La construcción de espacios seguros también requiere mirar otros ámbitos de la vida cotidiana. La violencia puede presentarse en relaciones de pareja, familias, escuelas, comunidades, centros de trabajo y espacios digitales, donde situaciones como el acoso, hostigamiento, discriminación o desigualdad pueden afectar la seguridad, bienestar y desarrollo profesional de las mujeres.
Por ello, Casa Gaviota considera fundamental que la prevención involucre también a empresas, instituciones educativas, organizaciones y sociedad civil, promoviendo entornos donde las mujeres puedan conocer sus derechos y sepan dónde recurrir cuando estos sean vulnerados.
Casa Gaviota lleva esta reflexión a Desobedientes Inc., su espacio de comunicación y educación feminista, donde aborda temas relacionados con autonomía, relaciones, derechos, violencia y otras situaciones que atraviesan la vida de las mujeres. La organización busca que una mujer pueda escuchar una experiencia, identificar una conducta, reconocer algo que está viviendo y descubrir que no tiene que enfrentarlo sola.
Romper el silencio tampoco significa necesariamente hacer pública una situación. A veces comienza con una decisión íntima: reconocer que algo no está bien, hablar con alguien de confianza y buscar información sobre las opciones disponibles.
Porque conocer los derechos permite establecer límites, conocer las señales permite identificar riesgos, y saber que existen redes de apoyo puede hacer que pedir ayuda sea una posibilidad.
Casa Gaviota apuesta por un empoderamiento que combina conocimiento, acompañamiento y acción, con la convicción de que ninguna mujer debería renunciar a su libertad, dignidad o bienestar para mantener una relación, una familia, un trabajo o una apariencia de estabilidad.
Romper el silencio comienza cuando una mujer sabe que tiene derecho a hacerlo.
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