• La Industria de
Reuniones ya representa el 1.84% del PIB nacional y genera más de un millón de
empleos, consolidándose como un sector estratégico para el desarrollo económico
del país.
Ciudad de México, 23 junio de 2026.- México atraviesa un momento clave para
consolidarse como uno de los principales destinos internacionales para
congresos, convenciones, exposiciones y eventos de negocios. El crecimiento de
la inversión, el fortalecimiento de nuevos polos económicos, la llegada de
grandes eventos internacionales y el dinamismo del turismo corporativo colocan
al país frente a una oportunidad histórica para potenciar una industria que ya
es un motor de desarrollo económico.
Sin embargo, especialistas del sector
consideran que aprovechar este escenario dependerá de la capacidad de México
para fortalecer su infraestructura, profesionalizar el talento, impulsar la
innovación y consolidar una estrategia de largo plazo que permita competir con
otros destinos internacionales.
De acuerdo con la Estimación Preliminar del
PIB de la Industria de Reuniones 2025, este segmento representa el 1.84% del
Producto Interno Bruto nacional, equivalente a más de 443 mil millones de
pesos, además de generar más de un millón de empleos directos e indirectos,
cifras que reflejan su creciente relevancia dentro de la economía nacional.
"La Industria de Reuniones ha dejado de
ser un complemento del turismo tradicional para convertirse en una plataforma
que impulsa inversión, conocimiento, innovación y desarrollo regional. Hoy
México tiene todos los elementos para consolidarse como un referente
internacional, pero el siguiente paso dependerá de la visión con la que
enfrentemos los nuevos retos del sector", señaló Luis Díaz, presidente
del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR).
A diferencia del turismo vacacional, los
congresos, convenciones, exposiciones y viajes de incentivo generan actividad
económica durante todo el año, fortaleciendo la ocupación hotelera, el consumo
local y una amplia cadena de valor integrada por recintos, restaurantes,
transporte, empresas de producción, tecnología, logística y cientos de
proveedores especializados.
Además de la derrama económica inmediata, este
sector impulsa la transferencia de conocimiento, facilita la atracción de
inversión, promueve el intercambio comercial y posiciona a las ciudades como
centros de innovación y negocios con impacto internacional.
Para COMIR, el crecimiento de la Industria de
Reuniones representa una oportunidad para que México fortalezca su
competitividad y diversifique sus motores económicos más allá del turismo
tradicional.
"Cada evento internacional genera
oportunidades que permanecen mucho después de que termina. Se crean relaciones
comerciales, se promueven inversiones, se comparte conocimiento y se impulsa el
desarrollo de sectores estratégicos como salud, tecnología, manufactura,
energía y educación. Ese es el verdadero legado de la Industria de
Reuniones", agregó Luis Díaz.
Estados como Querétaro, Guanajuato, Jalisco,
Oaxaca, Yucatán, Baja California y Morelos han comenzado a fortalecer su oferta
para este segmento, demostrando que el turismo de reuniones puede convertirse
en una herramienta para distribuir la inversión y el desarrollo económico hacia
distintas regiones del país.
No obstante, el organismo considera que aún
existen áreas de oportunidad en materia de infraestructura especializada,
conectividad, digitalización, sostenibilidad, formación de talento y
coordinación entre autoridades y sector privado para responder a una demanda
internacional cada vez más competitiva.
En un entorno donde los países compiten por
atraer congresos, convenciones y eventos globales como plataformas de
inversión, innovación y crecimiento económico, México cuenta con las
condiciones para consolidar una posición de liderazgo. La pregunta ya no es si
el país tiene el potencial para lograrlo, sino si está preparado para
aprovechar una oportunidad que ya está transformando la manera en que el mundo
entiende el turismo y el desarrollo económico.