- Los terremotos siguen siendo fenómenos físicos complejos, no lineales y altamente caóticos, donde no existe un patrón repetible que permita anticipar con precisión el momento, el lugar y la magnitud de un evento
- Mientras la predicción busca anticiparse con días o semanas —alg que hoy es científicamente inviable—, los sistemas de alerta temprana utilizan sensores sísmicos para identificar las primeras ondas de un terremoto y emitir avisos con segundos de anticipación, afirma SeismicAI
Ciudad de México, enero 2026— Tras cada sismo de magnitud relevante, resurgen en redes sociales y en la conversación pública las mismas preguntas: ¿la inteligencia artificial puede predecir un terremoto?, ¿existen algoritmos capaces de avisar con días de anticipación?, ¿la tecnología puede evitar una catástrofe? La respuesta corta, coinciden especialistas, es no. La larga exige matices.
La inteligencia artificial no puede predecir los sismos. No hoy, ni con la tecnología disponible, ni con los volúmenes de datos actuales. Los terremotos siguen siendo fenómenos físicos complejos, no lineales y altamente caóticos, donde no existe un patrón repetible que permita anticipar con precisión el momento, el lugar y la magnitud de un evento. Sin embargo, eso no significa que la IA no tenga un papel clave en la gestión del riesgo sísmico.
“Hay un mito muy extendido de que la IA puede decirnos cuándo va a temblar. Eso es falso”, explica Jocelyn Vargas, ingeniera industrial especializada en Geociencias y Sismología Aplicada y CEO de SeismicAI. “La IA no predice sismos, pero sí puede ayudarnos de forma decisiva a detectar, alertar y reducir daños una vez que el fenómeno ya inició”.
Mitos y realidades
Uno de los principales mitos es confundir predicción con alertamiento temprano. Mientras la predicción busca anticiparse con días o semanas —algo que hoy es científicamente inviable—, los sistemas de alerta temprana utilizan sensores sísmicos para identificar las primeras ondas de un terremoto y emitir avisos con segundos de anticipación antes de que lleguen las ondas más destructivas.
“La IA es muy eficaz para procesar enormes volúmenes de datos sísmicos en tiempo real, filtrar ruido, identificar patrones y acelerar decisiones críticas”, señala Vargas. “En alertamiento temprano, esos segundos pueden marcar la diferencia entre apagar una planta industrial, detener un tren o permitir que una persona se ponga a salvo”.
Otro mito frecuente es pensar que la IA puede “evitar” un sismo. La realidad es que su impacto está en la mitigación de riesgos. Plataformas como SeismicAI combinan modelos de aprendizaje automático con datos de sensores, acelerógrafos y registros históricos para mejorar la detección temprana, evaluar la intensidad del movimiento y apoyar la toma de decisiones en tiempo real.
Monitoreo estructural: donde la IA sí cambia el juego
Uno de los usos más avanzados —y menos conocidos— de la IA en este campo es el monitoreo estructural. A través de sensores instalados en edificios, puentes o infraestructura crítica, los sistemas inteligentes pueden analizar cómo responde una estructura durante y después de un sismo.
“Con IA podemos evaluar si un edificio sufrió daños internos aunque no sean visibles, estimar niveles de riesgo y priorizar inspecciones”, explica Vargas. “Eso es clave para autoridades, empresas y desarrolladores inmobiliarios, porque reduce tiempos, costos y, sobre todo, riesgos para las personas”.
En sectores como energía, manufactura o transporte, este tipo de tecnología permite reanudar operaciones de forma más segura y rápida tras un evento sísmico, evitando decisiones basadas únicamente en inspecciones visuales o criterios subjetivos.
Lo que sí y lo que no puede hacer la IA
Desde la perspectiva de SeismicAI, el límite es claro: “La IA no puede decirnos cuándo va a temblar, pero sí puede decirnos qué está pasando, qué tan fuerte es, qué tan vulnerable es una estructura y qué decisiones tomar en los primeros minutos”, resume Vargas. “El verdadero valor está en pasar de una reacción improvisada a una respuesta basada en datos”.
En un país como México, altamente expuesto a la actividad sísmica, la discusión ya no debería centrarse en falsas promesas de predicción, sino en cómo aprovechar la tecnología disponible para salvar vidas, proteger infraestructura y reducir pérdidas económicas.
La inteligencia artificial no es una bola de cristal, pero bien aplicada, puede convertirse en una de las herramientas más poderosas para convivir con un riesgo natural que no se puede evitar, pero sí gestionar mejor.
Sobre SeismicAI
SeismicAI es una plataforma avanzada de monitoreo sísmico que utiliza inteligencia artificial y sensores de última generación para ofrecer alertamiento temprano ante eventos sísmicos. Su misión es ayudar a gobiernos, empresas y comunidades a reducir los riesgos y consecuencias de los sismos mediante el análisis preventivo estimando el impacto del evento sísmicoy la detección de micro actividades sísmicas.
Fundada en 2014 por un equipo de expertos geofísicos, ingenieros de datos y desarrolladores, SeismicAI proporciona una solución integral para la seguridad sísmica. Su tecnología de vanguardia analiza patrones sísmicos en tiempo real, proporcionando hasta 20 segundos de anticipación para activar protocolos de seguridad en regiones de riesgo. Además, su sistema de monitoreo continuo permite una visibilidad precisa y en tiempo real de las fallas geológicas, contribuyendo a la prevención y gestión de desastres.
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