Versión Estenográfica Ciudad de México, 05 de mayo de 2026.
Panel de Energía
- MAURICIO PALLARES COELLO: A continuación vamos a tener un panel de energía, que va a moderar
también Enrique Quintana, y en el papel nos van a acompañar Katya Samohano,
Jonathan Pinzón y Leonardo Robles, y vamos a ver sus semblanzas, por favor.
Katya Samohano cuenta con más de 15
años de experiencia en el sector energético, tanto en el ámbito público como en
el privado, con un enfoque de innovación, sostenibilidad y competitividad.
En 2024 fue nombrada directora general
de Iberdrola México, donde ha liderado una estrategia orientada a la
descarbonización, el desarrollo de energías renovables y soluciones de agua,
así como el suministro eléctrico confiable para clientes industriales.
A partir de abril de 2026 encabeza la
transición de Iberdrola México hacia Cox México.
Previamente, fue directora de
Planeación y Sostenibilidad de Iberdrola México. También se desempeñó como
directora de Energía y Sustentabilidad en DEACERO, donde logró que la empresa
se convirtiera en la primera compañía industrial en operar directamente en el
mercado eléctrico mayorista.
En el sector público dirigió órganos
de gobierno de hidrocarburos en la Secretaría de Energía, encabezó la Oficina
de Inversiones de la CFE y fundó CFE Calificados, que opera en el Mercado
Eléctrico Mayorista, desde donde suscribió el mayor contrato de suministro de
energía a la fecha.
Katya también ha tenido un papel
relevante en asociaciones empresariales.
Actualmente forma parte del Consejo y
preside la Comisión de Energía de la Cámara Española de Comercio, copreside el
Comité de Vinculación de la Asociación Mexicana de Energía.
Integra el Comité Directivo de Empresas Globales del Consejo de Empresarios del
IPADE y forma parte del Consejo Directivo del International Chamber of Commerce
México 2025 a 2027.
Es licenciada en Derecho por la UNAM, cuenta con
una maestría por la Universidad de Cambridge y cursó el programa A.D. en el
IPADE y el de Innovación en Harvard Business School.
Jonathan Pinson es Vicepresidente de Asuntos
Externos y Desarrollo de Negocios en Valía Energía, empresa líder de generación
de energía eléctrica propietaria y operadora de 3 mil 200 megavatios de
capacidad.
En Valía Energía forma parte del Comité Ejecutivo
y lidera las áreas de Asuntos Públicos, Regulatorio, Sostenibilidad y
Desarrollo.
Antes de incorporarse a Valía Energía, fue
Vicepresidente de Asuntos Gubernamentales y Regulatorios Internacionales en
Invenergy, un desarrollador propietario operador de infraestructura energética
con presencia en Norteamérica, Latinoamérica, Europa y Japón.
Cuenta con casi dos décadas de experiencia en el
sector energético, en los que se ha desempeñado en funciones de Asuntos
Públicos, Mercados Eléctricos y Regulación, Desarrollo e Inteligencia de
Mercado.
Realizó una maestría en Comercialización de
Tecnología de un programa conjunto del Centro de Investigación de Materiales
Avanzados y la Universidad de Texas, y sus estudios de licenciatura en
Relaciones Internacionales en el ITAM, además de un diplomado en Derecho de la
Energía de la Escuela Libre de Derecho.
Leonardo Robles es Vicepresidente Comercial,
Desarrollo de Negocios y Alianzas de TC Energía. Es responsable de la
prospección y desarrollo de nuevas líneas de negocio, así como de dirigir la
estrategia de crecimiento, desempeño comercial y gestión de las relaciones con
los clientes.
Cuenta con más de 25 años de experiencia en el
sector energético, en las áreas comercial, desarrollo de negocios, ingeniería,
operaciones y gestión de activos en Estados Unidos, Canadá, México y
Sudamérica.
Leonardo es Ingeniero Mecánico Electricista y
tiene un MBA en Negocios de la Universidad de Houston y Massachusetts Institute
of Technology.
- MAURICIO PALLARES COELLO: Le damos la bienvenida a Katya, Jonathan, Leonardo y Enrique.
Adelante, por favor.
- ENRIQUE QUINTANA: Gracias, Katya, Leonardo, Jonathan, por participar en esta
conversación.
Respecto
a uno de los pilares que en una primera participación describió Eduardo como
esenciales para que México pueda crecer, que es el de la infraestructura, con
énfasis evidentemente en la energía.
Quisiera
pedirle a cada uno de ustedes una primera impresión general respecto a lo que
estamos viviendo hoy en México, donde pareciera que nuevamente se están
abriendo oportunidades para que las empresas privadas entren e inviertan en el
sector energético. Pero donde todavía tenemos un montón de desafíos y de cosas
que tienen que hacerse para que esto pueda aterrizarse.
En
una primera exposición breve le pediría a cada uno de ellos. Katya, si quieres
comenzar, la perspectiva de oportunidades y desafíos.
- KATYA SAMOHANO: Muchas gracias, Enrique.
Muchas
gracias a BBVA. Y a Eduardo por la invitación.
Un
gusto estar aquí con ustedes en este foro tan importante para el banco y para
el país.
Creo
que la pregunta que haces es muy importante porque en esta administración en
los últimos dos años hemos visto un giro positivo y constructivo, y me parece
que parte de una premisa que fue diferente a la que había en el sexenio
anterior es entender la importancia de la energía, específicamente en el campo
en el que me desempeño, que es la energía eléctrica, como un motor de la
economía nacional.
Me
parece que había habido un entendimiento de que el sector energético eléctrico
era un sector aislado, y era un sector en el cual se quería tener un dominio y
un predominio de las empresas estatales sobre él, sin tomar en cuenta que esta
posición y este planteamiento tiene un efecto importante en toda la economía
nacional al ser, como bien lo dices, Enrique, la energía eléctrica el principal
habilitador de la inversión; pero también de la competitividad de las empresas
que ya están hoy en día funcionando.
La
mayor parte de las empresas, como sabemos, y de lo que hoy se le llama el
mercado eléctrico, son empresas industriales. Y son empresas que están
primordialmente vinculadas de una manera o de otra hacia cadenas productivas de
exportación.
Y
no estoy hablando solamente de la imposibilidad de atraer nuevas inversiones
dada la falta de energía, ya sea de infraestructura o de la propia energía,
como tal que había, sino también de la competitividad que era un reto
importante.
