sábado, 13 de mayo de 2023

Nearshoring en México una oportunidad de mayor certidumbre para las empresas


El nearshoring es la relocalización

de empresas, hacia un país

cercano a donde desean exportar.

Las economías receptoras

de nearshoring se ven beneficiadas

en el corto plazo con:

inversión extranjera directa y

creación de empleo. En el largo

plazo, el beneficio del nearshoring

es evidente en: aumento

de inversión fija, productividad,

alzas en sueldos, incremento

en el nivel de escolaridad, crecimiento

de las exportaciones,

aumento del consumo y apreciación

de la divisa.

Además, con las políticas económicas

adecuadas, las economías

migran de ser “maquiladoras”

a producción de alto

valor agregado, que aumenta

la creación del trabajo calificado,

disminuye la informalidad

y da la posibilidad de recortar

la brecha de desigualdad en ingreso.

Los momentos de mayor impulso

Podría decirse que son cuatro

los momentos en donde se

ha impulsado al nearshoring

en México: 1) la entrada en vigor

del TLCAN, 2) el inicio de la

guerra comercial entre China y

Estados Unidos bajo la administración

de Trump, 3) la ratificación

de aranceles y continuidad

de guerra comercial entre

Estados Unidos y China bajo la

administración de Joe Biden

y 4) la pandemia, con alza en

costos logísticos y en tiempos

de entrega.

En sentido estricto la oportunidad

del nearshoring se abrió

para México con la entrada en

vigor del Tratado Comercial con

América del Norte (TLCAN) el

1 de enero de 1994. Desde esa

fecha hasta el 2022, las exportaciones

de México han crecido

a una tasa promedio anual

de 8.98% y representan, al último

dato disponible, 40% del

PIB de México. Como resultado

directo del TLCAN y del nearshoring,

las exportaciones manufactureras

han crecido 9.17%

promedio anual desde 1994 y la

inversión extranjera directa alcanzó

un máximo histórico de

48.3 mil millones de dólares en

2013.

El comercio no solo creció para

México. China entró a la Organización

Mundial de Comercio

(OMC) en el 2001 y con esto sus

exportaciones subieron de manera

significativa al tener bajos

costos de mano de obra, infraestructura

que facilitaba el

transporte y depreciación continua

del yuan como incentivo

en precio (Figura 1).

Este incremento en las exportaciones

chinas propició un elevado

déficit comercial para Estados

Unidos. A pesar de esto,

parecía que todo iba bien hasta

que llegó Donald Trump al

mapa político. Trump recordaba

la gran época de la manufactura

para Estados Unidos

y amenazó con salirse de

la OMC y del TLCAN. Su lema

“Make American Great Again

(MAGA)” se apoyaba en parte

en el crecimiento del empleo

de la manufactura. Al ver que

Estados Unidos no podría aislarse

del mundo, eligió implícitamente

como aliado a México

al firmar el TMEC en 2018,

mientras que inició una guerra

comercial con China, teniendo

su punto más álgido la designación

de China como país manipulador

de divisas (Figura 2).

En teoría, la guerra comercial

entre Estados Unidos y China

daría a México un renovado impulso

al nearshoring. Sin embargo,

no hubo un efecto importante

para México en 2018 y

2019, pues las empresas toman

sus decisiones de inversión fija

en un horizonte de largo plazo

(15 años o más) y se creía que al

terminar el mandato de Trump

se acabaría la guerra comercial.

Además, en 2018 se generó incertidumbre

en México con la

cancelación de construcción

del nuevo aeropuerto de la

Ciudad de México. Al inicio del

2020, la incertidumbre sobre

México había disminuido, pero

también las tensiones entre

China y Estados Unidos, al firmar

el acuerdo comercial fase

1. Las empresas que podrían haber

salido de China decidieron

quedarse, ante lo que parecía

ser un nuevo escenario prometedor

de comercio. Dos meses

más tarde llegaría la pandemia.

En noviembre del 2020, Joe Biden

ganó la presidencia de Estados

Unidos. Con esto se esperaba

la eliminación de los

Figura 1. Comercio total de China. Millones de dólares.

Figura 2. Línea del Tiempo de la Guerra Comercial entre EE.UU. y China.

aranceles impuestos a los productos

de China. Bajo un estilo

diferente sin tanto alarde,

pero con los mismos aranceles,

la guerra comercial entre Estados

Unidos y China continuó en

2021 a la par de un incremen-

Figura 3. Precios de fletes marítimos, rutas desde China a Estados Unidos (contenedores

40 pies, dólares).

to significativo en los costos de

fletes marítimos de las rutas de

China hacia Estados Unidos (Figura

3).

En 2021, los fletes marítimos

entre China y Estados Unidos

Figura 4. Inversión Extranjera Directa (millones de dólares).

alcanzaron un alza de 400%,

mientras que los tiempos de

entrega se alargaron de manera

importante, dando un impulso

relevante al nearshoring

en México.

Los factores y datos relevantes

Una empresa que busca producir

desde un país extranjero

desea tener estabilidad en los

tiempos de entrega y en los costos

logísticos, fiscales y laborales,

así como certidumbre en el

estado de derecho y en la política

económica interna. Para

México, compartir frontera con

Estados Unidos brinda estabilidad

en tiempos de entrega y

costos logísticos. Por su parte,

el TMEC brinda certeza jurídica.

En 2022, México recibió 35,291.6

millones de dólares en inversión

extranjera directa, representando

un alza de 11.88%

respecto al 2021 (Figura 4). Al

quitar los flujos extraordinarios

de la fusión de Televisa y Univisión

resulta en una inversión

extranjera directa de 28,415.6

millones de dólares, que reflejan

una caída de 9.2% respecto

al 2021. Con estas cifras podría

pensarse que no ha habido un

beneficio observable por nearshoring.

Sin embargo, al interior

de la inversión extranjera

directa destaca que las nuevas

inversiones crecieron 25%, pero

también hubo desinversión por

aproximadamente 12 mil millones

de dólares. Dado que la

inversión extranjera directa es

un flujo neto de las entradas

menos las salidas, sin la desinversión,

el flujo total de inversión

extranjera directa podría

haber alcanzado en 2022 al menos

48 mil millones de dólares,

dando una buena posibilidad

de nuevos máximos históricos

en el corto plazo.

Eliminando los flujos extraordinarios

de inversión extranjera

directa por la reestructura de

Aeroméxico y la fusión de Televisa

y Univisión, destaca que los

estados más beneficiados en

recepción de inversión extranjera

directa debido al nearshoring

en 2022 fueron Nuevo León

y Jalisco con flujos de 4,397.3

y 2,849.9 millones de dólares,

con crecimientos de 33 y 35%

(Figura 5).

Para el 2023 se estima que la

inversión extranjera directa que

llega a México alcanzará flujos

por aproximadamente 32 mil

millones de dólares, con una

caída de 8.5% respecto al total

recibido en 2022 y un alza de

12% anual, sin contemplar los

flujos extraordinarios del 2022.

Estos flujos de inversión extranjera

directa contemplan la salida

de 6 mil millones de dólares

por la venta de Iberdrola,

los cuales es posible que no se

registren en un mismo trimestre

pues dependerá de cómo y

cuándo sean pagados, así como

la utilización de los mismos,

pues en el caso que Iberdrola

decida invertirlos en México en

otro proyecto se daría la salida

de inversión extranjera directa,

que sería compensada con una

nueva entrada.

Figura 6. Destino de las exportaciones de China.

Figura 5. Inversión extranjera directa por estado. Fuente: Secretaría de Economía.

Estados Unidos

Hong Kong

Japón

Corea del Sur

Países Bajos

Alemania

México

Vietnam

Reino Unido

India

Australia

Canadá

Tailandia

Brasil

Malasia

Singapur

Italia

Indonesia

Emiratos Árabes Unidos

Rusia

18%

16%

14%

12%

10%

8%

6%

4%

2%

0%

15.67%

7.83%

5.51%

4.51%

4.25%

4.00%

3.67%

3.47%

3.23%

2.98%

2.39%

2.38%

2.08%

1.88%

1.84%

1.84%

1.77%

1.75%

1.74%

1.64%

Exportaciones

Otro punto relevante en el nearshoring

es el monto y tipo de

exportaciones. De acuerdo a

los datos publicados por Estados

Unidos, en el acumulado

del año (hasta febrero 2023), el

déficit comercial con China representó

el 44% del déficit comercial

total de Estados Unidos,

mientras que el déficit con

México el 20.8% y con Vietnam

el 16%. Los principales socios

comerciales de Estados Unidos

son: México con 15.4%, Canadá

con 15.0%, China con 11.6%,

Alemania con 4.7% y Japón con

4.3%. Estos cinco países abarcan

el 51% del comercio total

de Estados Unidos.

Dentro de los principales socios,

México es el que más ha

aumentado su comercio con

Estados Unidos desde febrero

de 2022 hasta febrero de 2023,

con un aumento del 0.9%, seguido

de Alemania con 0.8% y

Canadá con 0.5%. Al principio

del 2022, China, México y Canadá

eran los principales socios

comerciales de Estados Unidos,

con el 14.5% del comercio

total cada uno. Sin embargo,

para febrero del 2023, la proporción

para China había disminuido

en 2.9 puntos porcentuales,

ubicándose en 11.6%.

Esta disminución es principalmente

por las compras que realiza

Estados Unidos, ya que han

caído en 23.5% desde febrero

2022 hasta la fecha, a pesar de

que el costo de seguros y fletes

de la mercancía que llega desde

China ha ido disminuyendo.

Cabe destacar que, el dólar

estadounidense se ha apreciado

8% frente al yuan (toman-

Figura 7. Exportaciones de China por capítulo.

Figura 8. Exportaciones de México por capítulo.

do en cuenta el tipo de cambio

promedio en los primeros

dos meses del 2022 y el promedio

en los primeros dos meses

del 2023), por lo que el tipo de

cambio no ha sido un factor relevante

para que las compras

de Estados Unidos a China disminuyeran.

Diferentes países asiáticos han

aprovechado las tensiones políticas

entre Estados Unidos y

China para obtener una mayor

cuota de mercado, como es el

caso con Vietnam, Taiwán e India,

por lo que la disminución

de la participación de mercado

de China en Estados Unidos

se debe principalmente por la

competencia en Asia y la guerra

comercial entre ambos países.

Por otro lado, las compras que

Estados Unidos realiza a México

han aumentado 10.5% desde

febrero 2022 (acumulado), a

pesar de que el dólar estadounidense

se ha depreciado 9.6%

frente al peso mexicano. Esto

quiere decir que el aumento de

las compras a México está relacionado

principalmente con

el nearshoring, lo que ha incrementado

la cuota de mercado

de México, que anteriormente

era de China.

A pesar de la caída en la participación

de mercado en el comercio

internacional de China,

el 15.67% de las exportaciones

de China tienen como destino

Estados Unidos, seguidas muy

por debajo por las exportaciones

a Hong Kong con 7.83%.

Al interior, las exportaciones

chinas están muy concentradas

en máquinas y aparatos, material

eléctrico y sus partes con el

40% del total, con las que México

compite directamente pues

también es el capítulo con mayores

exportaciones en México

(Figuras 7 y 8).

Figura 9. Reshoring de empleos de empresas

de EE. UU. según país de origen, del

2010 al 2022

Fuente: Reshoring Initiative 2022 Data Report

Riesgos para la llegada de nearshoring

a México

Entre los principales riesgos

que enfrentan las empresas

que deciden relocalizar sus

plantas en México están los incrementos

en costos laborales,

la alta inflación, la incertidumbre

en la política económica

interna, la inseguridad pública,

la volatilidad en el tipo de cambio,

disputas comerciales e imposición

de aranceles.

En México, los costos laborales

han subido de manera significativa,

mostrando los salarios

nominales contractuales alzas

por encima de 8% por cuatro

meses consecutivos. Además,

en la encuesta que realiza el

Banco de México a especialistas

del sector privado destaca

que la gobernanza aparece en

primer lugar como freno de la

economía, con la inseguridad

pública en primer lugar durante

nueve meses al hilo y la falta

de estado de derecho tomando

relevancia en los últimos

meses. Al interior de la gobernanza,

la incertidumbre sobre

la política económica interna

es un factor relevante también,

pues las empresas podrían enfrentar

alzas en costos, derivadas

de reformas.

También es importante tener

en cuenta que, en esta cuestión

de nearshoring, México no

solo compite con China u otras

economías de Asia y América

Latina en la atracción de inversiones

manufactureras de empresas

estadounidenses, sino

también compite con el mismo

Estados Unidos. Más allá del

nearshoring, también se ha observado

el reshoring, con empresas

estadounidenses regresando

a su país. La organización

estadounidense “Reshoring Initiative”

estima que del total de

empleos que regresaron a Estados

Unidos como “reshoring”

en el periodo 2010-2022, el 17%

fueron de México, siendo solamente

superado por China (Figura

9).

Beneficios por nearshoring

Si México sentara las bases para

aprovechar al máximo la oportunidad

del nearshoring, la inversión

extranjera directa alcanzaría

flujos anuales entre

55 y 60 mil millones de dólares

durante los siguientes 3 a

5 años, brindando la oportunidad

a que las exportaciones no

petroleras se duplicaran en 8

años. Con esto, el PIB de México

crecería alrededor de 3.5%

anual, habría mayor creación

de empleo formal, la tasa de

informalidad bajaría de 50% y

el tipo de cambio bajaría y se

estabilizaría alrededor de 16

pesos por dólar.

Para que México aproveche la

oportunidad del nearshoring

se deben dar tres condiciones:

1. Gobernanza que genere certidumbre:

estado de derecho,

baja inseguridad pública y

políticas económicas internas

que generen buen ambiente

de negocios.

2. Paquetes de estímulos fiscales

orientados al recibimiento

de nearshoring.

3. Búsqueda activa de inversiones

extranjeras que desean

relocalizar su producción:

promoción de México en el exterior

como destino atractivo

de inversión fija.

El nearshoring es importante

para México ya que la recuperación

fue lenta, alcanzando el

PIB el nivel máximo de 2018

hasta el primer trimestre del

2023. Dentro de las 45 economías

más grandes del mundo,

México ocupa la posición 37 en

términos de recuperación.

Además, la inversión fija bruta

muestra un rezago de 4% respecto

al nivel histórico alcanzado

en diciembre del 2017. Esto, a

pesar de la entrada de inversión

extranjera directa, lo que sitúa

a la inversión fija de origen nacional

en un peor desempeño.

Los sectores con mayor potencial

de nearshoring en México

son: 1) automotriz y autopartes,

2) equipo de computación, comunicación,

medición y otros

componentes electrónicos, 3)

enseres domésticos y 4) alimentos.

Los sectores aeroespacial y

biotecnología también tienen

potencial de crecimiento, pero

aún tienen proporciones bajas

respecto al total de las exportaciones

de México y las empresas

extranjeras típicamente

buscan lugares en donde el sector

se haya asentado, pues implica

que existen clusters que

les facilita encontrar proveedores

y trabajo necesario para su

industria.

Así, el nearshoring representa

para México la oportunidad de

crecimiento económico y estabilidad

para el largo plazo,

mientras que para otras economías

es solo otra fuente más de

crecimiento.

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