sábado, 10 de marzo de 2018

MENSAJE DEL SECRETARIO DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO, JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ ANAYA, EN LA SESIÓN INAUGURAL DE LA 81 CONVENCIÓN BANCARIA


Acapulco, Guerrero, 8 de marzo de 2018


Lic. Presidente Enrique Peña Nieto;
Presidente de la República

Lic. Héctor Astudillo,
Gobernador del Estado de Guerrero;
Gracias por recibirnos en este bello puerto de Acapulco.

Ing. Marcos Martínez,
Presidente de la Asociación de Bancos de México;
Felicidades por este gran evento y aprovecho para agradecerle todo el trabajo que ha hecho la ABM.

Diputado Edgar Romo,
Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados;

Senador Ernesto Cordero,
Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República;

Mtro. Alejandro Díaz de León Carrillo,
Gobernador del Banco de México;

Señores miembros del presídium;

Legisladores, medios de comunicación,

Buenas noches a todos;



·      Me da mucho gusto estar aquí. Me encontré al licenciado Mancera quien me felicito por mi primera Convención Bancaria como Secretario. Me dijo que él llevaba más de 40. No tuve el valor de decirle que era primera.
·      Por cierto, el Subsecretario Messmacher me dijo que él tampoco nunca había venido.
·      Concluimos los dos que seguro no nos invitaban porque éramos los responsables de cobrar los impuestos.
·      Hoy, es un honor y estamos muy contentos de estar aquí. A lo largo de la historia de México la Convención ha sido un encuentro trascendental. Al revisar algunos de los discursos de mis predecesores se realza la enorme importancia de este foro.
·      En la primera Convención de 1924, se creó la Comisión Nacional Bancaria. A lo largo de la historia en este foro se han intercambiado puntos de vista sobre crisis, logros, reformas, retos de la más alta relevancia para el país.
·      es inevitable que en el último año de una administración se haga una reflexión sobre el trabajo realizado, los logros alcanzados y los retos por venir.
·      Permítanme entrar en materia.
PERSPECTIVAS ECONOMICAS

·      En los últimos años, México enfrentó un entorno económico adverso. Los economistas nos referimos a esto como que enfrentamos vientos en contra.
·      La reflexión con la que los quiero dejar es que, a pesar de todo, a la economía mexicana le ha ido bien.
·      El primer viento en contra fue la caída de la plataforma y del precio del petróleo. Todavía recuerdo mi primera semana en Pemex, cuando el precio de la mezcla mexicana estaba en 18 dólares por barril.
·      El segundo viento en contra fue la debilidad del sector industrial en Estados Unidos que se tradujo en una reducción de nuestras exportaciones.
·      Y el tercer viento en contra fue la volatilidad en los mercados financieros internacionales asociada al proceso de normalización de la política monetaria en Estados Unidos.
·      Estos choques exógenos no fueron menores. 

·      Lo que podemos ver en la lámina es que choques de igual, o incluso menor magnitud, se tradujeron en caídas del PIB y en el empleo formal:
ü En los 80’s la caída del precio del petróleo y producción industrial de Estados Unidos resultaron en la crisis de deuda en México.
ü A principios de los años 2000, las caídas del petróleo y del sector industrial de Estados Unidos significaron una recesión en la economía mexicana.
ü La crisis del 2008 - 2009, que tuvo un impacto incluso más fuerte, significó una contracción de la economía del 9% y del empleo formal de casi 4%.
·      Sin embargo, la gran historia fue que durante 2014 – 2016, cuando el precio del petróleo cayó más de un 70% y el sector industrial en Estados Unidos se desaceleró, a la economía mexicana le fue bien, creció 2.7% y el empleo formal creció a una velocidad récord de 7%.
·      ¿A qué se debió?
·      A que México tomó decisiones difíciles. No siempre populares, pero sí necesarias. Los cimientos de todo esto fueron políticas fiscales prudentes y conservadoras. No ha habido ningún país que crezca de manera sostenida sin finanzas públicas sanas.
·      Parados en el 2013, México, al igual que otros países del G-20 y de Latinoamérica, se comprometieron a mejorar su balance público. Hoy vemos que México si cumplió. Mientras que en promedio el balance de los países del G-20 y de América Latina siguió deteriorándose, México tuvo un superávit primario en el 2017.
·      Como consecuencia de esto, en México se está reduciendo la deuda como porcentaje del PIB.
·      La otra parte de la historia, por supuesto, son las reformas estructurales impulsadas con gran altura de miras por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto. 
·      Justamente el año pasado, el Secretario Meade dijo y cito: “En futuras convenciones bancarias, un futuro Secretario de Hacienda que haga un recuento de lo que México ha avanzado, habrá de reconocer que las reformas estructurales aprobadas en la primera mitad de este gobierno, representaron una profunda transformación y sentaron las bases para el desarrollo en años por venir”.
·      Estoy seguro que todos los efectos de las reformas estructurales no han ocurrido, pero lo que si podemos decir es que ya no son promesas de futuro y que ya tenemos resultados palpables y concretos. Cito algunos:
ü Energética:
     200 mil millones de dólares de inversión esperada.
ü Telecomunicaciones:
     Reducción de 43% en tarifas de celulares.
     Se triplicó la cobertura de banda ancha.
ü Fiscal:
     Incremento de 5 puntos del PIB en ingresos tributarios.
     Una menor dependencia de los ingresos petroleros, pasando del 39% a 17% de los ingresos totales, y
     Aumento en el número de contribuyentes de 38 a 65 millones.
ü Educativa:
     8 de cada 10 alumnos en educación superior son la primera generación de su familia en ese grado.
     3 de cada 10 estudiantes tienen beca en escuelas públicas.
ü Disciplina Financiera:
     Reducción de la deuda estatal como porcentaje de las participaciones, pasando de 88% a 78%.
ü Laboral:
     3.4 millones de nuevos empleos formales, más del doble que en la anterior administración.
     Incremento del 19% en el salario mínimo real en los últimos 5 años.
ü Competencia:
     COFECE aumentó más de 2 veces las multas impuestas.
ü Financiera:
     1 de cada 3 créditos del INFONAVIT se han entregado en esta administración.
     13 millones de adultos con acceso al sistema financiero.
·      Déjenme elaborar un poco más con esta última reforma:

·      Esta reforma logró fomentar un sector financiero más eficiente e inclusivo con:
ü Un sector financiero que da más créditos: aumentaron 48% a empresas, 26% a vivienda, y 24% al consumo.
ü Un sector financiero con menores tasas de interés: aún con aumentos en la tasa de referencia, las tasas en los créditos para empresas disminuyeron 13 puntos porcentuales, para vivienda 3.4 puntos porcentuales y al consumo 1.2 puntos porcentuales.
ü Un sector financiero más incluyente: 13 millones de adultos con acceso al sistema financiero.
ü Un sector financiero más competitivo: Pasando del lugar 59 al 36 en el ranking del World Economic Forum y del lugar 40 al 6 del ranking de Doing Business del Banco Mundial.
ü Un sector financiero bien capitalizado: El índice de capitalización está en 15.6, muy por encima del mínimo regulatorio de Basilea III de 10.5. De hecho, el comité de Basilea le otorgó la calificación más alta posible al cumplimiento regulatorio (por encima de EU y de la Union Europea).
ü Una banca de desarrollo que aumentó su cartera en casi 900 mil millones de pesos.
ü Inversiones anunciadas por 77 mil millones de pesos.
·      Y recientemente se aprobó la Ley FinTech que pone a México a la vanguardia a nivel internacional, que permite que las tecnologías aumenten la inclusión financiera y la competencia en el sistema financiero mexicano.