Hay
estudios muy bien documentados en los que se ve que una empresa, por decir una
ubicación, una empresa ubicada en el corredor industrial del norte del país, que básicamente compite contra empresas que están en el sur de
Texas, estaba entre un 30 y un 40 por ciento por arriba en su factura de
energía eléctrica.
Y esto, desde luego, tenía una
repercusión muy negativa en toda su planeación y en todos sus planes de
inversión.
A mí me parece que ese entendimiento
toral ha sido uno de los principales motores que hay hecho que la visión y
política pública, en consecuencia, de esta administración haya virado hacia la
apertura, una apertura con reglas, una apertura normada, una apertura que pone
en el centro de la construcción un planteamiento muy específico de cómo ve el
gobierno esta situación; sin embargo, es una apertura.
Venimos de un foco rojo, digamos, en el
pasado y hoy en día estamos, sin duda, en una transición muy positiva en el que
faltan detalles y ya hablaremos un poquito más adelante, pero que sin duda yo
creo que el sector energético, pues le damos la bienvenida a todos estos nuevos
avances que están siendo, ayer vimos un ejemplo de lo que se está anunciando y
me parece que parte de nueva cuenta es entendimiento, de la importancia de
contar con energía competitiva para poder seguir impulsando un crecimiento económico
que estaba parado, por decirlo en términos simples.
- ENRIQUE QUINTANA: Leonardo, una primera visión respecto a oportunidades y desafíos.
- LEONARDO ROBLES: Claro.
Muchas gracias, Enrique.
Muchas gracias a BBVA, muy honrado de
estar acá en este panel compartiendo con Jonathan y Katya también.
Quisiera compartirle la visión desde TC
Energía, que somos una empresa pública en Canadá y en Estados Unidos, tenemos
ya 30 años de presencia en México, en los últimos 10 años hemos colocado poco
más de 11 mil millones de dólares en infraestructura y una consideración para
nosotros en la colocación de capital es que la recuperación de ese capital en
infraestructura toma bastante tiempo.
Entonces, cuando nosotros evaluamos los
fundamentales para recuperación de la infraestructura a 20, 30, a veces 40 años
y hacemos estas proyecciones que hemos visto bastante volatilidad, y cuáles son
aquellos fundamentales que nosotros utilizamos para anclar la inversión y que
nos ha parecido si sigue presente en México Enrique y todos, pues es una
población en crecimiento, una economía con bastante potencial.
Y, definitivamente, nuestra ubicación
geográfica en América del Norte es un indicador muy importante que a nosotros
nos sigue moviendo todos los elementos para una integración energética con
América del Norte.
Desde ese punto de vista, una realidad
que hemos visto es la creciente demanda energética y la carrera por capturar la
inteligencia artificial en Estados Unidos, la electrificación, la reubicación
de las cadenas productivas y de suministro, nuestras proyecciones son que tan
solo en Estados Unidos el crecimiento de la energía para los próximos años es
alrededor del 50 por ciento.
Nuestras estimaciones es que México está
aún por encima de ello y que el desarrollo de infraestructura energética no se
logra de la noche a la mañana, es decir, que cuando necesitamos la energía para
el siguiente año es una que debimos haber empezado a construir desde hace tres,
cuatro años.
Y que uno de los elementos que no tocó
vivir en Estados Unidos, nos citaron de Casa Blanca para dirigir una iniciativa
con varios líderes de empresas de desarrollo de infraestructura en Estados
Unidos de cómo podemos acelerar el desarrollo de la infraestructura energética.
Entonces, hicimos una hoja de ruta que
incluía la aceleración de los permisos, la aceleración de los estudios de
factibilidad y que eso, al reducir el tiempo, redujera también el costo del
desarrollo de infraestructura.
Vimos también el mismo caso que
desarrollamos a inicios de año con el gobierno de Canadá, y nos dio mucha
alegría ver también el reconocimiento del gobierno mexicano de que la certeza
regulatoria es la clave y la mejor aliada para inversión de infraestructura
energética.
- ENRIQUE QUINTANA: Gracias, Leonardo.
Jonathan, una primera participación, por
favor.
- JONATHAN PINZÓN: Claro que sí. Gracias, Enrique. Nuevamente, gracias.
También me sumo al agradecimiento de a
todo el equipo de BBVA por invitarnos a esta importante discusión con ustedes.
Yo lo resumiría así, Enrique, México
entró en una nueva etapa, que transitamos de un modelo que dependía,
principalmente, o estaba orientado por señales de mercado a uno donde lo que
rige es la planeación o rectoría del Estado.
Y dentro de este contexto y de este marco
específico, hay cosas que se están haciendo bien y que creo que vale la pena
resaltar.
Uno, es la claridad de rumbo. El gobierno
ha sido explícito y ha ido definiendo esos mecanismos por los cuales, a través
de sus prioridades que se definen como confiabilidad, seguridad energética,
tarifas y transición energética, se están anclando los instrumentos de
planeación, y eso para los inversionistas como nosotros es importante, porque
nos dirige y nos pone una guía hacia dónde se pretende detonar esta
inversión en infraestructura energética.
Segundo, se están definiendo carriles concretos
de inversión. Hoy en día lo que estamos viendo es un despliegue de lo que me
gustaría llamar pilotos a gran escala.
Se están buscando mecanismos que permitan
viabilizar lo que ha sido, digamos, parte de ese conflicto, esa dificultad del
desarrollo y de la construcción de proyectos, no solo desde la vía de los
permisos, sino también de los mecanismos en este momento de colaboración
público-privada, y de los cuales, en el caso del sector eléctrico, el ejemplo
más visible es la inversión mixta.
Nuevamente, hoy en día es como un piloto a gran
escala, que veremos los resultados, y que idealmente a partir de ello se pueda
hacer el pivote en caso de que se necesiten hacer mejoras y adecuaciones.
Y, tercero, que se está volteando a ver lo
esencial y lo estructural. En el caso eléctrico, es la red.
Había un elemento de concentración y de foco
sobre el aspecto de la generación, pero sin la red no tenemos lo que es
importante, que no es la capacidad instalada, sino la capacidad entregable. Y
esa capacidad entregable es esencial para lograr el objetivo principal de toda
infraestructura energética, que es habilitar el crecimiento económico.
