Muchas gracias y muy buenas tardes tengan todas y todos.
La verdad que en estos últimos años, pocas veces en esta ceremonia desde que a mí me ha tocado esta gran responsabilidad de dirigir al IMSS, han estado tan presentes otras instituciones, por lo que agradezco muchísimo a quienes hoy nos han acompañado.
La secretaria Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de la nueva Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, muchas gracias Rosaura, también para hablar de todas las oportunidades que han para quienes además de su práctica médica tienen esa otra parte formativa, educativa y también de investigación.
Por su puesto también Eduardo Clark, Laura Cortés, de la Secretaría de Salud; al doctor Carlos Hinojosa, está por acá con nosotros, de los Institutos Nacionales de Salud; y por supuesto a toda la Familia del IMSS, al doctor Olivos, que ya nos hizo favor de promocionar el draft, porque efectivamente es lo que sigue, el reclutamiento, ese proceso también tan grande.
Y no tengo ganas de polarizar, pero es que están aquí directores normativos, la doctora Alva, toda la alineación que hace esto posible: la doctora Alva Santos, la doctora Pelayo y la doctora Carolina Ortega, las tres han hecho este avance en equipo.
Y también delegados y delegadas, y directoras y directores de UMAE, porque les decía que no quiero polarizar porque cuando escuchaba que presentaban a alguien que tenía que ver con La Raza, pues había muchos aplausos porque seguramente hay quienes están aquí y salieron de La Raza; y también de Siglo XXI.
Pero también a todos los quienes han egresado de alguna sede de hospitales y también de Unidades de Medicina Familiar.
Y en esa misma lógica, pues agradecerle al doctor Reyes Sandoval, director del Politécnico Nacional, que también escucho que hay muchos del Poli aquí, sin y jamás en detrimento de los compañeros de la UNAM; la doctora Ana Carolina Sepúlveda, directora de la Facultad de Medicina, y efectivamente que también con quien inició todo este largo recorrido, muchas gracias por acompañarnos.
Y por supuesto a quienes hoy representan a los egresados, las egresadas: la doctora Choncoa Valderrama, la doctora Abigail Rivas Rosiles y, por supuesto, a los galardonados.
Hace un rato la doctora Katherine Kasey, que como decía ella hizo su internado, su servicio social, ahora inicia a la residencia y seguramente en algunos años la veremos ya también trabajando en el IMSS, dijo algo que me gustó mucho: No es casualidad. Y es cierto, lo que han logrado quienes ingresan y también quienes ingresan no es casualidad.
Es esfuerzo, dedicación, estudio, sacrificio, pero no es algo solo de las personas y eso sí creo que hay que reconocerlo siempre, agradecerle a las familias, porque muchas y muchos de ustedes sin el apoyo de sus familias no hubieran logrado este recorrido.
Sacrificios de familias que pagaron por la educación, que estuvieron esperando y que hicieron todo lo posible para que ustedes hoy puedan ingresar a alguna especialidad o en el caso de los egresos.
Y además les decía que está muy de moda el médico, la médica del IMSS, porque hoy por la mañana presentamos con la Presidenta Claudia Sheinbaum en la conferencia mañanera, allá en Palacio Nacional, que hoy estaríamos aquí en la Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional Siglo XXI. Les mandó muchos saludos.
Y presentamos estos datos porque pocas veces se difundían los datos de la formación de médicas y médicos, en general, como ya lo ha expresado el subsecretario Clark, pero en particular en el IMSS.
Y quisiera compartírselos, por si en la mañana estaban todavía arreglándose para venir y se perdieron la mañanera, pues aquí los podemos ver.
Y son tres láminas muy sencillas. Primero, ¿cómo ha sido el crecimiento en el ingreso y la oferta de becas a una residencia médica del IMSS? Y así es desde el 2006 hasta donde tenemos registros confiables.
Y viéndolo por periodos de cada 6 años, de 2007 a 2012 el IMSS ofertó en 6 años 21 mil lugares, es decir, 3 mil 500 en promedio cada año, con años de 2 mil, de 3 mil y se iba manteniendo estable, pero con un incremento casi marginal.
Luego de 2013 a 2018 fueron 23 mil lugares en 6 años los que se ofrecieron, es decir, en promedio 3 mil 800 por año.
Qué es lo que pasó cuando llegó la Cuarta Transformación y recuperamos el sentido de lo público, porque esto no era una casualidad. Si el IMSS tenía que crecer, tenía que formar más. Si íbamos a invertir en la institución, teníamos que formar más. Y ahí están los resultados.
