Empresas B crecen 20% en México y consolidan su papel en la nueva economía empresarial
El Movimiento B celebró en marzo su alcance global en más de 103 países, con más de 10 mil empresas certificadas
Ciudad de México a 30 de marzo de 2026.- Más de 10 mil empresas celebraron en marzo el valor del Movimiento B a nivel global. Al cierre del Mes de las Empresas B, el ecosistema en México muestra un crecimiento sostenido y una mayor diversificación sectorial, en un contexto donde inversionistas, consumidores y reguladores demandan modelos de negocio más responsables y con visión de largo plazo.
Durante 2025, el número de Empresas B certificadas en el país creció por encima del 20%, el mayor incremento desde la llegada del Movimiento B a México en 2016. Este crecimiento se refleja en la participación de empresas de distintos sectores en esta celebración —desde grandes corporativos hasta compañías locales— como Danone en alimentos y bebidas; Opell, en el sector farmacéutico; Aires de Campo en el sector agroalimentario; Pujol en gastronomía; Teksi en desarrollo de software e inteligencia artificial; Zaro Transportation en transporte y logística; y Cabo Development en desarrollo inmobiliario.
El ecosistema de Empresas B continúa expandiéndose y consolidando un modelo empresarial que busca combinar rentabilidad económica con impacto social y ambiental. Incluso, el número de empresas que han solicitado iniciar el proceso de certificación en 2026, confirma el creciente interés del sector privado por integrar criterios sociales, ambientales y de gobernanza dentro de su estrategia de negocio.
Actualmente, más del 80% de las organizaciones que conforman el Movimiento B en México son de origen mexicano. De ellas, 42 son propiedad de mujeres; 5 pertenecen a sus empleados; 26 son familiares; 6 son propiedad de personas inmigrantes; 11 pertenecen a minorías y 5 son propiedad de personas de la comunidad LGBTQ+, lo que refleja la diversidad del ecosistema empresarial con propósito en el país.
Estas empresas forman parte de un movimiento global con más de 10,000 Empresas B certificadas en 103 países, que buscan redefinir el papel de las compañías en la economía mundial. En conjunto, las Empresas B en México suman más de 32,000 colaboradores y cuentan con presencia en 18 estados de la república. Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco concentran la mayor presencia, mientras que Baja California Sur y el Estado de México registran una tendencia de crecimiento.
Para Javier Herrero, director de Sistema B México, el crecimiento en el país refleja la evolución del sector empresarial hacia modelos más responsables, maduros y alineados con los retos sociales y ambientales del presente.
“Estamos en un momento en el que algunos discursos cuestionan los criterios ESG, pero hoy, en este 2026, la sostenibilidad dejó de ser una moda y es una condición para la competitividad de las empresas. Las compañías que integran estos factores en su estrategia están mejor preparadas para enfrentar riesgos y aprovechar oportunidades en el largo plazo”, señala Herrero.
El crecimiento de las Empresas B coincide con un cambio en el comportamiento de inversionistas y consumidores, añade Herrero, quienes cada vez incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza para evaluar el desempeño y la sostenibilidad de las empresas.
En este contexto, las Empresas B ofrecen un modelo empresarial que integra el impacto social y ambiental dentro de su operación cotidiana, desde sus políticas laborales y su gobernanza corporativa hasta su relación con proveedores, comunidades y medio ambiente. Este enfoque busca demostrar que la generación de valor económico puede coexistir con soluciones a retos estructurales como el cambio climático, la desigualdad o la transición hacia economías más sostenibles. En México, especialmente, es de mucho valor el potencial de contribución a los objetivos sociales y ambientales que considera el Plan México para el sector empresarial.
“Invertir en empresas con impacto no es una concesión filantrópica, es una oportunidad estratégica de largo plazo basada en modelos de negocio resilientes que integran propósito, rentabilidad y visión de futuro para nuestro país”, afirmó Herrero.
Las Empresas B en México participan en una amplia diversidad de sectores, incluyendo energía limpia, agricultura sustentable, tecnología con impacto social, finanzas, educación, turismo comunitario, consultoría en sostenibilidad y economía circular, lo que demuestra que el impacto positivo puede integrarse en múltiples industrias. De este universo, el 62% de las empresas pertenecen al sector de servicios, el 20% a manufactura, el 15% a retail y el 3% al sector agrícola lo que confirma que hoy el impacto ya no es una excepción, sino una forma distinta de hacer empresa.
Marzo, el Mes de las Empresas B
Cada año, durante marzo se celebra a nivel global el Mes de las Empresas B, una iniciativa que busca visibilizar a las compañías que están impulsando una nueva generación de negocios con propósito.
Para el Movimiento B, este momento representa una oportunidad para fortalecer el diálogo entre empresas, inversionistas, sociedad civil y gobiernos sobre el papel que puede jugar el sector privado en la construcción de una economía más inclusiva, equitativa y regenerativa.
“Las Empresas B representan un cambio en el paradigma empresarial. No se trata únicamente de generar utilidades, sino de construir empresas que generen valor económico mientras contribuyen de forma positiva a la sociedad y al planeta”, concluye Herrero.
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