTOS DE SALUD

De los 117.9 millones de personas de 3 y más años de edad que reportó la ENH en 2017, el 27.2% usa lentes, el 0.6% usa aparato auditivo y el 3.1% usa algún aparato para caminar, moverse, subir o bajar escaleras. Para la edición 2015, estas estimaciones correspondieron a 24.2%, 0.7% y 3.1 por ciento, respectivamente.

De los 109.2 millones de personas de 7 años y más, el 51.8% (56.5 millones) presentaron sentimientos de preocupación y nerviosismo y el 30.5% sintieron depresión (33.3 millones), entre otros síntomas de salud general. En contraste con la edición 2015, donde se estimó 49.6 y 27.7 por ciento, respectivamente.

El sentimiento de preocupación o nerviosismo oscila entre un 22.8% y 70.3% en Quintana Roo y Veracruz, respectivamente. En cuanto al sentimiento de depresión, fluctúa entre 12.0 % y 45.6% para los estados de Quintana Roo y Chiapas, respectivamente.

ASPECTOS EDUCATIVOS

La ENH 2017 estima un total de 59.6 millones de personas de 3 a 30 años de edad, que corresponde al grupo de edad en el que es más factible estar cursando algún tipo de estudio. De ellas, el 58.3% (34.8 millones) indica que está asistiendo a la escuela. Esta cifra se mantiene similar a la de 2014 con 58.8 por ciento.

Por último, de los 24.9 millones (41.7%) de personas de 3 a 30 años de edad que no asisten a la escuela, el 35.5% indicó no acudir a ella porque considera que ya logró su meta educativa o porque no quiso o no le gustó estudiar, a diferencia del 32.4% en 2015; el 33.1% no estudia por falta de dinero o por tener que trabajar, en contraste con el 36.4% de 2015; el 13.7% dejó de estudiar por matrimonio o unión, embarazo o el nacimiento de un hijo, a diferencia del 14.2% de 2015; y el 17.6% por problemas de salud, personales o académicos, no había escuela o cupo, o nunca ha ido a la escuela, en comparación del 17.1% de 2015.

NOTA TÉCNICA
ENCUESTA NACIONAL DE HOGARES 2017


La Encuesta Nacional de los Hogares (ENH) es un proyecto continuo que inició en el año 2014, con el propósito de servir para el levantamiento de encuestas temáticas orientadas a investigar con mayor profundidad aspectos demográficos y sociales del país. Con base en su metodología, diseño muestral y estructura operativa, la ENH permite estudiar diversos temas trimestre a trimestre.
 

Aspectos Generales

En la edición 2017, la Encuesta Nacional de los Hogares (ENH) captó información sobre las características de los hogares y las viviendas; así como de aspectos sociodemográficos, de salud y educación de la población mexicana.

El entorno físico en el que habitan las personas, dada la influencia en la calidad de vida, en especial el espacio donde se desarrolla la vida cotidiana y social más próxima, es decir la vivienda. Es relevante conocer tanto los componentes físicos de la vivienda – su dimensión, equipamiento, infraestructura y materiales – como los relacionales – familiares, culturales y ambientales – los cuales constituyen factores decisivos del
 

proceso sociocultural y económico en donde se desenvuelven1. Asimismo, la falta de espacios suficientes para los habitantes de una vivienda, tiene implicaciones en la privacidad y la libre circulación de sus residentes, lo que altera la salud física y mental2.

Los servicios básicos en la vivienda también son de interés de la encuesta, tales como el acceso al agua potable, la disponibilidad de servicio de drenaje, la electricidad, así como el combustible utilizado para cocinar en la vivienda, los cuales permiten identificar a las viviendas, según condiciones de habitabilidad, que pueden ser adecuadas o inadecuadas.

Para el ejercicio 2017, se abordan aspectos relacionados con la salud, tomando como referencia la Iniciativa Budapest3, cuyo principal propósito es desarrollar un conjunto de preguntas que cumplan con un estándar internacional para establecer un estado general de salud en las personas, abordando temáticas como: visión, audición, movilidad, cognición, preocupación, depresión, entre otras.