Entonces, en esos elementos ya empezamos a ver
algo de este rumbo, los mecanismos, y nuevamente los elementos habilitadores.
Ahora, ¿qué hace falta? Y creo que es la segunda
parte de tu pregunta. Yo diría que hay tres grandes áreas de oportunidad:
Uno, certidumbre regulatoria, lo mencionaba
Leonardo, particularmente porque no solo ya pasamos de esta etapa de la
construcción del marco constitucional, del marco legal del sector energético,
de las reglas secundarias, lo que es muy importante es que podamos modelar
tiempos y riesgos, y esto dependerá no solo que los proyectos calcen con
prioridades de política pública, que ya han sido enunciados y numerados, sino
que el resto del marco secundario y terciario realmente está enfocado en
permitir que esos proyectos se ejecuten bien.
Para mí el ejemplo más claro en esto de elementos
faltantes es algo que no solo abarca al sector eléctrico, sino al de gas
natural, incluso al de combustibles líquidos, que es políticas de
almacenamiento energético, almacenamiento de energía eléctrica, almacenamiento
de gas natural, almacenamiento de combustibles.
Segundo, lo decía como uno de los elementos
principales de estas grandes señales habilitadoras, que es la red de
interconexión como esa condición habilitante.
Necesitamos asegurarnos de que el crecimiento de
la red vaya emparejado en este elemento de planeación con las capacidades y esa
energía entregable. Y esto me lleva a la tercera gran oportunidad, y que es
donde seguramente es más cercano a ustedes como empresarios, que tiene que ver
con la coordinación energía e industria.
Es
decir, necesitamos asegurarnos de que esta coordinación nos habilite la
velocidad de ejecución, porque si la demanda industrial crece y no está la
infraestructura energética nos quedamos sin realmente lograr el objetivo
productivo de sus inversiones.
Y
lo mismo pasa del otro lado. Si estamos instalando energía antes de que se
habilite esa demanda tenemos activos que están detenidos o parados. Entonces,
asegurarnos que estamos claros en esa demanda industrial, esas ubicaciones,
cronogramas, efectos de infraestructura, son los elementos esenciales como
áreas de oportunidad.
-
ENRIQUE QUINTANA: Gracias por ser tan positivo y poner el acento en las oportunidades
que hay. Pero, perdón, es mi tarea, los peros que todavía existen. Una empresa
me platicaba hace poquito, “tengo meses y meses y meses queriendo poner techos
solares”, una empresa dedicada a la producción ganadera, techos solares en las
granjas, en los establos, “y no me dan el permiso, no hay manera de que salga”.
Ayer
se anunció un proceso de simplificación, que entre otras cosas dice que nueve
trámites se van a hacer uno, y se va a hacer un procedimiento digital para
inversión en el sector. Se van a consolidar trámites de cuatro instituciones.
Un sólo estudio para centrales eléctricas y grupos de autoconsumo. Y un
expediente digital único para pasar de un año tres meses a seis meses muchos
procedimientos.
Katya,
tú que tienes tantos años en esto, me acuerdo cuando estábamos ahí en la
reforma de la CFE hace muchos años, ¿ves viable que las instituciones que
tengamos realmente agilicen lo que es algo crítico para el desarrollo del país?
Que es la provisión de energía pensando en este momento sobre todo en energía.
- KATYA SAMOHANO: Sí, Enrique.
Creo
que hay que darle la bienvenida al anuncio que se hizo ayer. No es el primer
anuncio en este tipo, específicamente lo hemos escuchado desde el propio Plan
México, pero específicamente en el sector energético y eléctrico.
Ya
desde hace más de un año hemos visto este ánimo de
poder agilizar y poder hacer mucho más expedito todo lo que era un viacrucis
regulatorio y que todavía no alcanzaba a ser suficiente para poder evitar que
este tipo de comentarios, como el que nos relatas, llegase a las oficinas de
cualquiera de ustedes, de parte de sus directores de producción o sus gerentes:
“Es que llevo meses con la CFE”, y cada vez que ustedes escucharán la palabra:
“Es que la CFE”, seguramente verán un camino muy complejo y complicada.
La verdad de las cosas es que el sistema
eléctrico y el tema eléctrico es un tema complejo, de suyo; y es complejo
porque todos, por decir, salvo la Península de Baja California, estamos
interconectados, estamos conectados en una sola red eléctrica nacional.
Entonces, lo que se haga en el bajío
podría tener un efecto en el Valle de México, en alguna otra región, es muy
delicado; y el CENACE, que es un órgano altamente profesional, hay que decirlo,
tiene como una de sus misiones, CENACE es el Centro Nacional de Control y
Energía Eléctrica, que es un cuerpo específicamente de ingenieros técnicos que
se dedican a despachar, es decir, estar todo el tiempo mandando la energía que
se produce en cualquier lugar del país para que llegue a donde tiene que
llegar.
Y todo esto en tiempo real y tomando en
cuenta ciertos aspectos de índole económico. Es muy compleja la actividad
económica.
Entonces, sí requiere de suyo de ciertos
estudios técnicos que garanticen que la confiabilidad, esta famosa palabra que
en el seminario pasado se usó como escudo para negar, por ejemplo, la
incorporación de las energías renovables, pero es cierto que un sistema
eléctrico requiere confiabilidad, requiere que no haya apagones, por decirlo en
términos prácticos y que no suceda lo que hemos visto no sólo en México, sino
en otros lugares como en España, etcétera.
Entonces, sí hay un camino regulatorio y
de permisos que hay que seguir sí o sí. No es un permiso que mañana lleguemos y
que nos pongan un sello y nos lo den, hay estudios que se tienen que conducir.
Ahora, ¿qué pasaba antes? Bueno, que no
había voluntad para que esos estudios de privados tuvieran un resultado
positivo.
Ahora ustedes me dirán: “Oye, pero yo soy
un consumidor, no quiero competir con la CFE, yo lo que quiero es tener energía
para mi centro productivo”. Bueno, pues aquí viene otra variable importante que
mencionaba Jonathan en su intervención, que es la insuficiencia de una red
nacional de transmisión, esta carretera por la cual se despacha y circula, por
decirlo, toda la energía eléctrica. Y esa está en manos del Estado; es decir,
de la Comisión Federal de Electricidad, que es el único, por mandato constitucional,
que puede invertir en esta red.
