Ciudad de México, a 12 de marzo de 2025.- Con la
proximidad de la temporada de huracanes en México, que inicia el 15 de mayo en
el Pacífico y el 1 de junio en el Atlántico, extendiéndose hasta el 30 de
noviembre[1],
empresas del sector turístico enfrentan un entorno de mayor riesgo operativo
ante fenómenos climáticos cada vez más intensos. En este contexto, los seguros
paramétricos están ganando relevancia como una herramienta financiera que
permite a las compañías acceder a liquidez en cuestión de días y acelerar su
recuperación tras desastres naturales.
La llegada de esta temporada cobra aún mayor
relevancia ante la posible influencia del fenómeno climático El Niño, que puede
elevar la temperatura del océano Pacífico y generar condiciones favorables para
el desarrollo de tormentas más intensas[2].
Esto incrementa el nivel de riesgo para destinos turísticos y empresas ubicadas
en zonas costeras, particularmente en regiones donde la actividad económica
depende en gran medida de la continuidad operativa del sector.
El turismo es uno de los pilares de la economía
mexicana. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI), el sector aporta alrededor del 8.7% del Producto Interno
Bruto nacional y genera millones de empleos, consolidando a México como uno de
los destinos más visitados del mundo[3].
Sin embargo, esta relevancia económica también expone a hoteles, aerolíneas,
operadores turísticos y empresas de servicios a riesgos crecientes ante
fenómenos climáticos extremos, especialmente durante la temporada de huracanes
en destinos clave del Caribe mexicano y el Pacífico.
Ante este escenario, la creciente frecuencia e
intensidad de fenómenos meteorológicos está impulsando el desarrollo de nuevas
soluciones para gestionar riesgos catastróficos. En este sentido herramientas
como los seguros paramétricos permiten a las empresas acceder a liquidez en
cuestión de días, facilitando la continuidad operativa sin tener que esperar
meses o incluso años, para recibir una indemnización.
“Hoy es más relevante que nunca que las empresas
cuenten con mecanismos de protección financiera ante desastres naturales. La
exposición es mayor y estamos viendo eventos cada vez más frecuentes y severos;
la resiliencia financiera ya no es opcional”, señaló Diego Monsalve, Head of
Risk Practices & International Head of Parametric Solutions de Lockton
México.
Liquidez inmediata en un entorno de mayor riesgo
De acuerdo con la International Association of
Insurance Supervisors (IAIS), en 2023 las pérdidas económicas globales por
desastres naturales superaron los USD 280 mil millones, de los cuales cerca del
62% no contaba con cobertura de seguros, lo que evidencia una importante brecha
de protección financiera.
Cuando las empresas no cuentan con liquidez tras
un desastre, pueden enfrentar un estrés financiero severo que comprometa su
operación y estabilidad.
“Muchas compañías se ven en aprietos cuando no
tienen recursos disponibles de forma inmediata. Un pago rápido puede marcar la
diferencia entre mantener la operación o enfrentar una crisis financiera”,
explicó Monsalve.
Recuperarse en días, no en meses
A diferencia de los seguros tradicionales, los
seguros paramétricos activan el pago automáticamente cuando se cumple un
parámetro previamente establecido —como la intensidad de un huracán o la
magnitud de un sismo—, lo que permite que las indemnizaciones se realicen en
menos de dos semanas, dependiendo del diseño de la cobertura.
“La diferencia está en tener el dinero cuando
realmente lo necesitas, no meses o años después. Esto permite que las empresas
se recuperen más rápido y retomen operaciones con mayor continuidad”, agregó
Monsalve.
Una solución en crecimiento para distintos
sectores
El mercado global de seguros paramétricos
refleja esta necesidad. Actualmente está valuado en más de USD 16 mil millones
y se espera que crezca a una tasa anual cercana al 12% durante la próxima
década, impulsado por el aumento de eventos climáticos extremos y el uso de
tecnología avanzada.
En México y Latinoamérica, sectores como el
hotelero, especialmente en zonas costeras, han sido pioneros en su adopción.
Sin embargo, estas soluciones pueden adaptarse a cualquier industria expuesta a
riesgos catastróficos.
“Los seguros paramétricos no son exclusivos de
un sector en particular. Hoy prácticamente cualquier empresa está expuesta a
eventos catastróficos, directa o indirectamente. Estas soluciones permiten
complementar las pólizas tradicionales, cubriendo retenciones, exclusiones o
sublímites, y fortaleciendo de forma integral el programa de seguros”, detalló
Monsalve.
El diseño de estas coberturas se apoya en
modelos catastróficos, análisis predictivo y grandes volúmenes de datos, así
como en el uso de tecnologías avanzadas, incluida la inteligencia artificial,
para mejorar la precisión en la evaluación de riesgos.
“No se trata de apostar; detrás hay análisis
técnico que busca anticipar cómo podría ocurrir un evento y cuál sería su
impacto”, explicó Monsalve.
Ante la creciente complejidad de los riesgos
catastróficos, Lockton recomienda que las empresas se acerquen a consultores
con experiencia técnica y capacidad analítica, que cuenten con equipos
especializados y soluciones diseñadas con base en datos y modelos de riesgo,
con el fin de estructurar coberturas precisas y acordes con su exposición real.
“Los seguros paramétricos no son soluciones
estándar. Para que realmente aporten valor, deben construirse a la medida de
cada empresa y de su perfil de riesgo. Contar con asesoría experta permite
aprovechar mejor estas herramientas y fortalecer la protección sin salirse de
los presupuestos ya definidos”, concluyó Monsalve.
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