domingo, 7 de junio de 2026

Comprará más comida de lo habitual 2 de cada 3 mexicanos cuando juegue México este verano


 

       Guarniciones, panes y tortillas encabezan la lista de lo que más sobrará en las reuniones futboleras; solo 1 de cada 10 calcula lo que realmente necesita comprar.

 

       Dos de cada tres aficionados pediría programas de rescate o donación de alimentos durante el torneo; reducir plásticos y reutilizar envases se suman a prioridades ambientales.

 

 

CDMX, a 07 de junio de 2026. Antes de que suene el silbatazo inaugural, millones de mexicanos ya están planeando qué comprar, a quién invitar y dónde ver los partidos de fútbol este verano. Pero hay una variable que pocas veces entra en ese cálculo: cuánto de todo eso terminará en la basura.

 

Cheaf, la plataforma que convierte el excedente de establecimientos de alimentos en oportunidades de rescate a precios reducidos, presenta la segunda edición de su encuesta “Ponerse la camiseta contra el desperdicio de alimentos”. Con más de 1,500 respuestas de aficionados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, el estudio ofrece una perspectiva sobre cómo los patrones de consumo, las intenciones de compra y la conciencia ambiental pueden incidir en el torneo futbolístico más importante del 2026, el cual amenaza con convertirse en un evento deportivo de gran huella ambiental, incluso para quienes lo disfrutarán desde la casa o su oficina, ya que el excedente alimentario tiene un costo que pocas veces se contabiliza.

 

No hay promoción, combo ni partido de semifinal que movilice el carrito de compras tanto como ver a la Selección en cancha. El 65% de los encuestados afirma que comprará más comida y botanas de lo habitual cuando juegue México, una cifra que casi duplica la del partido inaugural (38%) y triplica la de las fases de clasificación (20%). El fervor patrio tiene un efecto directo y documentado sobre el consumo.

 

El contexto lo explica: 48% planea ver los partidos en casa de amigos o familiares, y 43% en bares o restaurantes deportivos. Reunirse implica abastecerse, y una reunión mundialista rara vez sigue una lógica de precisión. El 34% admite que aprovechará promociones o combos aunque eso signifique comprar más de lo planeado; el 26% prefiere abiertamente que sobre a que falte. Solo 1 de cada 10 (9%) calcula lo estrictamente necesario para sus invitados.

 

La encuesta identifica con claridad los alimentos con mayor riesgo de desperdicio durante el torneo. Las guarniciones, tales como ensaladas, purés o arroz encabezan la lista con 52%, seguidas de panes y tortillas (44%), alimentos preparados en exceso como sopas o tamales (28%), carnes frías, quesos y botanas empaquetadas (24%) y postres como pasteles, gelatinas o galletas (21%), también quedarán sin consumirse durante estas reuniones sociales.

 

 

“El partido de México no solo llena el estadio: llena los refrigeradores Y lo que no se consume ese día tiene muchas probabilidades de acabar en la basura. Este tipo de eventos deportivos que congregan a millones tras una pantalla, no cambia ese hábito; lo intensifica, por lo que debemos tener conciencia para minimizar el desperdicio", señala Braulio Valenzuela, Country Manager de Cheaf en México.

 

El patrón no es aleatorio: los alimentos más propensos a sobrar son precisamente los que se compran o preparan ‘para completar la mesa’, no los que se consumen por hambre real. Son los complementos, los ‘por si llegan más’, los que nunca faltan en una reunión y que, por esa misma razón, casi siempre sobran.

 

Delivery: el canal que escala con el torneo (y con sus residuos)

 

El delivery será otro protagonista del verano deportivo en casa: 60% de los encuestados considera probable o muy probable hacer uso de estos servicios de entrega de alimentos a domicilio durante los días de partido. Y cuando se pide por delivery, también sobra: las salsas, aderezos y dips encabezan la lista de lo que regularmente queda sin usarse (46%), seguidos de empaques, servilletas y cubiertos (27%) y papas, botanas o complementos (25%).

 

El reto para la industria es doble: responder al pico de demanda generado por el torneo y contener el impacto ambiental de un modelo que, por diseño, genera residuos desproporcionados en eventos de alto consumo.

 

No obstante, la mayoría de los mexicanos no desecha los excedentes de inmediato: 56% los guarda para días siguientes y 26% los reparte entre los invitados antes de que se vayan. Pero el 12% reconoce que la comida termina en el refrigerador y eventualmente en la basura, y el 2% la tira ese mismo día.

 

En el contexto de un torneo de cinco semanas, con múltiples reuniones semanales en millones de hogares, esos porcentajes dejan de ser estadística para convertirse en volumen: toneladas de alimento en buen estado que no llegan a ninguna mesa.

 

“Cuando se planea una reunión para disfrutar un partido, también se planea una compra, y ahí empieza la diferencia entre consumo y desperdicio. Este tipo de eventos deportivos son una gran oportunidad para crear mayor conciencia y normalizar hábitos simples: porciones realistas, una lista corta y un plan para lo que sobra”, agrega Valenzuela.

 

La encuesta documenta también la disposición al cambio. Ante la pregunta sobre qué iniciativas de sustentabilidad les gustaría ver durante el Mundial, el 66% de los encuestados eligió programas de rescate o donación de alimentos, seguido por campañas de reciclaje y uso reducido de plásticos. Incentivos para reutilizar envases o recipientes, campañas de separación, compostaje o reciclaje y certificaciones para restaurantes y fan fest sostenibles son otras de las iniciativas que los aficionados les gustaría ver más durante la temporada.

La intención de actuar también es concreta: más de la mitad estaría dispuesta a compartir excedentes con los invitados o guardar comida para los días siguientes, y 45% reconoce que podría comprar porciones más realistas. Elegir comercios que opten por alimentos con menos empaques o evitar combos demasiado grandes son algunas otras iniciativas con buena aceptación entre los encuestados. La brecha entre intención y acción sigue siendo el desafío.

 

Cheaf opera como puente entre establecimientos con excedentes de alimentos en buen estado y consumidores que buscan opciones de calidad a precios accesibles. Durante esta temporada la plataforma impulsará iniciativas y campañas de comunicación específicas orientadas a reducir el desperdicio generado por el aumento de consumo en las semanas del torneo.

 

 

 


 

Sobre la encuesta

La encuesta “Ponerse la camiseta contra el desperdicio de alimentos II”, se realizó a más de 1,500 usuarios y no usuarios de la plataforma en mayo de 2026. Se realizó vía digital a personas que declararon tener residencia en la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey. Del total, 64% se identificaron como mujeres y 35% hombres, el resto prefirió no mencionarlo o se identificó como no binario.

 

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Acerca de Cheaf

Cheaf es una startup mexicana que surgió en verano de 2020 y consiste en una aplicación móvil gratuita en la que diversos negocios de alimentos, supermercados y restaurantes ofertan sus excedentes de alimentos bajo el concepto de “paquetes sorpresa”, para que los usuarios puedan rescatarlos por una fracción de su precio original y así evitar y reducir el desperdicio de alimentos.

 

https://www.cheaf.com/
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