- El Hurricane I-6
biturbo es el principal motor de combustión interna del futuro en
Norteamérica para vehículos que construidos sobre las plataformas
STLA Large y STLA Frame. Se fabricará en la planta de motores Saltillo
Norte, en México
- El
nuevo motor Hurricane de seis cilindros en línea y doble turbo de 3.0
litros ofrece niveles de potencia a la altura de un V-8, pero con menos
emisiones
de escape y menor gasto de combustible
- Su
robusta arquitectura permite a Stellantis Propulsion Systems ofrecer
dos variantes distintas: una ajustada para ser más eficiente y otra
centrada
en el rendimiento
- El
Hurricane I-6 biturbo ha sido diseñado para facilitar, en el futuro, su
integración en vehículos electrificados de bajas emisiones (LEV)
- Dos
turbocompresores de baja inercia favorecen la respuesta inmediata del
Hurricane a las demandas del acelerador y una mejor entrega del torque
en
uso intensivo como en operaciones de remolque sin perjudicar la
economía de combustible
- Entre
las tecnologías de última generación con que cuenta este motor figuran el revestimiento de los cilindros mediante pulverización
térmica por arco de alambre de plasma transferido (PTWA) y la inyección directa de gasolina a alta presión
- Los
primeros vehículos con motor Hurricane llegarán a los concesionarios de Stellantis a lo largo del año
- El
Hurricane biturbo, con un funcionamiento
más limpio, refuerza el compromiso de Stellantis hacia una reducción
del 50 % en las emisiones de carbono para 2030 y a convertirse en una
empresa “Carbon Net Zero” para 2038, elementos clave del plan
estratégico Dare Forward 2030
Ciudad de México, 25 de marzo de 2022. –
Stellantis
presentó su nuevo motor biturbo de seis cilindros en línea y 3.0
litros, llamado Hurricane, que ofrece una mejor economía de combustible,
menos emisiones que motores más grandes y genera más caballos de fuerza
y torque que los V-8 de aspiración natural y de seis cilindros
reforzados de sus competidores.
Diseñado con una configuración
de 6 cilindros en línea de suave funcionamiento y repleto de tecnología
punta, la sólida arquitectura del Hurricane biturbo permite a los
ingenieros de Stellantis Propulsion
Systems ofrecer dos variantes distintas:
- de Entrega Estándar (SO):
optimizada para el ahorro de combustible, gracias al uso de la
tecnología de recirculación de gas de escape refrigerado (EGR), también
ofrece mejores cifras de potencia
y torque (más de 400 hp y 450 lb-pie)
- de
Alto Rendimiento (HO): Optimizada para rendir más de 500 hp y 475
lb-pie, es capaz de mantener una economía de combustible aceptable
durante un uso intensivo como operaciones de remolque
El Hurricane biturbo logra un rendimiento que rivaliza con el de un V-8, pero siendo hasta un 15% más eficiente.
“Stellantis
aspira a convertirse en el líder en electrificación, con una
combinación de ventas de vehículos eléctricos con batería (BEV) del 50
por
ciento para 2030. Por ello, los motores de combustión interna seguirán
desempeñando un papel clave en nuestra cartera de productos en los
próximos años para así ofrecer a nuestros clientes y al medio ambiente
la propulsión más limpia y eficiente posible”,
señaló Micky Bly, director de sistemas de propulsión de Stellantis. “El Hurricane biturbo es un motor
sin concesiones que proporciona una
gran economía de combustible y una importante reducción de los gases de
efecto invernadero sin obligar a nuestros clientes a renunciar al
rendimiento”.
La reducción de las emisiones
de gases de efecto invernadero es una parte del compromiso de Stellantis
de reducir su huella de carbono en un 50 % para 2030 y de liderar la
industria del transporte
convirtiéndose en una compañía “Net Carbon Zero” para 2038. Esos
objetivos son elementos clave del plan estratégico Stellantis Dare
Forward 2030.
El Hurricane biturbo ofrece
una banda amplia de entrega de torque, prácticamente lineal, que permite
que el motor mantenga al menos el 90 por ciento de su cifra máxima de
torque desde las 2,350 rpm
hasta la línea roja.
Las cifras específicas de
potencia y torsión variarán según el vehículo. Los primeros modelos
propulsados por el Hurricane I-6 biturbo llegan a los concesionarios
este mismo año.
La base del Hurricane biturbo
es un bloque de aluminio fundido y falda profunda con cárter de aceite
de aleación de aluminio estructural.
Las tapas de los cojinetes principales de
acero tienen pernos cruzados y contienen la sólida estructura rotatoria
del cigüeñal y las bielas de acero forjado. Durante la fabricación, el bloque
ha sido pulido para optimizar la forma del cilindro y mejorar así la eficiencia del combustible.
