domingo, 27 de agosto de 2023

Minuta número 102 Reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México, con mo�vo de la decisión de polí�ca monetaria anunciada el 10 de agosto de 2023

 1. LUGAR, FECHA Y ASISTENTES
1.1. Lugar: Reunión celebrada por enlaces virtuales.
1.2. Fecha de la sesión de la Junta de Gobierno:
9 de agosto de 2023.
1.3. Asistentes:
• Victoria Rodríguez Ceja, Gobernadora.
• Galia Borja Gómez, Subgobernadora.
• Irene Espinosa Cantellano, Subgobernadora.
• Jonathan Ernest Heath Constable, Subgobernador.
• Omar Mejía Castelazo, Subgobernador.
• Rogelio Eduardo Ramírez de la O, Secretario de
Hacienda y Crédito Público.
• Gabriel Yorio González,
Hacienda y Crédito Público.
Subsecretario
de
• Eduardo Magallón Murguía, Secretario Suplente de
la Junta de Gobierno.
Se hace constar que en fechas anteriores a la
celebración de esta sesión, se desarrollaron trabajos
preliminares en los que se analizó el entorno
económico y financiero, así como la evolución de la
inflación, sus determinantes y perspectivas (ver
anexo).
2. ANÁLISIS Y MOTIVACIÓN DE LOS VOTOS DE
LOS MIEMBROS DE LA JUNTA DE GOBIERNO
Entorno Externo
La mayoría señaló que la economía global siguió
creciendo durante el segundo trimestre del año.
Algunos apuntaron que, si bien lo hizo a un ritmo
menor que el registrado en el trimestre previo, fue
mayor a lo que se tenía previsto. Uno comentó que
lo anterior ocurrió en un entorno de elevada
incertidumbre y de apretamiento de las condiciones
monetarias globales. La mayoría resaltó que el
desempeño de la economía mundial obedece, en
parte, al impulso del sector de servicios. De
manera relacionada, algunos mencionaron que a la
resiliencia de la actividad ha contribuido la evolución
favorable
del
consumo.
Uno
añadió
el
comportamiento positivo de la inversión en algunos
países. Otro indicó que la normalización de las
cadenas globales de suministro también ha apoyado
al crecimiento económico global.
La mayoría hizo notar que se observa
heterogeneidad en el crecimiento económico
entre regiones. Uno subrayó que la expansión de la
actividad en la zona del euro fue marginal y que en
los países de América Latina se observó una
moderada recuperación. En contraste, algunos
destacaron la resiliencia de la economía de Estados
Unidos. Uno detalló que en ese país las cifras de
actividad se han ubicado por arriba de lo previsto.
Otro
consideró
que
una
desaceleración
desincronizada entre las diversas ramas en esa
economía
probablemente
ha
evitado
un
debilitamiento abrupto de la actividad agregada, al
tener sectores contrayéndose al tiempo que otros
están expandiéndose. Opinó que lo anterior estaría
asociado con los efectos asimétricos de los choques
inducidos por la pandemia y con los distintos rezagos
con los que opera la política monetaria, la cual ha
afectado de manera más rápida y notoria a la
producción industrial que a las actividades terciarias.
Algunos comentaron que las perspectivas para
2023 siguen apuntando a una desaceleración
económica mundial, aunque ligeramente menor a la
anteriormente prevista. Uno mencionó que
considerando las revisiones recientes se espera un
crecimiento de 3% tanto para 2023 como para 2024.
Otro apuntó que la desaceleración prevista sería
resultado, en parte, de la disipación de los efectos de
los apoyos fiscales otorgados durante la pandemia y
del impacto rezagado de condiciones monetarias
restrictivas; destacó que este ha sido más notorio en
el sector de manufacturas, principalmente en
economías avanzadas. Opinó que el balance de
riesgos para la actividad económica global continúa
sesgado a la baja, ante diversos factores como un
resurgimiento de las preocupaciones sobre los
sistemas bancarios en economías avanzadas y una
debilidad mayor a la prevista de la economía china.
Uno señaló que no se prevén revisiones favorables
a las perspectivas de crecimiento de las economías
asiáticas, particularmente para China.
En el caso de Estados Unidos, uno puntualizó que
los pronósticos de crecimiento se han venido
revisando al alza durante este año. No obstante,
otro comentó que aún se espera una desaceleración
económica a partir del tercer trimestre en ese país.
A pesar de lo anterior, la mayoría consideró que
la probabilidad de que próximamente ocurra una
recesión ha disminuido. Uno indicó que, aunque la
política monetaria está operando, el ajuste en la
economía ha sido más paulatino que en otros ciclos
alcistas, por lo que ha aumentado la percepción de
que podría materializarse un aterrizaje suave.
En cuanto a los mercados laborales alrededor del
mundo, algunos recalcaron que en diversos países
permanecen apretados. No obstante, uno
1argumentó que exhiben algunas señales de un mejor
balance entre la oferta y la demanda de trabajo.
Precisó que en Estados Unidos la nómina no
agrícola continuó moderándose, mientras que la
fuerza laboral siguió mostrando una tendencia
creciente. Resaltó que en dicha economía el
crecimiento de los salarios nominales se ha
estabilizado, en contraste con una tendencia todavía
al alza en la zona del euro y en el Reino Unido.
Todos indicaron que, aunque la inflación general
continuó disminuyendo en la mayor parte de las
economías, aún permanece en niveles elevados.
La mayoría enfatizó que en un amplio número de
economías todavía se sitúa por encima de los
objetivos de los bancos centrales. Atribuyó la
reducción que ha exhibido la inflación general a
nivel global a las menores presiones sobre los
precios de energéticos y alimentos. Algunos
mencionaron que, en general, se prevé que la
convergencia de la inflación a la meta ocurra entre
2024 y 2025. Uno opinó que el proceso de
convergencia sigue sujeto a una elevada
incertidumbre. La mayoría destacó que alrededor
del mundo la inflación subyacente ha mostrado
resistencia a disminuir. Uno precisó que este
componente sigue exhibiendo persistencia, la cual
puede estar reflejando todavía efectos de los
choques de la pandemia, las tensiones geopolíticas
y mercados laborales estrechos, que en su conjunto
se han traducido en un traspaso de costos al
consumidor final. Otro consideró, sin embargo, que
se observan algunas dinámicas diferenciadas entre
economías. Detalló que, por ejemplo, en Estados
Unidos se han observado menores contribuciones
de los servicios al componente subyacente, mientras
que en la zona del euro la inflación de servicios
continúa con una tendencia creciente.
Entre los riesgos para el panorama inflacionario
mundial, algunos mencionaron la posibilidad de un
repunte en las referencias internacionales de los
precios de las materias primas, en especial tras la
salida de Rusia del acuerdo para la exportación de
granos del Mar Negro. Como riesgo adicional, uno
agregó los eventos climáticos que afectan diversas
cosechas en el mundo. Adicionalmente, alertó sobre
la posibilidad de afectaciones en las cadenas de
producción, especialmente de los semiconductores,
ante las tensiones comerciales entre China y
Estados Unidos, y en el contexto de la alta demanda
de dichos insumos por parte de los sectores de
tecnología asociados con la inteligencia artificial.
