martes, 19 de julio de 2022

IMEF: continúa la inquietud por la elevada probabilidad de que el lento ritmo de crecimiento en la actividad económica se convierta en recesión

 

·         En el panorama económico continúa la inquietud por la elevada probabilidad de que el lento ritmo de crecimiento en la actividad económica se convierta en recesión.

 

·         La inflación aumenta a niveles no vistos en varias décadas y se mantiene como la principal amenaza en el entorno global. La reacción de los bancos centrales ha sido, de forma casi generalizada, ajustar sus políticas monetarias con una rapidez imprevista y posiblemente insuficiente, para evitar que la inflación siga causando estragos por un buen tiempo.

 

·         El ritmo de actividad económica en el mundo se ve amenazado no sólo por tasas de interés al alza, que representan un reto para los gobiernos que están altamente endeudados, sino por choques imprevistos que tendrán efectos negativos por las altas temperaturas, la invasión Rusa en Ucrania y una nueva oleada de contagios de COVID que provocan ausentismo laboral y disrupciones adicionales en diversas actividades.

 

·         En México también experimentamos un repunte en la inflación no visto en décadas, el cual sigue al alza sin señales de ceder, lo que ha propiciado que el Banco de México responda con una política monetaria moviéndose rápidamente hacia terreno restrictivo.

 

·         Al considerar los resultados en algunos indicadores, las perspectivas de crecimiento de este año se han estabilizado, pero para 2023 se prevé debilidad ante los grandes retos del entorno global y la falta de un ambiente propicio para los negocios.

 

·         Ante las apremiantes necesidades de la economía estadounidense para reconstruir sus cadenas de suministro y migrar hacia la producción de energías limpias y renovables, México tiene una oportunidad histórica para dar un fuerte salto en su desarrollo económico e impulsar el bienestar de la población, pero esto requiere ajustar la visión de desarrollo del país. Aún estamos a tiempo para aprovechar esta oportunidad.  


Coyuntura Económica
En Estados Unidos, la inflación presentó otra fuerte sorpresa al aumentar 1.3% en junio, el dato
mensual mas alto desde 2005, que superó el 1.1% previsto por el mercado, con lo que alcanzó
una inflación anual de 9.1%, que no se veía desde 1981.
• Por otro lado, la producción industrial de Estados Unidos estuvo por debajo de lo esperado en
junio al caer 0.2% cuando se anticipaba un crecimiento marginal de 0.1%. Al igual que en mayo
el crecimiento fue nulo. Las manufacturas se contrajeron 0.5% por segundo mes consecutivo,
con lo que se perfila un cambio de tendencia hacia la baja.
• En México, la inflación también continúa subiendo por arriba de lo previsto. En junio registró
0.84% para alcanzar una lectura anual de 7.99%, la más elevada desde el 2001, manteniendo
una tendencia al alza que todavía no da muestras de comenzar a revertirse. La inflación
subyacente registró 0.77% mensual en junio, por mucho el resultado más elevado en lo que va
del siglo. Con este dato ya son 19 meses consecutivos en los que está por arriba de lo anticipado
y alcanzando un nivel de 7.49% en su comparativo anual, también el nivel más alto en 20 años.
Es preocupante que el 83% de los genéricos que integran el Índice Nacional de Precios al
Consumidor crezca por arriba del 4% y que cerca de una tercera parte de éstos aumenten por
arriba del 10% anual.
• Los indicadores de la actividad económica presentan resultados mixtos. Por un lado, el Indicador
Global de la Actividad Económica (IGAE) registró un fuerte repunte de 1.1% real mensual en
abril, con lo que casi regresa al nivel que tenía previo a la pandemia. El IGAE industrial creció
0.6% real mensual mientras que el IGAE de servicios 1.3%. El consumo privado del mercado
interior mostró un fuerte repunte de 0.8% real mensual en abril, mientras que la inversión fija
bruta presentó un crecimiento de 1.9%, destacando el repunte de 4.1% en el componente de
maquinaria y equipo.
• Luego de dos meses bastante malos, el número de asegurados en el IMSS repuntó en 60.2 miles
de puestos en junio. Desde luego estos resultados son una buena noticia, pero habrá que tomarla
con la debida reserva, ante la posibilidad de que sean factores de corta duración los que
expliquen este desempeño.
• Por otro lado, la última publicación sobre la producción industrial, correspondiente a mayo,
presenta una desaceleración significativa, al crecer sólo 0.1% mensual. La industria
manufacturera aumentó 0.2% real mensual con lo que perdió impulso respecto al mes previo,
pero todavía dentro de una clara tendencia ascendente que la ha llevado a niveles superiores a
los que había previos a la pandemia. En contraste, la construcción se contrajo 0.6% real mensual,
lo que la mantiene lejos de los niveles pre pandemia.

En este último mes se anunciaron dos acciones de agencias calificadoras. Por un lado, Standard
and Poor's (S&P) ratificó la calificación BBB para la deuda de largo plazo en moneda extranjera,
pero mejoró la perspectiva para la misma, de negativa a estable. En contraste, Moody’s, recortó
la calificación de la deuda soberana de México en un escalón, la pasó a Baa2 y subió la
perspectiva de negativa a estable.
Perspectivas
• Las perspectivas del IMEF para el crecimiento del PIB se mantienen sin cambio en 1.8% para
2022, pero se redujeron de 2.0% a 1.8% para 2023. Cabe notar que un crecimiento de 1.8%
queda por debajo del crecimiento potencial que debería tener el país.
• El pronóstico de inflación para 2022 aumenta nuevamente de forma sustancial para alcanzar
7.7%, mientras que para 2023 sube a 4.5%. La inflación se presenta como el gran reto a
vencer de la política monetaria, con el Banco de México subiendo las tasas de interés en un
ciclo de alza, que podría ser más intenso de lo que hasta el momento se anticipa. La encuesta
del IMEF prevee para el cierre de 2022 una tasa de 9.50% y 9.25% para 2023.
• El resto de las variables de la encuesta básicamente se mantiene sin cambios.
• A pesar de la relativa estabilidad en las perspectivas de crecimiento del PIB, debe notarse
que el escenario continúa siendo altamente incierto y prevalece un fuerte sesgo a la baja. De
hecho, la posibilidad de una recesión en la actividad económica no sólo está presente, sino
incluso aumenta su probabilidad de ocurrencia.
• El principal factor de incertidumbre previsible es el de la interacción entre la inflación y la
política monetaria. Conforme la inflación siga en ascenso, la presión para que los bancos
centrales incrementen sus tasas de interés de referencia irá en aumento, con la posibilidad
de generar no sólo inquietud, sino posibles disrupciones en los mercados financieros en la
medida en que sus participantes no logren ajustarse a tiempo.
• El desempeño de los mercados financieros internacionales también parece otro factor de
riesgo importante, ya que luego de las fuertes pérdidas en los precios de los activos
financieros, especialmente en los mercados accionarios, habrá afectaciones sobre los
resultados de múltiples instituciones financieras, que si son demasiado serias, podrían
generar episodios de inquietud y volatilidad elevada.

En México, la falta de claridad que produce una serie de políticas públicas mal enfocadas, por
ejemplo la política energética, aunada a la percepción de deterioro en el estado de derecho
por la creciente inseguridad, genera un entorno adverso para los negocios y la inversión, lo
que impide aprovechar la gran oportunidad que representa la apremiante necesidad de la
economía estadounidense para reconstruir sus cadenas de suministro apoyadas en sus
socios comerciales más cercanos y para migrar apresuradamente a la producción de energías
limpias.

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