viernes, 12 de septiembre de 2025

Palabras del secretario de Hacienda, Édgar Amador, durante la entrega del Paquete Económico 2026 a la Cámara de Diputados

Buenas noches. antes que nada agradezco a las diputadas y diputados presentes, su generosa disposición para recibir el día de hoy, 8 de septiembre, el Paquete Económico para el ejercicio 2026 como mandata nuestra Constitución, el cual integra además de la Iniciativa de Ley de Ingresos y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, las siguientes iniciativas con Proyecto de Decreto por el que se Reforma, Adicionan y Derogan Diversas disposiciones de (a) la Ley Federal de Derechos, (b) la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios y (c) del Código Fiscal de la Federación. Adicional al Paquete Económico, presentamos ante esta soberanía otros documentos como lo son (1) Informe sobre el uso de facultad conferida al Ejecutivo Federal en Materia Arancelaria que se presenta de conformidad con el artículo 131 de la CPEUM; (2) la Propuesta de declaratoria de las Zonas de Atención Prioritaria 2026. Con base en lo dispuesto por el artículo 31 fracción III de la Ley Orgánica de la Administración Pública en relación con los artículos 73 y 74 fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 16 y 17 de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en nombre de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, presento ante esta soberanía el Paquete Económico 2026. Este es el segundo paquete que se entrega bajo el liderazgo de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo y refleja una visión clara de Estado: una política económica que acompaña el desarrollo productivo, que amplía derechos sociales y que lo hace con responsabilidad fiscal, estabilidad macroeconómica y prosperidad compartida. Los documentos que hoy sometemos a su consideración profundizan el camino hacia la transformación económica, a través de una política pública humanista cuyos resultados ya son tangibles en la vida de millones de familias. Entre 2018 y 2024, 13.4 millones de personas dejaron atrás la pobreza y la tasa nacional descendió a 29.6%, el nivel más bajo desde que se tiene registro. Estos avances confirman que una política económica responsable y orientada al bienestar no sólo es posible, sino que transforma la realidad de millones de familias mexicanas. Este paquete se presenta en un entorno internacional complejo, marcado por tensiones comerciales y geopolíticas que han puesto a prueba a todas las economías. México, sin embargo, ha mostrado fortaleza. Durante la primera mitad de 2025, el crecimiento del PIB superó las expectativas de analistas nacionales e internacionales, reflejando fundamentos sólidos. La resiliencia de nuestra economía descansa en tres pilares fundamentales. En primer lugar, un mercado laboral dinámico, con niveles de desempleo en mínimos históricos y salarios reales que mantienen un crecimiento sostenido. En segundo lugar, un proceso desinflacionario consistente: en julio, la inflación se ubicó en 3.5%, dentro del rango objetivo del Banco de México por primera vez desde 2021, a lo cual han contribuido medidas como la renovación del PACIC y los acuerdos con estaciones de servicio para mantener estable el precio de la gasolina. En tercer lugar, un sector externo dinámico, respaldado por el T MEC y una estructura exportadora cada vez más sofisticada, donde sectores de alta tecnología —como electrónicos y equipo de cómputo— crecen a tasas de hasta 50% anual. A esto se suma el potencial de sectores como la industria farmacéutica, que ya empieza a atraer nuevas inversiones en el marco del Plan México y se perfila como un sector estratégico. La confianza en nuestro país también se refleja en la Inversión Extranjera Directa, que al segundo trimestre de 2025 alcanzó un récord de 34 mil millones de dólares, confirmando que México continúa siendo un destino atractivo, competitivo y confiable. Estos fundamentos nos permiten mirar hacia adelante con optimismo. Aunque la incertidumbre global persiste, se prevé que tienda a moderarse en el transcurso de 2026. Este entorno más favorable, junto con un gasto público orientado a programas sociales y proyectos de inversión con efectos positivos sobre la demanda agregada y el crecimiento potencial, respaldan una proyección de crecimiento prudente para el próximo año. En 2026, se plantean recursos equivalentes a 3% del PIB para programas sociales prioritarios que beneficiarán de manera directa a casi 82% de las familias de nuestro país. Destaca, entre otros, la Pensión Mujeres Bienestar, que dará cobertura universal a todas las mujeres de 60 a 64 años, y que se suma a la pensión para