También, se estudian aspectos relacionados con la educación de las personas, conscientes de que la educación es el principal medio para desarrollar y potenciar las habilidades, conocimientos y valores éticos; además, representa un mecanismo básico de transmisión y reproducción de conocimientos, actitudes y valores, aspectos fundamentales en los procesos de integración social, económica y cultural. Ser incapaz de leer o escribir e incluso no contar con la educación básica, limita las perspectivas culturales y económicas de todo ser humano, lo que restringe su capacidad para interactuar, tomar decisiones y funcionar activamente en su entorno social4.


Principales resultados

En esta ocasión, el INEGI presenta los principales resultados de la ENH 2017 relacionados con las siguientes temáticas:

  • Características de los hogares
  • Características de las viviendas
  • Aspectos de salud
  • Aspectos educativos


Características de los hogares
La ENH 2017, estimó un total de 34.1 millones de hogares en el país, donde residen de manera permanente 123.6 millones de personas. Con respecto a la edición 2014, se presentó un aumento de 2.7 millones de hogares y de 3.8 millones de personas.

1 CONEVAL. Metodología para la Medición Multidimensional de la Pobreza en México, México DF 2014. pp. 57 y 58
2 Citado en ibíd.
3 ONU. Health state survey module: Budapest Initiative: mark 1. Informe 2007. (En línea). Disponible en: http://www.unece.org/stats/documents/ece/ces/2007/6.e.pdf
4 CONEVAL. Metodología para la Medición Multidimensional de la Pobreza en México, México DF 2014. p. 52
 

De acuerdo con la relación de parentesco, 89 de cada 100 hogares fueron familiares, es decir que estuvieron constituidos por personas en las que al menos una tuvo algún parentesco con el jefe(a) del hogar; manteniéndose estos mismos hogares en 2016, y para 2015 y 2014 fueron un total de 90 hogares respectivamente.

Mientras que 11 de cada 100 fueron hogares no familiares, o que ningún integrante del hogar tenía parentesco con el jefe del hogar, comparativamente con años anteriores este tipo de hogares en 2014 y 2015 era de 9 hogares por cada 100, y de 10 hogares en la edición 2016.

En 2017, cuando el jefe del hogar es hombre, se aprecia que 91.4% de los hogares son familiares, en tanto que cuando la jefatura del hogar corresponde a una mujer, corresponde al 81.6% de los hogares.

Los hogares familiares de acuerdo a su composición se dividen en: 1) Hogares nucleares, los que están conformados por el jefe(a) y cónyuge; jefe(a) e hijos; o bien, jefe(a), cónyuge e hijos; 2) Hogares ampliados, los que están conformados por un hogar nuclear y al menos otro pariente, o por un jefe(a) y al menos otro pariente; y 3) Hogares compuestos, los que están conformados por un hogar nuclear o ampliado y al menos un integrante sin parentesco.


En 2017, se estima que 64 de cada 100 hogares son nucleares, cifra equivalente a 69 de cada 100 cuando el jefe del hogar es hombre y 49 de cada 100 cuando la jefatura del hogar recae en una mujer.

Los hogares ampliados representan el 22.9% y según el sexo del jefe del hogar, cuando es mujer, el porcentaje es de 30.7%, comparado 19.7% cuando el jefe del hogar es hombre.
 

Por entidad federativa, los hogares familiares oscilan entre un 80.2% y 92.8% correspondiente a las entidades de Quintana Roo y Tlaxcala, respectivamente.

En años anteriores, el hogar nuclear pasó de un 70.5% en 2014 a 64.0% en promedio para los años subsecuentes, y por lo que respecta al ampliado era de 26.6% en 2014, y de 24% a 23% en 2015 y 2016 respectivamente.
 

