CDMX, 17 de marzo de 2024.- Permisionarios del
servicio de taxis del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México advierten
que las amenazas de las autoridades de la Secretaría de Marina que coordinan
ahora esta terminal aérea en contra de diversas empresas “ya no se pueden
soportar”.
Ante ello, piden nuevamente al presidente de México
Andrés Manuel López Obrador, que intervenga para que haya una Comisión
Investigadora que estudie a detalle lo que sucede en el aeropuerto capitalino y
dé a conocer la verdad.
Los permisionarios de las diferentes empresas
afectadas, como el caso de Sitio 300, explicaron
la situación que prevalece en el AICM.
En cada viaje que se realiza, aclaran, a los permisionarios
se les descuenta la parte de la contraprestación que le debe llegar al
aeropuerto, lo que no se hizo de forma correcta por parte de diversas
empresas durante varios años, como resultado de actos de corrupción y acuerdos
económicos con autoridades del propio aeropuerto.
Por ello, en el 2018, la Comisión Federal de Competencia,
determina que los permisionarios de taxis deben pagar de forma directa dicha contraprestación
al aeropuerto, con el fin de acabar con empresas monopólicas, lo que no sucedió
en la realidad.
Diversas empresas se coludieron con la
administración del aeropuerto para no pagar esos recursos y se da inicio a una “cacería
de brujas” al finalizar la pandemia, en contra de los permisionarios que sí
pagaban sus contraprestaciones de forma directa como lo determinó la COFECE.
Los dirigentes al final pagarían el 30% de la deuda
condonada a los abogados, quienes en complicidad con los funcionarios del AICM “dividirían
el botín entre los que hicieron dichos acuerdos”, ante lo cual es prioritario
revisar que los adeudos vienen desde el 2017, advierten.
Desafortunadamente, denuncian las empresas
afectadas, las autoridades de la Marina que hoy administran el aeropuerto de la
capital, se coludieron también con las empresas grandes para que no paguen sus
compromisos económicos y buscan dañar a través de “irregulares actos administrativos”,
amenazas y presiones, a quienes sí cumplen y a las cuales perciben como empresas
“peligrosas”.
Estos actos de corrupción, acusan, son encabezados
por José Luis Martínez Colina, director de Asuntos Jurídicos y por Mario
Sánchez Becerra, subdirector de Terminal y de Supervisión de Trasportación
Terrestre del Aeropuerto, quienes piden dinero para la asignación de cajas para
la venta de boletos, buscan la eliminación de permisos a empresas como Sitio
300, a la que le quieren hacer que reconozca una deuda y se sume a una empresa
afín a ellos, a cambio de poder seguir operando.
Asimismo, las empresas denunciaron una campaña para
afectar la imagen pública de las empresas que desean eliminar, incluso mediante
actos de presión ejercida con información falsa canalizada a medios comunicación.
Las empresas afectadas solicitan al presidente
López Obrador que la Presidencia intervenga para que “constaten que nos quieren
obligar a reconocer un adeudo que no tenemos y adherirnos a una empresa que es
de ellos, dicho esto por el propio director de SPASA”.
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