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En el robo vehicular, todo ocurre en cuestión de minutos. Sin embargo, la seguridad no comienza en el momento del incidente, sino mucho antes. La capacidad de anticipar riesgos, identificar comportamientos atípicos y proteger tanto al conductor como al vehículo se ha convertido en un factor clave para reducir impactos operativos, financieros y personales.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en México se registran cerca de 147 vehículos asegurados robados al día, y aproximadamente el 55% de estos casos ocurren con violencia. Este contexto confirma que hoy la protección vehicular requiere un enfoque integral de prevención, monitoreo y respuesta.
En este escenario, LoJack, empresa especializada en tecnología de rastreo y recuperación vehicular, ha evolucionado su modelo de seguridad bajo una lógica clara: ayudar a proteger el vehículo antes y durante un incidente de robo. Su enfoque integra prevención, visibilidad y capacidad de respuesta coordinada para reducir la exposición al riesgo y actuar con precisión cuando más se necesita.
La seguridad comienza antes del incidente
La prevención es el primer eslabón de esta ecuación. A través de tecnologías de localización como GPS y Radiofrecuencia (RF), combinadas con análisis de información operativa, es posible detectar patrones inusuales de comportamiento, cambios no habituales en rutas, horarios o zonas de circulación.
Estas señales permiten generar alertas tempranas y reforzar decisiones preventivas antes de que el riesgo se materialice.
Este enfoque también permite mantener visibilidad del vehículo incluso en entornos complejos, como estacionamientos subterráneos, bodegas o zonas con baja cobertura, donde otras soluciones pueden perder efectividad. La visibilidad constante no solo ayuda a proteger el activo, sino que también brinda mayor tranquilidad a usuarios, operadores y organizaciones responsables de su operación.
Respuesta coordinada cuando cada segundo cuenta
Cuando ocurre un incidente, la capacidad de respuesta se activa mediante una secuencia continúa diseñada para minimizar tiempos y mantener la integridad del proceso: detección del evento, validación de información, activación de protocolos y seguimiento en campo. Cada etapa está diseñada para reducir fricciones operativas y acelerar la reacción en escenarios donde cada segundo cuenta.
A nivel operativo, la seguridad no depende únicamente de la tecnología instalada, sino también de una ejecución consistente. La instalación especializada, los procesos definidos y la capacidad operativa permiten fortalecer la protección y mantener la continuidad del servicio.
Continuidad operativa y gestión inteligente del riesgo
Además de la recuperación vehicular, el análisis de datos históricos y operativos permite reforzar políticas de prevención, optimizar la gestión de flotas y mitigar impactos económicos, apoyando la continuidad operativa de arrendadoras, financieras, aseguradoras y usuarios finales.
Hoy, evolucionar en seguridad vehicular significa ir más allá de reaccionar ante un robo. Significa anticipar riesgos, interpretar información en tiempo real y convertirla en acciones concretas que ayuden a proteger personas, activos y operaciones.
En un entorno donde el riesgo es constante y los incidentes ocurren sin previo aviso, la diferencia está en la capacidad de anticiparse. En LoJack, combinamos tecnología, análisis y capacidad operativa para ayudar a proteger vehículos y personas antes, durante y después de un incidente.
Conoce más sobre cómo LoJack ayuda a fortalecer la seguridad vehicular y la continuidad operativa en: https://lojack.c
* Debemos pasar de ser facilitadores logísticos a
componentes estratégicos: Urreta Ortega
El inicio de
las negociaciones formales para la revisión del Tratado entre México, Estados
Unidos y Canadá (TMEC) representa un gran reto para la economía mexicana en su
conjunto, que exige una coordinación y comunicación permanente entre el equipo
negociador y los empresarios, aunque mantenemos expectativas favorables para el
sector marítimo y el comercio internacional, dijo el presidente de la Cámara
Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram), José Manuel
Urreta Ortega.
Señaló que este proceso representa una
oportunidad para fortalecer la posición de México dentro de las cadenas
logísticas globales, “somos hoy por hoy el principal socio comercial de Estados
Unidos, y ante la nueva configuración productiva y comercial internacional tenemos
la exigencia de aprovechar las ventajas de la región y consolidar relaciones
comerciales más sólidas”, sostuvo.
