IDEAS PUNTUALES: PERSISTE LA FORTALEZA.
Estados
Unidos se encamina un crecimiento superior a las expectativas, el
crecimiento en China sigue en el rumbo estimado de recuperación. Los
mercados se mantienen firmes con tal perspectiva y con la idea de que
las autoridades no van a cambiar su postura. En general el momento es de
propensión al riesgo en la mayoría de los mercados. En línea con lo
anterior en México también vimos la fortaleza del peso y estabilidad en
los niveles de las tasas de interés.
1.
La información económica publicada la semana pasada fue numerosa. De
acuerdo con el Departamento de Comercio, las ventas al menudeo crecieron
9.8% a tasa mensual en marzo gracias a los beneficios del tercer
paquete de ayuda fiscal. Excluyendo autos y gasolina, las ventas
avanzaron 8.2% m/m.
La producción
industrial aumentó 1.4% m/m en marzo. Si bien el mercado anticipa una
expansión más sólida, la tasa anual de este indicador finalmente regresó
a terreno positivo (1.0% vs. -4.8% en febrero). La capacidad utilizada
de la industria aumentó de 73.4% a 74.4%.
Además
de las solicitudes iniciales del seguro de desempleo y el Beige Book,
los inicios de casas sorprendieron positivamente al crecer 19.4% a tasa
mensual en marzo. Si bien la cifra fue elevada, hay que recordar que
este indicador retrocedió 11.3% m/m en febrero. La volatilidad en las
tasas de interés de largo plazo de Estados Unidos podría generar también
movimientos importantes en los indicadores del sector residencial.
Finalmente,
la inflación al consumidor se ubicó ligeramente por encima de lo
estimado por el consenso (0.6% m/m en marzo). Con este resultado, la
tasa anual repuntó de 1.7% a 2.6%. Es probable observar una aceleración
adicional de la inflación para llegar, de acuerdo con algunos cálculos,
hasta 3.5% en mayo.
2.- Asimismo se
anunció el crecimiento del PIB de China correspondiente al primer
trimestre en poco más de 18%, Aunque no superó los estimados, el dato
confirma la tendencia de recuperación que permanece en marcha en dicho
país. Con ello se generó un soporte adicional en los precios de los
bienes básicos; la semana pasada volvió a repuntar el precio del
petróleo y los precios de otros commodities parece mantenerse en niveles elevados
3.-
Las tasas de interés de largo plazo continúan bajando. Hay varias
explicaciones que se esgrimen al respecto: que los participantes en el
mercado ya asimilaron el discurso de que la FED no se moverá en un
periodo de tiempo considerable; que se dieron fuertes compras de Bonos
del Tesoro por parte de extranjeros, principalmente el Banco de Japón
(BoJ), así como la salida de posiciones en el mercado de futuros que
están del lado de mayores aumentos en las tasas fijas; etc.
Los
inversionistas mantienen dudas con relación a la trayectoria de tasas
en el futuro. A pesar de las advertencias de la Reserva Federal con
respecto a no cambiar de postura, la información económica y el repunte
reciente de la inflación no hacen muy confiable la estabilidad de las
tasas de largo plazo.
4.- En cambio,
en los mercados de capital continua la presión hacia nuevos máximos. Los
reportes de las entidades financieras han sido buenos y los
inversionistas esperan una confirmación en los reportes del resto de las
emisoras con relación a un año de nuevo de importantes avances en las
utilidades.
5.- Por ahora la actitud
de los participantes es de nuevo de propensión al riesgo. Hemos visto el
repunte de las bolsas y de segmentos como el de mercados emergentes,
así como la consolidación del alza en los precios de los bienes básicos.
De confirmarse o no una etapa transitoria de la inflación, nuestra
convicción es que tal vez estemos ante el mejor momento del año en las
bolsas.
6.- La visión estratégica mantiene porcentajes de inversión en las distintas clases de activo, pero privilegia la cautela.
En
la deuda, reduciendo el riesgo de duración. Poco papel en bonos de
largo plazo, aunque sean de grado de inversión. Preferimos papel
revisable y de tasas reales (que pagan de acuerdo a la tasa de
inflación).
En cuanto a las bolsas,
continuamos con la rotación hacia sectores más vinculados con la
recuperación. Poca exposición en tecnología y mayor posición en los
sectores industrial, de consumo y de servicios de salud, así como
apuestas activas en la parte financiera y en el sector industrial.
7.-
En México, el tipo de cambio rebasó los $20 pesos a la baja. Al cierre
del lunes se ubicaba en $19.81. Hay que recordar que la fortaleza del
peso está muy ligada a la situación de los mercados en el exterior. Si
estamos en un momento de propensión al riesgo vemos que el peso se
fortalece. El apoyo del superávit que se registra en las cuentas
externas y el monto grande de remesas es indudable; sin embargo,
pensamos que ante momentos de presión en los mercados globales
volveremos a ver al dólar fortalecerse contra muchas monedas y también
contra el peso.
Es sensato ante este
panorama, y la poca posibilidad de tener una historia de crecimiento
mayor en el país, comprar dólares debajo de los $20 pesos.
8.-
Lo mismo podemos decir de la bolsa de México. El índice S&PBMV IPC
regresó a niveles de 48,000 puntos. Además de la influencia de los
mercados en el exterior, la noticia de TLEVISA y su fusión con Univisión
provocó un aumento de 21% en el precio de la acción que también influyo
en la ubicación del índice. Vemos un mercado también muy dependiente
de lo que pase en el exterior.
Nuestra estrategia en bolsa local mantiene porcentajes de inversión moderados en la renta variable local.
9.-
Por último, el mercado de tasas parece ir en la misma dirección que las
otras variables financieras, por lo menos la semana pasada que mostró
una fuerte correlación con los movimientos de tasas en la parte larga de
la curva de rendimientos de los bonos del tesoro.