Entonces, si CFE no invierte, digamos,
los privados estamos un poco atados de manos, y eso es un poco el aspecto
negativo que les llega a ustedes a partir de las empresas y las industrias que
tienen.
Una red insuficiente es incapaz de
poderles garantizar a ustedes una conexión de sus, como se les llama en el
argot eléctrico, de sus centros de carga, de sus puntos de consumo.
De ahí que es tan importante no solamente
estas buenas noticias que se están dando en materia de agilización en la parte
de permisos para generar energía, específicamente renovables, que está
sucediendo, de repente se les pasa la mano y los permisos van demasiado rápido,
que ni siquiera es posible ir presentando todas las garantías y todo lo que se
requiere; pero es tan importante, o más, nada más que es un poco más invisible,
la inversión que se da en las redes de transmisión y en las redes de distribución,
que es la última milla a partir de las cuales se conectan los puntos de
consumo.
Entonces, no es; lo de ayer fue una muy
buena noticia, Enrique, para regresar a un punto, a lo que me dices, es muy muy
buena noticia. Efectivamente, reduce los tiempos de una manera importante.
Habrá estudios que se mantienen, y así
tiene que ser, pero yo diría, nada de esto va a ser suficiente si no vemos un
esfuerzo importante de recursos públicos hacia la red, o de recursos privados a
través de esquemas en el que el Estado; es decir, la Comisión Federal de
Electricidad o la Secretaría de Energía, mantenga la rectoría, la
administración y la operación de esas redes de transmisión, que son las de alto
voltaje y las redes de distribución, las que son --digamos-- las arterias que
llegan hasta el último punto de consumo de todo el país.
- ENRIQUE QUINTANA: Gracias, Katya.
Muchos cambios en los últimos meses. Uno
de ellos, Leonardo, es la discusión que se está dando ya, es el fracking,
una palabra que por seis años estaba prohibida, más, ya se acordará Katya, por
muchos años, y que bueno, ni siquiera se le dijo así, sino es la explotación de
yacimientos de gas no convencionales, de alta complejidad.
Bien, ¿cómo ves esta posibilidad?, ¿le
estamos apostando en demasía a esta tecnología para explotar las cuencas de gas
en el norte del país, en Burgos, en Salinas, o sí hay realmente una oportunidad
en esta materia.
TC Energy es experto en gasoductos, pero
conoce también mucho de gas, ¿cómo ves tú este cambio en la perspectiva?
- LEONARDO ROBLES: Muchas
gracias, Enrique.
Yo sigo con el aura positiva que dejó Santiago en
esta silla, creo que se sentó, lo veo muy bien, pero va en línea con lo que les
platicaba en mi intervención anterior, que es infraestructura que toma tiempo;
es decir, es algo que desde que empezamos a discutirlo en aquel entonces, si lo
estuviéramos desarrollando, estuviéramos aprovechándolo en este momento, y que
ahora lo vamos a revisar nuevamente para ver si es fácil hacerlo.
Por supuesto que la tecnología ha avanzado
impresionantemente en el campo de la recuperación mejorada, pero que esto nos
va a tomar cuatro, cinco, seis años en que lleguemos al punto en donde ya
podemos explotar, lleguemos al punto en donde podemos colocar toda la
infraestructura alrededor de transporte para poderlo llevar a los centros de
los mercados.
Hoy día tenemos la conectividad con Estados
Unidos, que es el acceso a la fuente más abundante y más barata del planeta, y
que tenemos también la ventaja de que Estados Unidos tiene la urgencia de
colocar el gas a fin de que puedan desplazar el crudo que están produciendo en
las cuencas del sur de Texas y en el oeste de Texas; es decir, todas las
compañías productoras que necesitan desplazar el producto del crudo y hacerlo a
la velocidad que lo están haciendo, dependen única y exclusivamente de que México
tome el gas asociado, porque no lo pueden liberar a la atmósfera.
De hecho, la discusión con Estados Unidos nunca
ha sido restringir el transporte de gas hacia México, la discusión con Estados
Unidos ha sido: necesitan incrementar su consumo de gas natural.
Entonces, ¿cuánto va a durar ese efecto? No lo
sabemos. El punto es: mientras tenemos esa condición tan benéfica para México
con Estados Unidos de que tienen un exceso de producción de gas, que ha llegado
a tal punto que hay ocasiones en donde tiene un precio negativo; es decir, nos
pagan para recibirlo, y aun así no logran desplazarlo a la velocidad que
necesitan desplazarlo, mientras está esa condición y nosotros nos ponemos las
pilas para desarrollar también el suministro nacional, me parece que es una discusión
que es muy positiva, pero yo le agregaría a que lo hagamos rápido y que
actuemos rápido en esa oportunidad.
- ENRIQUE QUINTANA: Algo
complicado ese tipo de decisiones rápidas, pero por lo menos está en la escena.
Siguiendo
este recorrido de cambios recientes, Jonathan, el 09 de abril pasado se dio a
conocer una nueva regulación, la ley para el fomento en la inversión en
infraestructura, que se dice va a permitir ahora sí que tengamos proyectos en
donde participen, tanto empresas privadas, capital, como el sector público.
¿A
tu juicio sí es un cambio significativo? ¿Sí encontraremos a través de esta ley
las figuras que permitan al sector privado interesarse suficientemente en
asociarse con el gobierno?
-
JONATHAN PINZÓN: Me parece que ese es uno de esos grandes ejemplos de lo mencionaba
como pilotos a gran escala, es una apuesta que sí está particularmente para el
sector energético muy metida en la filosofía detrás de la nueva construcción
del marco normativo mexicano.
Creo
que hay mucho apetito, porque en México lo que tiene particularmente en el
sector energético es la necesidad. Tenemos los fundamentales y estamos seguros
de que detonamos inversión.
Idealmente
podemos eventualmente aplicar ese tipo de mecanismos, no sólo en la generación
de energía eléctrica, que es el ejemplo que se está utilizando ahora. Pero como
bien decía Katya, a transmisión, a distribución, que es el verdadero cuello de
botella. Ahí es donde hay que asegurarnos que se pueden movilizar los elementos
de inversión de cualquier naturaleza.
Porque
la gran ventaja de la construcción o del marco que tenemos actualmente es que
permite que haya inversión puramente privada, haya inversión puramente pública.
Y esta es una tercera modalidad que habrá que ver a partir de este proceso de
construcción en qué termina.