·      Al final de la historia ¿que se ha conseguido lograr con todo esto? Que a México le haya ido bien incluso por encima de otras economías del mundo. Siempre se comentaba que por qué México no crecía más que estas economías. Como pueden ver, en los últimos años, México está creciendo más.

·      Si hacemos memoria, en enero del año pasado las cosas no pintaban bien:
ü El tipo de cambio estaba en 22 pesos por dólar, y había dudas sobre hacia donde se iba a mover. Hoy está en 18 pesos por dólar.
ü Las calificadoras nos tenían en perspectivas negativas. Hoy, todas menos una nos tienen en perspectivas estables.
ü La inflación mensual en enero de 2017 fue de 1.7%. Este año fue de 0.5%.
ü Las perspectivas de crecimiento para el año en curso eran de 1.5%. Hoy son de 2.2%.
·      Al final del día, el 2017 fue un buen año para México. Y hoy pensamos que fue un tema fácil, sin embargo, durante ese año se tomaron decisiones bien difíciles que hoy nos permiten tener una mucho mejor perspectiva en el 2018.
·      Al grado tal, que en el 2018 contamos con una economía fuerte y tenemos cifras record:
ü Cifras récord en Inversión Extranjera Directa;
ü Máximos en Reservas Internacionales;
ü Máximos históricos en el Fondo de Estabilización;
ü El Sistema Financiero más profundo de nuestra historia;
·      Sin embargo, nuestro trabajo es preocuparnos y ocuparnos. Siempre hay incertidumbres, por lo que seguiremos pendientes para asegurarnos que la economía mexicana pueda hacer frente de forma adecuada a los retos que pudieran presentarse durante el año:
1.   El proceso electoral de 2018;
2.   La renegociación del TLCAN; y
3.   La reforma fiscal de Estados Unidos.


·      Señor Presidente. Señoras y señores:
·      Que no les quede duda: La economía mexicana está bien preparada para el 2018 porque México ha hecho su tarea en materia económica y financiera.
·      Sin embargo, esto no ha sido gratis. Las políticas fiscales y monetarias, prudentes y conservadoras, han implicado sacrificios y esfuerzos por parte de todos, pero a la vez, le han dado al país una base macroeconómica sólida.
·      Los resultados de las reformas estructurales hoy son palpables. Las fuentes de crecimiento de la economía se diversifican día con día y permiten un crecimiento más balanceado que nos prepara para enfrentar los retos de la revolución tecnológica.
·      Pero no debemos dar nada por sentado ni debemos bajar la guardia. Nuestro pasado y las experiencias internacionales nos demuestran que los desequilibrios financieros pueden llegar de manera repentina y con gran rapidez. Y que la confianza que ha costado tanto trabajo construir se puede perder.
·      Hay que mantener el rumbo, la disciplina fiscal, financiera y monetaria. Hay que continuar con la implementación de las reformas estructurales y embarcar en nuevas que le den a México nuevos horizontes de crecimiento.
·      Por ello agradezco a la ABM la colaboración que siempre ha tenido y los invito a seguir trabajando juntos en el desarrollo del sector financiero y del país.
·      Muchas gracias.

Lic. Alejandro Díaz de León Carrillo, Gobernador del Banco de México: 81 CONVENCIÓN BANCARIA “LA BANCA COMPROMETIDA CON MÉXICO”



Versión estenográfica                                       Acapulco, Gro., 08 de marzo de 2018.



- MAESTRO DE CEREMONIAS: Queda en uso de la palabra el licenciado Alejandro Díaz de León Carrillo, Gobernador del Banco de México.

- LIC. ALEJANDRO DÍAZ DE LEÓN CARRILLO: Señor Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto;

Gobernador Constitucional del estado de Guerrero, licenciado Héctor Astudillo Flores;

Diputado Edgar Romo García, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados;

Senador Ernesto Cordero Arroyo, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de República;

Secretario de Hacienda y Crédito Público, doctor José Antonio González Anaya;

Presidente de la Asociación de Bancos de México, ingeniero Marcos Martínez Gavica;

Legisladores, secretarios subsecretarios, autoridades locales, representantes de organismos empresariales y muy distinguidos miembros del presídium.

Señoras y señores:

Es un gusto participar en esta Octogésima Primera Convención Bancaria, este encuentro se realiza en un ambiente de profundos cambios e interrogantes entorno a la economía mundial y de importantes desafíos para la mexicana.

En mi intervención abordaré, primero, la lógica y sustento histórico que soportan el mandato y el diseño institucional del Banco de México, después como las acciones de la autoridad monetaria constituyen un factor de certidumbre ante los escenarios que enfrentamos.

Y finalmente destacaré algunos de los retos y oportunidades del sector financiero.

Una de las principales finalidades de los bancos centrales es proveer de moneda a un país o región. Esta facultad, la de emitir y colocar billetes y monedas, debe de usarse con una enorme responsabilidad y prudencia.

Esto no siempre ha sido así, en diversos países, incluido el nuestro, se pretendió sin éxito estimular la actividad económica mediante el abuso de la emisión de dinero primario.

Esto provocó inflación, creciente inestabilidad económica y financiera e incluso crisis de gran magnitud.

La inflación es uno de los fenómenos más lesivos para el bienestar de las personas, el crecimiento económico, por un lado, redistribuye el ingreso y el poder adquisitivo de manera regresiva erosionando los salarios y afectando en mayor medida a las familias de menores ingresos.

Por otro, afecta adversamente la asignación de recursos en la economía y el financiamiento de todo tipo de proyectos productivos, obstaculizando especialmente la ejecución de inversiones con alto rendimiento social en claro detrimento del crecimiento.

La traumática experiencia inflacionaria de muchas naciones y la evidencia de los límites de la política monetaria, dio lugar a un consenso respecto a la conveniencia de que los bancos centrales como instituciones del estado, se concentren permanentemente en mantener una inflación baja propiciando un entorno de estabilidad indispensable para el crecimiento económico.

En este sentido, la estabilidad puede conceptualizarse como un bien público que debe ser provisto por el Estado.