Del 19 al 2024 se ofertaron 51 mil becas de residencia, en promedio 8 mil 583 cada año.
Si sumamos a esto los 2 años de gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, entre 25 y lo que estamos quienes hoy ingresan, pues se suman otros 20 mil más, es decir, 71 mil 629 espacios para que los residentes realicen una especialidad en el IMSS.
Entonces, ¿qué responde esto? La pregunta, ¿por qué no hay médicos especialistas y médicas especialistas en México? Bueno, porque se formaban menos de los que se necesitaban, en particular en el Seguro Social.
Ahora, esto, como ustedes lo saben, en la siguiente se expresa en egresos y aquí están también más lugares para residentes, luego de los dos, tres, cuatro o más años que dure la especialidad, pues debe de significar más egresos y después más contrataciones.
Los egresos de médicos a una residencia para el IMSS no es la única, pero es la más importante fuente de talento humano que tenemos. Por supuesto que recibimos y contratamos médicas y médicos de otras instituciones, pero siempre pensamos en los egresados del último año.
También vamos hacia los años anteriores, quienes no se contrataron por lo que sea. Pero de esto aquí es en donde estamos nosotros, que si formamos a alguien, buscar que se integre a nuestras filas.
Y lo mismo, mientras en 2019 en la primera etapa, pues el egreso era mucho menor, pues ahora estamos regresando 7 mil 432, muchos de ellos que están el día de hoy aquí.
Y lo que les hablaba del reclutamiento. En 2019 se reclutó hasta 5 mil 080 egresados. Se contrató, se incorporaron a las filas del IMSS, contando también a los externos.
En marzo del 25, el año pasado, se logró un reclutamiento de 9 mil 615, lo cual habla de un incremento tanto de quienes egresaron de una residencia de IMSS, pero también de fuera que vieron las ofertas del IMSS con interés y que se sumaron a nuestras filas.
Por eso ahora en 2026 ofrecerán en el draft 9 mil 903 plazas para la cobertura de vacaciones, pero también para los nuevos hospitales, los que se acaban de echar a andar y los hospitales que abren en este año 2026, que son muchos y que además están con las mejores condiciones.
Entonces la estrategia ya empieza a dar resultados. De 2019 a 24 un egreso de 30 mil 685. Con los 2 años más recientes, 25 y 26, pues serán 14 mil más; un total de 45 mil 544 egresos en el periodo completo desde el 2019 hasta el 2026.
Ahora sí podemos decir que el IMSS forma un número mucho más cercano a su necesidad institucional para seguir creciendo la atención médica.
Y alguien podría decir: Bueno, no es un tema de números, formar más no significa que signifique formar mejor, y hablan de la calidad en la formación. Sin embargo, lo que no se cuenta mucho es lo siguiente: no formamos más gente en los mismos lugares, también crecieron las sedes de formación.
Abrimos más, en 2018 había 200 sedes; hoy son 393. Esto permite tener más cursos para que los médicos estudien, en 2018 eran 894, hoy son mil 325.
Por eso es que pudimos pasar de tener en activo en todos los años de 13 mil 643 residentes en activo en el 18, a 25 mil 279 que hoy están en alguna residencia del IMSS.
¿Cómo se hizo? Pues invirtiendo, imponiendo los recursos en donde debían de estar. No era el asunto de que el IMSS no tuviera recursos, era orientarlos de manera adecuada. Más becas significa más inversión, más formación, misma o mejor calidad.
En 2018, el monto destinado era de 2 mil millones de pesos; en el año pasado, bueno, para este año son 4 mil 719 millones de pesos.
No solamente para el tema de las becas y el resto de las prestaciones, sino también se rehabilitaron 258 sedes para que hubiera espacios más dignos de estudio, de descanso.
Se habilitaron los tres Centros de Simulación Quirúrgica aquí en Siglo XXI en Mérida, en Guadalajara y vamos por más.
Ahora también en Hermosillo, en Tuxtla Gutiérrez, Puebla y Monterrey, que son los siguientes proyectos que nos han servido mucho para fortalecer el proceso de formación y educación permanente, y también promover la seguridad en la atención a los pacientes.
Y en 2025, como ya comentó la doctora Alva, se aperturó la especialidad de Neuroanestesia y para el ciclo 26-27 se implementará la especialidad de Cirugía Bariátrica y Metabólica. Entonces, se sigue innovando, se sigue creciendo, somos más y por eso creímos que este era el año para seguir avanzando en la formación, en la calidad y en ese sentido quiero enseñarles esta imagen y hacerles una pregunta, no vayan a creer que ya empezaron los exámenes, simplemente es para orientarnos.