Para la ENH 2017, el porcentaje de hogares con jefatura femenina a nivel nacional fue de 28.5%, respecto del 27.2% de la ENH 2014.

La jefatura femenina en los hogares por entidad federativa oscila entre un 20.8% en Nuevo León y un 37.8% en Ciudad de México.

Las entidades con mayor presencia de jefatura femenina en el 2016 fueron Sonora, Ciudad de México y Tlaxcala, con 36.1%, 35.3% y 32.3%. Y las entidades Aguascalientes (22.5%), Zacatecas (22.4%) y Nuevo León (21.5%) representan los estados con menor presencia de mujeres como jefas de hogar, manteniéndose las mismas entidades para la edición 2017, con los siguientes porcentajes 23.1%, 23.0% y 20.8% respectivamente.
 

Condiciones habitacionales de los integrantes del hogar

A nivel nacional, el porcentaje de hacinamiento se estima en 9.4%. La entidad federativa con menor hacinamiento es Nuevo León (3.1%), por el contrario de la entidad de Guerrero (27.2%), con la mayor presencia de hacinamiento.

Para la ENH 2016 las entidades con menor hacinamiento se presentaron en fueron Nuevo León (3.1%), Aguascalientes (3.5%) y Coahuila (5.2%), y con mayor hacinamiento fueron Guerrero 27.5%, Oaxaca y Chiapas con el 19.2 por ciento.
 

Para el 2015, las entidades con menor nivel de hacinamiento fueron Aguascalientes con el 3.7%, Nuevo León 4.5%, y San Luis Potosí con 6.1%; y con mayor nivel de hacinamiento Guerrero 32.9%, Chiapas 29.8% y Oaxaca 17.6%

Los integrantes del hogar que vivían en condiciones de hacinamiento a nivel nacional fueron en el 2015 del 11.9%, para el 2016 fue de 10.5% y para la ENH 2017 fue de 9.4%, se observa un decremento de 2.5 puntos porcentuales.

La mayoría de los hogares del país reportan habitar en viviendas construidas con materiales no frágiles en paredes y techos. No obstante, para 2017 en las localidades rurales el 2.6% y el 2.7% de los hogares respectivamente, residen en viviendas que cuentan con materiales frágiles en paredes y techos. También en estas localidades, el 5.9% de los hogares indican residir en viviendas con piso de tierra.

En 2014, las localidades rurales presentaban paredes y techos con materiales frágiles 3.3% y 4.0% y los hogares que tenían piso de tierra era del 7.4%, para el año de 2016 estas mismas localidades presentaron los siguientes porcentajes en techos y paredes 3.3 y 4.1 por ciento respectivamente y en piso de tierra fue de 6.9%.
 

Por lo que hace a la disponibilidad de agua, en 2017 un 73.3% de los hogares reportan que cuentan con ésta dentro de la vivienda y un 20.7% cuentan con el servicio del agua fuera de la vivienda, pero dentro del terreno. La situación en las zonas rurales es distinta, ya que solo el 40% de las viviendas dispone de agua dentro de la vivienda y el 45% disponen de agua fuera de la vivienda, pero dentro del terreno.

En el año de 2014 la ENH reportó que los hogares con este servicio dentro de la vivienda eran del 71.1%, los hogares con agua dentro de la vivienda, pero fuera del terreno era del 21.5%, y en las zonas rurales por estos mismos conceptos fueron del 36.2% y 44.7%
 

Aspectos de salud

Un tema de gran importancia para la ENH 2017 es captar información relevante sobre el bienestar y calidad de vida de las personas con base en la percepción del informante sobre el estado de salud, tanto propio como de los demás integrantes del hogar, a través de un conjunto de preguntas sobre su capacidad de visión, con o sin lentes, su audición en un cuarto con o sin ruido, la capacidad que tiene para caminar, subir o bajar escaleras con o sin ayuda de una persona o de apoyo con algún aparato; la dificultad para caminar tanto 100 como 500 metros, así como para bajar o subir 12 escalones, al igual que la dificultad para recordar o concentrarse.