Así, desde las últimas décadas del siglo pasado, numerosos países otorgaron autonomía a sus bancos centrales, garantizándoles una sana independencia de las necesidades fiscales de los gobiernos y del ciclo político.

Con la autonomía del Banco Central, el objetivo de abatir la inflación queda cimentado en un mandato institucional claro y preciso, más que en la eventual coincidencia entre las autoridades monetarias y fiscales.

La decisión de otorgar autonomía al Banco de México no sólo se deriva de la experiencia internacional, nuestro país también ha experimentado en diversas etapas y con terribles consecuencias el flagelo de la inflación.

En particular en los años 70 y 80 del siglo pasado, se aplicaron políticas de gasto público excesivamente expansivas y se impuso al Banco Central la obligación de extender crédito para financiar los consecuentes déficits fiscales. Esto propició inflaciones agudas, prolongadas y profundamente dañinas para la sociedad.

Tras estas experiencias, en 1993 se planteó la reforma del artículo 28 de la Constitución, que concedió al Banco de México autonomía en su administración y funciones, asignándole el objetivo prioritario de mantener la estabilidad de poder adquisitivo de la moneda y señalando explícitamente que ninguna autoridad puede ordenarle conceder financiamiento.

Permítanme ahora referirme al cumplimiento de las funciones del Banco de México en un entorno externo e interno, complejo e incierto como el actual.

Para cumplir con su mandato que es la estabilidad de precios, el Banco de México ha adoptado para la conducción de su política monetaria un esquema de objetivos de inflación. En nuestro caso éste se basa en una meta específica para la inflación general de 3 por ciento, con un marco de transparencia y con una estrategia de comunicación que dé certeza y coordine las expectativas de los agentes económicos.

Cuando el público tiene confianza en que el Banco Central reaccionará ante los choques que pudieran desviar de manera sostenida la inflación de su objetivo, sus expectativas tienden a estar alineadas a dicho objetivo.

Para reforzar este canal de comunicación, la Junta de Gobierno del Banco de México ha decidido hacer públicos trimestralmente los pronósticos de inflación para los siguientes ocho trimestres, éstos se publicaron por primera vez la semana pasada en el último informe trimestral del banco.

De esta manera, el Banco de México evaluará, entre otros factores, si las eventuales desviaciones de la inflación respecto de sus pronósticos en el horizonte en el que opera la política monetaria dan lugar a alguna adecuación en la tasa de interés objetiva.

Cabe destacar que los esfuerzos del Banco de México para alcanzar una inflación baja y estable, han propiciado una menor persistencia de la inflación, un anclaje de las expectativas de mediano y largo plazo en niveles próximos a la meta y un menor traspaso a la inflación del cambio de precios relativos, en especial, de fluctuaciones cambiarias.

Así, con sus acciones, el Banco de México ha buscado evitar que los movimientos del tipo de cambio real, que son ajustes naturales ante distintos choques, den lugar a efectos de segundo orden en la formación de precios, o afecten las expectativas de inflación de mediano y largo plazo.

Sin duda, tener un tipo de cambio flexible y una política monetaria que se conduce con un esquema de objetivos de inflación, ha contribuido a un mejor funcionamiento del proceso de formación de precios en la economía. Esto conlleva a importantes beneficios para la sociedad, pues ha permitido enfrentar diversos choques con menores afectaciones a la actividad económica.

En los últimos años, México, al igual que otras economías emergentes, ha enfrentado un panorama complejo, debido a la confluencia de diversos choques y fuentes de incertidumbre. El primero se refiere a los menores precios de las materias primas que han prevalecido y por varios años y que han implicado un importante deterioro en los términos de intercambio en diversas economías emergentes, menores ingresos fiscales e, incluso, reducciones en el producto cíclico y potencial.

En el caso de México, tanto la baja en los precios del petróleo como la contracción en su plataforma de producción redujeron significativamente los ingresos petroleros.

El segundo factor corresponde al aumento a las tasas de interés externos, asociado al proceso de normalización de las políticas monetarias en las principales economías avanzadas, especialmente en Estados Unidos, el cual, constituye un riesgo para los mercados financieros internacionales y podría propiciar ajustes en los portafolios de inversión con posiciones en las economías emergentes.

Este factor ha cobrado mayor relevancia, considerando la posición cíclica de la economía estadounidense y los efectos del estímulo fiscal recientemente aprobado.

El tercer factor es el riesgo creciente de adopción de medidas proteccionistas y la revisión que algunas economías avanzadas han propiciado respecto a los modelos de integración regional y global.

Algunos ejemplos de ello son el caso del Brexit y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Este último definirá el marco para el comercio y la inversión en la región.

Por ello, a lo largo de la negociación, las percepciones cambiantes sobre sus posibles resultados han generado incertidumbre y volatilidad en nuestros mercados financieros, especialmente el cambiario.

Los efectos de este complejo entorno externo, y de otros choques internos, afectaron significativamente la inflación en México. A principios de 2017 ésta se vio presionada tanto por una fuerte depreciación del peso como por aumentos en los precios de varios energéticos en el mercado interno.

Adicionalmente, a finales de 2017 se registraron choques adicionales no previstos, como el aumento del precio del gas natural y algunas verduras por factores transitorios.

Todo lo anterior propició un repunte de la inflación que alcanzó 6.77 por ciento al cierre de 2017, y la subyacente 4.87 por ciento. En febrero de este este año la inflación disminuyó a 5.34 por ciento, resultado de una importante reducción de la inflación no subyacente y una de menor magnitud en la subyacente, que alcanzó 4.27 por ciento.

Cabe señalar que en los últimos años la economía mexicana ha venido transitando por un ciclo económico atípico, tanto por las condiciones externas inéditas, como por el tipo de choques que la han aquejado, esto ha complicado la evaluación de las condiciones de holgura de la economía y su papel en la formación de precios, la cual se ha venido estrechando y podría estar afectando la asimilación de dichos choques.

Ante la complejidad de este entorno y a fin de evitar efectos de segundo orden en la formación de precios y reforzar la tendencia decreciente de la inflación, la junta de gobierno restringió la postura de política monetaria alcanzando la tasa de interés objetivo, 7.5 por ciento en febrero de este año.

Tomando en consideración el comportamiento actual de la inflación la evolución de sus determinantes, la postura vigente de política monetaria y el horizonte temporal en el que ésta surte efectos, se espera que en ausencia de nuevos choques y presiones no anticipadas se consolide la inflación a la baja de la inflación general aproximándose a lo largo del año hacia el objetivo de 3 por ciento, y alcanzándolo en el primer trimestre de 2019.

El Banco de México estará atento a todos los factores determinantes de la inflación y su balance de riesgos, a fin de mantener la convergencia de la inflación a su meta.

