La
información económica tiende a validar la percepción de un freno
económico mayor al previsto; asimismo, las cifras de empleo se moderan
sin violencia. Los mercados se entusiasman ante la idea de un
“aterrizaje suave” pero los funcionarios de la Reserva Federal se han
encargado denuevo de aplacar tal optimismo. No parece que tal tónica
vaya a cambiar en varias semanas; podríamos volver a ver resultados
positivos este jueves con el dato de inflación. Nuestra estrategia
favorece más al mercado de deuda.
1.- Hay
signos claros de una importante desaceleración en la actividad
económica en Estados Unidos. La semana pasada los índices de percepción
de los gerentes de compras tanto de la industria como del sector de
servicios se ubicaron por primera vez por debajo de 50, nivel que
tradicionalmente denota que existe una contracción en la actividad de
dicho sector.
Sumado
al fuerte descenso en la actividad en el sector inmobiliario, estimamos
que el nivel de crecimiento del PIB en el primer trimestre del 2023 será
inferior al de trimestres anteriores, con la posibilidad de sorpresas
adversas.
2.- Por
su parte, la información sobre el empleo también apunta en sentido de
una moderación. La creación de empleos en la nómina no agrícola fue de
poco mas de doscientos mil, la menor cifra de todo el año pasado.
Adjunto a esta información se reportó un descenso en la tasa de
crecimiento de los salarios por segundo mes consecutivo y un aumento en
la tasa de participación. En pocas palabras, la información sugiere que
hay una moderación en un mercado laboral que hasta hace poco parecía
distorsionado. Las tendencias son más congruentes con el freno en la
actividad económica y con la pretensión de ajuste que intenta hacer la
Reserva Federal con el fin de controlar la inflación.
3.- Los
inversionistas en los mercados se entusiasman con esta información,
asumen que apunta a un freno cercano a los aumentos que la FED viene
haciendo a las tasas de interés en medio de un entorno no tan dañino
para la economía. Luego de los fuertes ajustes de diciembre pasado, es
lógico que veamos un ánimo de reacción.
Sin
embargo, las autoridades han vuelto a enfriar tales ánimos. El día de
ayer, ante declaraciones de un par de gobernadores de la FED en sentido
de que llevarán las tasas por encima del 5% y que las mismas podrían
permanecer en esos niveles por un tiempo prolongado, las bolsas
eliminaron las ganancias importantes que acumulaban y en algunos casos
cerraron incluso con bajas.
4.- Ya
le comentábamos la semana pasada que los vaivenes serán el patrón
principal mientras exista un grado elevado de incertidumbre sobre la
trayectoria de inflación y sobre la profundidad de la caída en el
crecimiento.
Existe
una aparente coincidencia entre los agentes sobre un escenario más
favorable hacia el segundo semestre, pero los leves síntomas de
debilidad actual no son elementos que lo confirmen aún.
5.- En
los mercados de deuda, los fuertes ajustes a la baja en las tasas
implican una lectura que permite aumentos en la exposición al riesgo de
plazo y quizá en algunos segmentos de crédito, con tasas fijas.
Creemos
que en la comunicación de diversos miembros de la FED se reiterará
repetidamente su objetivo de control inflacionario por medio de la
prolongación del ciclo de alza tasas. Quizá el ciclo llegue al
5.0%-5.25% y permanezca ahí hasta 2024. La desaceleración de la
inflación puede ser optimista en un inicio, pero alcanzar el objetivo de
2.0% tardará quizá de 18 a 24 meses todavía.
6.- En
términos de inversión, estamos invertidos en plazos entre 2 a 3 años en
valores gubernamentales, tasas flotantes y en menor medida riesgo
corporativo de alta calidad. Riesgo de duración controlado, pero nos
permite estar dentro del rally de baja de tasas.
7.- En
México, las tasas se movieron a la par de sus contrapartes en dólares,
hay una fuerte demanda de papel gubernamental de largo plazo por parte
de extranjeros. El mercado descuenta menores alzas de la tasa de
referencia y el final del ciclo de alza en el futuro previsible.
La
inflación del cierre del 2022 supuso que la inflación subyacente tocó
niveles máximos y empieza su descenso, que será lento. La inflación
general ya tiene varios meses a la baja, ante los menores costos de
energéticos: gas y gasolina.
Ante
los cambios en la Junta de Gobierno será relevante la comunicación y la
disertación del escenario de la inflación en México para los próximos
meses, en donde, aunque se dan señales de menores presiones, los riesgos
se mantienen latentes.
