El trigésimo octavo período de sesiones
de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
finalizó este miércoles 28 de octubre con el reconocimiento de los
países a la labor de la comisión regional de las Naciones Unidas y su
aprobación a la propuesta presentada en el documento Construir un nuevo futuro: una recuperación transformadora con igualdad y sostenibilidad,
en donde llama a edificar un nuevo futuro pos-COVID-19 en la región
mediante una recuperación transformadora del desarrollo, con mayor
igualdad y sostenibilidad.
El encuentro bienal más importante de
la CEPAL -que se desarrolló por primera vez de manera virtual- cerró hoy
sus debates con un acto en el que participaron Amina Mohammed,
Vicesecretaria General de las Naciones Unidas; Carolyn
Rodrigues-Birkett, Representante Permanente de Guyana ante la ONU y
Presidenta del Grupo de los 77 más China; Alicia Bárcena, Secretaria
Ejecutiva e la CEPAL; y Rodolfo Solano, Ministro de Relaciones
Exteriores y Culto de Costa Rica, país que pasa a ejercer la presidencia
de la CEPAL por los próximos dos años.
En el evento de tres días
participaron en total 800 personas, de las cuales 400 fueron delegados
de gobierno; 55 de agencias, fondos y programas de la ONU; siete
representantes de organismos regionales; y 300 de la sociedad civil.
Además estuvieron presentes en los paneles 24 Ministros de Relaciones
Exteriores y 19 viceministros. En total se registraron sobre 40 mil
reproducciones de las transmisiones de esta reunión a través de las
diversas plataformas online de difusión pública de la CEPAL.
Los
representantes de 43 Estados miembros y 9 países asociados de la CEPAL
aprobaron al cierre de la reunión 14 resoluciones en las que instan a la
Comisión a continuar su labor de colaboración con sus Estados miembros
en el análisis integral de los procesos de desarrollo orientado a la
formulación, el seguimiento y la evaluación de políticas públicas, y a
seguir prestando servicios operativos en los campos de la información
especializada, el asesoramiento, la capacitación y el apoyo a la
cooperación y coordinación regional e internacional.
En
particular, se aprobó la “Resolución de San José” -en honor a la capital
de Costa Rica, país que ofició de anfitrión del período de sesiones a
pesar de haberse realizado íntegramente de manera virual- en donde los
países de la región acogen con beneplácito el enfoque integrado del
desarrollo que ha caracterizado el pensamiento de la CEPAL desde su
creación, y la pertinencia de los temas examinados y comparten el tenor
general de las conclusiones que ofrece el documento de posición
presentado por la Comisión. Asimismo, encarga al organismo que lleve a
cabo estudios y elabore propuestas de políticas públicas de los países,
en estrecha colaboración con los encargados de formular políticas en
esos países, con el objeto de apoyar el fortalecimiento de las
capacidades nacionales para el logro del desarrollo sostenible.
En
su discurso, la Vicesecretaria General de las Naciones Unidas, Amina
Mohammed, agradeció al Gobierno de Costa Rica por presidir esta reunión y
felicitó a la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, “por su
increíble liderazgo y compromiso con la región de América Latina y el
Caribe”.
“El lunes, el Secretario General de la ONU (António
Guterres) alabó el rol pionero de la CEPAL en la promoción de una mayor
comprensión más inclusiva del desarrollo sostenible. Esta semana ha
demostrado una vez más que la CEPAL se ha consolidado como EL centro de
pensamiento del Secretariado de las Naciones Unidas en la región y como
un foro regional de diálogo de políticas clave”, destacó.
Mohammed
señaló que los efectos negativos del COVID-19 en los países de la
región han restringido las respuestas de los gobiernos a las urgencias
de la pandemia y, en el mediano plazo, socavan su capacidad de
reconstruir mejor. “En este sentido, las Naciones Unidas, y la CEPAL en
particular, han puesto sobre la mesa muchas propuestas audaces y
novedosas, como un ingreso básico de emergencia para los más
vulnerables, exenciones de impuestos y períodos de gracia para las
pequeñas y medianas empresas, una canasta básica digital, un nuevo pacto
político y fiscal para asegurar una protección social universal y una
transición energética verde en la región, entre otras”, declaró.
“En
los últimos tres días hemos escuchado acerca de los valientes esfuerzos
que muchos países de esta región están llevando a cabo para enfrentar
el impacto inmediato del COVID-19 y para mantener a la Agenda 2030 para
el Desarrollo Sostenible como la hoja de ruta de sus esfuerzos de
mediano y largo plazo. Esto nos da mucha esperanza”, indicó Mohammed.
“Reconstruir mejor significa poner a la igualdad y la sostenibilidad
ambiental en el centro de la recuperación”, dijo.