Por último, permítanme hacer algunas reflexiones relacionadas con el sistema financiero. La experiencia demuestra que para alcanzar un crecimiento económico sostenido es indispensable contar con un sistema financiero bien capitalizado y con un marco normativo adecuado que ofrezca los incentivos correctos para que las instituciones financieras intermedien de manera segura y eficiente el ahorro del público en proyectos rentables y con derrama social.

El Banco de México busca que el sistema financiero ofrezca servicios de oportunidades de desarrollo para todos los ciudadanos de manera sostenida, para ello trabaja en dos grandes vertientes: la primera atañe sus facultades como regulador y supervisor para promover la estabilidad del sistema y mitigar sus riesgos.

Al respecto, destaca que el financiamiento de la banca comercial al sector privado se ha venido recuperando de manera sostenida por ya varios años.

Este proceso de mayor apalancamiento tanto de hogares como de empresas, se ha dado sobre las bases de un sistema financiero sano, ello, en parte, por la adopción oportuna de nuestro país de los mejores estándares internacionales de regularización y supervisión que buscan reforzar la resiliencia del sistema y alinear los incentivos entre los intermediarios y los usuarios del sistema financiero.

Con ello, el sector financiero mexicano se encuentra en una situación sólida y capaz de resistir riesgos diversos.

La segunda vertiente de responsabilidad del Banco de México respecto del sistema financiero, está orientado a promover una mayor cobertura de los servicios financieros, priorizando la seguridad y la protección de los intereses del consumidor.

Para ello, se redoblarán los esfuerzos para alcanzar una mayor eficiencia en la intermediación financiera, reforzar la competencia y que ello se refleje en beneficios para todos los usuarios.

Como parte de estos esfuerzos la Junta de Gobierno aprobó hace unos días las políticas para la consulta pública de las disposiciones de carácter general que emita el Banco de México.

Con ello, se adoptaron estándares internacionales en mejora regulatoria con procesos abiertos y transparentes que permitirán contar con regulación más eficaz.

Por otro lado, como nunca antes contamos con nuevas herramientas tecnológicas que permiten abatir costos de cobertura, brindar acceso a los servicios financieros, a diversos sectores de la población y atender los rezagos en materia de inclusión financiera.

A fin de aprovechar cabalmente el potencial de este sector denominado Fintech, el Poder Ejecutivo presentó un proyecto de ley para regular a las instituciones de tecnología financiera que fue aprobado por el Congreso de la Unión el 1° de marzo del presente año.

Con este nuevo marco legal, se brinda orden y transparencia en un sector de importancia ascendente y se genera un poderoso instrumento para aprovechar las nuevas tecnologías financieras en beneficio de todos los usuarios.

Señoras y señores, la solidez de los fundamentos macroeconómicos de México ha permitido que pese a la severidad de los choques que se han enfrentado en los últimos años, la economía haya mantenido un entorno de estabilidad con crecimiento.

En esta estrategia convergen la política monetaria, la fiscal, la cambiaria y la solidez del sistema financiero, contar con un entorno de estabilidad es indispensable para el crecimiento y el desarrollo, y debe ser entendida como una obligación permanente del Estado.

Por lo que toca a la política monetaria, la Constitución contempla que el Estado tenga un Banco Central autónomo en el ejercicio de sus funciones y en su administración con el objetivo prioritario de procurar el poder adquisitivo de la moneda nacional.

El Banco de México mantiene este claro y preciso mandato como el faro y guía de todas sus actividades.

Muchas gracias.

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Dr. José Antonio González Anaya, Secretario de Hacienda y Crédito Público; 81 CONVENCIÓN BANCARIA “LA BANCA COMPROMETIDA CON MÉXICO”



Versión estenográfica                                       Acapulco, Gro., 08 de marzo de 2018.




- MAESTRO DE CEREMONIAS: Acto seguido, toma la palabra el doctor José Antonio González Anaya, Secretario de Hacienda y Crédito Público.

- JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ ANAYA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República;

Licenciado Héctor Astudillo, Gobernador del Estado de Guerrero, gracias por recibirnos en el bello Puerto de Acapulco.

Ingeniero Marcos Martínez, Presidente de la Asociación de Bancos de México;

Diputado Edgar Romo, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados;

Senador Ernesto Cordero, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República;

Maestro Alejandro Díaz de León, Gobernador del Banco de México;

Señores miembros del presídium, legisladores, a todos ustedes, buenas noches.

Me da mucho gusto estar aquí con la Convención Bancaria.

Les comento que hace un rato me encontré al licenciado Mancera, caminando, a quien todos ustedes conocen, y me felicitó por ser mi Primera Convención Bancaria como Secretario, me dijo que él llevaba más de 40 y la verdad es que no tuve el valor de decirle que era mi Primera Convención Bancaria.

También es la Primera Convención Bancaria del Subsecretario Messmacher, y los dos trabajamos en Hacienda más de 10 años; concluimos los dos, que seguro no nos invitaban porque estábamos encargados de los impuestos, pero hoy no estamos encargados de los impuestos y es un honor y estamos muy contentos de estar aquí, porque a lo largo de la historia de México la Convención ha sido un encuentro trascendental.

En la Primera Convención Bancaria, en 1924, se instauró la Comisión Nacional Bancaria, y a lo largo de la historia, en este foro se han intercambiado puntos de vista sobre crisis, logros, reformas, retos de la más alta relevancia del país.

Me permito felicitar al ingeniero Marcos Martínez, a Luis Robles y a todos los otros presidentes de la ABM por mantener este foro vivo y relevante en todos los años y en este bello Puerto de Acapulco.

Es inevitable al final de un sexenio hacer una reflexión sobre el trabajo realizado, los logros alcanzados y los retos por venir.

Permítanme entrar en materia.

En los últimos años, México enfrentó un entorno económico adverso. Los economistas nos referimos a esto como que enfrentamos vientos en contra. El primer viento en contra fue la caída del precio y de la plataforma petrolera; el segundo, la debilidad del sector industrial en Estados Unidos; el tercero, la volatilidad de los mercados financieros internacionales.

Estos choques no fueron menores, lo que podemos ver en la lámina es que en los 80’s la caída del precio del petróleo y la producción industrial llevó al país a la crisis de deuda de los 80’s.

A principios de los años 2000 las caídas en el precio del petróleo y de la producción industrial causaron una recesión, la crisis del 2008 y el 2009 tumbó el precio del petróleo a cerca de la mitad y la producción industrial a cerca de 15 puntos porcentuales.

El PIB de México se contrajo casi 9 por ciento. Lo que es extraordinario de esta historia es que durante el 2014 enfrentamos choques de similar magnitud. El precio del petróleo se cayó 71 por ciento; la actividad industrial se cayó 1.9 y, sin embargo, la economía mexicana creció y creció bien y, más importante, el empleo formal creció a una velocidad récord de 7 por ciento.

¿A qué se debió esto? ¿Qué fue lo que pasó y qué es lo que es diferente? Se debió a que, durante los últimos años, México tomó decisiones difíciles, quizá no siempre decisiones populares pero, sin duda, necesarias.