La mayoría apuntó que los bancos centrales de
las
principales
economías
avanzadas
incrementaron sus tasas de referencia. Todos
mencionaron como ejemplo el caso de la
Reserva Federal y algunos el del Banco Central
Europeo. Uno expuso que el Banco Central de
Japón ajustó su programa de control de la curva de
rendimientos, incrementando el límite superior para
su tasa de interés de largo plazo. Sin embargo, la
mayoría consideró que los bancos centrales de
las economías avanzadas parecen estar cerca
del fin de sus ciclos alcistas. Agregó que estas
autoridades señalaron que sus próximos
movimientos dependerán de los datos. Uno
subrayó que no se descarta la posibilidad de
mayores incrementos. Otro añadió que reiteraron su
compromiso de mantener tasas elevadas por un
tiempo prolongado. En cuanto a las economías
emergentes, algunos mencionaron que las
autoridades monetarias de la mayoría de estas
economías mantuvieron su tasa constante, al tiempo
que algunas la ajustaron a la baja. Todos
comentaron que los bancos centrales de Brasil y
Chile disminuyeron su tasa de referencia, ante
condiciones macroeconómicas específicas de
cada economía. Uno resaltó que en ambos casos
la inflación general ha venido descendiendo. Detalló
que en Brasil desde marzo la inflación se ubica por
debajo de 4.75%, que es el límite superior del
intervalo de tolerancia, mientras que en Chile la
actividad
económica
se
ha
debilitado
significativamente. Otro comentó que, si bien la
inflación en Chile aún no converge a su meta, como
en Brasil, el elevado desempleo y la perspectiva de
menor crecimiento motivaron la disminución de la
tasa. Uno puntualizó que estas economías suelen
tener ciclos monetarios más pronunciados. Algunos
indicaron
que
ante
las
condiciones
macroeconómicas particulares que enfrenta cada
país es previsible que continúe la heterogeneidad en
la política monetaria a nivel global. Uno destacó que
esta responde en parte a la focalización de los
distintos ciclos de apretamiento monetario.
Todos mencionaron que en su reunión de julio la
Reserva Federal incrementó en 25 puntos base el
rango objetivo para la tasa de fondos federales.
Uno notó que ello es consistente con la mediana de
las proyecciones más recientes de los miembros del
Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).
Algunos enfatizaron que el presidente de esta
institución arguyó que las disminuciones en la tasa
de interés ocurrirían cuando se confirme una
tendencia descendente sostenida de la inflación.
Uno recalcó que también señaló que no considera
apropiado que haya recortes este año. Otro destacó
que además indicó que ya no esperan una recesión
para este año. Algunos opinaron que incluso es
2posible un incremento adicional en lo que resta de
2023.
La mayoría señaló que los mercados financieros
internacionales
recientemente
mostraron
volatilidad. Explicó que esta volatilidad
respondió, principalmente, a las preocupaciones
por la situación fiscal en Estados Unidos. Sin
embargo, indicó que la reducción en la
calificación crediticia de la deuda de este país
tuvo un impacto moderado en los mercados. Uno
subrayó que los cambios en las expectativas sobre
el fin del ciclo restrictivo de las autoridades
monetarias de economías avanzadas también
contribuyeron a la reciente volatilidad financiera.
Algunos destacaron que la sensibilidad de los
mercados financieros ante las cifras económicas se
ha incrementado debido al tono dependiente de los
datos que han resaltado diversos bancos centrales.
La mayoría resaltó el aumento en la aversión al
riesgo y en la volatilidad durante el periodo. En
este contexto, notó que se registraron
incrementos en las tasas de interés de largo
plazo. Uno apuntó que los principales índices
accionarios presentaron movimientos diferenciados.
Algunos puntualizaron que los efectos también se
han resentido en los mercados cambiarios. Al
respecto, algunos mencionaron la reciente
apreciación del dólar. En este contexto, uno advirtió
que el elevado endeudamiento público acumulado
después de la pandemia y condiciones financieras
astringentes, podrían mermar la capacidad de pago
de los gobiernos. Añadió que disminuciones
adicionales en la calificación crediticia de las deudas
sobernas podrían implicar un riesgo para el
crecimiento económico y la estabilidad financiera a
nivel global.
Actividad Económica en México
Todos destacaron que la actividad económica
nacional ha mostrado resiliencia. La mayoría
puntualizó que, de acuerdo con las cifras
oportunas del PIB, la economía registró un
crecimiento mayor al previsto durante el
segundo trimestre del año. Uno agregó que esto
implicaría una expansión por séptimo trimestre
consecutivo, algo no observado desde finales de
2015. La mayoría precisó que este crecimiento
estuvo impulsado por los tres grandes sectores
de la actividad. En particular, subrayó el
desempeño de la producción industrial y de los
servicios. Uno señaló que el crecimiento estuvo
apoyado por el gasto interno. Enfatizó la contribución
de una mayor inversión en obras públicas y de un
crecimiento de los subcomponentes del sector
servicios que habían mostrado un mayor rezago tras
la pandemia. Otro resaltó que el sector de los
servicios es el que más ha contribuido al crecimiento.
Uno agregó que el desempeño entre los
componentes de las actividades terciarias ha sido
diferenciado. Algunos opinaron que la fortaleza del
mercado laboral también ha coadyuvado al buen
desempeño de la actividad económica.
Algunos atribuyeron el desempeño favorable de la
producción industrial a un incremento significativo de
la construcción en obras de ingeniería civil. Uno
precisó que esto reflejó un importante dinamismo en
la construcción pública atribuible a obras ferroviarias.
En contraste, comentó que la construcción del sector
privado muestra una fuerte atonía y aún no regresa
a los niveles previos a la pandemia. Otro puntualizó
que, en el interior de la construcción privada, el rubro
de edificación industrial, comercial y de servicios
mejoró recientemente. Opinó que este rubro es el
que mejor podría reflejar el proceso de
relocalización. Mencionó que la tendencia positiva
que se observa en el crédito destinado a naves y
parques industriales sugiere que esta expansión
podría continuar. Sin embargo, sostuvo que la
actividad manufacturera, si bien sigue creciendo y se
mantiene en niveles elevados, recientemente ha
perdido
dinamismo
influenciada
por
la
desaceleración de la actividad manufacturera en
Estados Unidos.
La mayoría notó que la demanda interna ha
seguido creciendo. Detalló que su expansión ha
estado apoyada por el consumo. Uno señaló que
ha crecido a un ritmo por encima de lo anticipado.
Otro afirmó que se encuentra en niveles
históricamente altos. Respecto a los determinantes
del consumo, uno comentó que, aunque las
remesas en dólares se mantienen en niveles
elevados, su valor en pesos y en términos reales ha
disminuido durante el año, por lo que, en su opinión,
este factor difícilmente explica el dinamismo actual
del gasto de los hogares. En contraste, indicó que el
fortalecimiento del mercado laboral sí podría estar
apoyando al consumo, especialmente de servicios.
Añadió que la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto
de los Hogares (ENIGH) sugiere que ha habido una
transferencia de recursos hacia los deciles de
menores ingresos, los cuales tienen una mayor
propensión marginal a consumir, lo que podría estar
contribuyendo a un crecimiento del gasto interno
mayor al previsto. La mayoría mencionó que la
inversión mantuvo su ritmo de recuperación.
Uno comentó que la construcción no residencial se
reactivó de manera importante.
3Algunos resaltaron que en el segundo trimestre de
2023 el valor de las exportaciones disminuyó
ligeramente respecto de lo observado en el trimestre
previo. A pesar de lo anterior, algunos notaron que
las exportaciones se mantienen en niveles elevados.