El líder de los navieros en México sostuvo
que su sector parte en las negociaciones de una posición bastante sólida, ya
que existe un récord histórico en el movimiento de carga en la región, en la
Inversión Extranjera Directa que llega a México, y la consolidación de nuestro
país como el principal socio comercial de EU. Urreta Ortega indicó que el
endurecimiento de las reglas de origen parece ser una realidad a la que habrá
de adaptarse, por lo que las negociaciones deben orientarse a dejar atrás
nuestra posición de facilitadores logísticos y puerta de entrada a productos
asiáticos, para generar valor agregado a los productos norteamericanos y así
consolidar la presencia de empresas mexicanas como componentes estratégicos de
las cadenas de suministro en la región.
La revisión del acuerdo comercial podría
derivar en condiciones más competitivas para el intercambio de mercancías,
particularmente en puertos estratégicos del Golfo de México, donde se concentra
una parte importante del movimiento de carga; recordó que el transporte
marítimo juega un papel importante en el comercio exterior, por lo que confió
en que las negociaciones mantengan un enfoque de cooperación entre los tres
países. La modernización portuaria y eficiencia logística, traducidos en una
mayor transparencia, control y cumplimiento de certificaciones internacionales
serán factores determinantes para que México aproveche los beneficios del
tratado.
El presidente de Cameintram expresó que
existe confianza en que el diálogo entre las naciones permita alcanzar acuerdos
positivos para México, que impulsen la competitividad, reduzcan costos
logísticos y fortalezcan la integración regional. Agregó que el sector marítimo
se mantiene atento al desarrollo de las negociaciones, que iniciarán
oficialmente este mes, al considerar que cualquier ajuste en el T-MEC tendrá
impacto directo en el flujo de mercancías y en la actividad portuaria del país.
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Marta Sánchez-Moreno, Chief Client Officer en SAMY.
Durante años, las marcas compitieron por visibilidad. Hoy, compiten por significado. En un entorno saturado de estímulos, donde la atención es fragmentada y efímera, el verdadero diferencial ya no está en cuántas veces una marca es vista, sino en cómo es vivida.
En este contexto, el experiential marketing —la creación de experiencias diseñadas para ser vividas, sentidas y compartidas— deja de ser una disciplina complementaria para convertirse en un eje estratégico. Las experiencias de marca tienen la capacidad de transformar mensajes en recuerdos, y esa transformación es clave: lo que se vive, se recuerda; y lo que se recuerda, se comparte.
Diversos estudios de comportamiento del consumidor coinciden en que las experiencias generan un impacto más profundo y duradero que los formatos tradicionales. No solo aumentan la recordación, sino que fortalecen la percepción de autenticidad y cercanía. Cuando una marca logra insertarse en la vida real de las personas —ya sea a través de un evento, una activación o una propuesta inmersiva— deja de ser un emisor para convertirse en parte de una historia personal.
Un ejemplo claro es la experiencia que desarrollamos junto a Ocean Spray en el sur de Chile, donde la marca decidió llevar la conversación a su origen. Durante varios días, creadores y periodistas pudieron conocer de primera mano el proceso detrás del arándano rojo: desde los campos de Valdivia hasta las comunidades que hacen posible su producción.
Pero más allá del viaje en sí, el valor estuvo en lo que representaba. En un contexto donde el consumidor busca transparencia —saber de dónde viene lo que consume, cómo se produce y qué impacto genera—, la experiencia funcionó como una forma de acortar la distancia entre producto y persona.
Participar en la cosecha, recorrer los cultivos o convivir con quienes forman parte del proceso no solo construye entendimiento: construye vínculo. Y ahí es donde el experiential marketing encuentra una de sus mayores fortalezas: transformar atributos abstractos en vivencias concretas.
Pero el valor del experiential marketing no reside únicamente en el momento físico. Su verdadero potencial está en su capacidad de amplificación dentro del ecosistema social. Hoy, cada experiencia está diseñada para ser vivida y compartida. Lo que ocurre offline se proyecta online, se resignifica en contenido generado por usuarios y se integra en conversaciones culturales más amplias. Así, los creadores cumplen un rol clave, siendo los intérpretes de la experiencia, expandiendo la activación hacia audiencias que no estuvieron presentes físicamente, pero que participan a través de la narrativa.
Esto redefine también el rol de las audiencias. Ya no son espectadores, sino participantes activos. Co-crean, interpretan y expanden el alcance de las marcas desde una lógica mucho más horizontal. En este escenario, diseñar experiencias implica entender no solo qué quiere comunicar una marca, sino qué tipo de vínculo quiere construir con su comunidad.
Este fenómeno se vuelve aún más evidente en el mundo del deporte, donde la experiencia ha sido históricamente un símbolo de estatus. Asistir a eventos como la final de Wimbledon no es solo presenciar un partido: es formar parte de un ritual cultural, donde tradición, exclusividad y visibilidad se entrelazan.
