Ciudad de México mayo de 2026.- Durante años, el consumo infantil estuvo asociado a la abundancia: más juguetes, más productos, más estímulos. Sin embargo, esa lógica está empezando a transformarse. Hoy, nuevas generaciones están adoptando hábitos más conscientes que están influyendo directamente en las decisiones de compra dentro del hogar.
Más que una tendencia aspiracional, se trata de un cambio medible. Un estudio del Tecnológico de Monterrey sobre la Generación Z en México muestra que existe una clara inclinación hacia el consumo responsable y la frugalidad: 93.7% de los jóvenes afirma cuidar sus pertenencias para ahorrar a largo plazo, mientras que 89.4% prefiere reutilizar en lugar de comprar algo nuevo¹. Este comportamiento refleja una relación distinta con los objetos, donde el valor ya no está en la acumulación, sino en la utilidad, la duración y el propósito.
Este cambio también se refleja en una transformación más amplia del consumo. De acuerdo con Euromonitor International, los consumidores están adoptando decisiones más intencionales, priorizando el bienestar, la evidencia y el uso eficiente de sus recursos². De hecho, solo 18% de las personas declaró realizar compras impulsivas de manera frecuente en 2024, lo que apunta a un consumidor más racional y selectivo².
En este contexto, los hábitos que se desarrollan desde la infancia comienzan a jugar un papel clave. Acciones como cuidar los objetos, evitar el desperdicio o cuestionar el consumo excesivo ya no son excepcionales, sino parte de una nueva forma de entender el valor de los productos.
Una industria que también está evolucionando
El impacto de este cambio generacional ya se refleja en distintas industrias. En el caso del mercado de juguetes, por ejemplo, se observa una transición hacia productos que priorizan el aprendizaje, la durabilidad y el desarrollo de habilidades. Según Fortune Business Insights, el mercado global de juguetes educativos pasará de 71.32 mil millones de dólares en 2025 a más de 126 mil millones en 2032, impulsado por una mayor demanda de productos que aporten valor más allá del entretenimiento³. Este crecimiento responde, en parte, a una mayor conciencia por parte de padres y consumidores sobre el tipo de productos que incorporan en la vida cotidiana de niñas y niños.
A la par, también se observa un crecimiento en la oferta de juguetes sostenibles y materiales alternativos, reflejando una adaptación del mercado hacia criterios más responsables⁴. Aunque estas categorías aún están en consolidación, marcan una dirección clara: el consumo infantil ya no se define únicamente por el volumen, sino por la calidad, la funcionalidad y el impacto.
Este tipo de decisiones no se limita al entorno doméstico. La evolución en los hábitos de consumo está impulsando transformaciones más amplias en la forma en que operan las empresas y las cadenas de suministro.
Cada vez más sectores están migrando hacia modelos que priorizan la reutilización, la eficiencia de recursos y la reducción de residuos. En logística, por ejemplo, compañías como CHEP han desarrollado esquemas basados en compartir y reutilizar plataformas de carga, lo que permite optimizar materiales y disminuir la necesidad de producir nuevos recursos.
Más que una respuesta aislada, estos modelos reflejan una adaptación a un consumidor más informado, más exigente y con expectativas distintas sobre el impacto de lo que consume.
En este sentido, “lo que estamos viendo no es un cambio superficial, sino una evolución en la forma en que se entiende el valor. Hoy, incluso desde edades tempranas, el consumo se vincula más con el uso responsable, la duración y el propósito de los productos. Para las empresas, esto implica adaptarse con modelos que prioricen la eficiencia de recursos, la reutilización y la colaboración a lo largo de toda la cadena de suministro”, señaló Carlos Álvarez, Strategy, Customer Experience, Marketing and Sustainability Director, CHEP LatAm.
Más que una respuesta aislada, estos modelos evidencian un ajuste estructural frente a un consumidor cada vez más informado y exigente, que evalúa no solo lo que compra, sino el impacto que generan sus decisiones.
El consumo infantil también está evolucionando en esa dirección: deja de centrarse en la cantidad para enfocarse en el valor. Esto transforma no solo los productos que se eligen, sino la manera en que se utilizan, se cuidan y se integran en la vida cotidiana.
Lejos de ser una tendencia a futuro, este cambio ya está en marcha. Nuevas generaciones están construyendo, desde edades tempranas, una relación más consciente y reflexiva con el consumo y su impacto.
¹ Tecnológico de Monterrey. (2024). Generación Z: Sostenibilidad y bienestar.
https://investigacionnegocios.tec.mx/sites/g/files/vgjovo1731/files/03%20WP%20Gen%20Z%20Sostenibilidad%20y%20bienestar%20-%20vers.4-13ago24-opt.pdf
² Euromonitor International. (2024). Top Global Consumer Trends 2025.
https://www.euromonitor.com/press/press-releases/november-2024/euromonitor-international-revela-las-tendencias-globales-de-consumo-en-2025
³ Fortune Business Insights. (2024). Educational Toys Market.
https://www.fortunebusinessinsights.com/es/educational-toys-market-106324
⁴ Data Bridge Market Research. (2024). Sustainable Toys Market.
https://www.databridgemarketresearch.com/es/reports/global-sustainable-toys-market
Sobre Brambles (ASX: BXB)
Brambles Limited (ASX: BXB) es un proveedor global de soluciones logísticas, conectando la cadena de suministro mundial a través de sus operaciones, personas y tecnología.
Brambles opera en 60 países, principalmente bajo la marca CHEP, aprovechando su experiencia líder en la industria y la escala incomparable de su conjunto de activos, compuesto por 347 millones de palets, cajas y contenedores, a través de una red con más de 750 centros de servicio.
Con su ambición regenerativa, basada en décadas de liderazgo en economía circular, Brambles se ha convertido en una de las empresas más sostenibles del mundo.
Desde su origen en 1875, Brambles ha estado a la vanguardia de la innovación. Hoy, continúa invirtiendo en el futuro, desarrollando tecnologías, soluciones digitales y asociaciones para dar nuevo valor y hacer la cadena de suministro mundial más resiliente y regenerativa.
Brambles está cotizada en la Bolsa de Valores de Australia (ASX) y forma parte del índice ASX50. El grupo emplea aproximadamente a 13,000 personas y tiene sus mayores operaciones en América del Norte y Europa.
Para más información, visite brambles.com
Sobre CHEP
CHEP es líder global en soluciones para la cadena de suministro. Junto con productores, fabricantes, minoristas y socios logísticos, CHEP promueve el movimiento inteligente y sostenible de mercancías en más de 60 países.
Con su modelo de compartir, reparar y reutilizar los pallets, cajas y contenedores, CHEP ayuda a las empresas a optimizar sus cadenas de suministro, reduciendo costos y minimizando el impacto ambiental de sus operaciones.
CHEP combina su liderazgo en circularidad, que ayuda a combatir emisiones, desperdicio y embalajes desechables, con un enfoque en resiliencia, para construir redes de suministro preparadas para el futuro a través de datos, escala y colaboración.
Con su excelencia operativa y la confianza de las principales marcas del mundo, CHEP atiende principalmente a clientes en los sectores de bienes de consumo (como alimentos secos, comestibles, productos para el hogar, salud y cuidado personal, productos frescos y bebidas), venta minorista, automotriz e industrias de manufactura en general.
Siendo parte del Grupo Brambles, CHEP gestiona aproximadamente 347 millones de pallets y contenedores a través de una red con más de 750 centros de servicio, empleando a aproximadamente 11,000 personas en todo el mundo, con sus mayores operaciones en América del Norte y Europa.
Para más información, visite chep.com
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