La Embajadora
Carolyn Rodrigues-Birkett felicitó a Alicia Bárcena por el innovador
análisis que la CEPAL sigue entregando, incluyendo el documento
presentado en esta sesión. “Debemos centrar nuestro pensamiento en
algunas acciones críticas para marcar el camino hacia el futuro,
poniendo creciente énfasis en la implementación de la Agenda 2030 para
el Desarrollo Sostenible y la importancia del financiamiento del
desarrollo, que es uno de los focos de esta reunión”, indicó.
Estas
acciones incluyen la construcción de políticas coherentes y capacidades
institucionales, el acceso al financiamiento (que es crítico para la
recuperación global y el crecimiento económico), la necesidad de que las
instituciones financieras internacionales adopten nuevos enfoques sobre
los riesgos y reduzcan la naturaleza pro-cíclica de los flujos
financieros hacia los países, y forjar asociaciones para el desarrollo
confiables, con el apoyo del Sistema de Desarrollo de las Naciones
Unidas.
“La Agenda 2030 entrega un marco de referencia para
responder efectivamente a los desafíos actuales. Para complementar las
acciones nacionales, las organizaciones regionales como la CEPAL juegan
un rol importante para aplicar los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) al contexto regional”, dijo Rodrigues-Birkett.
En sus
palabras de clausura, Alicia Bárcena agradeció al Gobierno de Costa Rica
por su liderazgo en esta sesión y su visión y compromiso para los
próximos dos años al frente de la CEPAL. También valoró la Declaración política sobre una recuperación sostenible, inclusiva y resiliente,
que las y los Cancilleres de los 33 países de America Latina y el
Caribe suscribieron aquí, en el marco del trigésimo octavo período de
sesiones de la CEPAL.
“Hay un amplio consenso que la pandemia ha
expuesto las desigualdades y fragilidades de los países de la región. En
este contexto, la comunidad internacional debe tomar en consideración
las problemáticas especificas de los países de renta media de la región y
de los pequeños estados insulares del Caribe. Debemos considerar las
brechas estructurales y la situación de vulnerabilidad que han sido
expuestas por el COVID-19”, remarcó Bárcena.
“Hemos sometido a su
consideración una propuesta audaz, con evidencias, con escenarios para
abordar estos tiempos complejos de enormes desafíos. Quizás lo más
profundo es el llamado firme a cambiar el modelo de desarrollo y
redoblar esfuerzos hacia una recuperación pos-COVID-19 guiada por los
principios del desarrollo inclusivo, la igualdad y la sostenibilidad”,
señaló la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL a los participantes.
“El
documento que presentamos es un documento para la acción, realista y
necesario, que responde a las necesidades urgentes de América Latina y
el Caribe. Queremos reiterar que la salida a esta crisis requerirá
liderazgos transformadores y capacidad de diálogo y de construcción de
pactos políticos y sociales que convoquen amplias coaliciones para
garantizar acceso universal a la salud, a la protección social, al
empleo con dignidad. Se necesita un cambio en los modos de producción y
consumo, para construir Estados de Bienestar”, agregó Bárcena.
“Reconstruir
con igualdad y sostenibilidad es el camino. Esto requerirá de pactos
sociales y políticos para garantizar que estos objetivos se conviertan
en política de Estado, con la participación de comunidades, empresas,
mujeres y jóvenes. A su vez, se precisan nuevas formas de gobernanza
mundial para proveer de bienes públicos globales, como la salud
universal (una vacuna contra el coronavirus para todos), la seguridad
climática y la protección de la atmósfera, la estabilidad financiera, la
paz y la protección de los derechos humanos”, enfatizó Alicia Bárcena.
Finalmente,
el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica Rodolfo
Solano también agradeció a la CEPAL y a su Secretarria Ejecutiva por el
éxito de la reunión en la coyuntura de esta nueva realidad virtual.
Indicó que los debates del período de sesiones recordaron la necesidad
de recuperar axiomas del pacto social: solidaridad, cooperación, combate
a la desigualdad, inclusión e innovación. “Queda marcada así la senda
de nuestro trabajo por los próximos dos años”, precisó el Canciller.
“El
multilateralismo, la solidaridad y la cooperación internacional son la
única salida real a esta crisis inédita, y deben convertirse en el
centro de nuestro trabajo. Así lo indicó el Secretario General António
Guterres, con quien compartimos esta visión. La máxima de no dejar a
nadie atrás, debe inspirar las decisiones que a futuro tomen nuestros
países, en cumplimiento de los compromisos de desarrollo y de la Agenda
2030”, declaró Solano.
“No será posible ninguna transformación sin
el componente de recursos frescos de las instituciones financieras
internacionales. Pero estos recursos no pueden venir bajo las mismas
condiciones que se exigen hoy, sino que será necesario fomentar plazos
más largos, tasas más bajas, y períodos de gracia más amplios. En este
esfuerzo, la CEPAL puede acompañar a los países en la construcción de la
narrativa que fundamente su obligación fiscal con ese compromiso
transformador hacia un destino de bienestar bajo el criterio del bien
común”, indicó.