La situación general de salud de la población muestra que de los 117.9 millones de personas de 3 y más años de edad que reportó la ENH en 2017, el 27.2% usa lentes, el 0.6% usa aparato auditivo y el 3.1% usa algún aparato para caminar, moverse, subir o bajar escaleras, situación que para la ENH 2015, fue del 24.2%, 0.7% y 3.1% respectivamente.

En particular, el grupo de 65 y más años presenta más problemas para ver (57.6%), una mayor proporción usa aparato auditivo (3.3%) y requiere de aparato para caminar, moverse, subir o bajar escaleras (23.1%).

Asimismo, el 82.3% de la población de 3 y más años manifestaron no tener dificultad para ver, el 14.2% alguna dificultad y el 3.3% mucha dificultad o no poder ver.
En contraste, el estrato de la población de 65 y más años, el 56.8% reportaron no tener dificultad para ver, el 29% alguna dificultad y el 14.1% mucha dificultad o no poder ver.
 

Con respecto a la dificultad para oír, de los 117.9 millones de personas de 3 y más años, el 93.8% no tiene dificultad para oír, el 4.8% presenta alguna dificultad, y el 1.4% restante manifestó tener mucha dificultad o no puede escuchar.
 
Los datos por estratos de edad, muestran la situación siguiente. En el grupo de personas de 65 y más años, el 70.2% no tienen dificultad para oír, 20.8% tiene alguna dificultad y 9% mucha dificultad o no puede oír. Por su parte, el grupo de 3 a 14 años, los porcentajes son 98.5%, 1.2% y 0.3%, respectivamente.

En particular, de los 9.7 millones de personas de 65 y más años, el 45.5% no tienen dificultad y no usa aparato ni requiere ayuda; porcentaje que en los hombres es de 52.5% y de 39.5% en las mujeres.

Comparativamente con la ENH 2015 se tiene que las personas de este mismo rango de edad que no tienen ninguna dificultad y no usan ningún apoyo es del 47.3% en los hombres y mujeres era ligeramente alto con un 53.6% y 42.0% respectivamente.

Continuando con la edición 2015, la población con dificultad y que no usa aparato ni requiere de ningún tipo de ayuda era de 28.3%, en los hombres de un 26.1% y en mujeres de un 30.2%. La población que tenía dificultad pero que si contaba con algún aparato o requería ayuda era en hombres del 19.4% en 2015 y mujeres de 26.9%, y para 2017 este porcentaje bajó a 17.3% (hombres) y 25.8% (mujeres).
 

Además, el 71.8% presenta alguna dificultad para ver, oír o caminar y subir escaleras. El siguiente cuadro presenta los porcentajes de personas de 65 y más años que tienen una dificultad, dos dificultades o bien presentan las tres dificultades: el 31.6%, (3.0 millones de personas) no puede ver, oír o caminar, el 26.2% manifestaron tener dos dificultades (2.5 millones de personas) y el 14.1% mencionó tener las tres dificultades ver, oír y caminar.

La ENH también captó información sobre la percepción del estado emocional de las personas, como las sensaciones de preocupación, nerviosismo, depresión, dolor y cansancio a todos los integrantes del hogar de 7 años y más, lo que permite contar con datos adicionales sobre el estado general de salud de dicha población.

De los 109.2 millones de personas de 7 años y más, el 51.8% (56.5 millones) presentaron sentimientos de preocupación y nerviosismo y el 30.5% sintieron depresión (33.3 millones), entre otros síntomas de salud general.

En comparación con la ENH 2015 los integrantes del hogar que reportaron sentir preocupación o nerviosismo a nivel nacional fue de 49.6%; y osciló entre las tres primeras entidades con mayor porcentaje fueron Tlaxcala (73.0%), Sonora (64.8%) y Michoacán (64.3%) y las entidades con menor porcentaje Baja California (27.2%), Aguascalientes (14.3%) y Sinaloa con 10.8 por ciento.

