jueves, 5 de febrero de 2026

INTELIGENCIA COMPETITIVA La Voz No Ha Muerto, Se Volvió Digital

 



por Ernesto Piedras

Durante años se refirió, casi con ligereza, la muerte de la voz, que las llamadas ya no importaban, que los datos habían desplazado por completo a uno de los servicios fundamentales de las telecomunicaciones.

No obstante, la evidencia revela que la voz no desapareció, mutó, de redes conmutadas a servicios digitales.

La Telefonía en el Hogar. A inicios del milenio, el país dependía casi por completo de la telefonía fija.

En el año 2000, cerca del 95% del tráfico de llamadas (+90 mil millones de minutos) se cursaba a través de redes fijas, con el teléfono residencial como eje de la comunicación social y productiva. Era un modelo centrado en el hogar, limitado geográficamente y, sobre todo, excluyente.

La infraestructura fija nunca logró una adopción universal y quedó concentrada en zonas urbanas y estratos de mayores ingresos.

Ese esquema alcanzó su punto máximo en 2004, cuando el tráfico de líneas fijas alcanzó su récord histórico, al alcanzar poco más de 143 mil millones de minutos. Pero ya entonces comenzaba a gestarse el cambio.

Transición a la Movilidad. El verdadero punto de inflexión llegó en 2009. Ese año ocurrió el llamado “cruce de curvas”, tal que por primera vez, el tráfico de llamadas móviles (+94 mil millones de minutos) superó al fijo (cerca de 92 mil millones).

No fue un accidente estadístico ni una moda pasajera, fue el resultado de una convergencia tecnológica que redefinió la industria.

La maduración de las redes 3G habilitó que el teléfono móvil dejara de ser solo un dispositivo para hablar y se convirtiera en una puerta de acceso a internet.

Al mismo tiempo, los primeros smartphones habilitaron que la comunicación ya no estuviera anclada a un lugar, sino asociada a la persona.

Desde entonces, el cobre inició su retirada silenciosa y el espectro radioeléctrico se consolidó como el verdadero activo estratégico del sector.

El Fin de la Cuenta por Minutos. Si bien la movilidad ya había tomado la delantera, la segunda gran sacudida llegó en 2014 con la Reforma de Telecomunicaciones y la entrada de AT&T a México. La competencia se intensificó y, con ella, cambió la oferta comercial.

Los minutos ilimitados eliminaron la lógica de un servicio medido y costoso. El efecto fue inmediato, tal que el tráfico de llamadas móviles creció de forma acelerada, consolidando a la voz como un servicio democratizado.

La Voz en la Era de las Plataformas. Hoy, el mercado muestra una aparente paradoja. Tras alcanzar un máximo histórico en 2022 con alrededor de 324 mil millones de minutos, el tráfico móvil comienza a estabilizarse e incluso a registrar una ligera contracción.

Sin embargo, no se trata de una caída de la comunicación, sino de su migración. La voz se ha emancipado de las redes tradicionales para integrarse en un ecosistema digital más amplio. Mensajería instantánea, notas de voz, videollamadas y reuniones virtuales son el vehículo de la voz sin que el usuario ni siquiera perciba que está “hablando por teléfono”.

La expansión de los Operadores Móviles Virtuales (OMV), la masificación de los smartphones y los aviones centrados en datos han acelerado esta mutación. La telefonía fija, reducida ya a una fracción marginal del tráfico total (4%), confirma que el tráfico de llamadas cambió de manera irreversible.

De los Minutos a la Conectividad. La historia del tráfico de voz en México no es la de un servicio en extinción, sino la de una evolución definitiva. Pasamos de contar minutos a dependiendo de la conectividad. La voz sigue siendo el núcleo de la interacción humana, pero ahora es digital, multiplataforma y ubicua.

Es así que la voz está más viva que nunca, solo que ya no surge de la manera como la conocíamos antes.

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