Los cimientos de esto fueron políticas fiscales prudentes y conservadores, no ha habido ningún país en la historia que haya podido desarrollarse y crecer sin finanzas públicas sanas.

Parados en el 2013 lo que vemos ahí es que México y los países grandes del G20 y de América Latina se comprometieron a tener un superávit primario para el 2016-17.

Parados hoy en el 2018, lo que vemos es que México sí cumplió y llevamos dos años con un superávit primario. Los países grandes del G20 y de América Latina siguen teniendo déficits, de la misma manera y como espejo, México es el único país en donde la trayectoria de la deuda es descendiente y de manera sostenible. En los países grandes del G20 la deuda sigue creciendo y en América Latina también.

La otra parte de la historia, por supuesto, son las reformas estructurales impulsadas con gran altura de miras por el Presidente de la República, justamente el año pasado el Secretario Meade dijo y cito: “En futuras Convenciones bancarias un Secretario de Hacienda que haga un recuento de lo que ha avanzado habrá de reconocer que las reformas estructurales aprobadas en la primera mitad de este gobierno representaron una profunda transformación y sentaron las bases para el desarrollo en años por venir”.

Estoy seguro que todos los efectos de la reforma no han ocurrido, pero hoy podemos decir que ya no son promesas futuras y que tenemos resultados palpables y concretos.

Permítanme enunciar algunos de ellos: la reforma energética al final de este año significará que se habrán comprometido 200 mil millones de dólares en inversión en México, esa es una cantidad enorme, difícil de comprender, es el doble de la deuda del sector público mexicano.

La reforma de telecomunicaciones se ha traducido en una reducción en las tarifas de celulares del 43 por ciento y que se haya triplicado en la cobertura de banda ancha.

La reforma fiscal ha quitado una vieja vulnerabilidad de las finanzas públicas mexicanas, su dependencia del petróleo, que pasó del 39 por ciento de los ingresos totales en el 2012 a 17.

La reforma educativa tiene un impacto generacional, un cambio enorme es que ocho de cada 10 alumnos en educación superior es la primera generación en la historia de sus familias que va a la universidad.

La reforma laboral, por supuesto, se ha traducido en una creación récord de empleos formales, 3.4 millones de trabajadores. Lo relevante de esto es que estos trabajadores están ahorrando para su pensión, tienen acceso a servicios de salud, tienen un seguro en caso de un accidente, pueden mandar a sus hijos a guarderías, etcétera.

Sobre la ley de la reforma financiera me gustaría elaborar un poco más. Esta reforma ha logrado en este corto tiempo tener un sector financiero que da más créditos, a las empresas ha aumentado casi 50 por ciento.

Tener un sector financiero con menores tasas de interés, pese a que la tasa de referencia ha aumentado, lo que da una señal del aumento en la competencia.

Tener un sector financiero más incluyente. Hoy tenemos 13 millones de adultos con acceso al sector financiero que antes no lo tenía, un sector financiero más competitivo.

Ha pasado en los rankings del Banco Mundial o del World Economic Forum de manera muy relevante; un sector financiero bien capitalizado; una banca de desarrollo que aumentó su cartera en casi 900 mil millones de pesos; y recientemente, y como ya se comentó, la aprobación de la Ley Fintech que pone a México a la vanguardia a nivel internacional para que el sector financiero pueda adoptar las nuevas tecnologías.

Al final de la historia, ¿qué se ha conseguido con todo esto? Pues que a México haya tenido un desempeño en su crecimiento muy bueno, hemos crecido más que países que típicamente cuando nos comparaban crecían más, más que Brasil, más que Rusia, más que Argentina, más que Chile, más que Colombia.

De hecho, si hacemos memoria a la última Convención Bancaria, la del año pasado, las cosas no pintaban tan bien a estas alturas el tipo de cambio estaba en 22 pesos por dólar, hoy está en 18.

Las calificadoras nos tenían todas en perspectivas negativas incluso hubo pronunciamientos de que era inevitable que nos bajaran la calificación.

Hoy todas las calificadoras nos tienen en perspectivas estables, menos una, y una ya ratificó el estado, la inflación mensual --como ya lo comentó el Gobernador del Banco de México-- va cayendo.

Y las perspectivas de crecimiento el año pasado a estas alturas eran de 1.58, hoy son de 2.2.

Al final del día, el 2017 fue un buen año para México. Hoy incluso parece fácil, sin embargo, durante ese año se tomaron decisiones bien difíciles que nos permiten tener una perspectiva mucho mejor para el año 2018.

A tal grado que hoy contamos con cifras récord en inversión extranjera directa, con cifras récord en reservas internacionales con más de 264 mil millones de dólares, con cifras récord en el fondo de estabilización, con 234 mil millones de pesos equivalentes a cerca de un punto del PIB.

Y un sistema financiero --como ya se comentó-- con cifras récord en el tamaño en relación a su economía.

Sin embargo, en la Secretaría de Hacienda nuestro trabajo es preocuparnos y ocuparnos de lo que pueda venir. Las incertidumbres para el 2018 están bien identificadas y las hemos comentado desde que llegamos.

El proceso electoral que en México como en todo el mundo trae incertidumbre, la razón es obvia, no se sabe el resultado.

La renegociación del Tratado de Libre Comercio en donde hoy comparado con el año pasado, tenemos un proceso, tenemos un diálogo, llevan siete rondas de negociación y seis capítulos cerrados, no sabemos en dónde vamos a terminar, pero en este trabajo y en el lenguaje político y diplomático mientras exista un proceso y exista un diálogo esto va avanzando, en menor grado la reforma fiscal en donde se analizan las opciones para que sin aumentar la deuda podamos mejorar nuestra competitividad.

Señor Presidente; señoras y señores:

No hay duda, la economía mexicana está bien preparada para el 2018 porque México ha hecho su tarea en materia económica y financiera los últimos años. Sin embargo, esto no ha sido gratis, las políticas fiscales y monetarias prudentes y conservadoras han implicado sacrificios y esfuerzos por parte de todos, pero a la vez le han dado al país una base macroeconómica sólida.

Los resultados de las reformas estructurales hoy son palpables; las fuentes de crecimiento de la economía se diversifican día con día y permiten un crecimiento más balanceado que nos permite enfrentar los retos de la revolución tecnológica; pero no debemos dejar nada por sentado ni bajar la guardia, nuestro pasado y las experiencias internacionales nos demuestran que los desequilibrios financieros pueden llegar de manera repentina y con gran rapidez, y que la confianza que ha costado tanto trabajo construir se puede perder rápidamente.

Hay que mantener el rumbo, hay que mantener la disciplina fiscal, financiera y monetaria, hay que continuar con la implementación de las reformas estructurales y embarcar en nuevas que le den a México nuevos horizontes de crecimiento.