Uno sostuvo que la mayor participación de México
en las importaciones de Estados Unidos ha
contrarrestado los efectos de la desaceleración de
las importaciones totales de dicho país. Otro detalló
que las exportaciones manufactureras se han
recuperado con respecto a la contracción de
principios de año. Uno agregó que, a su vez, las
importaciones registran un marcado crecimiento en
los componentes de consumo y de bienes de capital.
En cuanto al balance de riesgos para la actividad
económica nacional, algunos sostuvieron que este
se encuentra equilibrado. En cuanto a los riesgos,
uno detalló que, por una parte, permanece la
posibilidad de una desaceleración notoria de la
economía estadounidense, particularmente en 2024.
Por otra parte, consideró que el proceso de
reconfiguración de las cadenas globales de
producción podría dar un mayor impulso a la
actividad económica nacional. La mayoría resaltó
que la estimación de la brecha del producto
continúa cerrándose. Uno puntualizó que esta no
es estadísticamente distinta de cero y otro señaló
que su valor puntual se ubica prácticamente en cero.
Uno añadió que se anticipa que continúe cercana a
cero durante este y el próximo año.
Todos señalaron que el mercado laboral siguió
mostrando fortaleza. La mayoría destacó el
dinamismo del empleo y que la tasa de
desempleo permanece en mínimos históricos.
Uno mencionó que la tasa de participación laboral
ha regresado a niveles cercanos a los observados
antes de la pandemia. Otro agregó que una medida
ampliada de desempleo que incluye a los
trabajadores de tiempo parcial y aquellos fuera del
mercado laboral pero disponibles para trabajar,
también se encuentra en niveles extremadamente
bajos. Indicó que se estima que la brecha de
desempleo es negativa y que durante los últimos 10
meses ha seguido ampliándose. En este contexto,
algunos expresaron que el mercado laboral
continúa apretado. La mayoría notó la magnitud
relativamente alta de las revisiones salariales.
Algunos subrayaron que aumentó la tasa de
crecimiento del salario en términos reales de los
trabajadores asegurados en el IMSS. Uno precisó
que ello responde al proceso desinflacionario y a que
se han estabilizado los salarios nominales. Otro
apuntó que las revisiones de salarios contractuales
se aceleraron, en particular en el caso de las
empresas privadas. Agregó que la estimación de la
brecha del producto prácticamente en cero, junto con
la fortaleza del consumo y del mercado laboral no
solo muestran una economía resiliente sino vigorosa
y que la fortaleza en el mercado laboral podría estar
ocasionando presiones sobre la estructura de
costos.
Inflación en México
La mayoría aseveró que en México el proceso de
desinflación ha seguido avanzando ante la
mitigación de los choques derivados de la
pandemia y del conflicto bélico. Al respecto,
destacó el mejor funcionamiento de las cadenas
de suministro y la reducción de los precios de las
materias primas. Agregó que la apreciación de la
moneda nacional ha contribuido a mitigar las
presiones sobre los precios. Algunos advirtieron
que este proceso también se ha apoyado en efectos
de base de comparación.
Todos señalaron que, desde la última reunión de
política monetaria, la inflación general continuó
descendiendo, ubicándose en julio en 4.79%.
Algunos indicaron que ligó seis meses consecutivos
con disminuciones. La mayoría puntualizó que
desde septiembre de 2022, cuando alcanzó su
nivel más alto en este episodio inflacionario, ya
acumula una reducción de 3.91 puntos
porcentuales, de los cuales 2.82 se atribuyen a la
inflación no subyacente. En este contexto,
resaltó que la contribución de este último
componente, que es el más volátil, a la caída de
la inflación general ha sido significativa. Por su
parte, algunos destacaron que el componente
subyacente también ha coadyuvado al proceso
desinflacionario y que recientemente su contribución
se ha incrementado. Uno calculó que de los 2.06
puntos porcentuales en que ha descendido la
inflación general en los últimos cuatro meses, 1.05
se atribuyen a la inflación subyacente.
Todos mencionaron que con el descenso en la
inflación subyacente desde la última reunión de
política monetaria, esta se ubicó en 6.64% en
julio. Algunos resaltaron que desde noviembre de
2022 cuando alcanzó su nivel más alto en este
periodo inflacionario, ha disminuido en total 1.87
puntos porcentuales, de los cuales 1.45 tuvieron
lugar en los últimos cuatro meses. Uno consideró
que las últimas cifras han sido positivas y que
confirman una trayectoria descendente de su
variación anual. Destacó que sus lecturas más
recientes se han situado por debajo de lo anticipado.
Añadió que las variaciones mensuales anualizadas
ajustadas por estacionalidad ya se ubican cerca del
4límite superior del intervalo de variabilidad. Otro
sostuvo que el porcentaje de la canasta subyacente
con inflaciones mensuales anualizadas ajustadas
por estacionalidad mayores a 10% ha venido
reduciéndose, de un máximo de cerca de 50% de la
canasta a solo 6% en los datos más recientes. Sin
embargo, notó que la proporción de la canasta con
variaciones menores a 3% todavía se ubica por
debajo de su promedio histórico. Argumentó que ello
sugiere que, aunque se ha avanzado en el proceso
desinflacionario, aún queda camino por recorrer.
A pesar del descenso del componente
subyacente, la mayoría enfatizó que este aún
permanece en niveles elevados. Uno subrayó que
el problema fundamental en el proceso de
desinflación continúa siendo que la inflación
subyacente se encuentra lejos del objetivo. La
mayoría apuntó que exhibe un comportamiento
persistente. Uno comentó que, si bien esta
persistencia puede deberse, en parte, a los choques
derivados de la pandemia y del conflicto geopolítico,
es posible que también obedezca a una
contaminación en el proceso de formación de
precios, como lo sugiere la mayor frecuencia y
magnitud de los ajustes en estos. Además,
argumentó que, si bien las presiones externas sobre
este componente han disminuido, las internas se han
incrementado. Destacó que, en su opinión, estas
últimas se deben, en parte, a presiones de demanda,
a mayores expectativas de inflación y a la política
salarial. Externó que el desempeño favorable del
consumo privado es evidencia de presiones de
demanda. Consideró que el crecimiento de los
salarios se mantiene en niveles que no son
compatibles con la meta de inflación y alertó que no
se perciben signos de moderación en la dinámica
salarial. Algunos sostuvieron que esta persistencia
estaría reflejando la dinámica de los precios de los
servicios.
En el interior de la inflación subyacente, la
mayoría notó que la de las mercancías ha
continuado descendiendo. Algunos opinaron que
ello ha reflejado la mitigación de los choques
globales. Uno subrayó que la inflación de las
mercancías acumula siete meses con reducciones.
No obstante, la mayoría coincidió en que
permanece en niveles altos. Uno detalló que la
inflación anual de las mercancías alimenticias aún se
sitúa en niveles cercanos a los dos dígitos. La
mayoría consideró que la inflación de los
servicios aún no muestra un claro punto de
inflexión a la baja. Destacó que se mantiene alta.
Uno puntualizó que lo anterior no solamente se
observa en México sino también en diversas
economías. Otro comentó que a pesar de que se
mantiene por encima de sus promedios históricos,
varios de los choques observados en el año no se
han acumulado como sucedió en 2021 y 2022. Uno
profundizó que, desde la última decisión de política
monetaria, la inflación de los servicios distintos a la
vivienda y educación disminuyó ligeramente. Al
respecto, otro complementó que las inflaciones de
los servicios de alimentación y de transporte se
mantienen elevadas. Algunos resaltaron que la
inflación de los servicios de educación aún muestra
una tendencia al alza. Uno indicó que esto también
se observa en la inflación de la vivienda.
