- El Global Disputes Forecast 2026 identifica una tensión central de la globalización: la integración y la digitalización, antes escudo frente al riesgo, hoy son foco de vulnerabilidad legal y regulatoria.
Ciudad de México, 22 de enero de 2026.– Baker McKenzie presentó su informe anual Global Disputes Forecast 2026, elaborado a partir de una encuesta a 600 abogados de alto nivel con poder de decisión en materia de litigios de grandes organizaciones (con ingresos anuales superiores a 500 millones de dólares). Los encuestados tienen su sede en Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, Singapur, Hong Kong y Brasil.
El estudio explica que las empresas operan en un entorno donde la conectividad global y la digitalización han pasado de ser una ventaja para convertirse en amplificadores del riesgo de disputas e investigaciones.
“Nos encontramos en una paradoja. Las organizaciones están más conectadas globalmente que nunca, pero operan en un entorno geopolítico cada vez más fragmentado e impredecible que está cambiando radicalmente el cálculo del riesgo”, afirma Sunny Mann, Global Chair de Baker McKenzie. “La integración global, antes considerada un resguardo frente al riesgo, se ha convertido en una vulnerabilidad”.
El informe identifica tres grandes impulsores externos del riesgo de disputas:
- El 80 % de los encuestados está preocupado por tecnología y el riesgo de datos (evolución de la IA, ciberseguridad, privacidad de datos).
- El 79 % están preocupados por la geopolítica y la política comercial (aranceles, sanciones, controles de exportación)
- El 78 % se preocupa por las disrupciones operativas y de la cadena de suministro (fallas de proveedores, logística, disponibilidad de mano de obra).
La rápida evolución de la IA, el auge de las amenazas de ciberseguridad y la proliferación de normas de localización y soberanía de datos —como la Directiva NIS2 de la UE, CIRCIA en Estados Unidos o la Ley de Ciberseguridad de Singapur — sitúan el riesgo impulsado por los datos como principal motor de exposición a disputas.
En el tipo de controversias, la ciberseguridad y la privacidad de datos se consolidan como primer riesgo tanto en disputas como en investigaciones. La fiscalidad emerge como segundo riesgo principal en ambos ámbitos, impulsada por el escrutinio de precios de transferencia, el cumplimiento transfronterizo y la implementación del impuesto mínimo global (Pilar Dos de la OCDE), con un impacto cada vez más reputacional.
El estudio revela además una brecha entre el riesgo y los recursos disponibles: alrededor del 38 % de las empresas reconoce que su presupuesto para disputas en 2026 es inferior a lo necesario, y el 39 % declara tener solo recursos “adecuados”. Las principales barreras a la preparación para litigios son las restricciones de financiación y recursos, la dificultad para seguir el ritmo regulatorio y las vulnerabilidades en la cadena de suministro, junto con estructuras internas en silo que dificultan la coordinación entre jurisdicciones.
“La preparación para disputas es una inversión, no un gasto”, subraya Nandakumar Ponniya, Asia Pacific Dispute Resolution Chair, Singapur. “Los potenciales daños derivados de brechas de ciberseguridad, investigaciones regulatorias o disputas relacionadas con ESG pueden superar con creces los costes legales y, en el peor de los casos, amenazar la viabilidad del negocio”.
El 82 % de los encuestados señala estar preocupado por la posibilidad de que su organización enfrente una investigación transfronteriza o multiagencia en los próximos 12 meses. Sin embargo, muchas compañías reconocen deficiencias importantes en su nivel de preparación: 52 % admite retos en preservación de datos/forenses, 48 % enfrenta dificultades de coordinación transfronteriza, y 45 % identifica carencias en sus protocolos internos de investigación.
El Global Disputes Forecast 2026 concluye que, si bien la digitalización acelerada y las tensiones geopolíticas han incrementado de forma significativa la complejidad del riesgo legal, el panorama sigue siendo manejable para las organizaciones que invierten estratégicamente en preparación. El estudio subraya que fortalecer la gobernanza corporativa y el cumplimiento normativo, mejorar la coordinación transfronteriza y establecer una gestión robusta del dato —incluida la gobernanza de la IA y la protección de la información— será decisivo para anticipar, contener y resolver disputas e investigaciones en un entorno global cada vez más exigente y regulado.
Acerca de Baker McKenzie
Los desafíos complejos de los negocios exigen respuestas integradas que crucen mercados, industrias y disciplinas legales. Las soluciones que ofrece Baker McKenzie se basan en un profundo conocimiento sectorial, excelencia técnica y una sólida comprensión de los mercados locales. Con presencia en más de 70 oficinas en todo el mundo, la firma trabaja de la mano con sus clientes para ofrecer soluciones en un mundo cada vez más interconectado.
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