En la perspectiva global, el Instituto de Finanzas Internacionales publicó la semana pasada su último reporte sobre los flujos de capitales hacia países emergentes. Estima entradas a este grupo por US$58.3 mil millones en abril, revirtiendo parcialmente la fuerte caída de US$66.2 mil millones de marzo. Con ello, el acumulado en lo que va del año ha sido cercano a US$115 mil millones. Esta dinámica sugiere que los inversionistas mantienen su confianza tras el choque inicial por la guerra, el cual se empezó a desvanecer. De acuerdo con el reporte, la composición de los flujos en abril también es importante ya que 89% del total fue en instrumentos de deuda, con el resto en el mercado accionario. En nuestra opinión, este comportamiento apunta a una mejoría del sentimiento, aunque también persiste cautela sobre el riesgo total que los grandes inversionistas están dispuestos a asumir. La organización argumenta que la deuda se benefició de un carry que sigue siendo atractivo, la reapertura de ventanas de oportunidad para nuevas emisiones y la percepción de que estos países entraron a este episodio de estrés con mejores amortiguadores externos y políticas domésticas.
Por región, América Latina continuó mostrando un mejor desempeño relativo, acumulando US$60.7 mil millones en los primeros cuatro meses del año, muy por encima de los US$17.5 mil millones en 2025. La alta exposición de algunos países al precio de las materias primas y su relativa lejanía al Medio Oriente han sido diferenciadores positivos. No obstante, esto no significa que es inmune a un choque de demanda más persistente o condiciones financieras más restrictivas. En México se registraron entradas por poco más de US$2.7 mil millones en el 1T26, contrastando con las ventas de casi US$500 millones durante el mismo periodo del 2025. Hacia delante la pregunta clave es si la normalización de abril será duradera o solamente constituye un respiro temporal. Aunque la respuesta dependerá de la evolución de la guerra, es factible que inclusive en un escenario positivo las condiciones de liquidez sean menos favorables que antes. Por lo tanto, catalogan las cifras de abril como una señal cautelosamente constructiva. A pesar de la recuperación en los flujos, el complejo de países emergentes no ha absorbido en su totalidad el costo macroeconómico de este choque, lo que tardará más tiempo en materializarse.
En la agenda internacional, esta semana destacan los indicadores PMIs de manufacturas y servicios de mayo en Alemania, la Eurozona, Reino Unido y EE. UU., con una parte de la atención centrándose en los subcomponentes de nuevas órdenes y producción. Sin embargo, los reflectores probablemente estarán en aquellos que miden los precios de los insumos y los bienes finales. Esto es más factible ante las crecientes preocupaciones sobre un periodo más prolongado de lo anticipado con precios elevados de los energéticos por la guerra en el Medio Oriente. En nuestra opinión, los inversionistas podrían reaccionar negativamente si observamos fuertes presiones.
En este entorno, el banco de la Reserva Federal publicará las minutas de su última decisión, donde mantuvo sin cambios el rango de su tasa de referencia. No obstante, tres votantes preferían eliminar el sesgo acomodaticio que se mantuvo en el comunicado. Por sí solo, esto alude a una mayor cautela acerca de la posibilidad de reducciones adicionales. Por lo tanto, evaluaremos las opiniones sobre las potenciales consecuencias del panorama actual y lo que podría significar para la política monetaria en el corto plazo. En este tema, la semana pasada el Senado de Estados Unidos confirmó al nominado del presidente Trump para liderar a esta institución. Esto también podría tener consecuencias en las expectativas para el corto y el mediano plazo. En este mismo frente, conoceremos las decisiones de Indonesia y Egipto, mientras que China informará las tasas de interés para préstamos de alta calidad de uno y cinco años.
En el frente corporativo, la temporada de reportes corporativos prácticamente ha llegado a su fin con 90.8% de las empresas del S&P 500 que ya dieron a conocer su desempeño. Sin embargo, todas las miradas estarán en los resultados de Nvidia, que mantiene el primer lugar global en términos de capitalización de mercado. Los detalles serán analizados minuciosamente debido al persistente interés por el sector tecnológico, en particular sobre la IA.
En los datos, Estados Unidos publicará los inicios y permisos de construcción de abril, la confianza del consumidor y el indicador del Fed de Filadelfia de mayo. En otras latitudes destaca la tasa de desempleo de marzo y la inflación de abril en el Reino Unido; adicionalmente, la balanza comercial, cuenta corriente y confianza del consumidor en la Eurozona. Finalmente, habrá una reunión de ministros de finanzas y banqueros centrales del G7 en París, así como entre ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN y otra entre ministros de finanzas de la Unión Europea.
En la agenda nacional, Banxico publicará las minutas de su última decisión, donde recortaron la tasa de interés a 6.50%. La Junta de Gobierno adelantó que considera apropiado mantenerla en este nivel hacia delante. En noticias relacionadas, un par de subgobernadores mencionaron que era probable que la institución recorte su estimado de crecimiento del país para este año cuando presente su Informe Trimestralel próximo 27 de mayo. Actualmente, el pronóstico puntual es de 1.6%, con un rango de variabilidad entre 1.0% y 2.2%. En el margen, esto podría insertar un sesgo más acomodaticio a la política monetaria. Sin embargo, la guía futura sugiere que las condiciones deben de cambiar sustancialmente para observar una disminución adicional. Por lo tanto, reiteramos nuestra expectativa de estabilidad en tasas durante el resto del año y en 2027. En los datos, se publicará el IGAE y las ventas al menudeo de marzo, así como el reporte final del PIB del 1T26. Adicionalmente, el IOAE de abril, la inflación de la primera quincena de mayo y la encuesta de expectativas del sector bancario.
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