La mayoría argumentó que la normalización de
los patrones de consumo de las familias ha
incidido sobre la evolución de la inflación de los
servicios.
Algunos
sostuvieron
que
el
comportamiento de la inflación de servicios ha
reflejado el efecto rezagado de las presiones de
costos acumuladas a raíz de los choques globales.
Uno comentó que, si bien al inicio de la pandemia
los hogares reasignaron su gasto de los servicios
hacia las mercancías, la demanda por los primeros
ha venido aumentando conforme se ha
incrementado la movilidad de la población.
Consideró que este proceso ha tomado tiempo,
como lo evidencia la lenta recuperación que se ha
observado en los indicadores de actividad de los
servicios de entretenimiento y de alojamiento y
preparación de alimentos. Así, reflejan las presiones
de costos que se acumularon en el contexto de la
recuperación de la demanda que enfrentan. Otro
opinó que los elevados niveles de la inflación de los
servicios no necesariamente revelan presiones
internas. Reconoció que existe cierto efecto del
dinamismo de la economía y del mercado laboral
sobre los precios de los servicios, pero consideró
que este efecto no parece ser de una magnitud
suficiente para explicar los niveles elevados de la
inflación de los servicios. Opinó que, en todo caso,
lo anterior ha contribuido a la persistencia de la
subyacente, por lo que es importante continuar con
su monitoreo. Agregó que, para la conducción de la
política monetaria, es necesario distinguir
apropiadamente los factores detrás de la dinámica
inflacionaria.
La mayoría apuntó que en julio el componente no
subyacente registró una variación anual negativa
de -0.67%. Subrayó que se encuentra en niveles
históricamente bajos. Agregó que en el pasado
no se habían observado variaciones anuales
menores que cero, salvo al inicio de la pandemia.
Uno destacó la fuerte disminución que ha
presentado este componente desde agosto de 2022
5cuando registró niveles de doble dígito. Asimismo,
resaltó las fuertes reducciones que en este periodo
han exhibido las inflaciones de energéticos y de
bienes agropecuarios. Otro consideró que el
descenso de la inflación no subyacente es resultado
de la mitigación de los choques globales. Aseveró
que la caída significativa de los precios de los
energéticos, principalmente del gas LP, y los bajos
precios de los agropecuarios han ayudado al
proceso desinflacionario.
Todos subrayaron que las expectativas de
inflación de mayor plazo provenientes de
encuestas se mantuvieron estables en niveles
por encima de la meta. Uno puntualizó que, si bien
las expectativas de mediano y largo plazo registraron
ligeros incrementos a lo largo de este episodio
inflacionario, en general se han mantenido ancladas.
Detalló que, pese a su buen desempeño, la
distribución de dichas expectativas muestra cierta
bimodalidad con un sesgo hacia lecturas altas.
Comentó que este fenómeno ya se había presentado
en otros episodios, y que en su momento se corrigió.
No obstante, otro advirtió que las expectativas de
mediano y largo plazos permanecen por encima de
la meta y no muestran una tendencia a la baja. La
mayoría mencionó que las expectativas de corto
plazo disminuyeron. Uno consideró que, aunque
las lecturas de las expectativas de inflación han
mejorado, aún queda tarea por hacer, por lo que se
debe procurar que la política monetaria siga
contribuyendo a su mejoría. Otro señaló que las
expectativas del componente subyacente para el
cierre del 2024 aún se encuentran por encima de la
cota superior del rango objetivo. Respecto de las
expectativas extraídas de instrumentos de mercado,
uno comentó que la compensación por inflación y
riesgo inflacionario muestra una tendencia
descendente debido a la disminución de la prima por
riesgo inflacionario, la cual se encuentra por debajo
de su promedio histórico. Opinó que el
comportamiento de las expectativas es consistente
con permitir que el proceso desinflacionario continúe
avanzando conforme a lo previsto.
La mayoría destacó que los pronósticos del
Instituto Central siguen anticipando que la
inflación converja a la meta en el cuarto trimestre
de 2024. Uno mencionó que para esta reunión los
pronósticos de la inflación general permanecieron
prácticamente sin cambio. La mayoría resaltó que
los correspondientes a la inflación subyacente
se ajustaron marginalmente al alza en el corto
plazo. Uno apuntó que dicha revisión se compensó
con un ajuste a la baja en la previsión del
componente no subyacente. Otro subrayó que en el
margen deberán observarse mejoras significativas
en las cifras de inflación subyacente para que las
tasas anuales continúen descendiendo. En ese
sentido, comentó que la inflación subyacente podría
durar fuera del rango objetivo más de la esperado.
Algunos estimaron que el efecto de base de
comparación que ha beneficiado a la inflación anual
comenzará a ser menor hacia 2024. Al respecto, uno
sostuvo que puede anticiparse que el proceso de
convergencia enfrente dificultades durante el
próximo año. Otro destacó que en esta etapa del
proceso desinflacionario es previsible que la
velocidad en que disminuyan los componentes de la
inflación sea heterogénea, que el proceso no sea
lineal y que puedan presentarse repuntes en la
inflación en algunos momentos.
Todos coincidieron en que el balance de riesgos
respecto de la trayectoria prevista para la
inflación en el horizonte de pronóstico se
mantiene sesgado al alza. Entre los riesgos para
la inflación, enfatizaron la persistencia del
componente subyacente en niveles elevados.
Algunos agregaron como riesgo al alza la
posibilidad de mayores presiones de costos,
principalmente provenientes de la fortaleza del
mercado laboral y de la demanda interna. Uno
advirtió que la posibilidad de que la economía crezca
por encima de 3% estrecharía la brecha del producto
y podría dar lugar a presiones inflacionarias. Otro
apuntó el riesgo de una depreciación cambiaria ante
episodios de volatilidad financiera internacional.
Detalló que existe el riesgo de que se presente una
corrección en las expectativas del mercado sobre la
futura postura monetaria de la Reserva Federal, lo
cual podría afectar a la trayectoria prevista para la
cotización del peso y, en consecuencia, a la
convergencia de la inflación a la meta. Uno añadió
que la inseguridad y posibles incrementos
adicionales al salario mínimo también podrían
propiciar aumentos en los costos de las empresas.
La mayoría señaló el riesgo de que en los
siguientes meses el aumento en la inflación no
subyacente sea mayor al esperado. Uno
consideró preocupante la expectativa de que la
dinámica favorable del componente no subyacente
se revierta en un contexto en el que la inflación
subyacente aún permanezca en niveles altos. Otro
estimó que un riesgo adicional deriva de que, siendo
el componente no subyacente el factor principal que
ha permitido reducir la inflación general y que ha
alcanzado su nivel histórico más bajo, es previsible
que regrese a valores congruentes con sus niveles
promedio, que son más elevados que los previstos
en el pronóstico, dificultando la convergencia a la
meta. Uno consideró que la alta incidencia de la
6inflación no subyacente en la mejora del panorama
inflacionario constituye una debilidad estructural
para la dinámica de la inflación general. Mencionó el
riesgo de presiones en los precios de los
agropecuarios frente al impacto del fenómeno
meteorológico “El Niño”. Otro notó que algunos
elementos que han actuado a favor de la
convergencia de la inflación, como son el descenso
de los precios de las materias primas y los efectos
base, podrían tener una menor contribución a dicha
convergencia hacia el final del año. Algunos
opinaron que no pueden descartarse nuevos
choques ante un ambiente de elevada incertidumbre.