Yo quisiera saber si alguien sabe de qué es esta imagen o si para alguien de ustedes significa algo Exxon Valdez.
Exxon Valdez era el nombre de este buque petrolero que eran unas dimensiones gigantescas, de 300 metros de eslora, es decir 300 metros de largo que tenía, más o menos si calculan caminar del Ángel a La Diana Cazadora, esos son 300 metros. Era gigantesco y se hizo famoso el 24 de marzo de 1989 cuando encalló en las costas de Alaska y derramó 41 millones de litros de petróleo, más o menos 257 mil barriles de petróleo directo a las costas de Alaska.
Esto afectó 2 mil kilómetros de costa, más o menos para darles una idea, se calcula que mató cerca de 250 mil aves acuáticas, 3 mil 100 nutrias y focas, millones de peces. Eso nunca se ha podido calcular, uno de los mayores desastres medioambientales en la historia.
Lo interesante para ustedes es que después de que ocurrió, se hizo una investigación muy profunda de por qué ocurrió, por qué encalló el Exxon Valdez.
Imagínense, un barco de 300 metros de largo cómo lo llevas a encallar hacia una hacia una costa y una de las conclusiones es que dos oficiales, uno al cargo del puente de mando y otro al cargo del timón, no habían descansado, así de simple, así de sencillo. No habían descansado.
Y en el esquema de las petroleras norteamericanas tenían que haber tenido 6 horas obligatorias de descanso luego de 12 horas de trabajo, pero no habían ocurrido. Entonces no se dieron cuenta que el barco seguía avanzando y estaba el piloto automático, y aunque habían pensado que habían corregido el rumbo, éste siguió y siguió hasta que encalló.
Así de grave puede ser no estar descansado cuando se toman decisiones. Hay muchos estudios, no los voy a abrumar al respecto, solo tomo uno del investigador Milliam Dement, que es un pionero en la medicina del sueño.
Por cierto, alguien de aquí, reconocido en su tesis, es sobre el tema del sueño y el trabajo, y él establece que más o menos 33 por ciento de los accidentes se pueden evitar cuando hay un buen sueño y se evita la fatiga.
Entonces, la asistencia médica tampoco ha estado exenta de estos errores atribuidos al cansancio. Seguramente en algún momento de sus carreras han conocido del caso “Libby Zion” que es muy conocido en los Estados Unidos, un caso en los años 80, finales de los 80, de una chica de 19 años que ingresó a uno de los hospitales más grandes que hay en Nueva York, el New York Hospital, es el hospital presbiteriano de Nueva York, tiene más de 2 mil camas; es atendido por un interno y por una residente, una chica, insisto de 18 años, que fallece horas después.
Su padre era un reportero y abogado del New York Times e inicia una investigación y la hace su causa más importante, pero no se va a identificar la responsabilidad sobre el interno y la residente, sino sobre el hospital porque resultaba que, lo mismo, que habían tenido largas jornadas.
Estaban ya en la posguardia cuando esta chica tuvo la mala fortuna de llegar y una mala medicación le costó la vida. Se convirtió esto en la “Ley Libby Zion” que regula la cantidad de horas que puede tener un hospital, los residentes en un hospital en Nueva York, y que ya hoy se usa como referencia para casi todas las instituciones de Estados Unidos.
Entonces, la evidencia es más que contundente: Más de 24 horas sin descanso posterior provoca fatiga, irritabilidad, falta de concentración, fallas en la memoria y desde luego, pues afecta la toma de decisiones y reduce la capacidad de reacción, más aún en situaciones críticas y en más aún, en escenarios clínicos.
Por eso es que tomamos esta decisión, descanso obligatorio de 24 horas posterior a las actividades clínicas y complementarias de médicos internos de pregrado, pero desde luego para médicos y médicas residentes en el IMSS.
Es decir, no más guardias de más de 24 horas, no más posguardia, hoy en el Seguro Social las guardias son de máximo 24 horas, por 24 de descanso.
Quiero decir algo y dejarlo muy claro, ahorita ser honesto todavía se los quería enseñar más adelante por varias alianzas que hemos hecho.
¿Qué es y qué no es la decisión de las posguardias? Lo que sí es, es protección a la salud física y mental de médicas y médicos residentes, una medida fundamental para salvaguardar la integridad de los alumnos frente a las exigencias que impone el escenario y el entorno clínico.
¿Qué sí es? Una estrategia de seguridad académica y también de seguridad para los pacientes: favorece el aprendizaje, lo hace más óptimo, pero además fortalece la seguridad hacia los derechohabientes.
