México
recibió 98,2 millones de visitantes el año pasado, mientras que los cruceros
movilizaron 11,2 millones de pasajeros en sus puertos.
El turismo es, desde
hace décadas, una de las grandes cartas de presentación de México ante el
mundo. No solo por sus playas, su patrimonio cultural y su gastronomía, sino
por el peso económico y social que la actividad representa para millones de
familias. En 2025, ese rol estratégico volvió a quedar en evidencia, ya que el
país consolidó su posición como uno de los destinos más atractivos del planeta
y se propuso, incluso, ir por más.
Y es que México, el
sexto país más visitado del mundo según datos oficiales basados en registros
internacionales, cerró el año con cifras que confirman una tendencia sostenida
al alza. Solo en diciembre de 2025 ingresaron poco más de 10,13 millones de turistas
internacionales, un 12,3 % más que en el mismo mes de 2024, cuando la cifra
había superado los nueve millones.
El dato, difundido por
el Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), no fue un hecho
aislado, sino el broche de oro de un año marcado por el dinamismo del sector.
En el acumulado anual, el país recibió 98,2 millones de visitantes
internacionales, lo que representó un incremento del 13,6 % respecto de 2024.
Dentro de ese universo, 47,8 millones fueron turistas, es decir, personas que
pernoctaron al menos una noche en el país, con un crecimiento del 6,1 %.
En esa línea, el
comportamiento de los distintos segmentos mostró matices interesantes. En julio
de 2025, por ejemplo, arribaron más de 8,4 millones de visitantes
internacionales, un 12,3 % más que en el mismo mes del año anterior. De ese
total, 4,24 millones fueron turistas que pernoctaron en el país, 6,1 % más
interanual, mientras que 4,15 millones fueron excursionistas, con un salto aún
mayor del 19,5 %. El flujo aéreo continuó siendo predominante y alrededor del
80 % de los ingresos se realizó por vía aérea, mientras que cerca del 20 % lo
hizo por vía terrestre, segmento que también mostró un crecimiento
significativo.
El desempeño del
primer semestre ya anticipaba un cierre sólido. Entre enero y junio de 2025,
México recibió 23,4 millones de turistas internacionales, un 7,3 % más que en
igual período de 2024. En esos seis meses, el ingreso de divisas alcanzó los
18.681 millones de dólares, con una suba del 6,3 %, y el gasto medio por
turista se ubicó en 1.280,7 dólares, un 6,9 % superior al año previo. A esto se
sumó el dinamismo del turismo de cruceros, que movilizó 5,7 millones de
pasajeros, con un incremento del 9,6 %.
Sin embargo, no todos
los indicadores avanzaron al mismo ritmo. En diciembre, el gasto total de los
turistas internacionales creció apenas 0,5 % interanual, al pasar de 3.423
millones de dólares en 2024 a 3.441 millones en 2025. Más llamativa fue la caída
del gasto medio por visitante en ese mes, que descendió 7,7 %, al ubicarse en
659,37 dólares frente a los 714,75 dólares del año anterior. En julio también
se registró una leve disminución del gasto promedio, del 1,9 %, aun cuando el
ingreso total de divisas por turistas extranjeros rondó los 3.000 millones de
dólares.
En términos anuales,
el balance fue positivo y los visitantes internacionales ejercieron un gasto
total de 34.992 millones de dólares en 2025, un 6,2 % más que los 32.956
millones de 2024. El egreso de divisas por viajeros internacionales ascendió a
976 millones de dólares en diciembre, de los cuales el 93,5 % correspondió a
turistas extranjeros y el 6,5 % a visitantes fronterizos. Es decir, la
actividad no solo generó un flujo constante de ingresos, sino que reafirmó su
peso en la balanza de servicios.
La secretaria de
Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, destacó que nunca antes habían llegado
tantos visitantes en un solo año y subrayó que el crecimiento se traduce en
mayor derrama económica, generación de empleo y bienestar para las comunidades.
De hecho, los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística muestran que
el PIB turístico creció 0,8 % interanual en el tercer trimestre de 2025 y 0,4 %
frente al trimestre anterior, mientras que el consumo turístico interior avanzó
0,3 % trimestral y 0,8 % en comparación anual.
En paralelo, el
turismo emisor también mostró dinamismo. En julio de 2025, 6,58 millones de
mexicanos viajaron al extranjero, un 12,2 % más que un año antes. De ellos,
1,76 millones fueron turistas internacionales, con un alza del 7 %. Este
movimiento refleja no solo la recuperación del mercado interno, sino también
una mayor integración con el escenario global.
En ese contexto de
expansión, la mirada ya está puesta en 2026, cuando México será una de las
sedes de la Copa Mundial de la FIFA junto a Estados Unidos y Canadá,
convirtiéndose en el primer país en organizar tres ediciones del torneo. Según
estimaciones del Grupo Financiero Base, si durante junio y julio -meses en los
que se disputarán partidos en territorio mexicano- la cantidad de visitantes se
duplicara y el gasto medio aumentara un 20 %, el impacto adicional podría
traducirse en un incremento del Producto Interno Bruto de 0,11 %.
Las autoridades
consideran que el país llega al año mundialista con un sector fortalecido y
competitivo. La apuesta oficial apunta a consolidar la conectividad,
diversificar la oferta y asegurar que el crecimiento sea equilibrado y
sostenible. El desafío no es menor y si bien México ya ocupa el sexto lugar
mundial en llegadas, la presidenta Claudia Sheinbaum ha fijado como meta
escalar al “top cinco”.
Detrás de los números
hay historias concretas: hoteles que amplían su capacidad, pequeñas empresas
que encuentran en el turismo su principal fuente de ingresos y familias que
planifican viajes con anticipación, incluso recurriendo a herramientas financieras
como préstamos
personales para aprovechar promociones o eventos internacionales. La
actividad turística, en definitiva, atraviesa la economía cotidiana y la
conecta con las grandes cifras macroeconómicas.
Actividad en los
cruceros
Si el turismo
internacional marcó un récord histórico en 2025, el capítulo de los cruceros
merece un apartado propio. Porque mientras los aeropuertos y las fronteras
terrestres registraban un flujo creciente de visitantes, los puertos mexicanos
vivían una temporada inédita que consolidó al país como uno de los grandes
protagonistas del turismo marítimo en la región.
De acuerdo con la
secretaria de Turismo, durante 2025 arribaron a los puertos mexicanos 11,2
millones de pasajeros de cruceros a través de 3.156 llegadas, cifras que
representaron un crecimiento anual del 12 % en el flujo de pasajeros y del 10,7
% en el número de arribos en comparación con 2024.
La funcionaria subrayó
que el turismo de cruceros es una herramienta poderosa para llevar desarrollo a
los territorios y diversificar la actividad turística. Cada barco que atraca
implica excursiones contratadas, consumo en restaurantes, compras en comercios
locales y servicios logísticos que movilizan a miles de trabajadores. En línea
con la política de la presidenta Sheinbaum, la apuesta es que ese crecimiento
no se concentre, sino que se distribuya en las comunidades portuarias.
En este sentido, la
región del Pacífico fue la que presentó los mayores incrementos relativos: 3,6
millones de pasajeros y 1.134 arribos, lo que implicó subas del 24,9 % y del
18,2 %, respectivamente. Allí, puertos como Ensenada, en Baja California, registraron
1,3 millones de pasajeros y 360 arribos, con aumentos del 41,7 % y 32,4 %. Cabo
San Lucas, en Baja California Sur, tampoco se quedó atrás: 1,1 millones de
pasajeros y 285 arribos, con crecimientos del 46 % en pasajeros y 38,3 % en
llegadas.
En la región
Golfo-Caribe, tradicional bastión del turismo de cruceros, también se
observaron cifras robustas. Se contabilizaron 7,6 millones de pasajeros y 2.022
arribos, con alzas del 6,7 % y 6,8 %, respectivamente. Mahahual, en Quintana
Roo, recibió 2,4 millones de pasajeros en 571 arribos, con incrementos cercanos
al 8 % en ambos indicadores. Por su parte, Puerto Progreso, en Yucatán, destacó
por su dinamismo: 463 mil pasajeros y 152 arribos, con crecimientos del 46 % y
44,8 %.
Otro dato revelador
fue el aumento en el promedio de pasajeros por crucero, que pasó de 3.499 en
2024 a 3.541 en 2025, un incremento del 1,2 %. Esto sugiere embarcaciones de
mayor capacidad o mejores niveles de ocupación, y confirma que la demanda no
solo crece en cantidad de escalas, sino también en volumen por barco.
En un año en el que
México rozó los 100 millones de visitantes internacionales, el desempeño de los
cruceros aportó una capa adicional de dinamismo. Cada arribo se traduce en
empleo directo e indirecto, en oportunidades para artesanos, guías turísticos y
prestadores de servicios, y en una derrama que, bien gestionada, puede
convertirse en desarrollo sostenible con inversión en el sector y ayuda financiera. Si 2025 fue el año de la
consolidación, el desafío hacia adelante será sostener ese impulso sin perder
de vista el equilibrio entre crecimiento, infraestructura y bienestar local.