Mientras miles de mexicanos buscan
opciones para atender enfermedades como la obesidad y la diabetes, una amenaza
silenciosa continúa creciendo dentro y fuera del entorno digital en México: la
comercialización de medicamentos falsificados y productos no autorizados para
el control del peso. Esta situación representa un riesgo real para la salud en
general y exige una respuesta coordinada entre autoridades, profesionales de la
salud, plataformas digitales, industria y sociedad.
El riesgo de sufrir daños graves a
la salud, e incluso la muerte, es real. En México, COFEPRIS ha advertido sobre
los riesgos asociados con productos no autorizados para el control del peso. A
nivel internacional, otras agencias regulatorias, la Organización Mundial de la
Salud e Interpol también han alertado sobre el crecimiento de productos
falsificados y redes de distribución ilegal de medicamentos.
En los últimos años, el interés por
los tratamientos para el control del peso ha crecido incluso fuera del contexto
médico, con fines cosméticos o estéticos. Esto ha abierto espacio para un
mercado ilícito que se aprovecha de la necesidad de los consumidores y de la
facilidad de acceso que ofrecen sitios web, redes sociales, aplicaciones de
mensajería y espacios físicos como gimnasios, salones de belleza y centros de
bienestar. Muchos de estos productos usan nombres de ingredientes activos o
marcas legítimas, imitan empaques originales y hacen afirmaciones engañosas
para simular autenticidad.
El problema va mucho más allá de
una posible infracción comercial. Se trata de una amenaza para la salud y
seguridad de los pacientes. Lilly ha identificado muestras de productos
falsificados y otros productos no autorizados para el control del peso adquiridos
en diferentes partes del mundo con graves deficiencias de calidad, como
contaminación bacteriana, niveles elevados de endotoxinas, impurezas, dosis
incorrectas o ingredientes activos distintos a los declarados, que comprometen
la seguridad del paciente y la efectividad del tratamiento.
Frente a este escenario, la
información confiable se convierte en una herramienta de protección. Los
pacientes deben recordar que estos productos son medicamentos sujetos a
prescripción médica y que deben adquirirse únicamente en farmacias autorizadas
y con receta emitida por un profesional de la salud. Los medicamentos
innovadores para la obesidad no se venden a través de redes sociales y no deben
utilizarse con fines cosméticos, estéticos, ni en menores de 18 años. Mucho
menos productos que aleguen contener la misma sustancia activa que un
medicamento legítimo sin contar con el registro correspondiente ante COFEPRIS.
Frente a la magnitud y velocidad
con que evoluciona esta amenaza, se necesita una respuesta rápida, coordinada y
sostenida.
¿Qué se necesita para proteger la
seguridad de los pacientes?
·
Fortalecer la conciencia pública: informar con claridad sobre los
riesgos de los productos no autorizados para el control del peso, el uso
adecuado de medicamentos bajo supervisión médica y las formas seguras de
acceder a tratamientos legítimos.
·
Reforzar la vigilancia digital: identificar y retirar sitios web,
perfiles y publicaciones que promuevan o comercialicen ilegalmente productos no
autorizados.
·
Mejorar el intercambio de
información entre autoridades: facilitar investigaciones transfronterizas, operativos conjuntos,
decomisos e intercepción de cargamentos falsificados.
·
Asegurar la cadena legítima de
suministro: apoyar
a farmacias y distribuidores con mecanismos sólidos de verificación de
registros sanitarios y controles de suministro.
·
Facilitar la denuncia de productos sospechosos: a través de la Denuncia Sanitaria ante COFEPRIS, permitiendo que pacientes
y profesionales de la salud sepan dónde reportar productos sospechosos directamente
ante Autoridad y derive en acciones por parte de ésta.
Los mexicanos pueden comprar
medicamentos en farmacias autorizadas que cumplan con los requisitos
regulatorios de COFEPRIS, ya sea en establecimientos físicos o en línea. Como
alternativa práctica, se recomienda comprar en establecimientos conocidos o contactar
directamente a COFEPRIS para confirmar la autorización del lugar de compra. La
industria farmacéutica, por su parte, colabora con COFEPRIS y otros organismos
reguladores para combatir la comercialización de productos ilícitos para el
control del peso.
Las plataformas de redes sociales
también tienen un papel clave. Pueden ayudar a proteger a sus usuarios al
difundir información sobre riesgos para la seguridad de los pacientes, usar
herramientas de inteligencia artificial para identificar promoción o venta
ilegal y compartir información relevante con las autoridades competentes.
Todas estas acciones pueden ayudar
a frenar el crecimiento de este mercado ilícito. Pero las personas también
pueden protegerse. Si alguien ofrece una “pluma para bajar de peso” sin receta,
promete resultados o precios demasiado buenos para ser verdad o presenta
empaques inusuales con errores de impresión, éstas son señales de alerta.
Aléjese y consulte a un médico.
México tiene la oportunidad de
convertirse en un referente regional en la protección de las personas frente a
los productos falsificados para el control del peso, combinando aplicación
rigurosa de la ley, educación preventiva y colaboración entre autoridades,
instituciones de salud, aduanas, cuerpos de seguridad, plataformas digitales e
industria.
A medida que la comprensión de la
obesidad continúa evolucionando a nivel mundial, también crece la necesidad de
garantizar que las personas reciban información confiable, diagnóstico
oportuno, atención médica integral y acceso seguro a tratamientos legítimos.
Lilly, como empresa innovadora global que coloca la seguridad de los pacientes
por encima de todo, está lista para colaborar en la construcción de un sistema
de salud más seguro para México.
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