¿Qué sí es? Es prevención del burnout, es optimización profesional porque va a actuar como un mecanismo para evitar desgaste profesional, mejorar el desempeño en escenarios clínicos y también algo bien importante, es innovación educativa y homologación institucional.
El IMSS puede ser tan bueno o malo como lo quieran calificar, pero es el mismo en todo el país, es el mismo y debe de ser el mismo en cualquier sede donde hay un residente, desde una Unidad de Medicina Familiar hasta cualquier Unidad Médica de Alta Especialidad.
Por eso, homologar institucionalmente siempre es un reto en el IMSS, las cosas ocurren y ocurren en todos lados, todo el tiempo, por eso esto debe ser un mecanismo para evitar este desgaste y adaptarnos a un contexto actual que debe reconocer los límites humanos ante jornadas prolongadas, para mejorar la calidad en la toma de decisiones y también la calidad educativa.
¿Qué no es? No es un privilegio, no es un beneficio discrecional, no es una dádiva graciosa. No, no lo es. Es una norma institucional, no es un favor otorgado de manera subjetiva, no es una falta de compromiso ni de vocación. Quienes ingresan no pueden pensar que su formación va a ser menos exigente, menos rigurosa. Simplemente no hay ya evidencia para pensar que después de esas 24 horas se pueden seguir tomando decisiones y aprendiendo.
No es una reducción de la responsabilidad profesional tampoco, no es falta de entrega ni de compromiso, ni frente a su propia formación ni frente a los pacientes. Y tampoco interrumpe el proceso formativo porque no va a disminuir la calidad académica, no representa en ningún momento un permiso para ausencias injustificadas.
Dimos este paso también por congruencia. Hoy en nuestro país hay un nuevo momento también desde el mundo de lo laboral. Recientemente en los últimos años se ha buscado mejorar mucho los entornos laborales y no solamente desde la parte económica, con el incremento del salario mínimo. Hubo reformas para poder y garantizar los días de vacaciones por cada año trabajado para todos los trabajadores y trabajadoras de México.
Se amplió también el tema de la Ley Silla para aquellos trabajos que tienen que realizarse con jornadas muy largas que ocurren de pie y ahora mismo, mientras estamos aquí se está discutiendo el tema de las 40 horas laborales con la iniciativa que presentó la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Entonces teníamos por congruencia que adaptarnos y seguir y hacer verdad una máxima, cuidar a quien cuida. Atendimos el llamado, reorganizamos la manera como formamos a los médicos y médicas especialistas y sumamos el trato digno, no como un asunto solo de los derechohabientes, sino también para quienes trabajan en el Seguro Social.
Y es cierto, muchos se han de estar preguntando, bueno y cómo le van a hacer. Afortunadamente hay un gran equipo, una reorganización con la doctora Alba, la doctora Pelayo, la doctora Carolina Ortega que ya empezaron a trabajar con cada una de las sedes formadoras, con cada uno de los médicos adscritos, con cada uno de los responsables académicos para que las clases se guarden en repositorios digitales, también esto tiene que ver con la posibilidad de tener tecnología y junto con los materiales, puedan consultarse posteriormente.
También con sesiones académicas virtuales, actividades prácticas que se ajusten conforme a los tiempos establecidos.
Pero ahora enfrentaremos a lo más difícil: A las resistencias, a quienes dicen: Es que esto no debe haber sido así; A mí no me formaron así. Entonces, todos deberían de formarse de la misma manera. Y hay que romper con esa estructura que predomina en esas unidades donde todavía se escuchan frases como las que acabo de señalar: A mí me formaron de otra manera y tienes que lograr aguantar.
Yo les diría a esas personas y les preguntaría: Si tienen hijos o hijas, o nietos, porque también hay quienes ya son de mayor edad y opinan esto, si estarían de acuerdo que en las escuelas primarias de nuestro país siguiera permitido el castigo físico y humillante que antes ocurría en la escuela primaria.
Ustedes seguramente ya no lo vivieron, todavía a mí quizá me tocó un pedacito, pero antes era así. Y no las cosas porque sean de una manera significa que sean correctas; y no porque hayan ocurrido siempre así, significa que no tengamos las capacidades y la voluntad de cambiar.
Por eso es que ahora estamos en este proceso de sensibilización y hemos tenido aliados muy importantes. El Sindicato Nacional, por supuesto el doctor Olivos, todos quien están aquí del Comité Ejecutivo Nacional y se han sumado asociaciones como la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina, por eso les queríamos poner estos apoyos que han expresado de manera oficial y por escrito, la Academia Nacional de Medicina, que acaba de llegar hace unos minutos, gracias al doctor Raúl Carrillo, nuestro vecino, iba a decir entenado, pero no, los tenemos aquí con mucho orgullo y que ya también se pronunció.