Las marcas han entendido este valor y han evolucionado su presencia en estos espacios. Ya no se trata solo de patrocinio, sino de diseñar experiencias alrededor del evento: hospitalities, accesos exclusivos, activaciones para invitados y contenido en tiempo real que convierte la presencia en narrativa.
El deporte, en este sentido, funciona como una plataforma experiencial de alto valor simbólico. Estar ahí —y mostrar que se está ahí— se convierte en una forma de construir aspiracionalidad.
Invertir en experiencias es, en definitiva, invertir en percepción. Las marcas que priorizan este tipo de iniciativas no solo generan impacto inmediato, sino que construyen capital simbólico a largo plazo: confianza, afinidad y relevancia cultural.
El desafío hacia adelante no será hacer más activaciones, sino hacerlas con mayor intención estratégica. Experiencias que respondan a un insight real, que dialoguen con el contexto cultural y que estén diseñadas para vivir más allá del momento. Porque en un mundo donde todo compite por atención, lo que realmente marca la diferencia es aquello que logra sentirse.
La combinación de ropa cómoda, el legado histórico detrás de prendas como el primer bra deportivo y la antesala de la Copa Mundial consolidan una industria de 6,200 millones de dólares en el país
La verdadera revolución de la moda en México ha dejado las pasarelas de alta costura para conquistar de forma definitiva las calles. El athleisure, es decir, la fusión entre la ropa deportiva y el guardarropa cotidiano ha completado su transición de ser una tendencia emergente a consolidarse como el motor absoluto y más dinámico del mercado textil nacional.
Mientras que el mercado general de ropa en el país avanza a un ritmo saludable del 5% anual, el segmento athleisure lo hace a más del doble, registrando un ritmo de expansión del 15% anual. En términos de valor de mercado, esta categoría generó 6,200 millones de dólares al cierre de 2024 y, bajo las proyecciones actuales de la industria, se perfila para superar los 9,700 millones de dólares hacia el año 2033.
Este crecimiento exponencial responde a un cambio en los hábitos de consumo de los mexicanos. El consumidor actual ya no organiza su armario de una manera rígida, sino haciendo una mezcla entre prendas cómodas y casuales. Piezas técnicas y estilizadas conviven ahora en un mismo outfit: unos leggings de alta compresión, una sudadera oversize, un blazer y unos tenis urbanos son hoy el atuendo por excelencia para transitar de la oficina al gimnasio, y de ahí a una reunión en un café.
La fórmula que conquista el guardarropa
Marcas pioneras como Champion, que nacieron dedicadas originalmente a la confección de uniformes universitarios, se han convertido en íconos de la cultura urbana gracias a hitos históricos como la creación de la primera sudadera con capucha (hoodie) o el codiseño del primer bra deportivo en la historia. Lo que inició como una solución técnica de soporte para atletas femeninas es hoy una pieza central de la moda global y el confort cotidiano.
Del mismo modo, marcas de nicho como Hurley han expandido sus horizontes. Una tecnología originalmente concebida para resistir el alto rendimiento en el agua, caracterizada por un secado ultrarrápido, elasticidad extrema y alta resistencia al desgaste, hoy experimenta su adopción más masiva en el asfalto de las principales metrópolis del país, como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. La ingeniería textil ya no es exclusiva del atleta; es una necesidad del ciudadano hiperactivo.
Como líder en la representación de marcas internacionales de lifestyle en México, IB Group ha identificado esta transformación de manera directa y, por ello, en los últimos años su apuesta ha sido por marcas que combinan innovación técnica con un legado auténtico. La idea es no atender tendencias pasajeras, sino entender el fenómeno del retail de manera integral y con proyección hacia el futuro.
El panorama coloca a México como uno de los entornos de consumo más atractivos de América Latina para el segmento. Prueba de ello son las calles en plena temporada mundialista. La afición actual ya no solo se pone la camiseta para ver el partido; trabaja, socializa y se mueve por la ciudad vistiendo su pasión. Este fenómeno permite a las marcas conectar de forma inmediata y orgánica con una audiencia real que ha adoptado el código deportivo como su uniforme del día a día.
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Sobre IB Group
Con más de 30 años de experiencia, IB Group es un holding internacional especializado en la introducción, licencia, posicionamiento y manejo de firmas de moda globales en canales especializados y tiendas propias. Con oficinas en México y Hong Kong, IB Group también ofrece servicios integrales en áreas como Real Estate, Diseño y Construcción, y Fitness & Leisure. Para más información, visita: https://ibgp.com.mx/ | LinkedIn |