La mayoría consideró que, ante los riesgos, la
mejora en el panorama inflacionario aún es
delicado.
Entorno Macrofinanciero
En lo referente al financiamiento en la economía,
uno observó que tanto el financiamiento total, como
el interno continuaron creciendo. La mayoría notó
que el crédito bancario destinado al consumo
siguió expandiéndose. Uno asoció lo anterior con
la fortaleza del mercado laboral. Algunos notaron
que el crédito dirigido a las empresas también
continuó creciendo. Sin embargo, uno detalló que su
tasa de expansión se ha estabilizado. Por otra parte,
indicó que la información más reciente apunta a una
mayor demanda de crédito bancario, tanto de
empresas como de hogares, y a un estrechamiento
de la oferta para algunos sectores. Hacia adelante,
señaló que se espera que la demanda de crédito
siga mostrando dinamismo y que la oferta continúe
mostrando
heterogeneidad,
aunque
no
necesariamente se anticipa que se estrechen las
condiciones de otorgamiento. Destacó que se
continúa observando una sustitución de activos
líquidos por instrumentos a plazo por parte de
empresas y hogares. Otro subrayó que los niveles
de morosidad se mantienen en niveles relativamente
bajos y estables.
La mayoría subrayó que el peso mexicano
continuó
mostrando
el
comportamiento
resiliente que se ha venido observando. Uno
apuntó que en julio de este año el tipo de cambio
nominal alcanzó niveles no vistos desde diciembre
de 2015, a la vez que en términos reales alcanzó
niveles similares a los observados en mayo de 2013.
Otro indicó que el peso ha acumulado una ganancia
de alrededor de 12% durante 2023. Entre los
factores que han explicado la resiliencia de la
moneda nacional en el mediano plazo, la mayoría
mencionó el diferencial de tasas de interés
internas y externas ajustado por volatilidad, así
como
los
sólidos
fundamentos
macroeconómicos de México con respecto a
otras economías emergentes. Algunos añadieron
que las perspectivas positivas sobre el proceso de
relocalización también han contribuido. Uno agregó
el alto flujo de remesas, el debilitamiento del dólar y
la incertidumbre sobre el inicio de un ciclo de
relajamiento por parte de la Reserva Federal.
Algunos comentaron que los mercados financieros
nacionales recientemente registraron volatilidad, en
línea con lo observado en los mercados financieros
internacionales. Uno notó que desde la última
reunión el peso mostró un rango amplio de
cotización de alrededor de 80 centavos, finalizando
el periodo con una ligera depreciación. La mayoría
destacó que, a pesar de la reciente volatilidad
asociada con una mayor aversión al riesgo, las
condiciones de operación del mercado
cambiario permanecieron en niveles adecuados.
Uno señaló que se continuaron construyendo
posiciones largas sobre el peso mexicano en el
mercado de derivados para tomar ventaja del
diferencial de tasas, lo cual ha sido comparable con
la magnitud de los flujos observados en remesas a
lo largo del trimestre. Agregó que los inversionistas
no residentes aprovecharon las fluctuaciones
recientes del tipo de cambio para incrementar sus
posiciones en bonos M, comportamiento que, a su
vez, contribuyó a limitar el ajuste al alza en el tipo de
cambio. Argumentó que en un régimen de flexibilidad
cambiaria las fluctuaciones del tipo de cambio
funcionan como un estabilizador automático al
absorber los choques que se presentan. Comentó
que en dicho régimen las autoridades no procuran
un cierto nivel de cotización, sino que se enfocan en
que las condiciones de operación del mercado
cambiario permanezcan ordenadas.
La mayoría notó que las tasas de interés de largo
plazo de valores gubernamentales aumentaron a
raíz del reciente episodio de aumento en la
aversión al riesgo. Uno precisó que la curva de
rendimientos mantuvo métricas de operación
estables. Otro expuso que el mercado accionario
presentó un desempeño negativo en este periodo,
afectado por el sector de comunicaciones. Algunos
señalaron que una agencia redujo la calificación
crediticia de Pemex y que otra cambió su perspectiva
de estable a negativa. Uno alertó sobre el mayor
costo financiero que podría enfrentar esta empresa
y sobre posibles dificultades para cubrir sus
necesidades de refinanciamiento de corto plazo.
Argumentó que las múltiples revisiones a la baja en
la calificación que han sucedido entre enero de 2019
y julio de 2023 advierten sobre el reciente deterioro
7financiero de la empresa. Mencionó que la falta de
inversión en mantenimiento, de cambios en su
estrategia de negocios y la perspectiva de menores
inversiones en capital han aumentado su
dependencia de los recursos federales, lo que podría
ser un riesgo para la calificación de la deuda
soberana. Agregó que el sistema bancario mexicano
tiene una exposición significativa a esta empresa.
Por su parte, otro consideró que la baja en la
calificación de esta empresa tuvo un impacto
limitado en los mercados financieros nacionales.
Detalló que las primas por riesgo soberano de
México se mantuvieron prácticamente sin cambios.
Política Monetaria
La Junta de Gobierno evaluó la magnitud y
diversidad de los choques inflacionarios y de sus
determinantes, así como la evolución de las
expectativas de mediano y largo plazos y el
proceso de formación de precios. Consideró que
el proceso de desinflación continuó avanzando
ante la mitigación de diversas presiones. Sin
embargo, juzgó que siguen incidiendo sobre la
inflación, de modo que esta permanece alta.
Además, opinó que el panorama inflacionario
continúa siendo muy complejo. Con base en lo
anterior y tomando en cuenta la postura
monetaria ya alcanzada, la Junta de Gobierno,
con la presencia de todos sus miembros, decidió
por unanimidad mantener el objetivo para la Tasa
de Interés Interbancaria a un día en 11.25%. Con
esta decisión, la postura de política monetaria se
mantiene en la trayectoria requerida para lograr
la convergencia de la inflación a su meta de 3%
dentro del horizonte de pronóstico.
La Junta de Gobierno vigilará estrechamente las
presiones inflacionarias, así como todos los
factores que inciden en la trayectoria prevista
para la inflación y en sus expectativas. Estima
que el panorama inflacionario será complicado e
incierto a lo largo de todo el horizonte de
pronóstico, con riesgos al alza. Ante ello, para
lograr la convergencia ordenada y sostenida de
la inflación general a la meta de 3%, considera
que será necesario mantener la tasa de
referencia en su nivel actual durante un periodo
prolongado. El banco central reafirma su
compromiso con su mandato prioritario y la
necesidad de perseverar en sus esfuerzos por
consolidar un entorno de inflación baja y estable.
Un miembro enfatizó que es indispensable
continuar con un enfoque de mucha cautela,
evaluando cuidadosamente el panorama para la
inflación y sus determinantes. Destacó que desde la
última reunión de política monetaria el proceso de
desinflación en México continuó avanzando. No
obstante, advirtió que el panorama sigue siendo
complejo e incierto. Puntualizó que si bien la inflación
ha descendido su camino hacia la meta aún es largo
y con desafíos significativos. Por ello, consideró que
la tasa debe permanecer en su nivel actual durante
un periodo aún prolongado. Opinó que ello dará
tiempo para que el proceso desinflacionario continúe
y se torne más generalizado entre los componentes
de la inflación. Agregó que también permitirá evaluar
el comportamiento de los determinantes de la
inflación. Recalcó que el proceso de desinflación
responde a las acciones de política monetaria, así
como al desvanecimiento de los efectos de los
choques inflacionarios. Subrayó que en este
episodio las decisiones del Banco de México han
coadyuvado al anclaje de las expectativas de
inflación, especialmente las de largo plazo. Señaló
que, a pesar de la magnitud de las presiones
inflacionarias, dichas expectativas han permanecido
estables. Añadió que la política monetaria también
ha contribuido a un comportamiento resiliente del
peso mexicano, en un entorno de condiciones
monetarias globales apretadas. Sostuvo que el
anclaje de las expectativas de inflación de mayor
plazo ha contribuido a que los choques inflacionarios
no hayan propiciado niveles de inflación aún más
altos. Explicó que el comportamiento de la moneda
nacional también ha contribuido al proceso
desinflacionario. Reiteró que lo anterior no significa
que se tenga una meta para el diferencial de tasas o
para el nivel del tipo de cambio. Comentó que, si bien
el Banco de México da seguimiento a la política
monetaria internacional, este solamente es un factor,
entre muchos que se analizan en cada reunión.
Apuntó que las decisiones que toman los bancos
centrales
obedecen
a
las
condiciones
macroeconómicas particulares que prevalecen en
cada economía. Argumentó que debido a lo anterior
actualmente se observa cierta heterogeneidad en la
dirección de las decisiones que están tomando las
autoridades monetarias. Mencionó que, en el caso
de México, el Instituto Central continuará tomando
sus decisiones de política monetaria en función del
panorama inflacionario del país. Concluyó
enfatizando que, en congruencia con el mandato
constitucional, la política monetaria debe seguir
teniendo como prioridad que se consolide un entorno
de estabilidad de precios. Resaltó que ello es en
beneficio de la población mexicana, especialmente
de los sectores de menores ingresos, que se ven
afectados en mayor medida ante los efectos
regresivos del fenómeno inflacionario.
8Otro miembro consideró que es indispensable
preservar el nivel de restricción monetaria alcanzado
para continuar con el descenso de la inflación
conforme a lo previsto y mitigar los riesgos al alza de
la inflación. Argumentó que la elevada incertidumbre
sobre el proceso inflacionario y el balance de riesgos
sesgado al alza obligan a seguir actuando con
cautela, favoreciendo una postura de política
monetaria flexible y condicionada a la nueva
información. Apuntó que por ello no puede
descartarse que el nivel de restricción monetaria
deba mantenerse por más tiempo de lo previsto o
incluso que se requiera de un mayor apretamiento.
Opinó que el comunicado debe reconocer que la
evolución favorable de la inflación ha respondido
principalmente a la influencia de factores externos y
al componente no subyacente y que, por el contrario,
las presiones de origen interno pueden obstaculizar
la convergencia de la inflación a la meta. Indicó que
existen dos factores de riesgo con implicaciones
significativas para la conducción de la política
monetaria en el corto y mediano plazos y que obligan
a no apresurarse con el retiro de la restricción
monetaria. Mencionó como primer factor el rezago
acumulado en la inversión física y la caída en la
productividad que pueden haber disminuido el
crecimiento potencial de la economía. Estimó que,
de ser este el caso, es posible que las presiones
inflacionarias de demanda se materialicen incluso
cuando las estimaciones tradicionales de la brecha
del producto no indiquen una sobreutilización de la
capacidad productiva. Notó como segundo factor la
situación financiera de Pemex por su posible impacto
en las finanzas públicas, la estabilidad financiera y el
tipo de cambio. Comentó que estos dos factores
refuerzan la conveniencia de mantener la postura
monetaria en terreno restrictivo durante todo el
horizonte de planeación. Expresó que ello es una
condición necesaria no solo para inducir la
convergencia de la inflación a la meta, sino también
para administrar los riesgos asociados con dicha
convergencia.
Un miembro opinó que, a pesar de su mejoría, el
panorama inflacionario sigue enfrentando riesgos
internos e idiosincrásicos y factores estructurales,
ante los cuales se requiere mantener el nivel actual
de la tasa de referencia por un tiempo indefinido.
Consideró que, dadas las crecientes presiones
internas sobre la inflación, la política monetaria debe
seguir considerando al contexto externo como un
factor secundario. Al respecto, mencionó que se
mantiene un amplio diferencial de tasas respecto de
Estados Unidos y que los riesgos globales están
contenidos. Comentó que, si bien el tipo de cambio
ha contribuido a mitigar las presiones externas de
precios, su nivel no es un objetivo para la toma de
decisiones. Argumentó que el inicio de la relajación
monetaria en algunas economías emergentes
obedece a contextos independientes al de México,
por lo que no puede tomarse como referencia para
determinar la postura monetaria del Instituto Central.
Advirtió que ante las todavía elevadas expectativas
de inflación general y subyacente para 2024, es
fundamental señalar que se mantendrá una postura
restrictiva para garantizar el anclaje de las
expectativas. Sostuvo que será importante vigilar
que los efectos de dicha postura se transmitan
plenamente a la economía. Alertó que varios
analistas y el mercado están descontando una
disminución en la tasa de referencia antes de que
finalice el 2023. Sin embargo, puntualizó que aún es
prematuro considerar una posible reducción,
inclusive en el caso de un ajuste fino para evitar una
postura demasiado restrictiva. Apuntó que por el
momento el apretamiento de la postura restrictiva
continuará mediante el manejo pasivo de la política
monetaria. Estimó que la normalización hacia una
postura neutral se vislumbra más allá del horizonte
de pronóstico. Finalmente, expresó que en la guía
prospectiva se debe seguir caracterizando como
prolongado al periodo en el que la tasa objetivo se
mantendrá fija, dado que dicho periodo pudiera
extenderse en lo que resta del año. Por ello, externó
que es fundamental que dicha guía ofrezca una
señal de que aún no se ha resuelto el problema
inflacionario y destaque el compromiso con el
mandato prioritario de estabilidad de precios.
Otro miembro consideró que el proceso
desinflacionario sigue avanzando, si bien algunos
elementos que han actuado en favor de la
convergencia podrían contribuir menos hacia el final
del año y el balance de riesgos aún se encuentra
sesgado al alza. Señaló que la naturaleza de los
choques experimentados desde la pandemia ha
preservado un ambiente de alta incertidumbre que
podría ampliar el rezago con el que opera la política
monetaria. Apuntó que estos rezagos son
considerables y pueden no ser estables en todo el
horizonte. Destacó que la mayor resiliencia de la
economía puede sugerir una transmisión de la
política monetaria más gradual hacia la demanda
interna, lo cual contribuye a una disminución más
lenta del componente subyacente. Notó que esto
último podría explicarse, entre otros factores, por la
normalización de los patrones de consumo, los
cuales han impulsado el crecimiento de las
actividades terciarias cuya sensibilidad a las tasas
de interés suele ser menor que en otros sectores.