Nos
mantenemos cerrando los diferenciales de duración por medio de tasas
fijas, tanto reales, como nominales, con vencimientos de 5 a 10 años y
casi estamos en línea con las duraciones de las referencias. También
hemos aprovechado tasas de corto plazo de 6 meses y un año que pagan
entre 10.80%-10.90%.
8.- En
cuanto al tipo de cambio, en el inicio de la semana se registraron
niveles de $19.15 pesos por dólar. La fortaleza del peso se acentuó
dados los mayores flujos de entrada hacia bonos gubernamentales, buenos
datos de remesas, así como el reacomodo de flujos entre Brasil y México,
ya que empieza a haber mayores preocupaciones fiscales en Brasil, así
como la búsqueda de consolidar una moneda alternativa con los BRICS para
realizar comercio entre estas naciones.
Es
mejor la inversión en pesos, aunque los niveles actuales de dólar
permitirían hacer o incrementar posiciones largas de la moneda
norteamericana con fines de venta en el corto plazo.
9.- En
el mercado de capitales destaca el menor dinamismo de Estados Unidos
frente a otros referentes; parece que es una vez más el FED quien detona
la cautela de los inversionistas.
La
posibilidad de un aterrizaje suave de la economía parece enfriarse con
datos que son adversos, y si bien esto podría generar la idea de un
cambio en la política monetaria, el riesgo es evidente para el mercado
de capitales si esta hipótesis no se concreta y por el contrario vemos
la permanencia de un elevado costo del dinero que presiona las
valuaciones al tiempo que se da un deterior en los resultados de las
empresas.
La
información económica ha sido más favorable en Europa y la respuesta del
mercado ha sido positiva: el CAC francés gana en tan solo 10 días del
año casi 7%. Más aún, vimos un fuerte impulso en el referente en China,
que sigue mostrando una tendencia de alza a pesar de noticias poco
favorables respecto al incremento en el número de contagios por
COVID-19; la confianza prevalece en que no regresarán los cierres a la
economía.
Estamos
cerca de comenzar la esperada temporada de reportes corporativos. Las
estimaciones se han ajustado a la baja constantemente, recordamos que se
espera una contracción en las utilidades del S&P 500 durante el
4T-22, y el mercado parece ya descontar débiles cifras; por ello,
cualquier sorpresa positiva podría ayudar a las cotizaciones de emisoras
castigadas.
Recomendamos
cautela. El impulso podría no ser duradero si no mejoran las
previsiones para el próximo año y en especial si el FED y otros bancos
centrales no cambian el mensaje de endurecimiento de su política
monetaria a pesar de débiles indicadores económicos.
En la
semana que finalizó el 6 de enero, la Cartera global estuvo por debajo
de su referencia, incidió negativamente la apuesta activa en India y
Japón, así como la estrategia sectorial en Estados Unidos que en esta
ocasión restó al Portafolio con el efecto especialmente marcado de
nuestra sub-ponderación en Industriales.
No es
evidente una rotación de sectores que nos haga pensar en un cambio en la
estrategia del Portafolio, en donde seguimos privilegiando las
posiciones activas en industrias defensivas como Salud y Consumo básico,
aunque en esta ocasión no hayan contribuido al rendimiento.
10.- El
caso de México es sorprendente, el S&PBMV IPC ganó casi 7.0% en la
semana, en pocas ocasiones se ha dado un movimiento de tal magnitud en
el mercado local. La tendencia de alza fue generalizada, aunque
destacaron algunas emisoras como PEÑOLES cuya volatilidad en las últimas
semanas ha sido considerable.
Si bien
nos parece favorable este escenario de recuperación que parece
responder a compras de oportunidad ante valuaciones que lucían muy
castigadas, existen pocos elementos para pensar en un cambio en los
factores de riesgo que presionaron a la bolsa al cierre del 2022; y por
ello, creemos que el movimiento de nuevo es excesivo. Recomendamos hacer
utilidades y esperar una nueva moderación.
Aquí
también conoceremos las cifras del 4T-22 en los próximos días, aunque en
nuestro país esta temporada de reportes se extiende hasta febrero
En la
semana que finalizó el 6 de enero el Portafolio se ubicó por debajo del
referente, con el impacto especialmente del comportamiento ya mencionado
en PEÑOLES. Sin embargo, posiciones como CEMEX sumaron particularmente a
la Cartera