sábado, 13 de junio de 2026

Mensaje del director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, durante la ceremonia de Inicio de obra del Hospital Regional de Especialidades, que encabezó la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, en Manzanillo.


Muy buenas tardes, con el permiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum.

Gobernadora, muchas gracias por tus palabras de bienvenida a todos los compañeros del gobierno federal, de la delegación del IMSS Colima, la presidenta municipal; a todos y a todas, muchas gracias.

Es imposible no empezar el día de hoy todavía con el corazón palpitante, con un dato que todos ya a estas alturas conocen. Desde que se celebró el primer mundial allá en Uruguay, en 1930, México ha participado en 18 mundiales y en 8 de ellos nos ha tocado el partido inaugural.

Pero por primera vez, México ganó ese primer partido y lo digo porque ganar y ganar en casa siempre es motivo de celebración; ganar y demostrar que somos y seguimos siendo grandes anfitriones es motivo de celebración; ganar y celebrar también que tenemos mucha Presidenta con la doctora Claudia Sheinbaum.

Mucha presidenta, de verdad, que garantizó y sí, ¡Presidenta, Presidenta!, porque se dice fácil, pero ayer se garantizó que la inauguración del evento deportivo más grande de todo el planeta ocurriera sin problemas y que nada empañara la fiesta del balón.

Una Presidenta que también es motivo de celebración, que no vio ni vivió ese momento histórico desde el palco, desde las alturas del poder económico, sino a nivel de cancha, haciéndolo con los pies en el territorio y con la mejor compañía, la del pueblo que vive, sufre y disfruta el fútbol sin importar si tuvo boleto o invitación.

Hombres y mujeres que madrugan para echar la cascarita, que heredan la camisa del equipo del hermano o la hermana mayor, que llenan las gradas, aunque sean de cemento y que celebran como propio el gol.

Por eso estamos muy orgullosos de formar parte de su equipo y de la Cuarta Transformación, Presidenta.

Y hoy uno podría decir, bueno, ¿eso qué tiene que ver con una primera piedra de un hospital en el estado de Colima, en el puerto de Manzanillo?

Y pues la verdad que mucho, porque nos enseña que para quienes somos parte de este momento, del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, gobernar nunca, nunca es aparecer cuando las cosas salen bien.

Gobernar es resolver, hacer que las cosas ocurran y que esas cosas que se hacen, mejoren la vida de la gente. Y quiero tomar como ejemplo este hospital, este lugar que ustedes conocen.

El IMSS llegó a Colima en 1957 y desde entonces fue creciendo a la par del crecimiento de la economía, del empleo y de la población de este estado.

Hoy atiende a casi medio millón de personas, el 64 por ciento de la población colimense, gracias también al trabajo de más de 5 mil trabajadoras y trabajadores del Seguro Social, muchos de ellos aquí bien representados.

Y por eso podemos hoy decir que, con sus 3 hospitales, con sus 10 Unidades de Medicina Familiar, el año pasado, en 2025, logramos hacer 809 mil consultas de Medicina Familiar, 47 mil más que en el 2024 o 267 mil consultas de especialidad, 50 mil más que en 2024 y 12 mil cirugías, 750 más que en 2024.

Y la verdad que este año pinta bien, nos hemos puesto metas superiores para evitar y disminuir los tiempos de espera y entre otras cosas, con la llegada de 51 médicas y médicos especialistas, algunos de ellos nos acompañan esta tarde, de los que contratamos en abril de este año.

Pero como lo dijo la gobernadora, aquí en Manzanillo había un pendiente y era la historia de este lugar.

Como saben, se puso el inmueble que había aquí, el antiguo hospital, se puso en operaciones en 1980 como Hospital General de Zona número 10 y vivió operando 15 años; 15 años hasta ese día de 1995, que la gente de Colima recuerda todavía como el gran temblor, el gran sismo; un sismo que le provocó daños estructurales irreparables y el hospital fue declarado pérdida total.

Y en ese momento los servicios se redistribuyeron, se hicieron Unidades Temporales, la Unidad Padre Hidalgo y lo que se pensó como una situación y solución provisional, se mantuvo durante 10 años.

Después del sismo pasaron 10 años para que abriera sus puertas el actual Hospital General de Zona número 10 que hoy opera y como dijo la gobernadora, seguirá operando y dando atención.

El problema era qué pasó con el inmueble que estaba aquí y no pasó nada, esa es la verdad. Pasaron administraciones, pasaron proyectos, se le empezó a llamar el “hospital fantasma”; el Consejo Técnico del IMSS en aquellos años autorizó venderlo, pero se salía a rematar y no se podía vender.

Y entonces se plantearon que solo había 2 soluciones posibles para el “hospital fantasma” de aquí de Manzanillo. Una, malbaratar el terreno con todo y el inmueble abandonado o demolerlo para poderlo salir a vender.