Mencionó que el mejor desempeño de la economía
también ha contribuido a atenuar las condiciones
9más astringentes del crédito y a mantener al alza los
precios de diversos activos, lo cual ha significado
que los canales de crédito y precios de activos estén
operando lentamente. Señaló que, a pesar de ello, el
apretamiento monetario se ha incrementado tanto
por el aumento de la tasa real ex-ante como por el
comportamiento del tipo de cambio real. Indicó que
el nivel de restricción alcanzado está contribuyendo
al anclaje de las expectativas de inflación y al
proceso desinflacionario. Sin embargo, sostuvo que
la restricción monetaria aún requerirá de un periodo
prolongado para poder transmitirse adecuadamente
y garantizar: la consolidación de una tendencia
ordenada y sostenida de la inflación a la meta de 3%,
un balance de riesgos neutral en torno al pronóstico
y un movimiento de las expectativas hacia sus
promedios históricos. Tomando en cuenta todo lo
anterior, consideró que la tasa de referencia debe
mantenerse en su nivel actual. Advirtió que las
expectativas implícitas en el mercado de renta fija
anticipan un ciclo de recortes a la tasa de referencia
para 2024 semejante al de un escenario de crisis
económica, lo cual no es consistente con el
comportamiento esperado para la actividad. Expresó
que, en este entorno de elevada incertidumbre, la
comunicación debe enfatizar que la postura seguirá
siendo flexible y dependiente de los datos, con la
finalidad de cumplir con el mandato constitucional.
el nivel de restricción alcanzado es lo
suficientemente robusto ante posibles cambios en la
postura relativa a otras economías. Indicó que el
actuar oportuno y decidido del Banco de México le
ha permitido implementar un ciclo de apretamiento
más gradual que el de otras economías emergentes,
pero más oportuno que el de las avanzadas. En ese
sentido, opinó que es previsible que haya
heterogeneidad en el ritmo de normalización de los
ciclos monetarios. Sobre la guía prospectiva,
subrayó que esta ha permitido transmitir de manera
efectiva la visión del Banco de México sobre el
panorama inflacionario. Agregó que, sin ser
demasiado explícita, ha contribuido a fortalecer la
postura monetaria. Elaboró que ante el entorno
incierto y complejo que prevalece, debe procurarse
un uso moderado y eficaz de la guía futura, que la
consolide como un vehículo que facilite la
comprensión de las acciones de política monetaria
hacia delante. Opinó que se debe transmitir que
actualmente no es prudente discutir la posibilidad de
recortes en la tasa de referencia y que deberá
continuar en su nivel actual por un tiempo
prolongado que permita observar mejoras
sustanciales en el panorama inflacionario, al tiempo
que busque propiciar un ajuste ordenado de la
economía y de los mercados.
3. DECISIÓN DE POLÍTICA MONETARIA
Un miembro consideró que la sólida postura
adoptada por el Banco de México ha contribuido al
proceso desinflacionario. No obstante, indicó que, a
pesar de las mejores lecturas de inflación y su
perspectiva más favorable, hay elementos que
hacen conveniente continuar con un enfoque de
cautela y mantener la tasa en su nivel actual por un
tiempo prolongado. Destacó que, dado que se
cuenta con una postura congruente con la
convergencia de la inflación y que la política
monetaria opera con rezagos, debe permitirse que
sus efectos sigan incidiendo sobre la economía, que
parece estar en su nivel potencial. Consideró
además como un reto importante la persistencia de
la subyacente y en adición que el balance de riesgos
de la inflación se mantiene sesgado al alza en un
ambiente de elevada incertidumbre, por lo que no
podrían descartarse nuevos choques. Asimismo,
opinó que si bien se han mantenido ancladas, hay
aún afectaciones en las expectativas de inflación y
durante este periodo de pausa seguirán
observándose mejoras en sus lecturas. Destacó que
este tiempo también permitirá analizar los efectos de
los choques asociados con el episodio inflacionario
global sobre la forma de operar de la economía, no
solo los de corto plazo, sino también los posibles
impactos de largo plazo. Por otra parte, externó que
La Junta de Gobierno evaluó la magnitud y
diversidad de los choques inflacionarios y de sus
determinantes, así como la evolución de las
expectativas de mediano y largo plazos y el proceso
de formación de precios. Consideró que el proceso
de desinflación continuó avanzando ante la
mitigación de diversas presiones. Sin embargo,
juzgó que siguen incidiendo sobre la inflación, de
modo que esta permanece alta. Además, opinó que
el panorama inflacionario continúa siendo muy
complejo. Con base en lo anterior y tomando en
cuenta la postura monetaria ya alcanzada, la Junta
de Gobierno, con la presencia de todos sus
miembros, decidió por unanimidad mantener el
objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un
día en 11.25%. Con esta decisión, la postura de
política monetaria se mantiene en la trayectoria
requerida para lograr la convergencia de la inflación
a su meta de 3% dentro del horizonte de pronóstico.
La Junta de Gobierno vigilará estrechamente las
presiones inflacionarias, así como todos los factores
que inciden en la trayectoria prevista para la inflación
y en sus expectativas. Estima que el panorama
inflacionario será complicado e incierto a lo largo de
todo el horizonte de pronóstico, con riesgos al alza.
10Ante ello, para lograr la convergencia ordenada y
sostenida de la inflación general a la meta de 3%,
considera que será necesario mantener la tasa de
referencia en su nivel actual durante un periodo
prolongado. El banco central reafirma su
compromiso con su mandato prioritario y la
necesidad de perseverar en sus esfuerzos por
consolidar un entorno de inflación baja y estable.
4. VOTACIÓN
Victoria Rodríguez Ceja, Galia Borja Gómez, Irene
Espinosa Cantellano, Jonathan Ernest Heath
Constable y Omar Mejía Castelazo votaron a favor
de mantener el objetivo para la Tasa de Interés
Interbancaria a un día en 11.25%.

ANEXO
La información presentada en este Anexo fue
elaborada para esta sesión por las Direcciones
Generales de Investigación Económica y de
Operaciones de Banca Central, ambas del Banco de
México, y no necesariamente refleja las
consideraciones de los miembros de la Junta de
Gobierno respecto de su decisión de política
monetaria.

A.1. Condiciones externas
A.1.1. Actividad económica mundial
Los indicadores disponibles sugieren que durante el
segundo trimestre de 2023 la actividad económica
mundial se habría expandido a un ritmo más
moderado que en el trimestre previo, si bien
ligeramente mayor al que se anticipaba al inicio del
trimestre. El desempeño de la actividad global
habría sido heterogéneo entre economías y
sectores. En las economías avanzadas habría sido
similar al del trimestre previo y en varias de las
principales economías emergentes se habría
desacelerado, destacando el caso de China. Los
índices de gerentes de compras apuntan a una
continua expansión de los servicios y a debilidad de
la actividad manufacturera en el nivel global a
principios del tercer trimestre (Gráfica 1). Entre los
riesgos globales destacan la prolongación de las
presiones inflacionarias, el agravamiento de las
tensiones geopolíticas, condiciones financieras más
apretadas y, en menor medida, retos para la
estabilidad financiera.
En Estados Unidos, el Producto Interno Bruto (PIB)
creció a una tasa trimestral ajustada por
estacionalidad de 0.6% en el segundo trimestre
después de haber aumentado 0.5% en el primer
trimestre del año. La expansión en el segundo
trimestre fue impulsada por el consumo privado, la
inversión de los negocios, el gasto del gobierno y la
acumulación de inventarios (Gráfica 2). 1 Las
contribuciones
positivas
de
los
factores
mencionados fueron contrarrestadas ligeramente
por el impacto negativo de las exportaciones netas y
de la inversión residencial.
1
Expresado como tasa trimestral anualizada y ajustada por
estacionalidad, la variación del PIB de Estados Unidos fue de
2.4% en el segundo trimestre y de 2.0% en el primer trimestre de
2023.

