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México reúne demanda, ingredientes
locales y capacidades de innovación para desarrollar alimentos vegetales con
identidad propia, potencial de escala y oportunidades de exportación.
Ciudad de México, 08 de octubre de
2026.— De acuerdo con la consultora global de inteligencia de mercado Innova
Market Insights Los lanzamientos de
productos con proteína vegetal crecieron 23% entre 2020 y 2024, con Brasil y
México entre los mercados más dinámicos de América Latina, de acuerdo con
información publicada por The Food Tech en 2026. El avance confirma que la
industria plant-based entra en una etapa que rebasa la sustitución de carne,
leche, queso o huevo y comienza a responder a una demanda más amplia por
alimentos nutritivos, funcionales, convenientes y accesibles, y sitúa al sector
ante una oportunidad relevante de inversión, diferenciación y crecimiento.
Los hábitos de compra ofrecen
señales claras. El estudio Health & Wellness 2025 de NielsenIQ en 19
países, incluido México, encontró que 53% planeaba comprar más alimentos ricos
en fibra, mientras cerca de 40% buscaba incrementar la adquisición de superalimentos,
productos plant-based altos en proteína o alimentos con probióticos. Los datos
sugieren una oportunidad para posicionar estos productos no solo por aquello
que sustituyen, sino por el valor que aportan.
“El potencial de esta industria es
mucho mayor que el número de personas que se identifican como veganas. Millones
de consumidores pueden incorporar opciones vegetales sin renunciar a otros
alimentos. La oportunidad está en desarrollar productos que compitan por sabor,
nutrición, conveniencia y precio, y que puedan integrarse a la mesa cotidiana
de las familias mexicanas”, señaló Janete Salcedo, directora de
Mercadotecnia y Desarrollo de la Asociación de Emprendedores Veganos de México
(EVM).
La exigencia es elevada. Datos de
Kantar México muestran que las ocasiones de cocinar en casa aumentaron 14.7%,
equivalentes a 23 millones adicionales por semana en las ciudades analizadas.
El 70.7% busca opciones saludables; 70.6%, alimentos sabrosos, y 56.3%,
soluciones rápidas y fáciles. Para competir en el consumo cotidiano, el
atributo vegetal debe acompañarse de sabor, nutrición y conveniencia.
La innovación comienza a responder a
ese desafío. La combinación de proteína y fibra gana terreno en snacks
funcionales, bebidas listas para consumir, alternativas vegetales y productos
híbridos, al tiempo que ingredientes como chícharo, garbanzo, lenteja, frijol,
semillas, hongos, micelio y algas amplían las posibilidades de formulación. En
México, Güd desarrolla, entre otras líneas, bebidas vegetales y alternativas al
queso; Benji combina alimentos listos para comer con alternativas a embutidos y
carnes; y Meathical ofrece proteína de chícharo en polvo y análogos cárnicos
elaborados con distintas fuentes vegetales. Propel Foods y VegMex también
llevan alternativas vegetales a preparaciones de la cocina mexicana. Esta
variedad muestra que la innovación puede construir propuestas propias alrededor
de la nutrición, la funcionalidad y la experiencia.
La fermentación, la biotecnología y
la ciencia de alimentos permiten trabajar en proteínas, grasas, sabores,
vitaminas y enzimas. Sin embargo, la tecnología sólo tendrá impacto comercial
si resuelve barreras concretas: sabor residual, textura, digestibilidad,
estabilidad, precio y escalabilidad. El consumidor no está dispuesto a
sacrificar experiencia para elegir una opción vegetal.
México posee una ventaja distintiva:
una tradición culinaria construida alrededor del maíz, frijol, amaranto,
chiles, semillas, hongos y leguminosas. La convergencia entre estos
ingredientes, el conocimiento gastronómico y el foodtech (tecnología alimentaria)
puede dar origen a propuestas con identidad mexicana, potencial de exportación
y mayor valor agregado para las cadenas nacionales.
“México tiene las condiciones para
construir una generación propia de alimentos plant-based mediante la
combinación de biodiversidad, gastronomía, ciencia y tecnología. Para lograrlo,
será indispensable conectar a emprendedores, industria, centros de investigación,
cadenas comerciales e inversionistas, además de fortalecer reglas claras y
mecanismos de certificación que den confianza al consumidor y faciliten el
crecimiento de las empresas”, afirmó Salcedo.
Esa combinación entre tradición e
innovación también puede verse en restaurantes. Desde 2023, Giornale ofrece en
su menú de fiestas patrias una sola versión de su chile en nogada y esta es
exclusivamente plant-based: el relleno se prepara con Molida Better
Balance y la nogada, con tofu. De acuerdo con Jaime Smeke, la decisión responde
a una idea de inclusión alimentaria: permitir que personas con distintas
preferencias compartan los sabores de la temporada en un mismo platillo, sin
dividirlo en versiones con y sin carne.
La oferta comercial también se
amplía. El ranking 2025 de Veganuary y
HappyCow registró 13,010 establecimientos veganos o con opciones veganas en
América Latina, 20% más que en 2023. México concentró 3,224 lugares y encabezó
la región en establecimientos completamente veganos, con 512. Las cifras miden
oferta y no consumo, pero muestran que existe una base relevante para probar
productos, ampliar canales y normalizar estas alternativas.
El siguiente salto deberá ocurrir en
los espacios donde la mayoría de las personas ya compra y come: supermercados,
restaurantes, cafeterías, hoteles, tiendas de conveniencia, plataformas
digitales y cadenas de foodservice. Los comercios especializados y el comercio
electrónico ayudan a descubrir nuevas marcas; la distribución masiva convierte
esa innovación en hábito. A mayor disponibilidad, aumentan la prueba, la
recurrencia y la posibilidad de construir escala.
Esa expansión deberá ir acompañada
de información comprensible. En un mismo anaquel conviven términos como
plant-based, vegetal, vegano, vegetariano, sin carne o sin lácteos, cuyas
diferencias no siempre son claras. V-Label Latam
certifica productos como veganos o vegetarianos conforme a criterios definidos; México Sin Alérgenos, por su parte, trabaja en
información “Libre De” para alérgenos específicos. Comunicar con claridad estos
distintos atributos puede facilitar las decisiones de compra y respaldar a las
empresas que buscan llegar a nuevos mercados.
Para convertir el crecimiento de los
alimentos de origen vegetal en una oportunidad económica para México, será
necesario conectar innovación, inversión, investigación, industria y canales
comerciales. Una encuesta de EVM a 52 empresas del ecosistema ayuda a precisar
el desafío: entre las 20 productoras participantes, 70% reportó inversiones en
2024 y 55% señaló el acceso a nuevos mercados como un reto para 2025. Desde
EVM, que reúne a empresas y emprendedores del sector en México, se trabaja para
conectar ese esfuerzo con investigación aplicada, compradores y canales de
distribución, de modo que más propuestas puedan crecer dentro y fuera del país.
El reto para México será convertir
su capacidad de innovación en alimentos accesibles, competitivos y presentes en
la vida cotidiana. Si logra articular empresas, ciencia, inversión y
distribución, los productos plant-based pueden abrir una oportunidad concreta
de crecimiento para la industria alimentaria mexicana.
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