Por ello, le agradezco a la ABM la colaboración que siempre ha tenido y los invito a seguir trabajando juntos para el desarrollo del sector financiero y de todo el país.

Muchas gracias.

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Lic. Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; 81 CONVENCIÓN BANCARIA “LA BANCA COMPROMETIDA CON MÉXICO”



Versión estenográfica                                      Acapulco, Gro., 08 de marzo de 2018.


- MAESTRO DE CEREMONIAS: Señoras y señores, escuchemos el mensaje que nos dirige el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; y al término del mismo, realizará la declaratoria inaugural de la 81 Convención Bancaria, la banca comprometida con México.

- ENRIQUE PEÑA NIETO: Señoras y señores, muy buenas noches, a todas y a todos ustedes. Quiero saludar a los Presidentes de las Mesas Directivas de la Cámara de Diputados, del Senado de la República; al Senador Gobernador del estado de Guerrero; a Marcos Martínez quien es el Presidente de la Asociación de Bancos de México.

Muchas gracias por esta siempre honrosa invitación para reunirme con integrantes del sistema financiero de nuestro país.

Y más cuando se trata de sexta participación que tengo con ustedes en mi carácter de Presidente, la última, y ocasión para hacer un buen balance de lo que se ha venido haciendo.

Saludo a los integrantes, bueno, a esta representación que hay del sector privado a través de distintos organismos, empezando por el Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, y los demás organismos empresariales, que seguro están aquí convocados; y no puedo dejar de mencionar además de todos, entre los miembros de este auditorio, a quienes están en el Sistema Financiero Nacional, saludar a sus muy distinguidas esposas, sobre todo a quienes participan en la Fundación de esta Asociación, apoyando a niños en condición de pobreza, niños de la calle, a esta Fundación Quiera, les saludo con respeto y felicito la labor social que han venido realizando.

Señoras y señores:

La verdad es que después de haber escuchado todas las intervenciones previas, déjenme decirles que han sido las más largas que me ha tocado escuchar, de todos eh, nadie se escapa y nadie se salva. Pues no puedo yo ser la excepción y más cuando se trata de la última vez.

Voy a tratar de sintetizar el mensaje que tenía con ustedes, que la verdad ya es lo referido por quienes me han antecedido en el uso de la palabra, mucho refleja, mucho proyecto de lo que se ha logrado en estos últimos casi seis años.

A nueve meses de distancia y quizá un poco menos de concluir esta administración, creo que es este un buen momento para hacer un balance de cómo hemos avanzado, cuánto hemos logrado alcanzar en estos años en distintos indicadores, sin dejar de reconocer que todavía tenemos temas pendientes, desafíos, retos, áreas de gran oportunidad, pero también para poder decir cuánto hemos logrado y, sobre todo, recordar que hace justamente seis años estaba yo aquí con ustedes, delante de ustedes, entonces en mi carácter de aspirante a la Presidencia de la República, y con ustedes expuse aquí todo un tema o toda una agenda de temas a los que me estaba comprometiendo, y que a la postre se convirtieron en una agenda de gobierno.

Muchos de los temas que entonces plantee, de los que eran realmente necesidades apremiantes para el país, se tradujeron en el impulso a una agenda de reformas estructurales, de políticas públicas para realmente poder acelerar el desarrollo nacional para impulsar la transformación de México, para asentar bases que permitieran que México pudiera seguir creciendo a mayor celeridad y poder detonar el gran potencial que tenemos como nación.

La verdad es que en lo largo que pudieron haber sido las intervenciones anteriores, espero que algunos hayan prestado la atención debida, porque la verdad es muy relevante las cifras mostradas, y había que reconocer, sin duda, la trascendencia que tiene el sistema financiero nacional.

Déjenme solo recordar que cuando estuve aquí hace seis años, y voy a ir abreviando, aquí sí los tengo engargolados en mi intervención, Marcos, no se va, solamente que la hubiesen engargolado mal, pero voy a tratar, primero, quiero recordar con ustedes qué fue lo que formulé aquí con ustedes hace seis años.

Y hablé de 10 temas fundamentales, que desde mi visión, mi óptica de aquél entonces, México debía atender con urgencia, y déjenme hacer referencia a cada uno de estos temas, de manera muy sucinta.

Hace seis años, como aquí se ha dicho, uno de los principales temas que apunté eran fundamentales para impulsar el desarrollo de México era mantener la estabilidad económica, y hoy podemos afirmar que ese objetivo se ha venido cumpliendo y se ha logrado atender y cumplir en un entorno, para entonces hace seis años, no previsible, no conocido, y aquí ya el propio Secretario de Hacienda expuso, como lo hizo también Marcos Martínez, pues el escenario que nos tocó vivir con la caída en los precios del petróleo, con la volatilidad que se empezó a apreciar en los mercados internacionales, con la animosidad al riesgo que se dejó sentir, como también las políticas o la visión en varios países hacia una economía abierta empezó a modificarse para querer revertir la globalización, la interconexión, el mercado abierto y buscar o revertir este escenario hacia un aislamiento en varias economías.

Frente a ese entorno, México logró mantener su estabilidad económica y logró mantener crecimiento económico.

Importante señalar que el déficit público en 2017 se redujo, y ustedes que son muy buenos en las cifras podrán darle una mejor dimensión a lo que voy a referir, a 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto, una cifra mucho menor a la que el Congreso nos había aprobado, que era de 2.4 por ciento.

Y también durante la actual administración hemos observado cómo en promedio la tasa inflacionaria, en promedio, hasta este momento, es del 3.9 por ciento, es la cifra inflacionaria más baja de la que se tenga registro, comparada con las dos administraciones anteriores.

Y como lo apuntaba el Gobernador del Banco de México, la tendencia a revertir el alza que tuvimos hace un año, está francamente en esta tendencia, dado a conocer esta cifra del mes de febrero de 5.34 por ciento como ha sido ya pública.

La segunda tarea que me propuse era estimular la competencia y la economía mexicana. ¿Y qué hicimos? Fortalecimos al órgano regulador. Le dimos mecanismos para poder realmente impulsar la competencia, que se tradujera al final de cuentas en mejores y mayores servicios para la población.

Quienes se benefician de la competencia es la sociedad y la población misma, que hoy tiene acceso a distintos servicios, no sólo financieros, sino a diferentes productos, servicios, por ejemplo, en materia de telecomunicaciones a precios mucho más bajos.

Y aquí se apuntó, la disminución más alta o más importante de la que se tenga registro entre los países miembros de la OCDE en materia de telecomunicaciones se ha dado en México.

Cuando a México se le compara con las otras economías, y normalmente con las economías más grandes y mayor desarrolladas que son parte de este organismo, que es la OCDE, y donde México forma parte de los 36 países que integramos este club de países desarrollados y economías emergentes, este es un indicador donde México se pone en el número uno.

En donde los servicios, los costos de telefonía móvil y fija han disminuido de manera consistente y con la cifra más alta, más del 84 por ciento de reducción en los precios en esta materia, en esta asignatura que es el de las telecomunicaciones.

Un tercer planteamiento que hice entonces fue hacer de México una potencia energética. Sin duda dentro de los cambios estructurales que hemos impulsado uno de los que tiene gran trascendencia y la tendrá para México en los años por venir fue la reforma energética.

Una reforma que permitió cambiar el modelo de desarrollo energético del país, que había venido teniendo en los últimos 70 años, para uno que es el que hoy se viene consolidando, en el que se habrá la participación del sector privado, se diversifica el riesgo, no sólo se deja el Estado y al Gobierno asumir los riesgos de las inversiones, sino que eso también se distribuye entre los actores participantes, particularmente del sector privado.

En 2018 se han logrado, ya a partir de la reforma energética, yo diría que ha sido lo que se ha alcanzado hasta ahora es mayor, incluso a las expectativas que nos trazamos cuando se diseñó la reforma energética.

Hoy se tienen 232 contratos con 130 empresas nacionales y extranjeras que proyectan una inversión estimada de más de 200 mil millones de dólares.

Bien lo dijo Marcos, esto es lo que hasta ahora llevamos, y promete que esta reforma habrá de dar más.

¿En qué se habrá de traducir? En permitir que México nuevamente sea una potencia energética que en materia de hidrocarburos nuevamente recupere mayor producción, mayor plataforma productiva, que nos permita tener disminución de precios a partir de los productos que ahí se genere. Y va a permitir que México nuevamente se consolide como una potencia energética en el mundo.

La cuarta propuesta que hice fue incrementar la inversión en formación de capital humano. Y aquí en qué se tradujo esta propuesta, centralmente lo que ha sido la reforma educativa.

Sin duda unas de las reformas estructurales, la de mayor impacto social, la de mayor transcendencia hacia el futuro es lo que derivará de la reforma educativa.

¿Qué nos ha permitido’ Primero, asegurar que tengamos docentes, maestras y maestros que se han comprometido con la reforma educativa a que estén mejor preparados, que estén mejor incentivados y motivados a la actualización de sus conocimientos que habrán de transmitir a sus alumnos.

Se ha traducido también la reforma educativa en recuperar la rectoría del estado en esta asignatura de la educación.

Se ha traducido también en haber alcanzado las mayores inversiones que el estado ha realizado, el gobierno ha realizado en infraestructura educativa.

Nunca como antes, y especialmente a partir de la reforma educativa se había invertido tanto y se seguirá invirtiendo hasta el final de esta administración en espacios educativos, en infraestructura educativa, en la modernización, renovación de aulas y de espacios para educación.

Más de 66 mil millones de pesos solamente los últimos dos años para renovar y actualizar y modernizar 33 mil planteles que tienen una infraestructura deteriorada.

El quinto objetivo aumentar el nivel de crédito, y aquí no detengo, ustedes lo saben muy bien. Como hemos podido precisamente a partir de generar un ambiente de confianza, de crecimiento a la economía, evidentemente el nivel de crédito se ha ampliado y se ha extendido.

Las cifras que presentó Marcos son más que contundentes, en lo que es el crédito a la vivienda, el crédito a la industria, el crédito al consumo que, sin duda, deja ver que ha habido una expansión de crédito muy importante y además con una cartera vencida muy baja, con niveles históricos, lo cual felicito la eficacia del sistema financiero, pero sobre todo la capacidad que hay entre los mexicanos de realmente estar a la altura de cumplir con sus compromisos crediticios.

La banca de desarrollo ha sido también importante, ha extendido y ha ampliado su participación para poder canalizar mayor crédito a distintos sectores de la economía.
La sexta tarea prioritaria, voy rápido, fueron 10, voy en el seis, dije: “Aumentar la inversión en infraestructura”, y sin duda, lo hemos hecho. Hemos realizado importantes inversiones con la participación del sector privado en la modernización de nuestra red carretera, en la construcción de nuevas autopistas, nos trazamos construir 52 autopistas, nuevas autopistas con una extensión de más de 3 mil kilómetros, se han concluido prácticamente más de 40, o estamos por legar a 40 autopistas concluidas ya, y estamos en proceso de construir la totalidad de las autopistas; igualmente la renovación de más de 80 carreteras federales que estaban deterioradas y que tienen una extensión también de más de 3 mil kilómetros.

Hemos podido ampliar y casi duplicar la capacidad de nuestros puertos, si queremos conectarnos con el mundo, ampliar nuestro comercio con el mundo, nuestros puertos estaban saturados y prácticamente al término de esta administración, ya hoy en día estamos casi duplicando la capacidad de nuestros puertos.

Solamente por mencionar, el Puerto de Veracruz, que está y que habremos de inaugurar este año, habrá de cuadruplicar, multiplicar por cuatro la capacidad operativa que tenía hace apenas cinco años, y así ha ocurrido con cinco puertos que hemos logrado modernizar.

Y dentro de las obras emblemáticas sin duda y bien importantes que serán ícono de la infraestructura del país, está el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Este gobierno fue decidido y comprometido a realizar un nuevo Aeropuerto para la Ciudad de México, para la capital del país, que es el punto de interconexión con el resto de la geografía nacional o el punto más importante de interconexión con el resto de la geografía nacional, y sabiendo que era un proyecto que no habríamos de concluir en seis años o en esta administración.

Y fue en 2015 cuando decidimos, 2014 cuando decidimos emprender este proyecto que está realmente consolidándose y que tendrá una importante inversión de más de 180 mil millones de pesos, y hará -repito- un gran ícono de la infraestructura, o será un gran ícono de la infraestructura del país.

El séptimo objetivo fue fomentar la economía formal, y hoy puedo dar cuenta de que se han generado mayor número de empleos, de hecho el número de empleos que hoy se tienen registrados es el más alto del que se tenga registro en la historia del país, prácticamente los 3.4 millones de empleos que se han generado al día de hoy, a febrero del 2018, es la cifra más alta de empleo que alguna vez haya tenido nuestra historia, prácticamente es el doble de los empleos generados en las dos administraciones anteriores.

La octava propuesta era emprender una nueva estrategia de comercio exterior, y ustedes han sido testigos de cómo México se insertó como un actor con responsabilidad global en el mundo; cómo hemos podido realmente modernizar y actualizar nuestros varios mecanismos de comercio con la Unión Europea, que yo estimo este año podremos signar ya la conclusión del acuerdo de modernización con la Alianza del Pacífico, países con quienes compartimos valores de la región de América Latina y especialmente de Sudamérica y con quienes tenemos esta Alianza del Pacífico, muy importante el Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Que el hecho de que se registren ya siete rondas de negociación acredita, sin duda, o evidencia la voluntad que hay de los tres países de poder alcanzar un acuerdo. Y estamos en ruta, nos mantenemos firmes en la voluntad y en el optimismo de poder lograr algo muy bueno para los tres países miembros de este Acuerdo de Libre Comercio.