adultos mayores y personas con discapacidad. En educación, la Beca Rita Cetina garantiza el ejercicio de este derecho para las niñas, niños y adolescentes en todo el país. Y en salud, sobresale la integración del IMSS-Bienestar que unifica la atención de personas sin seguridad social y trabajadores, asegurando acceso universal. Además, programas como Salud Casa por Casa, Laboratorio en tu Clínica y la compra consolidada de medicamentos amplían la cobertura y reducen desigualdades regionales. Tan solo en este año se han inaugurado 15 nuevos hospitales, y para finales de 2025 habremos alcanzado 31 hospitales adicionales, ampliando la cobertura y garantizando que la salud sea un derecho efectivo para todas y todos. El impulso a la inversión productiva es otro de los ejes de este presupuesto. Bajo el Plan México, se destinarán recursos hacia infraestructura estratégica por más de 228 mil millones de pesos. Entre los proyectos prioritarios destacan la expansión ferroviaria en los tramos AIFA–Pachuca y Querétaro–Irapuato; la modernización de corredores carreteros como Ciudad Valles Tampico y Saltillo–Monclova; así como el fortalecimiento de la infraestructura portuaria, hídrica y agrícola. Estas obras conectarán regiones, detonarán vocaciones productivas y generarán empleos de calidad. Para financiar este esfuerzo, estimamos ingresos por 8.7 billones de pesos. Los ingresos tributarios serán la columna vertebral, gracias al combate a la evasión, la digitalización y la modernización del marco fiscal. Con 5.8 billones de pesos proyectados, la recaudación crecerá 5.7% real respecto a 2025 y alcanzará un nuevo máximo histórico al ubicarse en 15.1% del PIB. El paquete fiscal 2026 incorpora disposiciones extrafiscales orientadas a salvaguardar la salud física y mental de las familias mexicanas, al tiempo que establece mecanismos orientados a ampliar la base tributaria mediante herramientas digitales que faciliten el cumplimiento, la simplificación de trámites, la modernización de las aduanas, y la prevención, detección y sanción de la evasión fiscal. Con estas medidas se busca garantizar que los contribuyentes realicen una aportación justa y equitativa. Entre las medidas se establece que no serán deducibles las tres cuartas partes de las cuotas pagadas al IPAB por las instituciones de banca múltiple. También proponemos medidas fiscales en favor de la salud pública. A partir de 2026, se ajustará el IEPS aplicado a bebidas azucaradas y tabacos, con un doble objetivo: incentivar hábitos más saludables y contrarrestar los efectos presupuestales asociados al tratamiento de las enfermedades vinculadas con el consumo de estos productos. Al fortalecer la estructura tributaria y ampliar la base gravable, se incrementarán los ingresos que integran la Recaudación Federal Participable y, en consecuencia, las participaciones que reciben los estados se ampliarán. Esto se traducirá en mayores recursos locales para atender prioridades propias en materia de salud, educación, seguridad e infraestructura. Para 2025 y 2026, mantendremos la trayectoria de consolidación fiscal, conscientes de que enfrentamos un entorno internacional complejo que exige equilibrio entre responsabilidad fiscal y fomento a la actividad económica. La estrategia de ajuste gradual que proponemos está diseñada para preservar el dinamismo económico, promover la inversión y fortalecer el empleo, al tiempo que asegura la sostenibilidad de la deuda pública en el mediano plazo. En este marco, para 2026 se proyecta un déficit de 4.1% del PIB menor a nuestra previsión modificada de cierre en 2025 de 4.3% del PIB y una deuda pública de alrededor 52.3%. Estas cifras son consistentes con una política responsable que permite sostener la inversión productiva y los programas sociales esenciales, mientras se preserva la estabilidad macroeconómica y fiscal. Señoras y señores legisladores, el Paquete Económico 2026 es una hoja de ruta para construir un México más fuerte, más competitivo y justo. En su centro está la convicción que guía a nuestros gobiernos: “Por el bien de todos, primero los pobres”. Con esta visión, las finanzas públicas se convierten en un instrumento para reducir desigualdades, ampliar oportunidades y asegurar que el crecimiento llegue a cada región y cada familia de nuestro país. Concluyo reiterando el compromiso de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público con el diálogo y la colaboración. Ponemos a disposición de esta soberanía todo el despacho de la Secretaría, sus subsecretarías y unidades para responder cualquier inquietud durante el análisis de los documentos que hoy entregamos.

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