La Academia Nacional de Medicina, la que tiene más años en nuestro país y que tiene más experiencia en todo el proceso largo de las instituciones y que nos da tanto gusto que se haya ya pronunciado al respecto. También la AMFEM, el Colegio Médico de Especialistas.
Y bueno, sobre todo ustedes a quienes escuchamos y quienes lo vivieron no se trata de decir: ¡Ah bueno me hubiera tocado a mí! Todo llega en algún momento.
Y no era para menos, hoy el IMSS así, no solamente es la institución que más forma, la más grande en términos de atención, sino también la primera en todo el país y Latinoamérica en implementar esta medida que hace un cambio profundo como institución formadora. Por eso, es que estamos tan orgullosos.
Y sólo para concluir esto que ya se ha hecho muy, una bonita tradición, por eso quisimos hoy en la playera que les hemos repartido, distribuido a todas y todos, incorporar algunos elementos del momento que estamos viviendo.
Como ven, ahí a la espalda, está: Residente, como el nombre porque esa experiencia es para toda la vida, algunos dirán que lo mejor de la residencia es cuando se acaba, van a ver que no. Les vienen otras responsabilidades más grandes.
También el número 24, que refleja el cambio de las 24 por 24, 24 horas por 24 de descanso. Y no podían faltar los hashtags: #Guardias24horas y #SoyResidenteIMSS.
Y como ven ahí en la manga derecha, pues el gato de cabeza, que siempre los va a acompañar, la cábala de los hospitales para tener una guardia tranquila.
Y en la manga izquierda, el logo de los 83 años del IMSS. Y una frase adicional que es para ustedes: Trato Digno, el que ustedes reciben y que esperamos les den a los pacientes.
Y al frente, pues: Hecho en México, nos lo ha dicho la Presidenta: Lo Hecho en México, está bien Hecho, hay que recuperar el orgullo por lo nacional y lo público también.
Si Hecho en México es creatividad y talento, Hecho en el IMSS es, excelencia, actitud y sensibilidad.
Y no podía faltar el año mundialista, el 2026 por eso está el Calendario Azteca que nos recuerda también la playera de la Selección.
Yo los quiero invitar, a ponérsela. A ponerse la camiseta a los que se van, a los que llegan, a todos y a todas, casi siempre están, estamos muy elegantes con nuestra bata, pero… y que sigue y significa esta playera esa frase de que: Residente hoy, especialista siempre. Y si alguien tiene la fortuna, la enorme fortuna de ir a alguno de los partidos del Mundial y se la ponen y nos toman una selfie, le vamos a dar un premio. Le vamos a decir a la Afore XXI que se moche.
Yo solo quiero concluir con estas palabras a los residentes que ingresan: Bienvenidos, bienvenidas. Llegan a la institución más grande de Seguridad Social que tiene Latinoamérica. Aquí van a tener contacto con los mejores médicos y médicas del país, equipos de última generación, infraestructura que se está renovando.
Pero también lo más importante, van a ser testigos y van a conocer personas con historias, personas de diferentes edades, de diferentes orígenes, de diferentes formas de creer, de amar, de hablar también, y con diferentes patologías. Pero nunca olviden que cada persona que esté del otro lado del escritorio en la consulta, que esté en una cama, en cualquier lugar, tienen algo en común con ustedes: el glorioso hecho de ser mexicanos, trátenlos así, como nos gustaría que trataran a cualquier paisano, paisana, familiar, amiga o amigo.
Y a los Residentes que egresa: Recuerden siempre que la Familia IMSS en la que se formaron, la eligieron, con sus momentos buenos, con sus momentos malos, con sus amistades, con los maestros, una que otra novia, novio, que hayan tenido durante la residencia, quedantes también que hay ahora tantos, con todos sus retos y sus éxitos. Todo pasó, aquí, todo pasó en el IMSS. Aquí siempre será su casa. Y los vemos en el draft.
Y por eso concluyo hoy, citando al más influyente pensador que nos ha dado este 2026: Benito Antonio Martínez Ocasio, ¿si lo ubican?
A los que entran: Ven a ver que su residencia se va a convertir en ese baile inolvidable. Y a los que van, a partir de mañana, se los apuesto que van a pensar: Debí tirar más fotos.
Muchas felicidades, vayan por siempre con rumbo al porvenir.
Gracias.
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