Pero
idealmente no hay que quedarnos en uno solo, realmente México necesita todo,
incluso la generación distribuida. Lo decías de ese ejemplo del empresario que
quiere y necesita la generación sitio, y es uno de los elementos demás que este
gobierno en particular está poniendo atención.
¿Por
qué? Porque ante la falta del bien escaso, que es el acceso a la red, tratar de
traer la generación más cercana al punto de consumo es esencial.
Entonces,
idealmente, y esto es en donde la planeación se vuelve fundamental, encontrarle
el espacio para que todos los mecanismos se puedan utilizar, se puedan probar.
Veamos si funciona, si realmente termina atrayendo ese interés.
Porque
el capital está, el interés a invertir en México está demostrado, ahora falta
asegurarnos que el mecanismo y la letra fina, el punto y la coma en los
mecanismos contractuales den los elementos que necesitan los distintos tipos de
inversionistas.
Porque
creo que esa es la otra gran ventaja. Habrá inversionistas como nosotros que
somos propietarios naturales a largo plazo de activos. Habrá inversionistas
también más que les interesa un mecanismo con cierta
rentabilidad esperada, que mucho de ello, por ejemplo, esos mecanismos de
infraestructura de inversión mixta parecen estar orientados.
Y que si aseguramos que le damos cabida y
salida a todos para que logren el objetivo y que podamos destrabar estos
procesos que toman mucho tiempo, no sólo desde el lado de la generación,
incluso los consumidores que necesitan el acceso a la red tienen que pasar un
proceso.
Lo decía Katya también muy bien, no sólo
es el permiso, es el resto de los elementos habilitadores que tienen que estar
compaginando bien.
Y ahí es donde la planeación se vuelve
importante; es decir, qué figuras hacia qué ubicaciones y qué mecanismos
decidimos emplear para cada uno de estos pues nos dará la claridad de definir
en qué regiones. Por ejemplo, se estará enfocando principalmente probar esos
mecanismos para asegurar que podemos tener proyectos en desarrollo, que también
lo decía muy bien Leonardo, que no es de un día para el otro.
No nos toma un año instalar un proyecto,
nos toma múltiples años y particularmente en eso que es uno de los elementos
principales que está asegurándose el estado de garantizar que es la energía
firme.
Hoy una nueva central de ciclo combinado
que es a partir del gas natural, que es el combustible más limpio, más
económico que tenemos, pero que además es lo que nos ha habilitado como
economía en los últimos 30 años, pues nos va a tomar cinco a seis años tener
una operación.
Entonces, si podemos asegurarnos que
estos mecanismos, estas nuevas figuras que se están enfocando para tratar de
detonar esa inversión, lo hagamos lo más rápido posible y cambiemos los
elementos que se necesiten, si el modelo no logra terminar de atraer esa
inversión, pues es donde garantizaremos no sólo la energía del próximo año,
sino más importante, la de la próxima década.
- ENRIQUE QUINTANA: Gracias, Jonathan.
Katya, está complicado el sector por
muchas razones, pero por si algo faltaba desde hace unas semanas, se complicó
por el entorno global.
Si hay un sector que ha sufrido una
disrupción tremenda, es el sector energético.
Ya el Presidente Torres Vila, presentaba
un gráfico con el comportamiento del precio del Brent y la incertidumbre que
tenemos, y ya hay bajas, ya tuvimos la primera quiebra de una aerolínea, cosa
en Estados Unidos, cosa que no se había producido en 20 años por el impacto en
los precios del combustible, de la turbosina.
Y en México, pues pareciera que nos hemos
aislado hasta cierto punto por lo que nos decía Leonardo, la suerte de contar
con un gas abundante que a veces hasta nos pagan por llevárnoslo.
¿Cómo percibes tú que en la visión de
mediano plazo en el sector energético puede estar afectando, puede afectar esta
disrupción global que estamos viendo?
- KATYA SAMOHANO: Sí, yo creo que el pensar que México es una isla energética es un
error muy grande porque, efectivamente, contamos con recursos naturales
abundantes, la capacidad de radiación que tenemos para nuestros parques
fotovoltaicos, la fuerza del viento que hay en México, las costas, en fin,
tenemos todo, pero eso no implica que nos podemos dormir en nuestros laurales
pensando que lo tenemos todo aquí resuelto.
Porque como decían aquí, tanto Jonathan
como Leonardo, es infraestructura. La infraestructura lleva años en ser
desarrollada y puesta en marcha.
Y, efectivamente, el entorno global es un
indicador o es un efecto que tiene implicaciones muy agudas en el tema
energético.
Nosotros sí tenemos la bendición de estar
sentados junto al gas más barato del mundo y habernos preparado hace muchos
años, hablábamos de las épocas anteriores, México duplicó su capacidad de
internación de gas natural al país. Contábamos con, estoy hablando de hace una
década y media por ahí, teníamos cerca de 10 mil kilómetros de ductos, y sobre
todo concentrados en el sureste, más hacia la explotación del gas, que estaba
encargado a Pemex; gas con una calidad, además, que no era suficiente o la
óptima para poder producir energía eléctrica y que teníamos que recurrir a gas
natural licuado, con un diferencial de precios de 500 por ciento.
Y de repente, México se prepara y casi
duplica su capacidad de internación a partir de una red que yo, mis compañeros
de gas me corregirán, pero estaremos como en 18 mil kilómetros, 19 mil
kilómetros de ductos, más o menos o más, no sé ahora, al día de hoy mucho más,
porque gracias a Puerta al Sureste y otros más, pero bueno; duplicamos esa
capacidad, nos preparamos para este momento.
Y gracias a eso, incluso las tarifas
eléctricas, estoy hablando desde las residenciales hasta las de las empresas,
hasta las de las industrias, no han surtido los efectos de esta
desestabilización mundial que estamos viendo en mercados energéticos globales.
Pero no es la primera vez, ya pasó cuando
fue lo Ucrania, vimos cómo Europa se vio afectado y los niveles del precio
eléctrico se fueron a 400, 500 por ciento de un día para otro.
Entonces, tenemos esa capacidad de
resiliencia, pero es una capacidad de resiliencia temporal, porque bien decían,
si no tenemos la infraestructura en almacenamiento de gas, estamos también un
poco a expensas de cualquier política que pudiese llegar a dar en
Estados Unidos, respecto de la plataforma de exportación de ese gas, que hoy en
día pues es un bien súper preciado en cualquier lugar del mundo. Un gas que se
produce o se vende a 2 dólares versus un diferencial que puede llegar hasta 20
dólares es un factor de alto valor.
Por el otro lado, hay una situación que veo yo
muy positiva, que es: ante toda esta distorsión de algunos fundamentales en
algunos lugares del mundo, México parece ser un destino, y el sector eléctrico,
estable que genera confianza en esta competencia que hay por los capitales
internacionales que buscan estabilidad y buscan retornos altos.
Entonces, hemos estado viendo cómo muchos fondos
internacionales, incluso los ahorros de nuestros trabajadores, las Afores, han
invertido en estos proyectos de los que hablaban anteriormente, que son
proyectos mixtos, que van de la mano con el gobierno y que garantizan una
estabilidad respecto de los retornos que se esperan de ellos.
Entonces, efectivamente está esta distorsión, y
hay un tercer elemento que ya venía desde antes, es producto de la pandemia, es
una herencia de la pandemia, que es la distorsión que hay en las cadenas de
suministro de los principales equipos para poder producir energía eléctrica.
Esta distorsión, antes hablábamos de que un
tiempo de entrega de una turbina de gas, por ejemplo, para una planta de ciclo
combinado a partir del gas natural, era de un año, año y medio, hoy estamos
hablando de hasta cuatro o cinco años, y quien dice: “Tengo una turbina”, es
como un mercado de: “Yo conseguí una turbina y me la entregan en tres años”, y
todos alrededor: “Wow ¿cómo lo hiciste?”.
El mundo cambió en estos años, y estas
complejidades internacionales que están suscitándose alrededor del mundo, por
supuesto hace que seamos muy ágiles y que las políticas públicas de atracción
de inversiones realmente estén tomando en cuenta todos estos factores, los
positivos, como es: que somos un destino, que parecer ser, es un destino
estable y que genera los básicos, los fundamentales para poder, bajo ciertas
premisas, hay que decirlo, de la inversión, pero también que estamos
compitiendo en una disrupción total, y que esto está cambiando cada mes, cada
semana estamos viendo nuevos factores que influyen en la toma de decisiones de
los grandes capitales, específicamente en el sector de la infraestructura
energética.
- ENRIQUE QUINTANA: Jonathan,
Leonardo, ¿algo que quieran agregar respecto al tema de este efecto de la
disrupción global en el sector energético?
-
LEONARDO ROBLES: Quisiera hacer eco a lo que comenta Katya, y un poquito conectado con
el anuncio de ayer. Y esto es porque en mi rol de desarrollador de negocios en
una empresa que participa en Canadá, Estados Unidos y México, entonces, tengo
que llevar nuestras propuestas a un comité donde presentamos por qué vamos a
tomar capital de infraestructura que podríamos desarrollar en Canadá y Estados
Unidos en México, lo cual se ha vuelto una labor cada vez más, y más compleja.
Y
esto es porque, como bien lo comentaba Katya, lo que ha sucedido en Estados
Unidos es que se han percatado del rezago que tienen en infraestructura, y
entonces tan sólo TC Energía, que transportamos el 30 por ciento de todo el gas
natural que tienen en la demanda diaria, tiene dos años que nuestros sistemas
están a tope; es decir, ya no tenemos más espacio para transportar más
molécula, y tenemos ya atrasos en los requerimientos de expansiones.
Y
que ya están en este momento en desarrollo. Y que el capital que tenemos, todo
el capital que tenemos está asignado para el crecimiento en Estados Unidos. Y
que para que nosotros podamos convencer de que quitemos parte de ese capital
para poder desarrollarlo en México tenemos que demostrar, como bien lo comenta
Katya, que el retorno ajustado con el riesgo corresponde para tomar esa
decisión.
Entonces,
¿cuáles son los riesgos a los que nos enfrentamos? El riesgo de ejecución.
¿Vamos
a poder tener las condiciones para que una vez demos la decisión de inversión
final del proyecto? ¿Lo vamos a poder terminar en tiempo? ¿Lo vamos a poner en
servicio? ¿Se van a honrar los contratos? ¿Vamos a tener las relaciones que
necesitamos tener con los reguladores para poder tener un proyecto exitoso?
Un
ejemplo claro para nosotros pues fue el reciente proyecto de Puerta al Sureste,
que fue un proyecto con un presupuesto de 4 mil 500 millones de dólares.
Nosotros habíamos desarrollado un proyecto similar unos años antes, y que
nosotros estimábamos que ese proyecto tomaría más o menos como cinco años para
desarrollar.
Cuando
empezamos las pláticas con la Comisión Federal de Electricidad, y este
gasoducto va por el mar, necesitamos una embarcación que hace la fabricación de
la tubería al mismo tiempo que va haciendo el tendido y va avanzando en el mar,
sólo tenemos una embarcación en el mundo que tiene esa capacidad.
Cuando
nosotros enlazamos con la embarcación lo que nos dijeron fue: “sí tengo el
espacio, necesitamos empezar la construcción en los siguientes meses. Si
perdemos esa ventana tengo otros tres proyectos en fila, puedo regresar contigo
en seis años”.
Y también cuando empezamos a ver el
suministro a las turbinas, lo mismo que comentaba Katya, encontramos turbinas
que estaban disponibles ya en ese momento y entonces nuestras pláticas ya en la
alianza con Comisión Federal de Electricidad fue inmediatamente trazar la ruta
de qué es lo que tenía que ser cierto para aprovechar esa oportunidad.
Cuánto tiempo teníamos que hacer el
trámite de todos nuestros permisos en tener ya la decisión de inversión final,
poder capturar la embarcación para que estuviera ya en territorio de aguas
mexicanas con toda la tubería lista para que se haya atendido y que fue un
proyecto que concluimos en dos años; es decir, en menos de la mitad del tiempo
que teníamos proyectado.
En este comité que tuvimos en Estados
Unidos, de cómo podemos acelerar el desarrollo de proyectos, pues el proyecto
de Puerta Sureste fue el que nosotros colocamos como ejemplo.
Y volviendo a tu punto, si es algo que se
puede hacer en México, por supuesto, lo hemos visto, lo vimos justamente en
este proyecto, si se tiene el interés, si se tienen las ganas, por supuesto que
se pueda ejecutar este tipo de infraestructura que llamamos nosotros
megaproyectos con mucho éxito.
