La verdadera batalla de El Buen Fin se libra en el momento del pago. El reto para los comercios ya no es solo atraer compradores, sino crear las condiciones para transformar el interés de los consumidores en más ventas, tickets más altos y mejores resultados de negocio. La edición 2026 se llevará a cabo del viernes 13 al martes 17 de noviembre, la primera vez que el programa se extiende a un mayor número de días y coincide con el 16 de noviembre, fecha inhábil por la conmemoración de la Revolución Mexicana. Llega después de una edición histórica: en 2025 el evento cerró con ventas por $219,200 millones de pesos, de acuerdo con la Secretaría de Economía, por encima de la meta oficial de $200,000 millones de pesos. La oportunidad para los negocios es significativa. El estudio más reciente de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) indica que 51% de los consumidores planeaba gastar lo mismo que el año anterior y 24% incrementar su presupuesto durante la campaña. Así, tres de cada cuatro compradores contemplaban mantener o aumentar su gasto, una señal de que la intención de compra permanece sólida, aunque más enfocada en decisiones informadas, promociones relevantes y esquemas de financiamiento que les permitan administrar mejor su dinero. El Buen Fin llega con un giro especial. Las autoridades buscan incorporar con más fuerza a las micro y pequeñas empresas al comercio electrónico y reforzar la promoción de productos bajo la marca “Hecho en México”. Organismos empresariales y especialistas del sector anticipan un consumidor más cauteloso, que planea sus compras con mayor anticipación, compara alternativas y evalúa con mayor detenimiento promociones, facilidades de pago y alternativas de financiamiento, como los meses sin intereses, antes de decidir en qué y dónde gastar. Esta tendencia confirma que el éxito de una promoción ya no depende solo del descuento. Las personas siguen buscando ahorrar, pero valoran cada vez más la posibilidad de distribuir el gasto a lo largo del tiempo y conservar liquidez. Para los comercios, esto significa que la capacidad de ofrecer opciones de pago adecuadas puede ser tan importante como la oferta misma. Un consumo más planificado no significa una menor exigencia operativa para los negocios. Por el contrario. La edición 2025 confirmó la creciente relevancia de los medios de pago electrónicos: 79% de las compras se realizó con tarjeta y 30% ocurrió por canales digitales, según datos de la CONCANACO SERVYTUR. Además, 31% de los comercios participantes ofreció meses sin intereses, una de las promociones más apreciadas para facilitar adquisiciones de mayor monto. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario