martes, 23 de junio de 2026

Otro Juego es Posible: Mundial 2026 y Derechos de la Infancia


 

Martes 23 de junio de 2026. Las organizaciones, colectivos, profesionistas, personas defensoras de derechos humanos, niñas, niños y   adolescentes participantes en el Foro "Otro Juego es Posible: Mundial 2026 y Derechos de la Infancia", convocado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), hacemos público el presente posicionamiento ante la realización de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México, Estados Unidos y Canadá.

¿Quiénes somos?

La REDIM es una coalición integrada por cerca de 80 organizaciones de la sociedad civil presentes en 18 estados de la República Mexicana. Desde 2001 trabajamos para la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes, impulsando cambios legales, institucionales y sociales que permitan el pleno cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Nuestro trabajo parte de una convicción fundamental: las niñas, niños y adolescentes son titulares plenos de derechos y deben estar al centro de las decisiones públicas que afectan sus vidas.

Nuestra preocupación

La Copa Mundial de la FIFA 2026 representa uno de los eventos internacionales deportivos más importantes. Sin embargo, la experiencia demuestra que los megaeventos deportivos no son neutros. Con frecuencia generan profundas transformaciones urbanas, económicas y sociales cuyos costos y daños son padecidos y asumidos por comunidades locales, particularmente por quienes enfrentan mayores condiciones de desigualdad y exclusión.

La experiencia reciente de otros mundiales confirma estos riesgos. En Brasil 2014 se documentaron desalojos y desplazamientos de comunidades vinculados a proyectos de infraestructura y renovación urbana, así como amplias protestas sociales frente al uso de recursos públicos. En Rusia 2018 se registraron restricciones a la libertad de expresión y reunión, así como situaciones de discriminación hacia grupos históricamente excluidos. En Qatar 2022 organismos internacionales documentaron graves vulneraciones a los derechos de personas migrantes, de las mujeres y personas LGBTIQ+. De cara al Mundial 2026, diversas organizaciones han advertido también riesgos relacionados con perfilamiento racial, políticas migratorias restrictivas, criminalización de la pobreza y desplazamiento de personas en situación de calle en ciudades sede. Estos antecedentes obligan a reforzar el principio del interés superior de la niñez como base de todas las acciones y decisiones relacionadas con el Mundial 2026.

Las discusiones desarrolladas durante este foro permitieron identificar preocupaciones comunes que exigen atención urgente:

    La creciente mercantilización del fútbol y la progresiva exclusión de amplios sectores sociales del acceso al deporte, la recreación y el espacio público.

    La persistencia de riesgos asociados a la violencia, la explotación sexual comercial, la trata de personas y otras formas de abuso que se incrementan alrededor de grandes eventos internacionales.

    Los procesos de gentrificación, encarecimiento de la vivienda y desplazamiento de comunidades que suelen acompañar la preparación de ciudades sede.

    El incremento de dispositivos de control, vigilancia y seguridad que afectan desproporcionadamente a poblaciones históricamente discriminadas, incluyendo niñas, niños y adolescentes en situación de calle, movilidad humana o pobreza.

    La apropiación comercial del espacio público y la subordinación de las políticas urbanas a intereses corporativos por encima del interés superior de la niñez.

   La exposición de niñas, niños y adolescentes a prácticas publicitarias, comerciales y digitales cada vez más agresivas, incluyendo la explotación de datos personales, la publicidad dirigida y otras formas de vulneración de sus derechos en entornos digitales.

Nos preocupa que, mientras la FIFA y los gobiernos promueven narrativas de desarrollo, turismo y crecimiento económico, los derechos de la infancia continúen siendo prácticamente invisibles en la planeación y evaluación de los impactos del Mundial 2026.

Otro juego es posible

Las organizaciones participantes afirmamos que el fútbol no puede reducirse a una mercancía ni a un espectáculo reservado para quienes pueden pagarlo.

El fútbol es también una práctica comunitaria, un espacio de encuentro, una herramienta educativa y cultural, y una expresión del derecho al juego, al descanso, a la recreación, a la participación y a la vida comunitaria.

Por ello sostenemos que el éxito del Mundial 2026 no debe medirse únicamente por indicadores económicos, turísticos o mediáticos, sino también por su capacidad para fortalecer los derechos humanos y dejar beneficios duraderos a quienes habitan los territorios sede.

El legado del Mundial puede ir más allá del evento deportivo, generando beneficios duraderos para la niñez y adolescencia en temas como participación, inclusión, espacios seguros y acceso al deporte.

 

Demandas al Estado mexicano

Exigimos a los gobiernos federal, estatales y municipales involucrados en la organización del Mundial 2026:

  1. Garantizar la participación significativa, accesible, informada e inclusiva de niñas, niños y adolescentes con posibilidades reales de incidencia en los procesos de decisión de las políticas vinculadas al evento, asegurando mecanismos que permitan que sus opiniones y propuestas sean consideradas e influyan efectivamente en las decisiones adoptadas.

  2. Prevenir desplazamientos, desalojos y procesos de exclusión urbana asociados a obras, desarrollos inmobiliarios o reconfiguraciones del espacio público.

  3. Fortalecer las medidas de prevención y protección frente a la trata, la explotación sexual comercial, el trabajo infantil y todas las formas de violencia contra la niñez.

  4. Implementar regulaciones efectivas para proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales, incluyendo la protección de datos personales, la regulación de la publicidad y mecanismos de supervisión y sanción para las plataformas digitales.

  5. Garantizar acceso gratuito y seguro a espacios deportivos, recreativos y comunitarios como parte del legado social del Mundial.

  6. Transparentar el uso de recursos públicos destinados a infraestructura, seguridad y promoción del evento.

  7. Establecer mecanismos públicos, participativos y periódicos de seguimiento, monitoreo y rendición de cuentas que permitan dar continuidad a los compromisos asumidos y medir su impacto.

Demandas a la FIFA

Reconociendo que la FIFA cuenta con compromisos y responsabilidades en materia de derechos humanos para la organización de la Copa Mundial 2026, exigimos que:

  1. Implemente una política integral de protección de niñas, niños y adolescentes que prevenga, atienda y sancione cualquier forma de violencia, explotación, trata o vulneración de derechos asociada al torneo.

  2. Fortalezca la idea de que niñas, niños y adolescentes no solo deben ser protegidos, sino también reconocidos como actores clave capaces de aportar propuestas, experiencias y soluciones.

  3. Garantice que la organización del Mundial no contribuya a prácticas de discriminación, perfilamiento racial, criminalización de la pobreza, desplazamiento de comunidades ni otras afectaciones a poblaciones en situación de vulnerabilidad.

  4. Establezca medidas efectivas para prevenir y combatir la trata de personas, la explotación sexual comercial y cualquier forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes en el contexto del Mundial y sus actividades asociadas.

  5. Asegure que los planes de acción en derechos humanos de las ciudades sede incorporen de manera explícita los derechos de niñas, niños y adolescentes, y sean elaborados con participación significativa de organizaciones de la sociedad civil, comunidades locales y grupos de infancia y adolescencia.

  6. Garantice que las actividades de patrocinio, publicidad, mercadotecnia y entornos digitales asociados al Mundial respeten los derechos de niñas, niños y adolescentes, incluyendo la protección de sus datos personales y la prevención de prácticas comerciales abusivas o engañosas.

  7. Asegure que el legado del Mundial fortalezca el acceso de niñas, niños y adolescentes al deporte, la recreación, los espacios públicos y la vida comunitaria, por encima de intereses exclusivamente comerciales.

  8. Crear mecanismos transparentes de seguimiento y evaluación de sus compromisos en materia de derechos humanos y derechos de la infancia, con participación de organizaciones de la sociedad civil, comunidades locales y grupos de niñas, niños y adolescentes.

Nuestro compromiso con los derechos de la infancia

Las organizaciones participantes nos comprometemos a continuar monitoreando los impactos del Mundial 2026 desde una perspectiva de derechos humanos; a generar evidencia, promover la participación de niñas, niños y adolescentes y construir mecanismos de vigilancia social que permitan exigir el cumplimiento de estas obligaciones.

Resonando con Juntas y juntos por nuestros derechos: “No estamos en contra del mundial. Sólo creemos que nuestras voces y derechos también deben ser prioridad.”

Otro juego es posible.

Ciudad de México, 23 de junio de 2026.

Foro "Otro Juego es Posible: Mundial 2026 y Derechos de la Infancia".

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