- ENRIQUE QUINTANA: Jonathan.
- JONATHAN PINZÓN: Yo agregaría y siguiendo sobre la línea de lo que mencionaba
Katya, el impacto de este shock el precio pues ha sido limitado en México por
varios de los elementos que mencionaba.
Realmente vemos dónde ha afectado pues en
combustibles líquidos, en hidrocarburos, no en gas natural y, por lo tanto, no
en electricidad. Pero no podemos quedarnos estáticos, el que esta condición nos
haya a lo mejor semi blindado en ese momento, pues no es una situación en la
que podemos asegurarnos que va a ser la Comisión en tres, cuatro, cinco años
por otras dinámicas que están sucediendo, particularmente el acceso al gas
natural tan competitivo que tenemos en el sur de Texas, pues la competencia global
es ahora por el LNG, eses hacer la licuefacción para su exportación a mercados
en Europa y Asia.
Y eso eventualmente puede significar que,
uno, la molécula no esté disponible o el precio sea más alto, porque ya no es
el precio local, ya no son las condiciones específicas nodales o situacionales
que nos aseguren que se está a un precio negativo o un precio igualmente
competitivo.
Entonces, ese es un elemento fundamental
que si no nos preparamos al despliegue de la infraestructura, pues un shock de
esta naturaleza puede ser muy diferente en tres, cuatro, cinco años.
Y para eso entonces hay que invertir en
la otra parte de la infraestructura que yo mencionaba al principio, que está
pendiente, que es el almacenamiento de energía.
El almacenamiento, por ejemplo, en gas
natural, logra algo que los gasoductos no; el gasoducto transporta en el
espacio, mientras que el almacenamiento a gran escala transporta en el tiempo.
Lo mismo sucede con almacenamiento de
energía eléctrica, que hoy en día, además, son figuras habilitadas en el marco
legal, almacenar, es decir, transformar un tipo de energía a otra para su
posterior utilización futura, nos permite; entonces, eliminar lo que hoy sí nos
ha tocado como México, que son los shocks puntuales, específicos,
tormenta invernal en el sur de Texas, nos puede afectar a nivel sistema el
precio, aunque solamente por un periodo de tiempo limitado.
Pero para asegurar nuestra viabilidad y
esa competitividad en el largo plazo, pues hay que asegurarnos que estamos
desarrollando todas las capacidades, con todas las tecnologías, incluyendo gas
natural a partir de fuentes no convencionales o de baja porosidad, a partir de
los recursos que tenemos como país, energía renovable, solar, eólica,
geotermia, bioenergéticos, hidroeléctrica y, por supuesto, gas natural.
Y asegurando que tenemos, entonces, esa
previsión de tener la infraestructura que necesitamos, que nos va a tomar
cuatro, cinco, 10 años en terminar de desplegar, y que no permita lograr el
objetivo principal, que es que tengamos esa energía que necesitamos en nuestros
hogares y en nuestras empresas.
- ENRIQUE QUINTANA: Gracias, Jonathan.
Permítanme regresar al tema de la
confiabilidad de la asociación público-privada. Hay muchas empresas que se
cuestionan: ¿entro o no entro a estos esquemas que se están definiendo?
Las reglas que tenemos ya sobre la mesa
con la nueva ley, lo que se está anunciando en estos días, nos aseguran para
las empresas privadas un nivel razonable de confiabilidad, sea en contratos, o
bien, directamente proyectos donde se asocia la empresa con la CFE, por
ejemplo?
Katya.
- KATYA SAMOHANO: Sí. Y un poquito, si me permites, Enrique, por contexto, hace unos
meses ante, justo, esta necesidad inmediata de echar a andar una inversión en
materia de energía, la Secretaría de Energía lanzó una, le llaman convocatoria,
que básicamente es una invitación a los privados a asociarse por hasta 7 gigas,
7 mil megas de energía solamente renovables, en el CFE iba a ser su socio, con
una mezcla de este famoso, que ustedes han escuchado, 54-46 por
ciento, 54 para CFE, 46 para el privado.
Todo el mundo generó mucha expectativa, pero a la
vez muchas dudas por estas mismas razones. Yo cómo voy a ser minoritario a
partir de una toma de control en la que no necesariamente voy a poder tomar las
decisiones operativas más significativas de un proyecto así o de generar
eficiencias o alcanzar los retornos que mi inversionista me pide.
Bueno, la verdad es que hay que reconocer que fue
un trabajo muy pensado de parte de la Secretaría de Energía, de la Comisión
Federal de Electricidad, de la mano con bancos, entiendo que incluso BBVA
trabajó mucho y fue mucho el trabajo que se hizo de cómo se ve esto ante los
ojos de un inversionista o de un capital que quiere llegar ahí. Y lanzaron una
convocatoria en la cual el propio CFE es el tomador de la energía, es el
cliente del 70 por ciento de este proyecto, y algunas otras reglas en las que no
me detendré, pero me parece que este componente es fundamental.
¿Por qué? Porque la gran parte de la energía que
los privados construyeron durante los 90’s, cuando México entra al TLC y que
era necesario, se hizo básicamente teniendo a CFE como el off-taker,
como la contraparte, como el tomador de energía, porque genera una certeza que
CFE sea, a diferencia de lo que pasa en otras empresas públicas que no voy a
mencionar, CFE siempre ha sido muy puntual con sus pagos, y atrás de eso hay
una garantía soberana, que es el Estado el que está atrás.
Entonces, el 70 por ciento de la energía, que ese
proyecto funciona, ya la toma CFE, lo cual mitiga un riesgo de contraparte que
en el mundo de la electricidad es muy importante.
¿Qué otro tema ha sido fundamental para que esto
sea visto con buenos ojos, aunque con cautela, según el tipo de inversionista?
Bueno, que la operación y la construcción la hace el privado, de forma tal que
tanto las eficiencias de un privado que sabe lo que está haciendo con mucha
experiencia en renovables, como aquellos sobre costos que pudiese llegar a
tener el gobierno por cualquier razón de índole laboral, etcétera, no se van a
trasladar al propio proyecto, y una serie de reglas, que me parece que está
haciendo, que se ha visto, hubo una sobresuscripción, 39 gigas, cuando la
convocatoria inicial era para 7 gigas, se recibieron el equivalente a 39 gigas;
o sea, más del 500 por ciento, cinco veces lo que se pidió.
