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En
el marco del Día del Vino Mexicano, que se celebra el 7 de octubre, la
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Consejo Mexicano
Vitivinícola (CMV)
realizaron el evento: Nuestra riqueza: El vino mexicano, donde
reconocieron a autores que contribuyen al conocimiento de sector
vitivinícola.
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Con
la representación del secretario de Agricultura y Desarrollo Rural,
Víctor Villalobos Arámbula, el coordinador general de Agricultura,
Santiago Arguello
Campos, señaló que mejorar el nivel de resiliencia en el sector es
fundamental para su permanencia y crecimiento.
·
El
sector vitivinícola nacional genera más de 500 mil empleos tan solo en
la actividad primaria de la vid y mil 200 empleos directos y más de 10
mil empleos
indirectos, lo que lo ubica como el segundo empleador más importante
del sector primario.
En
el marco del Día del Vino Mexicano, que se celebra el 7 de octubre, la
Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el
Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV) realizaron el evento: Nuestra
riqueza: El vino mexicano, para destacar el desarrollo y dinamismo del
sector vitivinícola nacional y su contribución al crecimiento
productivo, económico, social y cultural en diferentes regiones
del país.
También,
se entregaron reconocimientos a tres publicaciones: Vinicultores de las
californias hispánicas, 300 años de una tradición
mexicana, de Rondi Frankel; El vino y el derecho, de Óscar Cruz Barney,
y La industria vitivinícola mexicana en el siglo XXI, en colaboración
de los investigadores Norma Borrego, Ariel Vázquez Elorza, Adolfo
Herrera y Ever Sánchez, por su contribución al conocimiento,
difusión, historia, cultura y desarrollo de este sector.
Con
la representación del secretario Víctor Villalobos Arámbula, el
coordinador general de Agricultura, Santiago Arguello
Campos, señaló que mejorar el nivel de resiliencia en el sector es
fundamental para su permanencia y crecimiento, con el manejo de sistemas
productivos sostenibles, ante los efectos de cambio climático a nivel
global.
Aseguró
que la ciencia y la investigación son piedra angular para fomentar
procesos innovadores en el desarrollo de tecnologías,
sistemas de riego, control de plagas y enfermedades, así como el manejo
integrado agronómico para incrementar productividad y rendimientos en
la actividad primaria, a través del acompañamiento de los bienes
públicos de la dependencia federal.
Precisó
que México está considerado como el productor de vino más antiguo de
Latinoamérica y ocupa el lugar 33 a nivel mundial.
El año pasado registró una superficie sembrada de 36 mil hectáreas, de
las cuales se cosecharon 24 mil de uva de mesa, nueve mil para uva de
uso industrial (vinos y jugos) y el resto para uva pasa.
Destacó
el liderazgo de Baja California, que concentra el 44.4 por ciento de la
superficie destinada al cultivo de uva de
uso industrial, seguido de Zacatecas, Aguascalientes, Coahuila,
Querétaro, Chihuahua, Guanajuato, Sonora, San Luis Potosí y Nuevo León.
En
2022, la producción de vino en el país fue de 39.6 millones de litros,
con una participación a nivel mundial de 0.13 por
ciento, lo que significa que hay un gran tramo para avanzar, y que en
México representa un sector importante, con un valor de mercado de dos
mil 468 millones de dólares, apuntó.
Además, dijo, genera más de 500 mil empleos tan solo en la actividad primaria de la vid, y mil 200 empleos directos y más
de 10 mil empleos indirectos, lo que lo ubica como el segundo empleador más importante del sector primario.
Indicó
que la producción nacional de vino representa el 34 por ciento del
total consumido en el país, y se estima que el consumo
per cápita en la población mayor de edad es de 1.2 litros, con un
crecimiento en la preferencia del vino mexicano por su alta calidad y
relación positiva costo-beneficio.
Como
país, subrayó, se cuenta con zonas de clima idóneo y potencial
productivo para el establecimiento de plantaciones de
vid, en la producción de uva mesa, pasa y, desde luego, para vinos,
situación que representa una enorme oportunidad para reducir
importaciones y seguir mejorando nuestra balanza comercial
agroalimentaria.
Arguello
Campos recalcó el reconocimiento que se tiene en el ámbito
internacional del turismo enológico de México, con seis
destinos: La antigua ruta del vino, de Baja California; La ruta del
vino, de Baja California; Vinos y dinos, de Coahuila; La ruta del vino,
de Aguascalientes; La ruta de arte, queso y vino, de Querétaro, y La
ruta del vino, de Guanajuato.
El
presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV), Salomón Abedrop
López, destacó que la industria mexicana de vino se
encuentra en su mejor momento porque su consumo ha crecido a ritmo de
dos dígitos, al pasar de 10 por ciento al 34 por ciento durante la
última década.
Incluso, refirió, en el ámbito nacional una de cada tres botellas son mexicanas y acompañan los alimentos, momentos y vivencias
de los consumidores del país.
Abedrop
López expuso que este sector impulsa acciones a través de la unión y la
sustentabilidad para hacer un frente común
y promover el producto mexicano ante las adversidades del mercado y el
reto es conseguir que una de cada dos botellas sea mexicana.
Subrayó
que la industria mexicana refuerza acciones para posicionar la marca
“México”, tanto a nivel nacional como internacional
y resaltar la calidad, sabor y región de dónde proviene la bebida, como
Querétaro, Aguascalientes y Baja California, e incluso que cuenta con
precios competitivos y accesibles a los consumidores.
El
presidente de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV),
Luigi Moio, se congratuló por la conmemoración
del primer año del Día Nacional del Vino Mexicano, que es una gran
iniciativa para incrementar la difusión y la transmisión
intergeneracional sobre la cultura de esta bebida.
Subrayó la importancia de que los jóvenes también descubran la cultura del vino y los beneficios de la industria, y felicitó
a los productores vitivinícolas nacionales por este relevante logro en el país.
Normativa rinde frutos en la producción y reconocimiento a la vitivinícola nacional
La
abogada general de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural,
Rosa Chávez Aguilar, recordó que esta celebración inició
en 2022 y con siete peticiones del sector vitivinícola al secretario de
Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, para obtener el reconocimiento
a nivel nacional de tan importante producto.
Relató
que la elaboración de un documento para ser firmado por el presidente
de México, Andrés Manuel López Obrador, no fue
sencillo porque requirió realizar trámites durante casi un año e
incluyó un análisis técnico jurídico, datos estadísticos e históricos,
importancia social y la evaluación de un impacto presupuestario.
Ello,
agregó, permitió que el 10 de enero de 2023 se publicará el decreto en
el Diario Oficial de la Federación (DOF) y asignar
el 7 de octubre como "Día del Vino Mexicano", una fecha para reconocer a
toda la cadena productiva que ha demostrado voluntad y talento para
consolidar su trabajo.
El
autor del libro “El vino y el derecho”, Óscar Cruz Barney, consideró
que el derecho juega un papel fundamental para respaldar
el desarrollo de la industria vitivinícola, desde los procesos de
producción y hasta la comercialización en los mercados nacional e
internacional.
Después
de recibir un reconocimiento en el marco de la conmemoración, resaltó
que México vive hoy una vigorosa recuperación
en el consumo de vino, tanto en los hogares como restaurantes, y se
puede entender desde la dimensión social, cultural e histórica, de ahí
que requiere un profundo conocimiento del clima, suelos, regiones de
cultivo y, desde luego, de la normativa aplicable.
La
autora del libro "Vinicultores de las Baja Californias Hispánicas, 300
años de tradiciones mexicanas", Rondi Frankel, fue
reconocida por la aportación de su obra en la que a través de 25 años
de trabajo expone la línea histórica directa entre los primeros
vitivinicultores y los actuales.
Destacó que las raíces del aclamado vino de California son mexicanas, no españolas, y provienen de manos nativas y novohispanas,
responsables de la vinicultura actual.
Es
por ello que a través de su obra escrita se rescata la memoria de esos
vitivinicultores que han quedado en el olvido, subrayó.