Quiero saludar a Martí Batres, a Efraín Morales de la Conagua; al general Ramírez, director de los ingenieros militares; teniente coronel Vicente Espinosa, nuestro residente de obra; Ana de Gortari, también nuestra titular de la Unidad de Infraestructura del IMSS; Jorge Gaviño, nuestro secretario general; también a nuestro querido delegado, el doctor Padrón, a todas y a todos quienes hoy nos acompañan.
Está este domingo todo Oaxaca y todo el IMSS de fiesta, está nuestro secretario general del Sindicato por allá, el doctor Olivos, gracias, doctor, por acompañarnos.
Está también Alejandro Malagón, presidente nacional de la Concamin y todos querían ser parte de este encuentro con el pueblo de Oaxaca, porque es común decir que el día es histórico, pero hay que avalar por qué lo decimos y lo es para la salud de pública de nuestro país y de Oaxaca.
Déjenme contarles rápidamente, el IMSS nació en 1943, este gran proyecto de la Revolución Mexicana, pero a Oaxaca llegó en 1951 y muchos de ustedes saben, trabajan y conocen el primer hospital que tuvo el IMSS, el más grande que tenemos en el estado, el Hospital General de Zona No. 1 “Demetrio Mayoral Pardo”.
Cuando nació ese hospital tenía apenas 43 camas y eso era todo el IMSS en Oaxaca; después, en esas épocas, el IMSS en sus primeros 40 años solo siguió creciendo, se extendió al Istmo, a la Costa, a la Cuenca del Papaloapan, creció en población, crecía la actividad económica en Oaxaca, crecía la economía, crecía el empleo y el IMSS iba a la par.
Era como una carrera extraordinaria en donde el país iba creciendo. En 1959 se inaugura el Hospital de Tuxtepec, después el de Cosolapa, después vienen todos los hospitales de campo, luego rurales de Coplamar en Miahuatlán, en Huajuapan de León, en Santiago Jamiltepec, en Tlacolula, en Matías Moreno.
Pero después pasó algo en el país y no debemos dejar de observarlo para poder evitar que vuelva a ocurrir, llegó la larga noche neoliberal.
Ya lo comentó Efraín en el caso del agua, pues también pasó en los servicios de salud; la larga noche neoliberal que en 36 años solo le sumó al IMSS en Oaxaca dos hospitales con 136 camas, seis sexenios, 36 años.
¿Y por qué ocurría esto? Porque uno puede decir, alguna razón debía de tener.
La primera es que se empezaba a ver a la salud como un negocio y no como un derecho, algo que se podía mercantilizar, porque también los hospitales cada vez tenían menos servicios y menos servicios para favorecer la subrogación hacia lo privado.
Nuestra hipótesis es que se pensaba para qué invertir en lo que pretendemos privatizar y vaya que hubo espacios y etapas en donde esa privatización empezó a ocurrir.
Por esa herencia, de la que ahora ya no se hacen cargo, nos trajo infraestructura insuficiente, servicios rebasados, millones de familias obligadas a esperar, a viajar o a gastar lo que no tienen.
Pero con la cuarta transformación llegó también una decisión, recuperar lo público, recuperar lo público y demostrar que es no solamente eh de la misma o mejor calidad la atención, sino que además es necesario para una nación como la nuestra.
Lo que no tienen, pero con la cuarta transformación llegó también una decisión, recuperar lo público y demostrar que es no solamente de la misma o mejor calidad la atención, sino que además es necesario para una nación como la nuestra.
Durante el periodo del presidente López Obrador iniciamos esta recuperación de camas en el IMSS, pero con la Presidenta Claudia Sheinbaum esta recuperación además se ha acelerado.
Solo desde el diciembre del 2024 a mayo de este 2026 hemos inaugurado siete hospitales nuevos del Seguro Social y recientemente se presentó todo el plan de infraestructura de las tres grandes instituciones prestadoras de atención médica el IMSS, el ISSSTE y el IMSS Bienestar y en nuestro caso, en el IMSS contemplamos 21 hospitales más, además de los que ya están estamos construyendo.
Y por eso es que llegamos a este gran proyecto, el nuevo Hospital Regional de alta especialidad de Oaxaca, empezó a plantearse y a planearse desde el 2020 y se pensaba en hacer una ciudad IMSS de la de la salud.
Teníamos un terreno muy conocido para los oaxaqueños, donde estaba Novopan, la fábrica de Triplay, allá junto al río Atoyac, pero tenía muchos problemas, no solamente de riesgos con el río, sino también problemas jurídicos.
Además, hoy ahí habitan 2 mil 501 migrantes, la obra extraordinaria de Alejandro Santiago, gracias a que el gobernador hizo ahí el Parque de la Primavera, un espacio público que también aporta a la salud tener esos espacios para la convivencia y para el ejercicio.