Vemos
sin embargo presiones de precios a nivel local que mantendrán reprimida
a la Junta de Gobierno de Banxico y podrían propiciar más momentos de
venta de posiciones, en especial por parte de inversionistas
extranjeros. No confíe mucho en los plazos por ahora. Es preferible, y
casi igual de rentable, mantener posiciones en bonos de tasa real de
corto plazo o en papeles con tasas revisables.
LÍNEAS DE ACCIÓN
DEUDA
Los
réditos de los Bonos del Tesoro de los Estados Unidos abren la semana
por debajo del 1.60% en el vencimiento de 10 años, después de consolidar
una disminución semanal de casi 8 a 10 puntos base. Las explicaciones
son variadas para este comportamiento en las tasas y ante un escenario
de crecimiento robusto y de inflación al alza.
Entre
las tesis que sustentan la disminución de las tasas de largo plazo se
concentran: que los participantes en el mercado ya asimilaron el
discurso de que la FED no se moverá en un periodo de tiempo
considerable; que se dieron fuertes compras de Bonos del Tesoro por
parte de extranjeros, principalmente el Banco de Japón (BoJ), así como
la salida de posiciones en el mercado de futuros que están del lado de
mayores aumentos en las tasas fijas.
Sin
embargo, los datos económicos van dejando claro que el crecimiento y
sobre todo la inflación traen una fuerte tendencia de aceleración; por
lo que pensamos que el incremento de las tasas de largo plazo se
retomaría en el futuro previsible. Algunos analistas en los Estados
Unidos mantienen la idea de que las tasas con vencimiento a 10 años
tocarán el 2.0% para el cierre del 2021.
Por
lo tanto, mantenemos la idea de que en deuda global la exposición debe
ser a baja duración y poco riesgo de crédito, el horizonte de
rendimientos para los portafolios de inversión en renta fija no cambia y
los retornos serán bajos. Exponerse a mayores riesgos es innecesario.
Para
México, La curva de los Mbonos se sincronizó con sus pares en dólares y
el diferencial entre estas tasas se mantuvo por debajo de los 500
puntos base. Mejoró la liquidez, pero en la medida que se retomen las
alzas de las tasas en dólares, consideramos que la tendencia de alza
retornará, sobre todo en los plazos largos de los Mbonos.
Continuaremos
reforzando las posiciones en papeles de tasa revisable (BONDESD) esta
semana. Ante un nuevo episodio de potencial presión en las tasas, los
portafolios estarán con menor duración y cierta cobertura ante los
posibles movimientos de alza. Asimismo, reforzamos posiciones en
UDIBONOS de corto plazo, ante un par de meses de mayores inflaciones que
beneficiarán la valuación de papeles que pagan las tasas reales.
BOLSA
Iniciamos
la semana con un ajuste en los principales mercados del mundo a la
espera de conocer los reportes corporativos del primer trimestre. No
obstante, los principales índices se mantienen en máximos históricos, y
de igual manera la preferencia por activos de riesgos.
Se
mantiene la tesis de que los buenos datos económicos en Estados Unidos
soportan la expectativa de resultados corporativos favorables para este
año, situación que ya empezamos a ver la semana pasada con los reportes
del sector financiero, donde la mayoría de las emisoras que reportaron
superaron la expectativa del consenso de Bloomberg.
Con
ello pensamos que este trimestre, de materializarse la expectativa de
crecimiento en utilidades, podría generarse un soporte adicional para
mantener el apetito en capitales.
A
pesar de esta perspectiva favorable en las bolsas, no todos los sectores
parecen beneficiarse del actual panorama; seguimos un rezago en
sectores defensivos y de igual manera en industrias que mostraron un
fuerte avance en 2020 como es el caso de energías renovables, mientras
que los sectores cíclicos continúan mostrando un avance como es el caso
de materiales, financiero, entre otros.
La
bolsa de México ha tenido una tendencia similar a sus contrapartes
internacionales: el día de ayer operó a la baja, no obstante, la
reciente alza ha llevado a que el S&PBMV IPC regresará a niveles no
vistos desde 2018, cotizando cercano a los 49,000 puntos.
Seguimos
viendo una recuperación en emisoras que han sido fuertemente golpeadas
en la pandemia como es el caso de ALSEA, que la semana pasada avanzó
11.5%. Por otro lado, la semana pasada destacó el alza de TLEVISA, que
tras la noticia de la fusión de su negocio de contenidos con Univisión
avanzó 31%.
Estimamos que el futuro de
la bolsa se centra en su fuerte correlación con el momento de
propensión al riesgo en los mercados globales, por lo que seguiremos
observando episodios de mayor volatilidad.
DIVISAS
El
tipo de cambio se ubica al inicio de la semana en $19.80 pesos por
dólar y con tendencia de baja. Al mantenerse el diferencial entre las
tasas de interés en pesos y dólares permite mayor estabilidad para el
peso.
Los flujos de salida de
inversionistas en papeles de deuda soberna han sido parcialmente
neutralizados por la entrada de la inversión extranjera en la bolsa
mexicana; lo que ha complementado los buenos datos de comercio exterior,
así como de remesas. Estos son los pilares para el comportamiento
reciente de la moneda nacional.
No
podemos descartar un nuevo episodio de fortalecimiento del dólar, los
datos de crecimiento e inflación lo respaldarían a través del movimiento
de alza de las tasas en dólares; por lo tanto, no cambiamos nuestra
postura de mantener la exposición a moneda extranjera.
La
diversificación para el bloque de deuda global de estar orientada a una
exposición a baja duración, tasas reales y corporativos de grado de
inversión con vencimientos de corto plazo.
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