La novena prioridad que entonces plantee, emplear una nueva política de fomento al campo, al turismo y a la industria. ¿Qué puedo decir? Bueno, pues pasamos a convertirnos en uno de los destinos más importantes turísticamente hablando, y con toda la derrama económica que ello significa.

En 2012 recibíamos casi 24 millones de turistas, el año pasado cerramos con 39 millones de turistas; ocupábamos el destino número 15 en el mundo, hoy somos el octavo y eventualmente podremos mejorar esa posición.

En materia agroalimentaria hoy exportamos más alimentos de los que tenemos que importar para el consumo de las familias mexicanas. Nos volvimos por primera vez superavitarios en el sector agroalimentario, y nos hemos convertido, de hecho, en el décimo segundo país que más alimentos produce en el mundo. Esa la relevancia que tiene y ha sido gracias a las políticas que aquí no voy a enunciar, para no ser tan extenso en mi intervención, pero que, sin duda, han apoyado y respaldado precisamente la producción agroalimentaria.

Y el décimo compromiso fue realizar una reforma hacendaria integral, una reforma hacendaria, y debo de señalar, distinta de la financiera, porque la financiera fue para provocar una mayor participación del sector financiero en el que están ustedes participando, para que hubiese más productos crediticios para la sociedad mexicana, para los sectores de la economía mexicana.

Para que hubiera una mayor competencia, más crédito y más barato, ese era el esquema, ese era la causa a alcanzar con la reforma financiera.

Con la reforma fiscal era realmente como economía emergente ponernos en sintonía con otras economías que tienen ingresos para el Estado mucho más diversificados de la dependencia que hace cinco años tenía México en el ingreso petrolero, en la renta petrolera.

Y sé que ese fue en paso no muy popular, no muy aplaudido, pero apenas indispensable y necesario.

Y comentaba, y ustedes lo saben, ustedes son los financieros, saben muy bien que de no haberse hecho la reforma fiscal tan vapuleada, con pamba china que trataron entonces al Presidente y a todos los hacendarios, que nos invitaron a esta Convención, entonces eran los encargados de cobrar impuestos, no haber sido por esa reforma realmente el escenario tan adverso que aquí ya se explicó yo creo que hubiese deparado un destino mucho más difícil y trágico para la economía nacional.

Logramos realmente compensar los ingresos petroleros, la renta petrolera, que tenía el 39 por ciento de los ingresos del Estado, ha haberse convertido los ingresos petroleros el año pasado en 2017 en poco más del 16 por ciento, precisamente gracias a la reforma fiscal.

Y hoy empezamos, vamos en ruta de lo que ocurre en los países de mayor desarrollo. En los Gobiernos para poder cubrir las necesidades y ofertar los servicios a una población necesita de ingresos, necesita de recursos.

Los ingresos tributarios pasaron de representar el 8.3 por ciento, con la reforma fiscal hoy llegan a ser el 13.2 por ciento. Y hay que decirlo, todavía muy por debajo de otros países y de otras economías mucho más desarrolladas, en las que a veces vemos en el espejo y quisiéramos ser como ellas. Pero lo que luego no nos gusta es reconocer cuál es la contribución que las sociedades de esos países hacen, precisamente, al ingreso y a los recursos que el Gobierno invierte para atender las necesidades.

Pero, en fin, ya no voy a plantear una reforma fiscal más, hoy estoy en mi último año. Yo no sé qué planteen los demás, pero sin duda fue bien importante la reforma fiscal que no les permite dar las cifras que aquí se han explicado, se ha proyectado, no sólo el Presidente, sino repito todos quienes me antecedieron en el uso de la palabra.

Y ahora sí concluyo, pero muy por debajo del tiempo que Marcos tomó para su explicación, poquito debajo de eso.

Al final de cuentas qué tenemos, una economía que ha venido creciendo, una economía que ha crecido constantemente, nunca en los últimos más de 30 años, nunca en un sexenio la economía había mostrado un crecimiento constante, a lo mejor no a lo óptimo que queríamos, pero sí un crecimiento constantes, el acumulado ha sido de 13 por ciento, cifra superior al 7.4 por ciento y 6.8 por ciento de las dos administraciones anteriores; y, sin duda, con las bases que se han sentado habremos de crecer más.

Hoy somos un país que se ha convertido en un destino en favorito a la inversión extranjera directa y a la inversión nacional. Para la inversión extranjera directa hemos alcanzado más de 170 mil millones de dólares de inversión extranjera ya realizada en nuestro país, incluso por encima de la meta que nos habíamos trazado hace cinco años, queda 156 mil millones de dólares.

Y cuando contrastamos esta inversión que parecieran sólo ser números, si nos fuéramos a los años 80s, 90s; con las inversiones en los 80s eran de 14 mil millones de dólares en promedio, en ese sexenio; en los 90s, desde el 94 a 2000 fue de 76 mil millones. Hoy estamos hablando de 170 mil millones de dólares que se han invertido.

Y que contrasta con los 136 mil millones de dólares que recibió de inversión la administración anterior. Significa que hemos venido consolidando nuestra posición de ser un país confiable, con una economía estable, una economía sana, con un sistema financiero sano, y que está permitiendo lograr estas cifras que aquí he compartido.

Concluyo diciendo y ahora sí con esta y me despido, esta es la última.

La verdad es que cuando volteamos hacia atrás vemos los retos que teníamos, vemos lo que hemos alcanzado, vale la pena decirlo, vale la pena reconocerlo.

Vale la pena reconocer dónde tenemos todavía retos, dónde tenemos rezagos, dónde no hemos sido suficientemente asertivos, pero hay que mostrar también los buenos resultados. Hay que hacer buenas cuentas, hay que hacer las cuentas para tener un balance objetivo realmente de lo que se ha logrado con la participación de toda la sociedad mexicana, que haciendo bien las cuentas lo que habremos de permitir, lo que estaremos buscando es que lo bueno siga contando.

Muchísimas gracias.

Esta es la otra parte de mi discurso, pero no es más que para hacer la declaratoria de inauguración de este evento. Y quiero nuevamente agradecer la oportunidad de estar entre los banqueros de México, entre quienes son parte del Sistema Financiero Nacional y más cuando se trata de la última participación que tengo en mi carácter de Presidente de la República.

Por eso me resulta muy grato y muy honroso declarar formalmente inaugurada la 81 Convención Bancaria, haciendo voto para que sus trabajos y deliberaciones contribuyan al desarrollo y al crecimiento de nuestro país.

¡Enhorabuena! Muchas felicidades y muchas gracias.

- MAESTRO DE CEREMONIAS: De esta manera concluye este evento. Se despide de ustedes el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

La Presidencia de la República agradece a ustedes su amable asistencia deseándoles que tengan una excelente noche.

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