Gracias, gobernador, porque eso abrió una posibilidad y la posibilidad fue que el gobernador no solamente en esa transferencia del terreno se quedara ese terreno, sino que nos dotara de este gran lugar, mucho más grande y mucho más apto para participar de esta Ciudad Salud, este pueblo que cubra este New Tata, como ya se le ha designado.
Es algo de verdad equiparable a Centro Médico Nacional La Raza o a Siglo XXI, o a Occidente en Jalisco, pero en Oaxaca, en el sur, en donde durante tanto tiempo a la gente se le dijo que se tenían que esperar.
Además con una participación histórica entre tres instituciones ya con el ISSSTE avanzando, nosotros en este día histórico poniendo la primera piedra y pronto también con el IMSS Bienestar.
Por eso es que este día sí clasifica, sí puede decirse como histórico, un Hospital Regional para atender a casi un millón de oaxaqueñas y oaxaqueñas, 56 mil m² de construcción, 530 camas, 260 de ellas de hospitalización, 270 para áreas de urgencias, terapias intensivas, de adultos neonatales y pediátricas, áreas de servicio.
Con lo que solo con este hospital, cuando lo concluyamos, sumaremos más camas al IMSS que las construidas en los seis sexenios del periodo neoliberal.
Y con lo más importante también, 53 consultorios y 57 diferentes especialidades, algunas de ellas nunca las habíamos tenido en el IMSS: Biología Molecular, Medicina Nuclear, Oncología Quirúrgica, Neurocirugía y desde luego todas las especialidades troncales.
Y simplemente decirles, nueve quirófanos, salas de tococirugía, salas de expulsión, tres salas de endoscopía, 42 máquinas de hemodiálisis, porque estamos parando esa privatización de la terapia de sustitución renal para atenderla nosotros con nuestros médicos, nuestras enfermeras y enfermeros y acabar por fin con esa mercantilización de la de la salud.
Además, áreas de urgencia con 53 camas, laboratorio, banco de sangre, farmacia, almacén, en fin y el equipo que por primera vez va a ser un hospital y un espacio de muchas primeras veces, el primer acelerador lineal con braquiterapia del IMSS en Oaxaca y el primer PCT del IMSS en toda la región sur del país,
Además de resonancias magnéticas, tomógrafos, rayos X, mastógrafos y todo lo que nos ha planteado la Presidenta de que en lo público esté la última gama y la última innovación.
Pero al final de cuentas esto va a ocurrir con la infraestructura, desde luego, con el equipamiento, pero con el personal, con nuestros trabajadores y trabajadoras de todas las instituciones, dos mil 826 trabajadores y trabajadoras de todas las categorías atendiendo en este hospital.
Y es un orgullo decir que el IMSS es un patrimonio nacional, el Seguro Social como este patrimonio de nuestra nación que tenemos que lograr con estas aperturas, dar este siguiente paso. Los hospitales construidos por la Secretaría de la Defensa Nacional, 10 frentes de obra tenemos, este es el más más reciente.
Y solo quiero terminar diciendo algo. Un hospital no se humaniza porque sea nuevo, no se humaniza porque tenga la mejor tecnología, se humaniza cuando una persona es recibida y se le ve como una historia, una persona con nombre y apellido y no solamente con número de seguridad social.
La humanización ocurre cuando se le explica cuánto tendrá que esperar, cuando una familia sabe qué ocurre con su paciente en una sala de urgencias, cuando el dolor se atiende a tiempo y cuando nadie se siente abandonado porque el personal está en condiciones de cuidar.
La saturación puede explicar una espera, pero nunca puede justificar un abandono; por eso esta obra no solamente va a ampliar nuestra capacidad, también va a ayudarnos a transformar de raíz la manera de atender en el IMSS.
Por eso queremos, sí, un hospital que resuelva, pero también un hospital que escuche, que informe, que acompañe y que trate con un humanismo y con dignidad a los hermanos y hermanas que al final de cuentas todos y todas somos.
Un hospital con un sentido en que una mujer pueda atenderse aquí en un embarazo de alto riesgo, en que un paciente con cáncer reciba radioterapia o quimioterapia, o que alguien que necesita una hemodiálisis no tenga que tener un traslado de horas, o una cirugía o una atención urgente.
No estamos construyendo camas, estamos reduciendo distancias, esperas, angustias y lo más importante, desigualdades.
Por eso es que estamos tan contentos aquí con esta gran colaboración, aquí está el terreno, aquí está la inversión, aquí están los trabajos, aquí está la coordinación, pero aquí está el humanismo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Por eso este lugar se puede decir con claridad, Oaxaca es mucho pueblo para la espera, Oaxaca es mucho pueblo y merece la dignidad y tenemos mucha Presidenta para hacer esto Muchas gracias, que viva Oaxaca, que viva el Seguro Social.