En junio, la producción industrial en Estados Unidos
se contrajo 0.5% a tasa mensual ajustada por
estacionalidad, luego de decrecer 0.5% en mayo. La
reducción en junio reflejó una disminución en todos
sus rubros, destacando la caída de 2.6% en la
generación de electricidad y gas. La actividad
manufacturera disminuyó 0.3%, principalmente
como resultado de una caída en el rubro de bienes
no duraderos y, en menor medida, en el de bienes
duraderos. En el segundo trimestre, el gasto en
construcción
no
residencial
continuó
expandiéndose, particularmente en el sector de
tecnología. Los índices de gerentes de compras
apuntan a cierta atonía del sector manufacturero a
principios del tercer trimestre.
El mercado laboral en Estados Unidos se mantuvo
apretado a pesar de que algunos indicadores han
exhibido signos de moderación. La nómina no
agrícola siguió expandiéndose, si bien a un ritmo
más moderado, al pasar de una generación de 281
mil nuevas plazas en mayo a 186 mil nuevas plazas
en promedio por mes en junio y julio. La tasa de
vacantes se mantuvo en niveles que sugieren un
mercado laboral aún apretado. Las solicitudes
iniciales del seguro de desempleo continuaron en
niveles bajos. La tasa de desempleo permaneció
baja, al pasar de 3.7% en mayo a 3.5% en julio.
En la zona del euro, la actividad económica se
expandió moderadamente en el segundo trimestre
de 2023. El PIB creció 0.3% a tasa trimestral
ajustada por estacionalidad luego de haberse
estancado en el trimestre previo. 2 No obstante, la
actividad económica continuó mostrando señales de
debilidad ante la atonía de la demanda interna.
Además, la actividad manufacturera de la región
siguió perdiendo dinamismo debido a la moderación
de la demanda mundial y al apretamiento de las
condiciones financieras. El sector de los servicios
mostró resiliencia, si bien ha perdido cierto
dinamismo. La tasa de desempleo se mantuvo sin
cambio en junio en 6.4%.
Las principales economías emergentes habrían
presentado un crecimiento heterogéneo del PIB en
el segundo trimestre de 2023. Asia Emergente
habría registrado un menor ritmo de crecimiento en
la mayoría de las economías. En el caso de China,
en el segundo trimestre de 2023 el ritmo de
crecimiento de la actividad económica se moderó.
En Europa Emergente, la mayoría de las economías
habría mostrado una expansión moderada respecto

del trimestre previo. Por su parte, para América
Latina la actividad habría exhibido una contracción
en varios países.
Los precios internacionales de las materias primas
registraron un comportamiento mixto desde la última
decisión de política monetaria en México. Los
precios del petróleo mostraron una tendencia al alza
a partir de julio, como resultado de los anuncios de
la extensión en los recortes en la producción de
petróleo en Arabia Saudita y algunos otros
miembros de la Organización de los Países
Exportadores de Petróleo y países aliados (OPEP+),
así como de la reducción de los inventarios
comerciales de crudo en los Estados Unidos, entre
otros factores. Por su parte, los precios de referencia
del gas natural en Europa exhibieron volatilidad a lo
largo del periodo, aunque se ubicaron a inicios de
agosto por debajo del nivel registrado en la última
decisión de política monetaria en México. En
Estados Unidos, aumentaron en respuesta a
condiciones climatológicas más cálidas de lo
anticipado, a la disminución en la producción de
energía eólica en junio, y a una reducción de
inventarios. Los precios de los granos mostraron una
elevada volatilidad durante el periodo. Si bien la no
ratificación del acuerdo conocido como la Iniciativa
de Granos del Mar Negro presionó los precios al alza
significativamente, estos experimentaron presiones
a la baja posteriormente ante las mejoras en los
pronósticos de lluvias en los Estados Unidos, así
como por una cosecha mayor a la esperada de maíz
en los Estados Unidos y de trigo en Argentina. Con
ello, los precios se ubicaron a inicios de agosto por
debajo del nivel registrado al inicio del periodo desde
la última decisión de política monetaria. Finalmente,
las cotizaciones de los metales industriales
presentaron un comportamiento al alza durante gran
parte del periodo referido. Ello estuvo principalmente
asociado con una disminución en la producción de
metales en Europa. No obstante, a principios de
agosto los precios se vieron presionados a la baja,
en un contexto de preocupaciones sobre la
demanda por parte de China y la acumulación de
inventarios en dicho país.
A.1.2. Política monetaria y mercados financieros
internacionales
La inflación general continuó disminuyendo en la
mayoría de las principales economías, aunque
permanece en niveles elevados y por encima de los
objetivos de los bancos centrales en la mayoría de

os casos. A la reducción contribuyeron las menores
presiones en los precios de los energéticos, cuya
inflación incluso se ubicó en niveles negativos en
varias economías como resultado, en parte, de un
efecto de base de comparación. La caída de la
inflación también reflejó, en menor medida, una
inflación más baja de los alimentos. La inflación del
componente
subyacente
siguió
mostrando
resistencia a disminuir. A la reducción de la inflación
subyacente ha contribuido la normalización de las
cadenas de suministro globales.
En la mayoría de las principales economías
avanzadas, la inflación general disminuyó (Gráfica
3). La inflación del componente subyacente también
retrocedió, si bien en varios casos en menor medida
que la inflación general. Las lecturas de inflación
general y subyacente más recientes en varias de las
principales economías avanzadas se ubicaron por
debajo de los niveles esperados por los analistas. En
Estados Unidos, la inflación general medida por el
deflactor del gasto en consumo personal retrocedió
de 3.8% a tasa anual en mayo a 3.0% en junio,
manteniéndose aún en niveles superiores al objetivo
de inflación de 2%. Lo anterior reflejó una reducción
en la inflación de los alimentos y del componente
subyacente. La caída en la variación anual de este
último rubro fue menor, al pasar de 4.6 a 4.1% en el
mismo periodo, como resultado de un retroceso en
la inflación tanto de los bienes como de los servicios.
La inflación general medida por el índice de precios
al consumidor cayó en términos anuales de 4.0% en
mayo a 3.0% en junio. Asimismo, la inflación anual
del componente subyacente pasó de 5.3 a 4.8% en
el mismo periodo.
Los pronósticos de inflación de corto plazo de los
analistas se han mantenido relativamente estables
para la mayoría de las principales economías
avanzadas, si bien en algunos casos se han
observado incrementos. No obstante, continúan
previendo una moderación de la inflación general en
2023 respecto de los niveles registrados en 2022,
aunque la inflación seguiría en niveles mayores a los
objetivos de sus bancos centrales. Por su parte, las
expectativas de inflación de mayor plazo para estas
economías derivadas de instrumentos financieros se
mantuvieron relativamente estables respecto a los
niveles registrados a finales de junio.
En la mayoría de las principales economías
emergentes, la inflación general anual también
disminuyó. En la mayoría continúa por encima del
objetivo de sus bancos centrales. En casos como los
de Brasil, Sudáfrica, India, Tailandia, Indonesia y
China, la inflación se ubica dentro del intervalo de

variabilidad considerado por cada banco central o
por debajo de su objetivo puntual. En el caso de
China, la inflación general anual se situó en niveles
bajos, al disminuir de 0.2% en mayo a 0.0% en junio
y a -0.3% en julio. La inflación subyacente exhibió
una disminución gradual en la mayoría de las
principales economías emergentes.

variabilidad considerado por cada banco central o
por debajo de su objetivo puntual. En el caso de
China, la inflación general anual se situó en niveles
bajos, al disminuir de 0.2% en mayo a 0.0% en junio
y a -0.3% en julio. La inflación subyacente exhibió
una disminución gradual en la mayoría de las
principales economías emergentes.

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