Los ingenieros del sistema de
propulsión de Stellantis emplearon un conjunto de tecnologías de última
generación para el Hurricane con el objetivo de reducir las emisiones y
lograr la fuerza de un
motor grande, tal y como se detalla a continuación:
- Dos turbocargadores de
alto flujo y baja inercia, cada uno alimentando a tres cilindros, para
una respuesta rápida a las demandas del acelerador
- Recubrimiento
mediante pulverización térmica por arco de alambre de plasma
transferido (PTWA) de los huecos de los cilindros para crear una
superficie de desgaste
ultra fina y de baja fricción
- Inyección
de combustible directa de alta presión (5075 psi/350 bar) con bombas
(simple para la variante SO y doble para la HO) accionadas por un eje de
cadena
dedicado
- Doble árbol de levas en cabeza con sincronización variable independiente de válvulas de rango amplio
- Función
ESS de arranque y parada del motor para el ahorro de combustible con un
robusto motor de arranque para rápidos reinicios
- Refrigerador
por agua del aire de carga acoplado al motor con un circuito de
enfriamiento dedicado (de entrada única para la variante SO y doble para
la HO)
- Colectores de escape doble refrigerados por agua integrados en la cabeza del cilindro
- Bomba
de aceite de desplazamiento variable con fase de purga integrada que
adapta el bombeo a las demandas del motor, lo que contribuye a una
reducción de las
pérdidas por fricción y al ahorro del combustible
- Termostato
de válvula esférica de gran caudal que minimiza las restricciones en el
sistema de enfriamiento y reduce las pérdidas mecánicas
La increíble “Fuerza del Aire”
Cada turbocompresor del
Hurricane I-6 biturbo alimenta tres cilindros. Desde el punto de vista
del rendimiento, dos turbocompresores más pequeños y con menos inercia
pueden girar más rápido y proporcionar
mayor impulso al motor a menos rpm que un único turbo grande.
El aire comprimido pasa a
través de un enfriador de agua montado en el motor para reducir su
temperatura antes de ingresar en el colector de admisión. El aire más
frío es más denso, lo que permite
un mejor rendimiento mediante el avance
del tiempo de encendido y el control de las temperaturas dentro del
cilindro. Una vez que se apaga el motor, una bomba eléctrica hace
circular el refrigerante utilizado
para enfriar los turbocompresores para una mayor durabilidad.
El sistema de
inyección directa de combustible de alta presión funciona a 5075 psi
(350 bar) y utiliza inyectores montados en el centro de la cámara de
combustión
de la cabeza del cilindro.
Este
diseño ofrece una atomización más fina y un control muy preciso del
suministro de combustible al cilindro para una mezcla óptima de aire y
combustible,
mejorada por el aire de admisión de los turbos. El sistema ofrece una
mayor potencia y menores emisiones.
Los
turbocompresores del Hurricane están optimizados para cada versión. Los
turbos del Hurricane SO brindan un soplado máximo de 22 psi, y los del
Hurricane HO
de 26 psi.
El motor
Hurricane HO está diseñado para incentivar el rendimiento. Así, cuentan
con unos livianos pistones de aluminio forjado, enfriados por chorro de
aceite,
de superficie anodizada en el anillo superior y con un revestimiento
similar al diamante (DLC) en los pasadores para minimizar la fricción.
El Hurricane HO funciona con una relación de compresión de 9,5:1 y
utiliza combustible premium de 91 octanos.
Por su parte, el
Hurricane SO está diseñado para optimizar la economía de combustible.
Utiliza pistones de aluminio fundido con corona de hierro fundido en el
anillo
superior. Su relación de compresión de 10,4:1 y el uso del sistema de
refrigeración EGR ayuda a reducir las pérdidas de bombeo del motor y a
controlar las temperaturas dentro del cilindro. Se recomienda
combustible premium.
Recubrimiento resistente para los cilindros
Los beneficios
clave del revestimiento de los cilindros mediante pulverización
térmica por arco de alambre de plasma transferido (PTWA), una
alternativa a las camisas
de cilindro de hierro fundido moldeado o prensado convencionales, son
una menor fricción, una reducción del peso reducido y mayor resistencia
al desgaste.
En
concreto, el revestimiento del PTWA resulta ultra fino si lo comparamos
con los 3-4 milímetros de un revestimiento de hierro fundido, y tiene 10
veces
más resistencia al desgaste.
Los beneficios
de minimizar la fricción en todo el motor son innegables: mejora su
eficiencia, reduce sus emisiones y optimiza el consumo de combustible.
El recubrimiento
PTWA se aplica al bloque Hurricane durante el proceso de fabricación en
la Planta de Motores de Saltillo Norte. El proceso, adaptado de la
industria
aeroespacial, consiste en fundir alambre de aleación de acero a 2,300o
C (4,150 F) para producir partículas microscópicas que son rociadas
sobre las paredes del cilindro a altas velocidades. Allí las partículas
se enfrían para formar el recubrimiento
mediante una adherencia física al hueco del cilindro de aluminio. A
continuación, se pule la superficie lo que le confiere un patrón de
estrías cruzadas superfinas con microporosidad controlada para la
retención de aceite.
El proceso de
rociado PTWA deja más aluminio entre los cilindros para mejor
transferencia del calor y enfriamiento del motor. Esto permite a los
ingenieros de propulsión
optimizar la mezcla de aire y combustible y adelantar el tiempo de
encendido (chispa) para un amplio intervalo operativo, otro mecanismo
que ayuda a reducir el dióxido de carbono y otras emisiones.
Nuevo miembro de la familia de sistemas de propulsión Stellantis
El Hurricane I-6 biturbo de
3.0 litros comparte elementos de diseño, incluido diámetro y carrera y
el espacio entre cilindros, con el I-4 turboalimentado de 2.0 litros
producido a escala mundial.
En Norteamérica, el motor de 2.0 litros está actualmente disponible en
el Jeep® Wrangler, Wrangler 4xe, Cherokee y en el recién lanzado Grand
Cherokee 4xe.
El Hurricane I-6 biturbo es el
principal motor de combustión interna del futuro en Norteamérica para
vehículos que construidos sobre las plataformas STLA Large y STLA Frame.
Se fabricará en la planta
de motores Saltillo Norte, en México.