Ciudad de México y Bogotá fueron
protagonistas como referentes en soluciones urbanas en el evento de ONU-Hábitat
que se realiza en la ciudad de Bakú, Azerbaiyán.
En el evento, integrantes de gobiernos, organismos multilaterales,
bancos de desarrollo, sector privado y líderes urbanos discutieron uno de los
mayores desafíos de las ciudades contemporáneas: cómo ampliar el acceso a
vivienda adecuada en medio del crecimiento urbano, el aumento del costo del
suelo y la presión sobre los sistemas urbanos.
Esta problemática afecta a 3.000 millones de personas afectadas,
quienes carecen de una vivienda digna hoy en día.
Por eso, el tema central del evento fue ‘Vivienda para el mundo:
Ciudades y comunidades seguras y resilientes’. Y allí, Ciudad de México y
Bogotá emergieron como ejemplos latinoamericanos y promotores de modelos de
solución a esta crisis global.
‘Utopías’, el modelo mexicano en Bakú
En la Urban Expo, México inauguró el Pabellón de las Utopías,
proponiendo a los gobiernos del mundo la réplica de estos centros de
infraestructura urbana con enfoque comunitario, espacios deportivos, culturales
y casas para la protección de las mujeres.
De acuerdo con la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara
Brugada, esta visión de urbanismo centrado en las personas no solo transforma
espacios, también reduce desigualdades y mejora la calidad de vida.
“Impulsa viviendas dignas, espacios públicos seguros, movilidad
accesible y servicios que respondan a las necesidades reales de la población”, resaltó
Brugada.
El modelo presentado en Bakú por Ciudad de México, también, plantea cambiar
el diseño de las metrópolis globales para redistribuir la carga del trabajo del
hogar con lavanderías comunitarias y comedores públicos para garantizar que el
futuro de las ciudades sea feminista e incluyente.
‘Mi Casa en Bogotá’, la visión colombiana
La capital de Colombia fue elegida para liderar una sesión principal
en el Foro tras superar un filtro de 1.000 postulaciones internacionales gracias
a su propuesta local de vivienda social.
En ese escenario, Bogotá presentó ‘Mi Casa en Bogotá’, un modelo de
política pública que busca mostrar cómo la vivienda puede convertirse en una
herramienta de transformación económica y urbana.
En los últimos cinco años, gracias a este modelo, la ciudad redujo
su déficit habitacional del 10,5 % al 6,3 %. Entre 2024 y 2026, la estrategia
permitió asignar más de 30.000 soluciones de vivienda y consolidó un enfoque
que articula subsidios, generación de suelo, revitalización urbana y acceso a
sistemas de transporte masivo.
Para Vanessa Alexandra Velasco Bernal, secretaria distrital del
Hábitat de Bogotá, una política de vivienda no puede limitarse a entregar
unidades habitacionales.
“Debe abrir acceso a empleo, transporte, servicios y permanencia en
la ciudad. Bogotá presenta en este Foro resultados concretos y una experiencia
que puede aportar a otras ciudades que enfrentan desafíos similares”, agregó
Velasco.
Como similitud con
Ciudad de México, el modelo bogotano también incorporó un enfoque de acceso
femenino a vivienda.
En Bogotá, el 62,2 % de
las mujeres que accedieron a vivienda propia lo hicieron mediante subsidios y,
solo en 2025, el acceso femenino creció 19 %, mientras que el 52 % de los
créditos hipotecarios otorgados en la ciudad fueron asignados a mujeres.
La estrategia busca
posicionar la vivienda como una herramienta de autonomía económica y reducción
de brechas urbanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario