domingo, 6 de marzo de 2022

INTERCAM BANCO. OPINIÓN ANÁLISIS Boletín Semanal Visión 3D Los mercados de materias primas mostraron durante la semana una fuerte sensibilidad al conflicto geopolítico en Ucrania.


4 de marzo de 2022

Alejandra Marcos
amarcos@intercam.com.mx
Santiago Fernández
sfernandezs@intercam.com.mx
Entorno y estrategia
Renovadas presiones inflacionarias
El Top
 El conflicto en Ucrania persiste y ha provocado un incremento vertiginoso en
los precios de materias primas, especialmente el petróleo, el trigo y el maíz.
 Powell confirmó un incremento de 25pb a la tasa de fondos federales en
Estados Unidos para la reunión del 15-16 de marzo; pero no descartó un ajuste
más agresivo si la inflación se mantiene.
 Las cifras de empleo en Estados Unidos superaron estimados (678k vs 422ke.)
y confirmaron el pleno empleo; pero la actividad económica siguió debilitándose
en febrero.
 La inflación en Europa continúa acelerándose a niveles récord (5.8% anual,
feb.) y no hay señales de moderación de las presiones inflacionarias.
 China mostró mejoría en febrero y la actividad económica podría estar
empezando a beneficiarse de los estímulos.
 El Banco de México redujo sus estimados de crecimiento para la economía
mexicana a 2.4% en 2022, con riesgos sesgados a la baja; la inflación aún se
espera en 4% para el cierre de 2022.
El retrovisor
Los mercados de materias primas mostraron durante la semana una fuerte
sensibilidad al conflicto geopolítico en Ucrania, con incrementos de doble
dígito en los precios del petróleo, el trigo y el maíz. Las alzas de estos precios
amenazan con reforzar las presiones inflacionarias a nivel global. Jerome
Powell, Presidente de la FED, aseguró que aún es demasiado pronto para
determinar los efectos del conflicto en la economía estadounidense, pero
respaldó un incremento de 25pb a la tasa de interés para la reunión de marzo
y contener la inflación. Mientras tanto, las cifras de empleo volvieron a
sorprender al alza y confirmaron el pleno empleo en la economía
estadounidense, pero la actividad económica se debilitó aún más en febrero,
de acuerdo a los indicadores ISM; sobre todo en el sector servicios. En
Europa, la inflación alcanzó un nuevo récord de 5.8% a tasa anual, la inflación
al productor alcanzó el 30.6% anual y el conflicto con Ucrania amenaza con
detener la recuperación económica; un escenario de pesadilla para el Banco
Central Europeo. China vio aceleración durante febrero, favorecida por los
recientes estímulos; y en México, Banxico recortó sus estimados de
crecimiento para la economía mexicana (2.4% 2022) y reconoció que los
riesgos son de menor crecimiento, pero mantuvo su expectativa de ver a la
inflación cerrar el año en 4%, a pesar de un deterioro del entorno.
El conflicto en Ucrania continúa y afectó a los mercados de materias primas.
A pesar de que a inicios de semana Occidente incrementó las sanciones a Rusia,
el ejército ruso mantiene los ataques en territorio ucraniano para controlar la capital
y deponer al gobierno actual. Estados Unidos, Europa, Reino Unido y Canadá
decidieron a principios de semana excluir a varios bancos rusos de la red de pagos
internacionales SWIFT y anunciaron medidas para impedir que el banco central
de Rusia pueda hacer uso de sus reservas internacionales. Las sanciones buscan
aislar por completo a la economía rusa y provocar su colapso, en especial las
sanciones dirigidas al Banco Central de Rusia, quien al quedar sin otra
herramienta para detener el colapso del Rublo decidió incrementar las tasas de
interés de forma agresiva. El gobierno ruso también impuso controles de capital,
que impiden a empresas e individuos convertir sus rublos a monedas duras, lo que
ha limitado su capacidad de completar transacciones internacionales a nivel
comercial y financiero. La deuda rusa ha sido degradada a grado especulativo por
el creciente riesgo de impago dadas las circunstancias y los activos rusos han
dejado de cotizar a nivel internacional, pues se ha vuelto prácticamente imposible
invertir en ellos. Las consecuencias económicas y financieras de las sanciones,
sin embargo, no han inhibido los avances militares de Rusia, que esta semana se
acercó a la capital y obtuvo el control de una planta nuclear que abastece el 20%
de la energía en Ucrania. Putin reiteró que no se detendrá hasta controlar Kiev y
hasta que Ucrania se convierta en un Estado neutral. Los más afectados en el
mercado fueron los precios del petróleo, del maíz y del trigo. El petróleo registro
su mejor semana de la historia, con un incremento superior al 22%, mientras que
el trigo avanzó 43% y el maíz 16% (cifras previo al cierre del viernes). Rusia y
Ucrania representan 25% de la producción de trigo y 20% de las ventas de maíz a
nivel global; mientras que los riesgos de sanciones a las exportaciones de crudo
ruso incrementaron la volatilidad en el petróleo. Estos incrementos complicarán
aún más el entorno inflacionario global en los próximos meses.
Powell confirmó un incremento de 25pb en marzo, aunque se mantiene
abierto a ser más agresivo. En su testimonio semestral ante el Congreso, el
Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que su prioridad en los
próximos meses será el control de la inflación. Powell dijo que se inclina por
proponer un incremento de 25 puntos base a la tasa de interés para la reunión de
marzo, pero estarán preparados para actuar más agresivamente (con incrementos
superiores 25pb) si la inflación sigue sorprendiendo al alza. En cuanto a los efectos
económicos de la invasión a Ucrania, dijo que es demasiado pronto para
determinar su impacto en la política monetaria y en la economía estadounidense;
aunque entre analistas existe la convicción de que el incremento en precios de
energéticos y granos mantendrá alta la inflación. Los comentarios de Powell
confirman expectativas de un incremento de un cuarto de punto porcentual a la
tasa de fondos federales para la reunión del 15-16 de marzo. Sin embargo, las
presiones inflacionarias podrían obligar a la FED a acelerar el proceso
eventualmente, pues el impacto inflacionario de Ucrania es más severo que aquel
sobre el crecimiento. Más aún, el Beige Book de la FED confirmó que las empresas
estadounidenses planean trasladar mayores costos de producción a
consumidores en los próximos meses, señal de que la inflación aún podría tener
espacio antes de alcanzar un techo y descender.
Los datos de empleo no hicieron más que confirmar que la preocupación de
la FED debe ser la inflación. Las cifras de empleo sorprendieron fuertemente al
alza por segundo mes consecutivo, al confirmarse una generación de 678 mil
nuevos puestos de trabajo durante febrero (vs 422 mil e.). Con ello, la tasa de
desempleo cayó a 3.8% y el número de desempleados se acercó a sus niveles
pre-pandemia, al colocarse en 6.3 millones (vs 5.7 millones en febrero de 2020).
La tasa de participación se elevó apenas 0.1% a 62.3%. La creación de empleos
en febrero fue generalizada, con el mayor crecimiento concentrado en servicios de
alimentos y bebidas (124 mil) y servicios profesionales (98 mil). Las cifras de
meses pasados fueron revisadas al alza (diciembre +78 mil a 588 mil totales; enero
+14 mil a 481 mil totales), lo que confirma una recuperación más robusta del
empleo en los últimos meses. En las cifras de salarios hubo sorpresa a la baja, los
salarios no mostraron incrementos mes a mes y moderaron su aceleración a 5.1%
anual (vs 5.8%e.). Si bien el dato de un mes no permite asegurar que el incremento
en salarios se detendrá, es una señal positiva sobre la dinámica estructural de la
inflación. En suma, los datos de febrero reafirman que la economía
estadounidense ha logrado recuperar niveles de pleno empleo y la FED puede
concentrarse exclusivamente en su objetivo de estabilidad de precios. En cuanto
a crecimiento, los ISM señalaron datos mixtos en febrero, tras el impacto de
Omicron el mes anterior. Las manufacturas se aceleraron a 58.6, por arriba de
estimados (58); mientras que los servicios sorprendieron a la baja con una caída
importante a 56.5 (vs 61e.). Es el nivel más bajo de crecimiento de los servicios
en un año, algo que empieza a sugerir que la desaceleración económica se
extendió más allá de enero, tras el impacto de una nueva ola de contagios. Cayó
tanto la demanda como el empleo, mientras que los precios siguieron
acelerándose. En las manufacturas, también se aceleraron los costos de insumos
y materias primas, acompañados de mayor demanda. Se teme que el conflicto en
Ucrania empeore las disrupciones en cadenas productivas para los próximos
meses, especialmente para la fábrica de semiconductores, para los que Rusia y
Ucrania proveen materias básicas.

En Europa, la inflación continúa acelerándose. Los datos más recientes de
inflación al consumidor en Europa volvieron a sorprender al alza durante febrero,
tras un incremento de 0.9% mensual y un nivel récord a tasa anual de 5.8% (vs
5.6%e.). La inflación subyacente también se aceleró más de lo esperado, al
registrar un avance de 0.5% mensual y de 2.7% anual (vs 2.5%e.). Los costos de
la energía siguen impulsando el índice de inflación al alza, con riesgos de ver
mayor aceleración como consecuencia del conflicto en Ucrania (que ha propulsado
los precios del petróleo y del gas natural). A ello se agrega el alza en precios de
alimentos (trigo y maíz) que también han visto alzas importantes en semanas
recientes como consecuencia del conflicto en Europa del este. Bajo este contexto,
no se espera ver desaceleración en la inflación europea durante los próximos
meses, y se estima que el índice de precios a consumidores podría superar niveles
de 6% anual para el mes de marzo. La inflación al productor complica aún más el
escenario, tras registrar un crecimiento de 30.6% anual en enero (5.2% mensual).
La circunstancia pone en una situación complicada al Banco Central Europeo,
quien espera ver menor crecimiento por el conflicto en Ucrania (una caída de entre
0.3% y 0.4% del PIB, de acuerdo al economista en jefe de la institución, Philip
Lane) pero persistentes presiones inflacionarias. Isabel Schanbel, miembro del
BCE, aseguró esta semana que, dada la situación actual, no es probable que la
inflación vuelva a niveles de 2% en el mediano plazo. Sin embargo, incrementar
las tasas de interés de forma adelantada para contener la inflación podría tener un
impacto negativo en la recuperación económica de Europa y agravar los efectos
que el conflicto en Ucrania causará sobre el crecimiento. Por ello, es posible que
el BCE tenga que mantener un plan de lento y gradual retiro de estímulos, con el
riesgo de perder el control sobre la inflación. La próxima semana (10 de marzo),
el BCE se reunirá para tomar una decisión de política monetaria y publicará nuevas
proyecciones macroeconómicas. La evaluación que haga sobre las condiciones
actuales de inflación y crecimiento serán cruciales para el futuro de la política
monetaria en Europa. De todas las regiones del mundo, es en Europa donde el
escenario de ‘estanflación’ es más probable que antes.
China mostró signos de mejoría, señal de que los estímulos podrían estar
empezando a tener efecto. De acuerdo a las cifras más recientes de actividad
económica en China, hubo una aceleración en el ritmo de crecimiento durante
febrero. Los PMIs oficiales mostraron una moderada aceleración en la actividad
manufacturera (50.2), que evitó entrar en la contracción esperada por analistas
(49.8e.); mientras que los servicios y el comercio vieron una fuerte aceleración en
el mes (51.6). Las cifras confirman una mejoría de la economía tras el impacto de
Omicron y las celebraciones del nuevo año lunar, al tiempo que las medidas de
estímulo implementadas por las autoridades monetarias y fiscales parecen estar
empezando a surtir efecto. La demanda se recuperó durante el mes y fue
respaldada por un sentimiento más positivo sobre el futuro entre las empresas
manufactureras. No obstante, en el sector manufacturero el crecimiento sigue
siendo limitado por la escasez de materias primas y cuellos de botella en el
comercio internacional; y los subíndices de precios vieron alzas, algo que sugiere
que las presiones inflacionarias podrían elevarse en los próximos meses. Se
espera que el Banco Central de China mantenga una postura flexible para
estimular la economía y contrarrestar la desaceleración vista desde mediados de
2021; aunque los estímulos se concentrarían en apoyar a la recuperación de
pequeñas y medianas empresas. A pesar de las cifras positivas de actividad
económica en febrero, la crisis del mercado inmobiliario aún no muestra mejoría.
Las ventas de inmuebles entre las 100 empresas chinas más grandes del sector
se contrajeron 47% anual en febrero, una contracción mayor con respecto a enero.
Finalmente, en México se presentó el Reporte Trimestral de Inflación del
Banco de México. Banxico ajustó a la baja sus expectativas de crecimiento para
la economía mexicana durante 2022; aunque mantuvo sin cambios sus
estimaciones de inflación, a pesar de reconocer un deterioro del entorno de
riesgos. El estimado central de crecimiento se revisó a la baja, de 3.2% en el
informe anterior a 2.4 para 2022; mientras que la expectativa para 2023 se elevó
ligeramente a 2.9% (vs 2.7% prev.). De acuerdo a Banxico, en un escenario
adverso el crecimiento podría ser tan bajo como de 1.6%. La revisión a la baja en
el crecimiento estimado de 2022 se explica por la debilidad de la actividad
económica en el último trimestre de 2021, que podría extenderse a los primeros
meses de 2022, especialmente tras el impacto de la variante Omicron. No
obstante, Banxico espera que la recuperación comience a acelerarse de forma
gradual, impulsada tanto por la demanda externa (especialmente por el
crecimiento de la producción industrial estadounidense) como la interna (pues el
consumo muestra aún signos de gradual, pero constante recuperación). Para
2023, el ajuste al alza en las estimaciones de crecimiento responde a los efectos
de base de crecimiento del año previo. El balance de riesgos para el crecimiento
se encuentra sesgado a la baja, dada una posible persistencia de la pandemia;
limitaciones de logística y mayores costos de insumos; episodios de volatilidad en
los mercados financieros; o una recuperación de la inversión menor a la esperada.
En cuanto a la inflación, no hubo ajustes con respecto a lo publicado en el último
comunicado de política monetaria. Banxico espera ver un cierre de la inflación de
2022 en 4%, no espera que ésta baje de 5% sino hasta el 3T22 y el objetivo de
3% será alcanzado hasta el 3T23. Para la inflación subyacente se sigue esperando
que ésta alcance su pico en el 1T22 (6.4%) y descienda gradualmente al objetivo
de 3% para el 2T23. El balance de riesgos para la inflación se deterioró y se
mantuvo sesgado al alza.
El panorama
La próxima semana se publicarán datos importantes de inflación en Estados
Unidos y en México. La inflación en la economía estadounidense está proyectada
a seguir acelerándose durante febrero (7.9%e.) con riesgos de ver sorpresas al
alza dado el fuerte incremento de los precios de energéticos al cierre del mes. En
México, se proyecta un rebote de la inflación para el mes de febrero que mantenga
a la inflación por arribe del 7% anual, dados los crecientes precios de energéticos
y la persistencia en el alza de precios de mercancías. En China también se darán
a conocer indicadores de inflación, donde la dinámica esperada es más bien de
desaceleración (0.8%). Finalmente, en Europa tendremos la decisión de política
monetaria del Banco Central Europeo, que publicará además nuevas proyecciones
de crecimiento e inflación para el bloque europeo. La decisión es de crucial
importancia, pues la inflación se ha desviado sustancialmente de su trayectoria
esperada, pero el conflicto en Ucrania plantea riesgos para la recuperación
económica. El BCE se encuentra en una posición difícil y los mercados estarán
atentos a cualquier cambio en las comunicaciones del banco hacia una
normalización monetaria más acelerada.

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