Nuva y Zoom son reconocidos como finalistas nacionales por sus propuestas enfocadas en salud, educación científica y acceso a la tecnología.
Ciudad de México, 16 de septiembre de 2026. — Guimo,
un sistema de asiento modular y adaptable que busca brindar mayor seguridad y
soporte postural a niños con parálisis cerebral, fue seleccionado como ganador
nacional del James Dyson Award México 2026.
Creado por Midori Estefanía Uehara García, Judith Gutiérrez Rodríguez
y Diego Díaz Barriga Chávez, estudiantes del Tec de Monterrey, el proyecto
destacó por desarrollar una solución que busca adaptarse al crecimiento y
necesidades de cada niño, al tiempo que ofrece una alternativa más accesible y
portátil frente a los sistemas posturales especializados existentes.
Este año, Nuva y Zoom fueron reconocidos como finalistas
nacionales, completando una selección de tres proyectos mexicanos que, desde
diferentes perspectivas, utilizan el diseño y la ingeniería para responder a
necesidades reales en materia de inclusión, salud y educación.
Los tres proyectos avanzarán a la etapa internacional del James Dyson
Award 2026, donde competirán por formar parte de la lista de los 20
proyectos finalistas a nivel global.
Guimo: una solución que crece con los niños
Guimo es un sistema de asiento modular y adaptable diseñado para que
niños con parálisis cerebral puedan sentarse de manera segura y mantener una
postura adecuada prácticamente en cualquier silla.
El sistema está pensado para acompañar el crecimiento de los niños entre
los 5 y 11 años, adaptándose a sus necesidades mediante módulos que
pueden incorporarse o retirarse para ajustar el dispositivo conforme el niño
crece.
Su diseño toma como inspiración la columna vertebral. Cada módulo puede
ajustarse y fijarse en diferentes posiciones por un fisioterapeuta, permitiendo
personalizar el sistema de acuerdo con las necesidades específicas de cada
niño. Además, puede asegurarse a diferentes tipos de sillas mediante correas y
cuenta con un mecanismo ajustable para los soportes de la cabeza.
Uno de los
principales diferenciadores de Guimo es su capacidad de adaptación: el
sistema busca adaptarse al niño y no que el niño tenga que adaptarse a un dispositivo.
El proyecto nació a partir del contacto del equipo con familias del Centro
de Rehabilitación Integral Querétaro (CRIQ). Sus experiencias y comentarios
permitieron al equipo comprender la importancia de contar con soluciones que
acompañen el desarrollo de los niños y que puedan utilizarse en diferentes
entornos.
A diferencia de muchos sistemas posturales existentes, Guimo utiliza
piezas disponibles y herrajes estándar para desarrollar una alternativa
funcional y adaptable. Su diseño ligero y portátil busca facilitar que los
niños puedan permanecer involucrados en diferentes actividades y espacios de su
vida cotidiana.
El equipo continúa trabajando en nuevos módulos y adaptaciones,
incluyendo versiones compatibles con sillas de ruedas y otros medios de
transporte. También contempla desarrollar una versión para adolescentes y
adultos y avanzar hacia la comercialización de Guimo como una alternativa
accesible para uso en casa.
Como ganador nacional, Guimo recibe $118,000 MXN con el objetivo de que
el equipo pueda avanzar a las siguientes etapas de desarrollo y
comercialización del proyecto.
Nuva: lleva la detección de la salud íntima a casa
Nuva, creado por Carol Olmos, Arlet Arizdelcy Apanecatl Olvera y Ana
Paola Muñoz Valdivia, del Tec de Monterrey, fue seleccionado como uno de
los dos finalistas nacionales.
El proyecto propone un dispositivo con forma de dedal diseñado para
permitir la detección en casa de vaginosis bacteriana y tricomoniasis, buscando
ofrecer una alternativa privada y sencilla que reduzca algunas de las barreras
que pueden dificultar que las mujeres atiendan su salud íntima de manera
oportuna.
Nuva se coloca en el dedo para recoger una pequeña muestra de secreción
vaginal. En su interior incorpora una tira enzimática que analiza
simultáneamente tres señales biológicas: actividad de sialidasa,
prolin-aminopeptidasa y pH. Los reactivos generan cambios visibles de color que
pueden interpretarse a simple vista en cuestión de minutos.
La idea surgió a partir de conversaciones sobre salud vaginal y de
identificar cómo el tabú, la desinformación y las barreras de acceso pueden
dificultar que algunas mujeres busquen atención. El equipo desarrolló el
dispositivo con un enfoque centrado en la privacidad, la ergonomía y la
autonomía de las usuarias.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa de desarrollo y
validación enzimática. Entre sus siguientes pasos están continuar con la
validación, avanzar hacia el registro ante COFEPRIS y posteriormente realizar
ensayos clínicos.
Zoom: acercar la ciencia a más estudiantes
El segundo finalista nacional es Zoom, un microscopio educativo
portátil, sostenible y de bajo costo creado por Maria Cristina Castro Baños,
de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
El proyecto surgió a partir de una experiencia escolar: la
disponibilidad limitada de microscopios hacía que muchos estudiantes tuvieran
que esperar para realizar prácticas y observar muestras. Esta situación llevó a
desarrollar una herramienta que pudiera ampliar el acceso a la experimentación
científica, particularmente entre niños y adolescentes de comunidades
rurales y de bajos ingresos.
