Regularmente cuando pensamos en avalúos, nos imaginamos que es un requisito para comprar una casa, pero realmente un avalúo tiene muchos usos y es una gran herramienta, tanto para las empresas, como para las personas. A continuación Maitte González Falcón, experta de Tasvalúo, nos comparte los mitos más comunes identificados en el sector de los avalúos y que suelen generar confusión entre propietarios, compradores y empresas.
1. “Los avalúos solo sirven para comprar o vender una propiedad”
Realmente esta es una idea muy habitual que se tiene sobre los avalúos, pero la realidad es que un avalúo funciona para muchas otras razones quizás poco conocidas pero necesarias: Son clave para herencias, divorcios (cuando se casan por bienes mancomunados) , trámites legales, fiscales, seguros o solicitudes de créditos. Algunos ejemplos son, cuando se tiene una propiedad y se decide invertir en una póliza de seguro, un avalúo se crea con este propósito y determina el valor de reposición total en caso de siniestro, la suma dependerá de la valuación creada, donde se inspecciona la propiedad, con su mobiliario, acabados y otros aspectos que han sido añadidos a la propiedad y que podrían verse afectados en un siniestro.
Además podríamos entonces pensar en un avalúo para un tema de reducción de impuesto predial, debido a la corrección del valor catastral del inmueble, o bien para una herencia o divorcio, para determinar la repartición justa.
2. “Un avalúo no tiene vigencia y sirve para siempre”
Este es uno de los errores más extendidos. La realidad es que los avalúos sí tienen vigencia, y su duración depende del propósito para el que fueron solicitados.
En materia inmobiliaria, por ejemplo, para efectos fiscales se requiere que el avalúo tenga menos de seis meses de antigüedad. Mientras que organismos como INDAVI establecen una vigencia de un año, siempre que no existan cambios significativos en el entorno, como nuevas construcciones, remodelaciones, daños estructurales o afectaciones por eventos naturales.
3. “Un inmueble siempre tiene plusvalía”
Aunque es una creencia frecuente, no todos los inmuebles aumentan de valor con el tiempo. La plusvalía depende de factores como el uso de suelo, el desarrollo económico de la zona, su infraestructura, servicios y conectividad.
González explica que esto es particularmente común en predios en zonas emergentes, donde se promete un futuro desarrollo urbano que, en ocasiones, nunca llega a concretarse, provocando que el valor del inmueble permanezca estancado o incluso disminuya.
4. “El avalúo sale por debajo del valor real de mi propiedad”
Otro malentendido habitual es pensar que el avalúo no refleja el valor del inmueble. En realidad, un avalúo profesional se basa en metodologías técnicas y datos verificables para determinar valores comerciales, catastrales, fiscales o de aseguramiento, según el propósito del estudio.
El problema surge cuando las personas confunden el valor emocional de una propiedad con su valor de mercado, lo cual puede generar expectativas poco realistas.
5. “Los avalúos no son necesarios, como dueño, yo determino el valor de mis propiedades”
Otro mito frecuente es la idea de que el dueño de un inmueble puede definir el valor que deberá reflejarse en un avalúo Sin embargo, un avalúo profesional no puede basarse en apreciaciones subjetivas.
El valor que se asienta en un avalúo debe ser determinado por un perito certificado, quien analiza de manera técnica y objetiva las características físicas del bien, su estado de conservación, su entorno, usos de suelo, comparables y todos los factores normativos o de mercado que influyen en su precio.
Es importante señalar que existe también el llamado valor de oportunidad, un escenario en el que un comprador está dispuesto a pagar un monto mayor al valor comercial dictaminado. Esto ocurre cuando la propiedad le representa un beneficio particular —como cercanía con su trabajo, vínculos familiares, intereses sociales o una necesidad inmediata— que lo motiva a ofrecer una cantidad superior con tal de adquirirla. No obstante, este valor de oportunidad no sustituye al valor técnico del avalúo; es simplemente una condición especial del mercado.
Finalmente, Maitte González Falcón, experta de Tasvalúo destacó la importancia de “derribar” estos mitos que son muy frecuentes en el sector, ya que la información y mayor conocimiento de estos temas, ayuda a los expertos en valuación a entender mejor las necesidades reales. En tanto que el acceso a información clara y objetiva puede ser sumamente valioso para cualquier persona física o moral que busque tomar decisiones informadas sobre su patrimonio, concluyó.

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