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Melina Escandón, fundadora del colectivo, impulsa la
campaña “Infancia con Voz”, una iniciativa que busca que las opiniones y
necesidades de los menores sean escuchadas en los juicios de guarda y custodia,
además de brindar acompañamiento psicológico, social y jurídico a las familias.
La voz de niñas y niños debe ser tomada en cuenta en las
decisiones judiciales que afectan su vida. Bajo esta premisa, Melina
Escandón, fundadora del Colectivo Nacional Infancia sin Barreras, impulsa
la campaña “Infancia con Voz”, una iniciativa que busca visibilizar las
necesidades de los menores involucrados en procesos familiares y promover que
sus opiniones sean escuchadas durante los procedimientos de guarda y custodia.
De acuerdo con Escandón, el colectivo surgió a partir de
la identificación de dificultades en los juzgados familiares, donde, desde su
perspectiva, las infancias no siempre reciben la atención necesaria durante los
litigios que involucran a sus padres.
La activista señaló que algunos menores expresan con
quién desean vivir, ya sea con su madre o con su padre, pero sus opiniones no
siempre se reflejan en las resoluciones judiciales. Por ello, la campaña busca
generar conciencia sobre la importancia de escuchar a niñas y niños, así como
de considerar las evaluaciones psicológicas y otros elementos relevantes para
determinar qué es lo mejor para ellos.
“Las infancias tienen derecho a ser escuchadas. En los
procesos judiciales familiares, su voz, sus sentimientos y sus necesidades
deben ser tomados en cuenta. No se trata de favorecer a una madre o a un padre,
sino de poner en el centro el bienestar de niñas y niños”, es el mensaje que
resume el propósito de la iniciativa.
El Colectivo Nacional Infancia sin Barreras cuenta con 48
integrantes y, según lo expuesto por su fundadora, sus actividades se enfocan
en brindar acompañamiento social, orientación psicológica y apoyo jurídico a
personas que atraviesan conflictos familiares.
Entre los servicios que ofrece se encuentran terapias
psicológicas gratuitas y asesoría legal a bajo costo, gracias a la
participación de abogados que colaboran con la organización.
Escandón explicó que el colectivo brinda apoyo tanto a
hombres como a mujeres, pues considera que los conflictos familiares no deben
abordarse desde una perspectiva que atribuya responsabilidades de manera
automática a uno de los géneros.
“Creo que la violencia no tiene género”, señaló la
fundadora, al explicar que dentro de estos procesos pueden presentarse
conductas obstructivas tanto por parte de padres como de madres. Por ello,
indicó que el colectivo busca acompañar a las familias sin distinciones y con
énfasis en el bienestar de niñas y niños.
Aunque sus integrantes tienen presencia en la zona de
Cuautitlán Izcalli y sus alrededores, el colectivo también brinda
acompañamiento en juzgados de otros municipios del Estado de México y de la
Ciudad de México, dependiendo de las necesidades de cada caso.
La organización comenzó sus actividades de activismo
social antes de constituirse formalmente como colectivo. Actualmente, uno de
sus principales objetivos es fortalecer la atención a las infancias que
atraviesan procesos legales relacionados con la separación de sus padres, la
guarda y custodia o la convivencia familiar.
Con la campaña “Infancia con Voz”, Melina Escandón busca
colocar en el centro del debate la participación de niñas y niños en los
procedimientos judiciales que afectan su entorno familiar, para que sus
opiniones y necesidades emocionales sean consideradas junto con los demás
elementos que intervienen en cada resolución.
El testimonio de una familia: “Los
niños no deben cargar con los conflictos de sus padres”
Una persona que se acercó al Colectivo Nacional Infancia
sin Barreras compartió su experiencia en un proceso judicial familiar que,
asegura, ha marcado su vida durante casi cinco años. Su testimonio pone el foco
en la importancia de proteger los derechos de niñas y niños que quedan en medio
de disputas entre sus padres.
“Me acerqué al Colectivo Nacional Infancia sin Barreras
porque considero fundamental alzar la voz por los niños que quedan en medio de
los conflictos familiares. Mi caso comenzó con un procedimiento de guarda y
custodia y pensión alimenticia; aproximadamente un año después, mi expareja me
denunció por violencia familiar. A casi cinco años de haber iniciado este
proceso, mi principal preocupación sigue siendo el bienestar de mis dos hijas,
de nueve y ocho años.
Creo que las autoridades deben garantizar que el interés
superior de la niñez sea una prioridad real en cada decisión judicial, por
encima de las diferencias entre los adultos. Esto significa escuchar a los
niños, tomar en cuenta sus necesidades emocionales, proteger sus derechos y
evitar que sean manipulados o utilizados como parte de una disputa familiar.
No se trata de favorecer a hombres o mujeres, sino de
asegurar que cada caso se analice de manera imparcial y que las decisiones
respondan a lo que verdaderamente beneficia a los menores. Los niños no deben
cargar con las consecuencias de los conflictos de sus padres; tienen derecho a
crecer en un entorno seguro, estable y libre de violencia”.
Las personas interesadas en conocer las actividades del
Colectivo Nacional Infancia sin Barreras o solicitar orientación pueden
encontrarlo en las siguientes plataformas:
Facebook: Colectivo Nacional Infancia sin Barreras.
TikTok: Colectivo Nacional Infancia sin Barreras.
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