jueves, 24 de febrero de 2022

5G en México: ¿Y ahora qué?

 


 
Ernesto Piedras

El advenimiento de la pandemia nos tomo muy mal parados como país, para la adopción de 5G. Resulta una magnífica noticia que los dos operadores más grandes de infraestructura para proveer telecomunicaciones móviles en México hayan anunciado el encendido de sus redes de 5G en nuestro país, primero AT&T y más recientemente Telcel, con lo que se comienza a vislumbrar un escenario de avance en el aprovechamiento de las capacidades de esta nueva generación tecnológica de servicios.
 
Recordemos que 5G va más allá de habilitar una mayor velocidad, menor latencia y confiabilidad en la transferencia de datos móviles, sino que también propiciará ahorros energéticos, una reducción de costos, el soporte de una conectividad masiva de dispositivos y, en general, un mundo más inteligente y mejor conectado.
 
No obstante, para que esta evolución sea efectivamente aprovechada por todos los agentes económicos: individuos, hogares, empresas y gobiernos, se requiere de condiciones óptimas en diferentes rubros.
 
Estos van desde la disponibilidad de infraestructura y espectro radioeléctrico, hasta la tenencia de dispositivos y la promoción de políticas públicas que impulsen el desarrollo y apropiación de innovaciones tecnológicas.
 
Infraestructura y Espectro Radioeléctrico. Para que 5G sea una realidad asequible para todos los mexicanos, se requiere que los operadores de telecomunicaciones extiendan su cobertura más allá de las grandes ciudades, a regiones que han quedado desatendidas como comunidades rurales, remotas o de bajos ingresos.
 
Si bien la adopción de 5G será paulatina y, como de costumbre, iniciará por la cúpula de la pirámide social, debe alcanzar plena cobertura nacional independientemente de la rentabilidad y márgenes, en toda la geografía nacional.
 
Otro aspecto necesario es la disponibilidad de frecuencias del espectro óptimas para el desarrollo de 5G. A la fecha, se tiene prevista la licitación de las bandas para este propósito hasta el próximo año, calendario que ha sido aplazado por la crisis pandémica, lo que retrasa el despliegue de redes.
 
Tenencia de Dispositivos Aptos para 5G. Desde el lado de la demanda o de los usuarios, una de las barreras a superar es la disponibilidad y adquisición de equipos con capacidad de conexión a redes 5G.
 
Actualmente la mayoría de esos dispositivos son de gamas alta y premium cuyos precios superan los $10,000 pesos.
 
De acuerdo con The Competitive Intelligence Unit, al 3T-2021 sólo 10.0% (12.1 millones) de los 120.6 millones de smartphones en el país corresponden a estas gamas y capacidades susceptibles de conectarse a servicios 5G.
 
Promoción de un Ecosistema Hiperconectado. Desde la perspectiva gubernamental, la implementación de estímulos y protecciones para la investigación y desarrollo (R&D por sus siglas en inglés) acelerará los casos de uso de 5G en múltiples industrias como la manufactura, salud, autotransporte y la provisión de servicios públicos.
 
Se requiere de la colaboración entre entes públicos y privadas para el aprovechamiento para fines productivos de esta nueva generación tecnológica, que tiene el potencial de transformar los modelos de negocio, cadenas productivas y esquemas laborales, del aparato económico de manera transversal.
 
De ahí la necesidad de impulsar el desarrollo y plena adopción de 5G en nuestro país que, si bien no se ostenta como de los primeros países en la región en realizar despliegues de estas redes, ya nos coloca en ruta para que sus servicios y capacidades sean aprovechados por todos en el mediano plazo.
 
Para ello, es crucial asegurar el cumplimiento del mapa de ruta con las condiciones referidas y más, aún.

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