¿Qué falta? Falta afinar los tiempos y los
detalles, porque en estas ganas de hacerlo todo muy rápido, entiendo que los
tiempos están apretados.
Es importante que el gobierno entienda los
tiempos de los bancos, los tiempos de los comités de inversión, los tiempos de
las instancias de aprobación, los tiempos de poner garantías serias, garantías
que son bastante cuantiosas en caso de que el proyecto no funcione. Pero creo
que hay una buena apertura de parte de los reguladores para poder tener, y han
ido adaptando sobre la marcha, no salió de manera idónea; pero se ha ido
adaptando, se han ido dando ciertos plazos, se han ido ciertos (...).
Eso,
digamos, quien no está metido, pues dirá: “Oye, es que no fue con lo que
saliste”. Pero me parece que han ido incorporando estas mejores prácticas, y el
resultado me parece que para el tipo de inversionistas que, sobre todo, busca
su retorno y estabilidad en lo que tiene es algo que puede funcionar y puede
ser muy atractivo.
-
ENRIQUE QUINTANA: Gracias, Katya.
Nos
quedan pocos minutos, quisiera, Leonardo, Jonathan, su conclusión con esta
lógica. ¿Se asociarían con las reglas que hoy tenemos con la CFE o con el
Estado mexicano?
-
LEONARDO ROBLES: Sí. Le estaba diciendo a Katya que yo ya no tengo marcha atrás porque
ya estamos asociados.
-
ENRIQUE QUINTANA: Sí. ¿Seguirían en más proyectos?
-
LEONARDO ROBLES: Y la sociedad que nosotros tenemos con la Comisión Federal de
Electricidad, y un poco haciendo eco a lo que comenta Katya, tenemos una
relación de más de 30 años. Y que el perfil de la Comisión Federal de
Electricidad como contraparte es de una calidad altísima, tomando en
consideración las decenas de miles de contrapartes que tenemos en todo
Norteamérica.
Así
que para nosotros la presentación de esta alianza al interior de nuestro equipo
ejecutivo, de nuestro consejo, y de nuestros inversionistas fueron precisamente
los fundamentales.
Uno,
el que comenta Katya respecto del off-taker; es decir, que la Comisión
Federal de Electricidad y todos los fundamentales detrás de la Comisión Federal
de Electricidad, la base de clientes que tiene, la demanda actual, la demanda
proyectada, presenta un caso de negocios claro con respecto del ancla de la
inversión.
Y
su participación en la sociedad que tenemos en nuestro caso es una
participación minoritaria. El enfoque de la Comisión Federal de Electricidad no
es tomar control y operación de gasoductos, lo cual eso es aquello que es
diferente del esquema actual, en donde la Comisión Federal de Electricidad
ahora sí tiene un enfoque muy fuerte en la generación de energía eléctrica.
Y
que para nosotros era simplemente tener un asiento en la mesa en el desarrollo
y en la operación de la infraestructura, que sigue siendo crítica para ellos el
suministro de gas natural a sus centrales, pero que ahora para el esquema de
los desarrollos mixtos de energía eléctrica estos son en los que han estado más
enfocados Jonathan y Katya.
No
sé, Jonatha.
-
JONATHAN PINZÓN: Empezaría haciendo un poco de historia, y particularmente desde dónde partimos como empresa.
Nos fundamos apenas hace tres años y fue
a partir de la adquisición de siete centrales eléctricas y un gasoducto, de los
cuales nuestro principal cliente es CFE.
Y coincidiría con lo que decía Katya y
Leonardo, CFE es una gran contraparte, no tenemos problemas de desfase en
pagos, estamos constantemente en comunicación y tenerlo como cliente en el
largo plazo es algo que al fin no nos interesa.
Lo segundo es que como inversionistas,
como nueva plataforma de inversión en México, tenemos también mucho apetito de
crecer y de contribuir a los objetivos que tiene México de esa energía no sólo
confiable, sino también que contribuya con los objetivos de descarbonización y
reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Y en esa lógica vemos, por supuesto,
todas las oportunidades que actualmente están y este tiene algunas bondades, no
es necesariamente el mecanismo de preferencia, porque normalmente estamos
acostumbrados a poner en nuestro propio perímetro la totalidad de la propiedad
de los activos. Y esa es una realidad de donde partimos.
Pero en este nuevo marco donde, uno,
tener a una empresa pública tiene buena calidad crediticia que tiene una
vocación y un servicio universal en el país, poder tenerlo como contraparte,
como cliente pues definitivamente es un beneficio y un factor que le puede dar
mucha viabilidad a la bancabilidad de estos proyectos.
Falta ver todavía algunos de los
elementos finos que se han ido trabajando desde que se anunció esta
convocatoria, que seguramente ya anunció la secretaria de Energía el día de
ayer, habrá una nueva convocatoria y seguirán iterando sobre este modelo. Y ahí
es donde nos interesa seguir participando, no sólo como empresa, sino a nivel
industria trayendo ideas a la mesa.
Y rescataría algo que también decía
Katya, que lo que han demostrado es que estén interesados en escuchar, que
podemos traer ideas no sólo como empresas, como bancos o como usuarios finales
de qué se necesita para asegurarnos que podemos tener esta capacidad de
ejecución de los proyectos, que es el punto más importante.
La estructura pues puede haber muchas y
TC Energy, algunas de las otras empresas del sector gasoductos fueron pioneros
en este tipo de modelos de poder tener no sólo como cliente, sino también
participante dentro de la estructura del proyecto.
Creo que eso ha demostrado que hay formas
de estructurarlo, ahora simplemente es cómo terminamos de aterrizarlo,
enmarcarlo y, más importante, que nos permita tratar de avanzar lo más rápido
en la ejecución, para que sus proyectos vean la luz del día.
- ENRIQUE QUINTANA: Me da gusto escuchar esta visión, yo pensé que íbamos a tener un
panel donde iba a ver reclamos y reclamos y reclamos, y veo que hay
oportunidades.
Ojalá, dicen que el diablo está en los
detalles. Ojalá en esos detalles sigamos encontrando oportunidades para el
crecimiento en este sector.
Y gracias por compartir estas
experiencias.
Katya Samohano, gracias.
Leonardo Robles, muchas gracias.
Jonathan Pinzón, muchas gracias.
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