Zoom utiliza una fuente de luz LED y un sistema óptico compuesto por
lentes convexas recuperadas de cámaras de teléfonos móviles y punteros láser
desechados. Los componentes están integrados en una estructura modular impresa
en 3D, que facilita su montaje, reparación y sustitución de piezas.
Además de reducir costos, el proyecto busca aprovechar residuos
electrónicos y facilitar la fabricación local. Su formato compacto permite
llevarlo como llavero o colgante, convirtiéndolo en una herramienta que puede
acompañar a los estudiantes más allá del laboratorio.
Zoom no busca sustituir a un microscopio profesional, sino reducir
una barrera educativa y acercar las herramientas científicas a estudiantes que
tienen menos acceso a ellas.
Entre sus próximos objetivos se encuentra estandarizar las piezas para
utilizar diferentes tipos de lentes recuperadas de dispositivos electrónicos y
desarrollar talleres educativos en los que los propios estudiantes puedan
construir sus microscopios, comprender su funcionamiento y participar
activamente en iniciativas relacionadas con ciencia, tecnología y
sostenibilidad.
Tres proyectos mexicanos que
llevan la innovación a nuevas fronteras
Guimo, Nuva y Zoom representan tres aproximaciones distintas a la
innovación: inclusión y soporte postural, autonomía en la salud íntima y
acceso a la educación científica.
Aunque sus aplicaciones son diferentes, los tres proyectos parten de una
misma premisa: identificar un problema real y utilizar el diseño y la
ingeniería para desarrollar soluciones funcionales que puedan generar un
impacto tangible.
La selección de Guimo como ganador nacional y de Nuva y Zoom como
finalistas nacionales refleja el talento de una nueva generación de inventores
mexicanos que están desarrollando propuestas desde la observación, la
experimentación y el entendimiento de las necesidades de las personas.
Para los tres proyectos mexicanos, el reconocimiento nacional representa
una oportunidad para continuar desarrollando sus propuestas y llevarlas a una
nueva etapa.
Guimo, junto con los dos finalistas: Nuva y Zoom avanzarán ahora a la
etapa internacional del James Dyson Award 2026 en el que un panel global de
ingenieros de Dyson seleccionará los 20 proyectos que integrarán la lista
internacional, que se dará a conocer el 14 de octubre. Posteriormente, Sir
James Dyson seleccionará a los ganadores globales, que serán anunciados el 4 de
noviembre.
James Dyson Award
El James Dyson Award busca precisamente inspirar y reconocer a la
próxima generación de ingenieros y diseñadores, impulsándolos a desarrollar
soluciones capaces de resolver problemas reales. En sus 21 años de historia, el
premio ha apoyado más de 400 inventos y ha otorgado más de £1.5 millones en
premios. Actualmente, está presente en 28 países y regiones y es organizado por
la James Dyson
Foundation, la organización benéfica de Sir James Dyson dedicada a la educación en
ingeniería.
--FIN--
NOTAS PARA LOS EDITORES
El James Dyson
Award forma parte
de un compromiso de Sir James Dyson para demostrar el poder de los ingenieros
para resolver los problemas del mundo. La competencia ha apoyado más de 400
inventos, otorgando premios en efectivo y la oportunidad de obtener exposición
en medios a nivel global, y es organizada por James Dyson
Foundation. Fundada en 2002, la Fundación
es una organización internacional dedicada a la educación, cuya misión es
inspirar a la próxima generación de ingenieros. La Fundación también invierte
en investigación médica y, hasta la fecha, ha donado más de £145 millones a
causas benéficas.
SOBRE LA COMPETENCIA
La
convocatoria. Diseñar algo que resuelva un
problema. Este problema puede ser una frustración que todos enfrentamos en la
vida cotidiana o una problemática de alcance global. Lo importante es que la
solución sea efectiva y demuestre un proceso de diseño bien pensado. A
diferencia de otras competencias, los participantes mantienen total autonomía
sobre su propiedad intelectual.
El
proceso. Los proyectos son evaluados
primero a nivel nacional por un panel de jueces externos y un ingeniero de
Dyson. Cada mercado participante selecciona un ganador nacional y dos
finalistas nacionales. De entre estos ganadores, un panel de ingenieros de
Dyson selecciona posteriormente una lista internacional de 20 proyectos. Los 20
mejores proyectos son revisados por Sir James Dyson, quien selecciona a los
ganadores globales.
Los premios 2026:
•
Ganadores globales: £30,000
para cada ganador, elegidos por Sir James Dyson.
• Ganadores nacionales:
£5,000 para cada ganador nacional.
James Dyson
Award en redes sociales
- Sitio web: https://www.jamesdysonaward.org/
- Instagram: @jamesdysonaward
- X: @jamesdysonaward
- TikTok: @jamesdysonaward
- LinkedIn: James Dyson Award
- YouTube:
youtube.com/jamesdysonfoundation
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