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Superar un accidente
cerebrovascular no siempre implica recuperar una vida normal, ya que en muchos
casos deja discapacidades duraderas que generan dependencia permanente y un
alto impacto económico para las familias y el sistema de salud.
El
accidente cerebrovascular (ACV) se mantiene como una de las principales causas
de muerte y discapacidad a nivel mundial, con un impacto profundo en la calidad
de vida de quienes lo padecen. De acuerdo con una investigación científica
reciente, cerca del 60% de los pacientes que sufren un ACV desarrollan algún
grado de discapacidad, lo que limita su capacidad para realizar actividades
cotidianas y los vuelve dependientes de terceros.1
Especialistas
advierten que detrás de muchos de estos eventos existe un deterioro progresivo
de la salud cardiovascular. Al respecto, el Dr. David Montalvo Castro, médico
bariatra y especialista en medicina cannábica, explica que el estrechamiento de
las arterias, provocado principalmente por la acumulación de grasa, reduce el
paso de la sangre y eleva la presión arterial. “Cuando el flujo se obstruye por
completo, puede desencadenarse un infarto; y cuando un fragmento de grasa se
desprende y bloquea una arteria, se produce una embolia, trombosis o
tromboembolia, lo que puede derivar en un accidente cerebrovascular”, señala.
Existen
varios factores de riesgo para la aparición de un evento vascular cerebral o
cardíaco, y pueden ser no modificables como el sexo y la edad, o modificables
como el peso, los hábitos alimenticios y de sueño, la práctica de ejercicio
físico y los niveles de glucosa y grasas en la sangre.
En
este contexto, la obesidad se consolida como uno de los principales factores de
riesgo cardiovascular, ya que acelera el proceso de aterosclerosis,
caracterizado por la obstrucción progresiva de las arterias y el aumento del
riesgo de eventos cerebrovasculares y cardiacos.
Otro
dato que preocupa a los especialistas es el adelanto en la edad de presentación
de los infartos. Mientras que anteriormente estos eventos se registraban con
mayor frecuencia entre los 60 y 70 años, hoy se observan desde la cuarta década
de la vida. Además, cuanto más joven es el paciente, mayor suele ser la
gravedad del evento, con consecuencias que pueden resultar incluso fatales.
Si
una persona inicia con sobrepeso u obesidad desde la infancia sin resolverlo,
al llegar a la edad adulta temprana el proceso de aterosclerosis llevará ya en
promedio 10 años avanzando 2, reduciendo la luz (el calibre) de las arterias y
favoreciendo el incremento de las cifras de presión arterial y la aparición de
insuficiencia cardíaca. 3
Tener
sobrepeso aumenta el riesgo de ictus en un 22%, mientras que la obesidad lo
eleva hasta en un 64%. Al ser modificable, el control del peso reduce
drásticamente estas probabilidades. 2
Este
panorama refuerza la urgencia de fortalecer la prevención, el control del peso,
la detección temprana de factores de riesgo y la atención integral de la salud
cardiovascular, con el objetivo de reducir la incidencia de accidentes
cerebrovasculares y sus secuelas a largo plazo.
El
especialista menciona que el impacto del accidente cerebrovascular no termina
con la supervivencia. Una proporción significativa de los pacientes que logran
superar el evento no consigue reincorporarse a una vida productiva normal, ya
que quedan con secuelas físicas o neurológicas que los incapacitan de forma
parcial o total. En muchos casos, requieren asistencia permanente para
actividades básicas como vestirse, asearse, alimentarse o desplazarse, lo que
representa una carga para las familias y el sistema de salud.
Ante
este escenario, la medicina preventiva se perfila como la herramienta más
efectiva para preservar la vida. Los expertos coinciden en que, para reducir
las cifras de infartos y accidentes cerebrovasculares en el país, es
indispensable atacar las causas de fondo, y no únicamente atender las
consecuencias cuando el daño ya está hecho.
En
este sentido, la recomendación es clara: quienes viven con sobrepeso aún están
a tiempo de evitar complicaciones mayores, y quienes ya presentan obesidad
deben buscar atención médica especializada para atender esta condición de
manera oportuna. Reducir los índices nacionales de obesidad tendría un impacto
directo en la disminución de infartos, embolias, trombosis y discapacidades
asociadas, mejorando no solo la expectativa de vida, sino también su calidad.
“La
herramienta más poderosa para preservar la vida es la prevención. Si logramos
intervenir a tiempo en el sobrepeso y la obesidad, podemos reducir de forma
significativa la frecuencia de infartos, accidentes cerebrovasculares y las
discapacidades que dejan estos eventos”, enfatiza el médico bariatra.
Para
más información acerca del Médico Bariatra, David Montalvo, Especialista en
Medicina Cannábica, visite la página web: https://drdavidmontalvobariatra.com/.
Web: https://drdavidmontalvobariatra.com/
@drdavidmontalvo
Fuentes:
1 https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0212656723002123
2 https://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://enfermeriaencardiologia.com/wp-content/uploads/cap_02_sec_07.pdf
3 https://secardiologia.es/blog/7621-obesidad-en-la-adolescencia-factor-de-riesgo-de-insuficiencia-cardiaca-precoz
Acerca del Médico Bariatra David Alberto de
José Montalvo Castro
Es un médico altamente capacitado en una de
las áreas más importantes de la medicina: la Bariatría. A lo largo de sus más
de 30 años de experiencia ha participado en reconocidos eventos como ponente
nacional e internacional. El Doctor Montalvo Castro ha ocupado cargos
importantes en diversos hospitales, fundaciones, asociaciones y consejos, por
ejemplo, fue Presidente del Consejo Mexicano de Médicos Bariatras, A. C.;
Presidente de la Asociación Mexicana para el Estudio de la Obesidad y
Trastornos Alimentarios, A. C. y Presidente del Colegio Mexicano de Bariatría
A.C. El Doctor Montalvo ejerce, al unísono, su especialidad como Médico
Bariatra en su consultorio particular desde 1985. Debido a su experiencia ha
obtenido diversas distinciones y reconocimientos, como los otorgados por la
Sociedad Latinoamericana de Aterosclerosis que lo integra al Registro
Latinoamericano de Excelencia Médica y Científica. Cuenta con un diplomado
internacional en aplicaciones clínicas con Medicina Cannábica por el IIEMED
(Instituto Iberoamericano de Estudios en Medicina Complementaria y Preventiva),
en el cual imparte cursos y talleres especializados en Medicinas
Tradicionales y Complementarias.