Actualmente para la ENH 2017 el sentimiento de preocupación o nerviosismo oscila entre un 22.8% y 70.3% en Quintana Roo y Veracruz, respectivamente.

En la edición 2017, el sentimiento de depresión, varía entre 12% y 45.6% para los estados de Quintana Roo y Chiapas, respectivamente.

Cabe mencionar que en la ENH 2015 la información que se captó en referencia al sentimiento de depresión a nivel nacional fue de 27.7% y osciló entre los estados de Michoacán (49.6%), Tlaxcala (44.3%) y Durango (44.2%) los más altos y Guanajuato (10.4%), Sinaloa (9.6%) y Aguascalientes (8.8%) los más bajos.
 

Características educativas

La ENH 2017 estima un total de 59.6 millones de personas de 3 a 30 años de edad, que corresponde al grupo de edad en el que es más factible estar cursando algún tipo de estudio. De ellas, el 58.3% (34.8 millones) indica que está asistiendo a la escuela; en las localidades rurales asiste a la escuela el 55.1% (8.1 millones) y en las urbanas lo hace el 59.3% (26.6 millones).

De las personas que indicaron asistir a la escuela y disponen de una beca o crédito educativo son 7.5 millones de personas, es decir el 12.6 por ciento.

En relación a la población de 15 y más años, de los 91.5 millones de personas, 30.5 millones (33.3%) se encuentran en situación de rezago educativo, es decir no tienen instrucción escolar o este es menor a la secundaria completa.

Por entidad federativa, el porcentaje de personas en rezago educativo oscila entre un 20.6% en Ciudad de México y 49.7% en Oaxaca.
 

De igual manera comparando el rezago educativo que se obtuvo en la ENH 2014 a nivel nacional fue de 36.2, y oscilo entre un 53.7 en Oaxaca y de 21.7% en el Distrito Federal, actualmente Ciudad de México, y de ahí las entidades con mayor porcentaje que le siguen son Chiapas y Veracruz con el 53.1% y Veracruz con el 48.9%. y las de menor porcentaje Coahuila y Sonora con 26.6. y 26.7 por ciento, respectivamente.

Motivo de no asistencia a la escuela

Por último, de los 24.9 millones (41.7%) de personas de 3 a 30 años de edad que no asisten a la escuela, el 35.5% indicó no acudir a ella porque considera que ya logró su meta educativa o porque no quiso o no le gustó estudiar, a diferencia del 32.4% en 2015; el 33.1% no estudia por falta de dinero o por tener que trabajar, en contraste con el 36.4% de 2015; el 13.7% dejó de estudiar por matrimonio o unión, embarazo o el nacimiento de un hijo, a diferencia del 14.2% de

2015; y el 17.6% por problemas de salud, personales o académicos, no había escuela o cupo, o nunca ha ido a la escuela, en comparación del 17.1% de 2015.

La distribución por sexo, presenta algunas diferencias, mientras que el 21.0% de las mujeres indicaron no estudiar por motivo de matrimonio o unión, embarazo o el nacimiento de un hijo, dicho porcentaje en los hombres fue del 6.3 por ciento.

Entre la causa de no asistencia por falta de dinero o por cuestiones de trabajo, el porcentaje de mujeres fue del 29.5%, en cambio el de los hombres ascendió a 36.9%. Respecto a no querer estudiar, no le gusto la escuela o cumplió con su meta educativa, de igual manera la proporción de hombres con 39.6% es superior a la de las mujeres con 31.5 por ciento.

Comparativamente entre la ENH de 2015 y 2017 el porcentaje por motivos de matrimonio o tener un hijo en el caso de las mujeres se incrementó de 20.7% a 21.0%, y en los hombres era de 7.4% y disminuyó a 6.3%.

En tanto que la no asistencia por causas de no tener dinero o de la falta de trabajo en hombres era del 39.8%, disminuyendo a un 36.9% para 2017.
 


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