*Sin un
verdadero apoyo para los trabajadores, habrá hambruna, pobreza y muerte
Nicolás Romero, México.- En plena
pandemia, el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador prefirió ceder a
los intereses económicos del vecino país del norte, al instrumentar el semáforo
para retornar al trabajo, la escuela y los eventos sociales antes que
implementar el fortalecimiento del sistema de salud, incrementar la pruebas reactivas
y un programa nacional de alimentos para las personas más vulnerables, para así
evitar que miles de personas pierdan la vida por el coronavirus y el hambre,
denunció el dirigente del Movimiento Antorchista en el noroeste mexiquense,
Héctor Javier Álvarez Ortiz.
La decisión de considerar esenciales a
la minería, la construcción y la fabricación de transportes se debió, más que
nada, a la presión que ejerció la industria de Estados Unidos, la cual que
necesita urgentemente volver a su producción habitual y con ello generar, como
siempre, la máxima riqueza, sin importar que para ello se pierdan miles de
vidas humanas en México, aun con las medidas sanitarias que se van a observar,
indicó Álvarez Ortiz.
México, debido a las malas decisiones
del gobierno en turno -dijo- es un país con desempleo, pobreza, hambre, con
hospitales mal equipados y sin los insumos y pruebas reactivas que se requieren
para afrontar al coronavirus. El gobierno antes de pensar en reabrir la
economía, incrementando las probabilidades de un contagio masivo, en el que se
pueden perder miles de vidas, debería asegurar la alimentación de millones de
personas que se quedaron sin sus empleos y que en estos momentos no saben cómo
pagar la luz, el agua y que requieren con suma urgencia de comida para sus
hijos.
El dirigente social consideró que la
decisión del gobierno en plena contingencia, cuando aún no se aplana la curva
ni hay indicios de que la pandemia esté controlada, es una nueva tragedia, pues
antes de beneficiar a los más de 80 millones de personas que están pasando
hambre, beneficia a los empresarios que expondrán a sus trabajadores a
infectarse y muy probablemente a perder la vida.
Para que no haya hambruna, pobreza y
muerte, el gobierno federal -aseguró- debe de invertir en insumos, equipo
epidemiológico, en una gran cantidad de pruebas reactivas para detectar a los
enfermos asintomáticos de coronavirus y aislarlos, en brindar apoyos a
comerciantes en pequeño, negocios familiares, a la microindustria, pequeña y
medianas empresas y, sobre todo, implementar un programa nacional de apoyos
alimentarios para las personas que no tienen ningún ingreso fijo.
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