Afortunadamente llegó la Cuarta Transformación y decidimos: hay un tercer camino, hay un tercer camino que no había sido explorado y era hacer un nuevo hospital.

Hacer un nuevo hospital porque desde 1980, cuando se abrió el anterior, habían pasado los años, había crecido la población, el puerto, la economía y había necesidad de seguir creciendo.

Y mientras todo eso se discutía, pasaba el tiempo, el inmueble acumulaba adeudos de predial, se convirtió en deuda pública y también en un problema para los vecinos en temas de seguridad, porque empezaban a ocurrir cosas que no se deseaban en el antiguo, en ese inmueble abandonado.

Por eso es que, pasando la pandemia iniciamos la demolición. Y aquí quiero reconocer a Indira Vizcaíno, y no le digo gobernadora, porque en aquel momento no lo era y a pesar de eso ya estaba tomando acciones y también decisiones que no le tocaban, pero que sí asumía como representante de la Cuarta Transformación. Porque con ella fue que empezamos a revisar trámites, elementos, porque hay que decirlo también, había mucho apetito por este terreno. Claro que había quien lo quería y lo quería barato y lo quería para hacer un centro comercial o cualquier otra cosa que se pensara que iba a ser un buen negocio. Pero nosotros creemos que la reserva territorial del IMSS es patrimonio del pueblo y por eso había que volver a hacer un hospital.

En ese sentido, la idea de la Cuarta Transformación es la misma y hoy la seguimos fortaleciendo con la Presidenta: recuperar la capacidad del Estado, cumplir, recuperar lo público y hacerlo con buena planeación. Gracias a eso, los ingenieros militares demolieron el hospital y empezamos con esta planeación que hoy llega a un punto importante, la primera piedra para construir el nuevo hospital.

Más de 20 mil cuadrados de construcción será lo que ya hemos iniciado, más de mil 900 millones de pesos de inversión, más de 65 mil personas directamente beneficiadas. Y tendrá efectivamente 72 camas, pero hay que sumar también las otras camas de los otros servicios que hacen mucha falta.

En total van a ser 285, 72 de hospital para cirugías, Medicina Interna, Pediatría también, pero 213 no censables. ¿Y esas no censables qué son? Son las que se necesitan para evitar traslados, básicamente, Cuidados Intensivos, Hemodiálisis, Quimioterapia, Urgencias y además de eso, tres quirófanos, una Sala de Tococirugía, dos Salas de endoscopía, Laboratorio, Banco de Sangre, Farmacia, Urgencia, Rayos X, mastógrafo, tomógrafo, ultrasonido y algo muy importante, 13 con su, UCIN también, desde luego que sí, y 13 consultorios para lograr tener aquí 23 diferentes especialidades.

Por eso es que a esto se suman otros proyectos que tenemos. Este año tenemos el compromiso de abrir la primera Sala de Resonancia Magnética del estado de Colima pública, allá en Villa de Álvarez. Y también decirles que desde abril, aquí en el Hospital de Manzanillo, en el 10 ya opera un equipo de alta tecnología, sustituimos el tomógrafo, pero no por uno como el anterior, sino por uno mucho más potente, de hasta 264 cortes, que permite resolver, resolver, que ese es nuestro principio.

Y en el corazón de todo esto, en este hospital, 850 trabajadoras y trabajadores entre personal médico, enfermería, laboratoristas, químicos, dietistas, nutricionistas, camilleros, todos los que hacen que un hospital deje de ser un fantasma, deje de ser un inmueble que no produce salud y ofrezca esperanza, curación y vida. Un hospital pensado para el futuro de Manzanillo, para responder a su crecimiento y la necesidad de la gente, para hacer realidad un principio del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum: prosperidad, sí, siempre que sea compartida.
 
Por eso, amigas y amigos, ayer que celebramos una victoria en la cancha, celebremos hoy también el cambio de la historia de este lugar en Manzanillo, en Colima.

Y yo quiero concluir con algo que siempre traigo a colación cuando estoy aquí en Colima, una tierra que está y está bien acostumbrada a ser gobernada por mujeres. Imagínense, tienen Presidenta, gobernadora y presidenta municipal, y bueno delegada del IMSS, también la doctora Fátima Borrego, que se suma a este gran, gran equipo.

Y es algo, algo que escribió, algo que escribió la primer gobernadora de la historia de nuestro país, que fue de Colima, Griselda Álvarez Ponce de León, que también, por cierto, fue trabajadora del Seguro Social. Y escribió ella porque poeta era también, “no podemos sentarnos a ver cómo crece la angustia, no vamos a reconstruir el llanto, no aceptamos la tarea de morir tenemos todavía algo que decir”, y yo le sum, y mucho por hacer.

Muchas gracias y felicidades al pueblo de Manzanillo.

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