Por:
Rafael Vasquez | Regional
Vice President, Value Services de Coupa
"Xin
Nian Kuai Le" (新年快乐)
es la expresión china para desear un feliz año nuevo. Y justo desde
ese país, que celebra en febrero dicha festividad, llegan noticias
que involucran no sólo a las empresas que nos especializamos en
tecnología para las cadenas de suministro, sino también para
-prácticamente- todas las compañías en el mundo que, de una u otra
forma, dependen del abasto o distribución de insumos o mercancías
para su operación.
Para
poner en contexto sobre lo que ocurre en esa nación asiática hay
que hablar del animal que, durante los próximos meses, regirá su
calendario. De acuerdo con el horóscopo chino, 2022 será el año
del “Tigre de Agua”,
símbolo de fuerza, del fin de los males y, también, de valentía; y
en ello hay una gran coincidencia con lo que se espera, para las
supply chains,
a nivel internacional.
En
los últimos meses, las cadenas de suministro han ocupado un lugar
central en el ámbito de los negocios. De hecho, el encarecimiento de
precios en todo el mundo se ha atribuido, precisamente, a la falta de
capacidad de distribución de insumos o productos. En México, por
ejemplo, la economía cerró 2021 con una tasa de inflación anual de
7.36%, de acuerdo con el Instituto de Estadística y Geografía
(INEGI).
En
todo ésto, el Covid-19 actuó como un catalizador y aceleró los
problemas de las cadenas, al traer desequilibrios entre la oferta y
la demanda como nunca antes se había visto. Junto a esto, y a
propósito de China, durante las últimas semanas se han multiplicado
los reportes de brotes de coronavirus y de la variante Ómicron en
ciudades cercanas a grandes puertos de ese país.
Así,
por ejemplo, ciudades como Ningbo, Dalian, Tianjin y Shanghái sufren
estragos en las cadenas, por cuarentenas que involucran a millones de
personas, pruebas de contagio masivas y cierres de fábricas bajo la
política de "Cero Covid" ; y eso es suficiente para hacer
temblar a todas las compañías que dependen de los productos
fabricados y exportados por el país asiático.
El
Tigre de Agua
Según
el calendario chino, éste será un año en el cual las personas
deberán permanecer alineadas con sus valores e intereses para lograr
el éxito; aunque también anticipa que será un período lleno de
trampas y peligros, por lo que la figura de este animal intenta
enseñar el valor de la supervivencia a través de la racionalidad.
Y eso es, precisamente, lo que se espera que hagamos las compañías
y empresas dedicadas a las cadenas en el mundo.
Lo que sucede en Asia es apenas un
ejemplo de la crisis que ha provocado el Covid en la distribución de
insumos y productos; por ello, es fundamental que factores como el
costo, el servicio, la resiliencia y la sostenibilidad
se mantengan dentro de las prioridades en la operación de las supply
chains. Esto además de los
eventos de riesgo que
pueden suceder, en uno o más eslabones, causando un efecto
disruptivo que puede amplificarse en la mano de obra, las materias
primas o la misma capacidad de operación.
Lograr la supervivencia
Para lograr el éxito, según el año
del Tigre de Agua, la
clave está en anteponerse a
los riesgos a partir de la racionalidad.
Para ello, una de las claves para volver más resistente la cadena es
no sólo minimizarlos, sino también, lograr responder a las
interrupciones que éstos llegan a causar. Por sus características,
éstos se dividen en:
-
Operativos: impulsados,
principalmente, por la variabilidad y la incertidumbre. Por ejemplo:
un mal proceso de ensamblado o armado, o también, entregas a
destiempo por parte de un proveedor, entran en esta clasificación.
-
Disruptivos:
son los más difíciles de predecir y gestionar. Un ejemplo claro de
éstos es una pandemia o un siniestro en un almacén, que aunque son
de baja probabilidad, también son de alto impacto para alguno de
los eslabones.
Paradójicamente,
un punto clave de falla para las cadenas de suministro es cómo la
mayoría de ellas han sido diseñadas con un fuerte enfoque en el
costo y el servicio, dejando fuera al riesgo. Por supuesto, esta
perspectiva debe cambiar e, incluso, para los diseñadores de las
supply
chains,
debería ser una prioridad anticiparse a aquello que pueda afectar su
operación.
La solución es a través de la
tecnología
Para protegerse contra las
interrupciones, la resiliencia es un requisito claro. Hoy, los
enfoques internos tradicionales de diseño y planificación de las
cadenas se quedan cortos debido a la falta de visibilidad proactiva
de los riesgos y los datos equivocados. Por ello, las
nuevas soluciones tecnológicas que existen en el mercado ofrecen la
posibilidad de anticiparse a aquello que puede interrumpir el flujo
de la cadena.
Así, en este año del Tigre
de Agua, el llamado para
firmas tecnológicas que nos especializamos
en este rubro está en seguir innovando, desarrollando recursos
digitales de alta calidad y capacidad, además de aumentar el
conocimiento en torno al correcto desarrollo del diseño de las
supply chains.
Eso garantizará, sin duda, que la
actividad económica internacional tenga un año nuevo lleno de
prosperidad “Fánróng”
(繁荣)
y éxito “Chénggōng”
(成功).